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Azabache. La Historia de la Tercera Generación. — capítulo 63
El sol se posaba suavemente sobre el oceano, bañando a la tierra con sus ultimos rayos de luz. El agua de un color rojizo anaranjado, presagiaba lo inevitable. La pradera se extendia ante ellos, inmensa y hermosa. Cuatro figuras caminaban con rapidez sobre la empinada ladera, dirigiendose hacia el final del acantilado donde comenzaba un oscuro y profundo bosque. La frescura de la hierba finalizo y ante ellos se expandio la inmensa sombra de los árboles.Las cuatro figuras pararon en seco, aquel bosque los separaba de su destino. La pradera se expandía detrás de ellos, amigable, reconfortante, segura; el bosque los invitaba a perderse entre sus árboles, saludándolos con el suave lamento del viento que se escapaba entre las ramas de los árboles; sin embargo, la seguridad era nula, perderse entre aquellas sombras significa aceptar un destino incierto. El silencio los arropaba, esperando pacientemente a que una de las figuras se adentrara finalmente en la espesura. -No hay vuelta atrás...-Susurro un joven de cabello rubio platino. Se giro para mirar a las tres figuras restantes - Esto es mas difícil de lo que pensaba...-Jadeo - Si alguien quiere volver, es libre de marcharse, lo comprenderé... Había miedo, lo sentían, cada poro de su cuerpo respiraba terror, miedo a adentrarse en ese bosque, terror a lo que podrían encontrar, quizás también, un miedo que mantenían escondido muy en el fondo de su corazón, miedo a la idea de no volver a salir de aquel bosque nunca. A pesar de ello, los tres jóvenes restantes se mantuvieron a su lado, seguirían hasta el final. -Estamos contigo James... -A partir de ahora no somos James, Lily, Lorcan o Rose. Cuando entremos en ese bosque nos convertiremos en Nero, Marcus, Scorpius y Scipio. Tenemos que representar bien nuestro papel, si no todo habrá sido en vano, no deben sospechar. En caso de imprevistos, si a alguien le pasara algo, ya sabéis que hacer... Todos asintieron en señal de afirmación. James se giro, enfrentándose con la delgada línea que separaba la pradera del bosque. El sol se había escondido finalmente entre las aguas y la luz cada vez era mas tenue. James parecía debatirse con algo, pero tras unos segundos de espera, dio la zancada que lo interno en el bosque. Los tres muchachos restantes lo siguieron. La luz era escasa, así que tuvieron que iluminar el camino con las varitas. Caminaron en línea recta, siguiendo el sonido del mar. El silencio los arropaba, solo se escuchaba el crujir de sus pisadas sobre el suelo cubierto de ramas. -¿Qué sucede Rose? El chico de cabello negro paro en seco para mirar al joven que iba ligeramente mas rezagado. Este se movía nerviosamente, colocándose la ropa negra una y otra vez, como si se sintiera incomodo con algo. El joven se sonrojo y bajo la mirada, intentando evitar el contacto con el resto. -Nada - Contesto secamente. -¿Te sientes incomoda? - Lily dejo escapar una pícara sonrisa - No te preocupes, en un rato se pasara el efecto y volverás a ser una bella señorita - Rose alzo la mirada indignada, se sonrojo aun más y comenzó a caminar con rapidez, pasándola de largo - No te enfades...- Canturreo la menor de los Potter abrazando a su prima por los hombros y obligándola a caminar a su lado - Es muy extraño e incomodo, incluso violento, no lo voy a negar, pero tenemos que hacerlo, por Albus... -Lily, hablar sobre ello me hace sentir más incomoda... - Se quejo la muchacha. Lily iba a replicar burlonamente cuando vio a James y Lorcan parar en seco frente a ellas. Lorcan les hizo una seña con la mano para que se aceraran en silencio. Los cuatro se acurrucaron entre las raíces de los árboles y asomaron sus cabezas por encima de los matorrales para ver mejor. A tan solo unos metros, se encontraba la entrada del pasadizo que llevaba a la mansión en ruinas y junto a la entrada, varios magos encapuchados caminaban de un lado para otro haciendo guardia. -Maldita sea...-Murmuro Lily arqueando una ceja con frustración - ¿Y ahora que hacemos? -James agárreme de la túnica, Lily haz lo mismo con Rose...