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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 61

Aquella noche el gran comedor estaba abarrotado de estudiantes, estos, devoraban la cena con avidez como si desearan marcharse a la seguridad de sus habitaciones lo antes posible. En la mesa de Gryffindor, dos muchachas observaban la puerta de entrada del gran comedor con nerviosismo. Lily se sirvió un poco más de zumo de calabaza sin apartar los ojos de la puerta por donde los estudiantes salían y entraban. Hero tamborileaba los dedos sobre la superficie de madera mientras observaba a una distraída Lysander en la mesa de Ravenclaw contemplando el cielo encantado mientras se metia una cucharada de pudín en la boca.

-Por fin - Soltó Lily dejando escapar un suspiro de alivio. Hero siguió la mirada de su amiga y descubrió a los merodeadores cruzando el umbral del gran comedor con paso rápido - ¿Dónde os habíais metido? - Pregunto la joven con impaciencia dejando espacio en el banco para que se sentasen - ¿Dónde está Hugo?

-Se ha quedado arreglando unos asuntos - Contesto Lorcan con simplicidad sirviéndose puré de patata en el plato. Lily y Hero observaron atónitas como los tres jóvenes se servían cantidades inmensas de comida y comenzaban a devorar con avidez.

-No entiendo como podéis comer en un momento así - Mascullo Hero que no había probado bocado debido el nerviosismo. James alzo la cabeza hacia ella y sonrió con la boca llena de pudín de carne.

-No sabemos cuando tendremos la oportunidad de comer tan bien o si quiera de si tendremos la posibilidad...-Contesto Lorcan cortando con elegancia un trozo de salchicha. Lily y Hero se miraron con nerviosismo.

En ese momento, Hagrid había entrado en el gran comedor haciendo retumbar sus grandes botas sobre el suelo. Hero frunció el ceño al ver como Hagrid se acercaba a la mesa de Ravenclaw y llegaba a la altura de la distraída Lysander que continuaba observando el cielo encantado en la misma posición que hacía diez minutos atrás. Hagrid se agacho hasta llegar a la altura de Lysander y le susurro algo en voz baja. -¿Qué estarán murmurando? - Pregunto Lily que también se había percatado de aquello. Los merodeadores apartaron sus cabezas de los platos rebosantes de comida y miraron hacia la mesa de Ravenclaw. Tras unos segundos los jovenes observaron como la mirada de Lysander se iluminaba y una exuberante sonrisa se creaba en su rostro.

-¿Qué demonios? - Mascullo Claudio observando el radiante rostro de la joven - ¿Qué le habrá dicho?

Hagrid se separo de Lysander y con una sonrisa se alejo hacia la puerta de salida. Los jóvenes le observaron desparecer aún mas confusos que tres segundos atrás. Lysander continuo mascando con alegría unas raíces que seguramente no eran parte del festín preparado en las cocinas del castillo. Lily empezó a hacer señas a su amiga pero esta estaba demasiado preocupada en colocar bien la túnica de su compañera de casa y adornarle el cabello con unas cuantas flores silvestres que había cogido en las lindes del castillo. Finalmente, Lorcan consiguió llamar su atención lanzando una miga de pan duro a la cabeza de su hermana. La joven clavo sus soñolientos ojos azules en ellos y dejo escapar una suave sonrisa, se levantó y comenzó a dar pasos ágiles en dirección al grupo.

-¿Qué ha sucedido ah....?

-Las estrellas auguran una buena noche - Susurro Lysander interrumpiendo a James, con ojos brillantes como dos luceros.

-¿Cómo?

-Las estrellas...-Repitió la muchacha con simplicidad sentándose en la mesa de Gryffindor y metiéndose en la boca la miga de pan que había caído sobre su cabello - Considero muy importante que cada uno de vosotros lleve uno de estos ramitos - Susurró sacando de su bolsa de punto varios ramilletes de lirios blancos -simbolizan la esperanza.

-Lysander...-Susurro James visiblemente emocionado al observar los lirios blancos que les tendía la muchacha. El recuerdo de su abuela materna y el amor que se adueñaba de él cada vez que la recordaba se expandió por todo su cuerpo llenado le de energía - Gracias...- James tomo con ternura dos de los ramitos  - Uno es para Albus, para cuando le encontremos...-Susurró.

-Ha sido un hermoso detalle - Comentó Claudio observándola.

-Perfecto - Lily desintegro el ramillete, coloco los lirios alrededor de su pelo rojizo y con un toque de varita los fijo a su cabellera. Movió la cabeza de un lado a otro para cerciorarse de que el hechizo había funcionado y sonrió encantada. Lorcan dejo escapar una tierna sonrisa mientras todos reían suavemente.

-¿Por qué Hagrid...?

-Hagrid me ha pedido que le acompañe al bosque prohibido, Mcgonagall quiere que lo mantengamos en secreto para que el Ministerio no lo descubra - Susurro Lysander sin darles tiempo a preguntar - Vamos en busca del unicornio, estoy segura de que conseguiremos la sangre muy pronto...

-¿Cómo lo sabes? - Pregunto Hero - El porcentaje de encontrarse a un unicornio es casi la misma que la de que un rayo caiga encima de ti...-Lily le dio un codazo.

-¿Qué es un porcentaje? - James la miro confuso.

-Ayer los grillos cantaban con más fuerza que de costumbre, las ranas del lago han estado inquietas y además las estrellas están alineadas...- Los jóvenes la miraron con sorpresa - Sin embargo, creo que simplemente algo me esta diciendo que todo saldrá bien - La tranquila sonrisa de Lysander les hacía sentir extraños, como si aquella pequeña y destartalada niña rubia supiera ver algo a lo que ellos eran completamente ciegos.

-Es muy peligroso Lysander - Susurro Claudio horrorizado con la idea - El bosque prohibido es muy peligroso, hay una cantidad inmensa de criaturas espeluznantes allí dentro, muy peligrosas, muy muy peligrosas...- El muchacho se trabo con la lengua enrojeciendo al no saber que mas objeciones poner para que Lysander desistiera de esa idea.

-No digas eso, no hay criaturas espeluznante sino incomprendidas....-Contestó Lysander con voz resuelta. Hero dejo escapar una sonrisa burlona - Estoy decidida a ir....

-Pero...

-Déjalo Claudio...-Susurró Lorcan. Claudio arrugo el ceño y miro a su amigo con fastidio.

-Entonces yo también voy...-Contestó Claudio con resolución.

-¡¿Qué?! - James pego un brinco sobre el banco de madera - ¿De qué estas hablando? - Le agarro de la corbata y lo atrajo hacia él bruscamente - ¿Te has vuelto loco? Estamos a punto de poner la escuela patas arriba, el plan es salir y encontrar a Albus...-Los ojos de James se salían de sus orbitas -¿A qué viene esta tontería ahora?

-No es ninguna tontería James - Contestó Claudio  apartando la mano de James con brusquedad - Aquí también necesitan ayuda y he decidido quedarme, objetivamente hablando es importante que algunos de nosotros nos quedemos aquí...

-Tiene algo de razón en lo que dice...-Susurro Lorcan, James le lanzo una mirada iracunda - Es importante que mas de uno de nosotros se quede en Hogwarts, necesitamos seguir al tanto de lo que sucede aquí y si pasara cualquier cosa, podrían ayudarnos...-James continuaba con el ceño fruncido y las mejillas encendidas.

-Venga James, es importante seguir unidos y hacer lo mas inteligente...-Claudio cedió y miro a su amigo con suavidad - Quedándome aquí puedo ayudar a Lysander, puedo mantenerme al lado de Mcgonagall, seguir informándome de todo lo que llega del ministerio y además puedo codificar algo para poder mantenernos en contacto y así poder saber si todos estáis bien, en caso de que algo sucediera podría buscar ayuda....

-Esta bien...-Mascullo James. Claudio sonrió alegremente y le dio unas palmaditas amistosas en la espalda - Bueno entonces deberíamos repartirnos: Lorcan, Rose, Lily y yo iremos en busca de Albus; Lysander, Claudio, Hugo y Hero se quedarán aquí...

-Espera un segundo, hay algo que no estoy entendiendo - James alzo los ojos, Hero lo observaba fijamente - ¿Estas insinuando que yo debo quedarme aquí?

-No lo estoy insinuando Hero, es mejor que te quedes aquí - Contesto James intentando sonar lo mas dulce posible. El rostro de la muchacha comenzó a convertirse en un tomate rojo y brillante - Sabemos que tu ayuda seria muy útil, eres la mejor del grupo en clase de  defensa contra las artes oscuras...

-¡¿Entonces cual es el problema James?!

-Por Merlín Hero, baja la voz - Lily tiro de su brazo para que Hero volviera a sentarse - ¿Quieres que nos descubran? - Susurro mirando nerviosamente alrededor.

-¿A que viene esto, en que momento se ha decidido que yo me quede en Hogwarts y desde cuando te tomas la libertad de decidir por mi? - Murmuro la muchacha con las mejillas encendidas por la indignación.

-Hero, tu hermano es Gael Lessex, que fueras supondría poner muchas cosas en riesgo, incluido tu hermano - Susurro James intentando hacerla razonar - ¿No lo entiendes?

-Todos estamos arriesgándonos...-Jadeo la joven intentando controlar su temperamento - Podrían utilizarme en contra de nuestros planes, eso no lo niego, pero podrían utilizar a cualquiera de nosotros...

-No de la misma forma...

-Esto es ridículo...-Mascullo la muchacha apretando la copa de bronce entre sus manos.

-Hero, Gael consiguió mantener tu existencia en secreto durante todos estos años, si vas con nosotros, su esfuerzo habrá sido en vano, podrías poner en peligro a tu hermano y hacer que el ministerio lo atrapase. Tú eres la razón de su traición, no creo que Maro te tratase con mucha tolerancia...

-Esto es ridículo - La muchacha dejo escapar una risa nerviosa - ¿Nadie va ha decir nada? - Jadeo Hero mirando a su alrededor con ojos decepcionados.

Todos enmudecieron, nadie quiso llevar la contraria a James. El semblante de Hero cambio, su tez palideció y sus ojos se humedecieron lentamente. El barullo del gran comedor se volvió insoportable. Nadie fue capaz de romper aquel silencio ensordecedor. La muchacha se mordió el labio nerviosamente como si intentara aguantar las lagrimas. Sus ojos se clavaron en James que la observaba desolado.

-Muy bien, entonces no tengo nada que hacer aquí...-Susurro la muchacha finalmente levantándose de la mesa - Os deseo mucha suerte...- Lily intento tomarla de la mano pero esta la esquivo con rapidez. Se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la salida del gran comedor mientras intentaba aguantar las lagrimas que comenzaban a salir a borbotones.

-Maldita sea ¡Hero! - James se levanto de la mesa pero Lorcan se lo impidió, agarrándole del jersey para que no saliera corriendo tras ella- Suéltame Lorcan...-Jadeo James indignado. Lorcan lo soltó finalmente pero Hero ya había desaparecido por la puerta del gran comedor.

-James, tenemos que quedarnos aquí, debemos estar preparados, distraernos es lo último que podemos permitirnos. Has hecho lo que tenias que hacer, no te preocupes, en su debido momento lo entenderá...

James se quedo observando la puerta con ojos tristes. Se dejo caer sobre el banco de madera y enterró su destartalada cabellera azabache entre los brazos. Cerro los ojos e intento visualizar aquel baño encharcado de agua y los besos húmedos de Hero, arrastrando sus lagrimas hasta sus dedos escurridizos que tomaban el rostro de la joven con fuerza.

-James, no te preocupes...-Susurro Lily acariciando su destartalada cabellera - Todo saldrá bien.

  • ¡Rose! - James alzo la cabeza y vio como Claudio hacia señales a su prima que acababa de entrar al gran comedor con las mejillas sonrojadas por las prisas. Llevaba consigo un bolso de tamaño medio rebosante de contenido. La joven se dejo caer en la mesa y se sirvió una copa con zumo de calabaza para luego tomárselo de un trago.

  • ¿Por qué has tardado tanto tiempo? - Pregunto Lily observando el bolso - ¿Qué llevas ahí dentro?

-Todo lo que necesitamos - Contesto Rose sin dar mas información. Consulto el reloj de pulsera que su madre le había regalado por su cumpleaños y sonrió animadamente

  • Bueno ya no hay vuelta atrás, espero que todos hayan hecho correctamente su parte correspondiente del plan...

-Por Merlín, espero que esto funcione...-Susurro Claudio visiblemente nervioso.

  • ¿Dónde esta Her...?

Pero no hubo tiempo de terminar la pregunta. Un profundo y grave estruendo hizo temblar el gran comedor de arriba a bajo. Se hizo un silencio estremecedor, se podía sentir la confusión y el miedo en los rostros de todos los presentes. Un segundo estruendo volvió a retumbar a su alrededor, aun mas cercano que el anterior. El profesor de pociones se levanto de su asiento y comenzó a caminar hacia la salida, otros profesores lo imitaron y lo siguieron de cerca, todos contemplaban la escena en silencio. El profesor se quedo en el umbral de la puerta, mirando a su alrededor con la varita en la mano; los segundos pasaron silenciosamente, todo parecía estar en calma. El profesor se giro y enfrento a la multitud de rostros confusos y asustados.

-Por precaución, quiero que todos los estudiantes suban a sus salas comunes de inmediato. Por favor, los Prefectos conduzcan a los estudiantes de primer y segundo año a sus habitacion....

-¡¡Por Merlín!!

Todos los estudiantes dejaron escapar un grito ensordecedor, una especie de flecha dorada entro zigzagueando en el aire, subiendo hasta la cima de la cúpula y explotado en millones de chispas que caían como copos de nieve sobre sus cabezas. Los gritos volvieron cuando varios inodoros entraron en volandas al gran comedor rociando a los estudiantes con un agua viscosa y de color verde. Repentinamente todo comenzó a aumentar de tamaño: los platos, cubiertos, comida, sillas, incluido los alumnos veían horrorizados como las partes de su cuerpo que habían tenido contacto con aquel agua viscosa empezaban a aumentar. Un par de flechas más entraron en el comedor, cortando el aire y estallando en la cúpula. Todos los alumnos echaron a correr hacia la salida, apelotonándose en la puerta de entrada. Los profesores intentaban mantener alejados a los inodoros pero muchos de ellos también habían sido victimas de aquel agua viscosa.

-¿Que demonios es eso? - Le grito James a Rose entre el barullo.

-Agua aumenta-todo - Contesto la muchacha con una cómica mueca en la cara - No me siento orgullosa de estar utilizándolo...

-Tenemos que salir de aquí - Soltó Lorcan agarrando la mano de Lily y apartando a varios estudiantes que se apelotonaban en la salida.

Sin embargo, llegar a la enfermería iba a convertirse en todo un suplicio. Hugo había hecho bien su trabajo. El gran hall se encontraba empantanado y repleto de lechuzas que cruzaban el aire chillando. Varios cohetes entraban y salían del gran comedor, explotando en las bóvedas del castillo. El caos reinaba por donde quiera que miraban. Los estudiantes intentaban cruzar la ciénaga a pie pero las aguas movedizas del pantano habían paralizado sus piernas y eran incapaces de salir. No había forma de cruzar al otro lado sin pasar por la ciénaga. Rose apunto con su varita a una lechuza que planeaba cerca de ellos, el animal se convirtió en un pequeño puente que les permitía llegar hasta las escaleras principales, libres del pantano portátil que Hugo había colocado en el hall.

-Eres fantástica - Soltó James con una sonrisa contagiosa echando a correr - ¡Brillante! ¡La clase de transformaciones tiene su utilidad! - Rose puso los ojos en blanco y siguió a su primo con una sonrisa divertida.

Los jóvenes cruzaron y echaron a correr en dirección a la enfermería. Los pasillos desiertos permitieron que su avance fuera mas rápido de lo esperado. Subieron las escaleras movedizas entre los gritos, quejas  y preguntas de los magos retratados en los cuadros. Sir Cadogan cabalgaba de un cuadro a otro, vociferando con voz solemne que él los mantendría a salvo. Finalmente se alejaron de las escaleras mágicas y se adentraron en la primera planta. Algún cohete perdido apareció de vez en cuando explotando a su alrededor. Finalmente llegaron al corredor del primer piso. James paro en seco e hizo que todos se escondieran tras una columna a varios metros de la enfermería.

-Silencio...-Susurro.

-¡Devuélveme mi varita bribón! - Gritaba uno de los aurores.

Frente a la puerta de la enfermería, cuatro aurores confusos miraban a su alrededor sin saber donde apuntar con sus varitas, los hechizos iban y venían de un lado a otro mientras el eco de la risa de Peeves se escuchaba por todo el pasillo. El Poltergeist lanzaba las espadas y cualquier trozo de armería que encontrara a su alrededor, soltaba detonadores trampa que estallaban con tanta fuerza que conseguía volverlos sordos por unos segundos. Tras varios minutos de humillación, los aurores comenzaron a retroceder perseguidos por Peeves y su risa maliciosa. Los jóvenes se quedaron agazapados en su escondite hasta que las voces se fueron extinguiendo al final del pasillo.

-A saber lo que Hugo le habrá prometido a Peeves para que nos ayude...-Comento Lily en voz baja.

-Tenemos que darnos prisa - Susurro Claudio - James, Rose, vosotros ir a buscar a Scorpius; Lily y Lysander ir a recoger las escobas, tu y yo nos quedaremos haciendo guardia - Dijo señalando a Lorcan. Todos asintieron y se separaron con rapidez. James abrió la puerta de la enfermería con lentitud. Miro a su alrededor y al cerciorarse de que la sala estaba desierta, abrió paso su prima para que entrara. Rose caminó apresuradamente cerrando la puerta tras de si. Rose descubrió a Scorpius en una de las camillas, al fondo de la sala, la joven corrió rápidamente hacia él. James la siguió de cerca, manteniendo una distancia. Vio como Rose se acercaba al pálido rostro del muchacho y le susurraba algo cerca del oído. Los cansados ojos de Scorpius se abrieron lentamente; este se quedo observando el rostro sonrojado de la muchacha como si hubiera visto una aparición. Rose acaricio el rostro de Scorpius y volvió a susurrar algo que James no llegó a comprender; tras unos segundos el rostro de Scorpius reaccionó y sus ojos fulguraron un brillo esperanzador, ambos jóvenes se sonrieron mutuamente con ternura.

-Rose, no tenemos mucho tiempo, hay que darse prisa.

-Potter, tu también aquí...-Susurro Scorpius con voz débil y  dedicándole una sonrisa burlona.

James contesto con otra sonrisa silenciosa y se acerco hasta llegar a la camilla. Entre Rose y él consiguieron que Scorpius pudiese caminar lentamente apoyándose entre ambos. Sin embargo, al llegar a la salida, una sombra apareció de la nada impidiéndoles el paso. La anciana señora Pomfrey los observaba a través de sus opacadas gafas. Los tres jóvenes se quedaron petrificados frente a ella, sin reaccionar.

-Señora Pomfrey...- Comenzó Rose colorada como un tomate.

-Ahora no hay tiempo de explicaciones jovencita - Contesto la anciana colocándose la bata y abriendo la puerta de la enfermería con esfuerzo - Vamos, vamos, no hay tiempo que perder, marcharos antes de que sea demasiado tarde.

-Muchas gracias señora Pomfrey...

-No hay porque darlas señor Potter, tengan mucho cuidado - Susurro mirando a un lado y a otro del pasillo - Esta botellita contiene una poción Herbovitalizante - La señora Potter le tedio a Rose una botellita de un color rojo oscuro - Scorpius ha estado tomándola durante varios días, esta era la última dosis, después se sentirá mucho mejor...- Rose colocó la pequeña botella dentro del bolso - Ahora marchaos, mucha suerte jóvenes...

-Señora Pomfrey, yo que usted iría preparando un poco de poción Des infladora - Comento James con una sonrisa burlona ante la confusa mirada de la señora Pomfrey.

-¿De qué esta usted hablando Potter?

-¡James! - Lily, Lysander, Claudio y Lorcan corrían a su encuentro con tres pares de escobas - ¡Vamos! ¡Los aurores se acercan! - Gritaba Claudio con esfuerzo.

Consiguieron que Scorpius se mantuviera erguido en la escoba y James le hizo abrazarle fuertemente para que no se cayera mientras volaban. Lily y Rose se subieron a la tercera escoba, detrás de James, mientras que Lorcan flotaba delante de ellos. Claudio les lanzo una mirada llena de significado desde el suelo. Las tres escobas se alzaron en el aire. Lysander  decía adiós con un pañuelo bordado mientras una sonrisa risueña se formaba en su rostro.

-Mucha suerte - Susurro Claudio visiblemente emocionado - Manteneros fieles al plan, nada de improvisaciones espontaneas - James sonrió y asintió con la cabeza afirmativamente - Volved todos sanos y salvos...

-Lo haremos, cuida de mi hermana - Lorcan le lanzo una mirada inquisidora que hizo que Claudio se sonrojada de pies a cabeza.

Lysander sin percatarse de aquel detalle les recordaba a las muchachas que mantuvieran el ramito de lirios cerca de sus corazones. James los contempló desde arriba con melancolía; a su mente regreso el rostro de Hero, esa última mirada de decepción que le había lanzado provocaba una profunda brecha de dolor dentro de él.  Le entristecía el no despedirse de ella. Miro a su amigo Claudio, que le observaba bajo sus pies con ojos brillantes. Abrió la boca sin saber muy bien qué decir o como decirlo. Claudio percibió el apuro por el que estaba pasando.

-No te preocupes, hablaré con ella...-Contesto Claudio con una sonrisa.

En aquel instante se escucharon unas voces a lo lejos del pasillo. Lysander tomó la mano de Claudio y echaron a correr en dirección contraria. James agarro con una mano el brazo de Scorpius y lo apretó fuertemente, el muchacho detrás de él, había cerrado los ojos y apoyaba su mejilla en la espalda del Gryffindor. Las tres escobas cobraron vida y comenzaron a volar con agilidad, cruzando velozmente cada piso, esquivando la pólvora y a algunos estudiantes que habían conseguido salir airosos del gran comedor. Finalmente llegaron al séptimo piso y bajaron de las escobas con rapidez. Lily y Rose sujetaron a Scorpius mientras James caminaba de un lado al otro de la pared blanca. Finalmente una puerta de madera se apareció ante ellos. El grupo de jóvenes se adentro en la sala y observo a su alrededor. Camillas, mesas, hamacas, todo tipo de utensilios se amontonaban a su alrededor, objetos llenos de polvo que se habían mantenido ahí a pesar del tiempo. Los colores de las casas de Hogwarts brillaban por doquier, todos menos el verde de Slytherin. Aquel lugar había quedado tal cual había sido abandonado,  el fantasma de aquellos estudiantes que se escondieron y se mantuvieron a salvo hasta la llamada de la batalla final de Hogwarts. Leerlo en los libros de historia de la magia era muy distinto a aquel sentimiento tan profundo que vivían en aquel instante al contemplar aquel espacio tan sagrado.

-Deberíamos darnos prisa - Susurro Rose tras unos segundos en silencio, miraba a Scorpius algo preocupada.

-Si, tenemos que encontrar un...-Comenzó James.

-Eso debe ser...

Lorcan señalaba un marco vacío, empotrado a la piedra del castillo y cincelado en oro. El marco estaba medio abierto y pudieron descubrir el pasadizo de piedra que debía llevarles hasta Hogsmeade. Sin tiempo que perder, comenzaron a adentrarse en el oscuro agujero, uno por uno, Lorcan iba el primero de la fila, cerrada por Lily mientras James cargaba con Scorpius en la mitad. Tuvieron que parar un par de veces a descansar y dejar que Scorpius pudiese retomar fuerzas. Tras media hora caminando cuesta abajo, Lorcan consiguió vislumbrar en la lejanía, un tablón de madera oscura. Golpeo el tablón con la mano y este se abrió chirriando. Salieron lentamente y miraron a su alrededor, se encontraban en cabeza de puerco.

-Nox...-Susurro Lorcan apagando la varita. Se acerco hacia el ventanal que daba a la calle y se asomo cautelosamente entre las cortinas - Hay varios aurores paseando por la calle...-Comento frunciendo el ceño.

-Maldita sea...-Murmuro James golpeando una mesa de madera con frustración.

-¿Como vamos a salir de aquí? - Rose sintió como el suelo se estremecía bajo sus piernas - Hogsmeade esta repleto de aurores y además hay dementores a las afueras del pueblo, es prácticamente imposible salir de aquí sin ser visto.

-Pero Mcgonagall dijo que...

-Eso es un traslador- Comento repentinamente Scorpius con voz entrecortada. Todos observaron el objeto al que Scorpius señalaba con el dedo. Se trataba de una simple copa de bronce tirada en el suelo entre unas velas viejas cubiertas de polvo, seguramente uno de los muchos objetos olvidados en el pub.

-¿Como sabes que es un traslador?

-Lo tiene escrito a un lado...-Contesto Lily cerca del objeto- Seguramente Mcgonagall nos lo facilito de alguna manera - Rose seguía mirando la copa con algo de desconfianza y se acerco para inspeccionarlo.

-No estoy segura de si debemos...

-Por Merlín Rose - Lily puso los ojos en blanco - No nos quedan muchas opciones, el traslador o salir y encontrarnos con unos cuantos dementores. Creo que tomar el traslador es la mejor opción, objetivamente hablando  - Comento moviendo su pelirroja cabellera de un lado a otro.

-Puede ser una trampa...

-Solo nos queda confiar en que esto fue obra de Mcgonagall - Contesto James con resignación - Salir ahí fuera seria una locura, no duraríamos ni diez segundos - Rose suspiro sabiendo que tenían razón - No nos queda mas remedio que intentarlo...

-Muy bien, hagámoslo antes de que me arrepienta - Contesto Rose.

Los cinco jóvenes se sentaron al rededor de la copa y fueron tocándola uno por uno. Se miraron con ojos nerviosos y los corazones agitados. El efecto no tardo en llegar, el traslador comenzó a girar al rededor de la habitación, levantándolos del suelo. James y Lorcan sujetaron fuertemente el cuerpo de Scorpius para que este no soltara la copa. Comenzaron a girar más y más hasta que se convirtieron en una especie de huracán colorido. Se escucho un estallido y desparecieron. Cabeza de puerco volvió a quedar en penumbra, acompañando por un intenso silencio... CONTINUARA....

Mis queridos lectores: Siento muchísimo esta larga espera, un año paso entre este capitulo actualizado y el anterior, a pesar de eso he seguido recibiendo comentarios pidiéndome continuara la historia. No sabéis como me tocaba el corazón leer esos comentarios, pensar que después de un año esta historia seguía generando lectores, que además me han mostrado su apoyo a través del tiempo. No quiero poner ninguna excusa, simplemente el trabajo y la vida diaria ha sido lo primordial para mi y estuve mucho tiempo sin escribir nada, DE NADA. Bueno sin enrollarme mas de lo debido, agradeceros a todos aquellos que seguís mostrando apoyo ha esta historia, sois maravillosos, miles de gracias. Espero poder acabar esta historia antes de irme de vacaciones el 25 de Julio. Como máximo habrá cuatro capítulos mas asique espero que disfruten de lo que queda. Millones de besos para todos ustedes que me leen desde todos los rincones del mundo. Si te ha gustado deja tu comentario, esperare a leerlos y contestarlos todos. Con mucho cariño. Irene****Pluma Cisne