-Susurro Lorcan repentinamente. Las muchachas lo miraron confusas. James comprendió las palabras de Lorcan enseguida - Seguirnos la corriente, ya sabéis, es importante que sea lo más creíble posible... Pero antes de que las jóvenes tuvieran tiempo de replicar, James agarro con violencia la túnica de Lorcan y lo saco del escondite a rastras, apuntándolo con la varita. Los magos encapuchados pararon en seco al descubrirlos, observándolos detenidamente desde sus puestos. James llego hasta ellos y tiro a Lorcan al suelo mientras una sonrisa maliciosa se creaba en su rostro. Lorcan se mantuvo en el suelo, silencioso mientras sentía como James le agarraba del cuello de la túnica. -¿Qué significa esto, Cardew? - Pregunto uno de los magos. -Hemos descubierto a Scorpius Malfoy y a Scipio Doyle vagabundeando por los alrededores- James se adelanto, clavando los ojos negros de Nero sobre el mago encapuchado - Voy a llevar a Malfoy ante mii señor... El mago se quito la capucha y dejo su rostro al descubierto, alzo la barbilla de Lorcan y se quedo observándolo detenidamente, entornando los ojos violetas como si presintiese algo fuera de lo común. Lorcan le mantuvo la mirada sin pestañear. Pasaron unos segundos de agónico silencio, James daba todo perdido cuando una sonrisa lobuna se creo en el rostro grueso y germano del esbirro de Maro. -Vaya vaya, Malfoy, tendrás que dar muchas explicaciones a mii señor - Soltó la barbilla de Lorcan con violencia - Quizás después, me permita matarte...- El grupo de magos dejo escapar una risa maquiavélica. James comenzó a impacientarse, estaban perdiendo un tiempo muy preciado, agarro el cuello de la túnica de Lorcan nuevamente, dispuesto a entrar por el pasadizo, cuando el grupo de magos encapuchados les cerro el paso. -¿A donde crees que vas Cardew? Nosotros llevaremos a Malfoy ante mii señor...- James sintió un sudor frió caer por la nuca. -Como te atreves...Malfoy es mii prisionero, yo lo llevare ante Maro...- Contesto James intentando sonar con la mayor seguridad posible. El grupo de magos volvió a reír, James sintió pánico, el plan no estaba funcionando, si los separaban todo saldría mal. Y entonces el instinto de supervivencia le hizo recordar, él no era James, sino Nero Cardew, debía actuar como lo habría hecho Nero, al que conocía tan bien después de siete años. Una sombría sonrisa se formo en sus labios, agarro el platino cabello de Lorcan y alzo su cabeza mientras colocaba la varita en su garganta. -Lo matare...-Susurro, imitando aquel silbido tan característico de Nero - Yo y solo yo tengo el privilegio de llevarlo ante Maro, la recompensa será mía y de nadie más. Si alguien se atreve a acercarse, lo matare y entonces todos sufriremos la ira de mii señor...- Se había hecho el silencio. El mago miraba a James con un odio infinito.
- Cardew...- James apretó la varita sobre el cuello de Lorcan con más fuerza, el joven compuso una mueca de dolor al sentir como se clavaba en su carne. Pudo sentir como el grupo de magos comenzaba a inquietarse delante de él. -No me pongas a prueba, saldrás muy mal parado... -¡Vamos! ¡Camina! Una voz les hizo sobresaltarse y apuntar las varitas en dirección al bosque, dos figuras masculinas caminaban hacia ellos. Lily había maniatado el cuerpo de Rose con un hechizo, dejando solo sus piernas libres para caminar, tiraba de ella con la cuerda mientras Rose, detrás de Lily, daba traspiés una y otra vez. Cuando llego a su altura, obligo a Rose a sentarse de rodillas y entonces, ante la sorprendida mirada de James y Lorcan, se dirigió al mago de ojos violetas y susurro algo imperceptible, el semblante del hombre fue iluminándose a medida que escuchaba las palabras de Lily. -¿Eso ha dicho? - Lanzo una mirada penetrante a Rose que la muchacha consiguió sostener valientemente a pesar de que le temblaban las rodillas. Lily asintió con la cabeza lentamente -Por fin...tal como nuestro señor predijo...- Se giro para clavar su penetrante mirada en James. El muchacho trago saliva sin entender lo que estaba sucediendo - Llevad a Malfoy y a Doyle al gran salón - Ordeno con voz rasposa, salpicando cada palabra con odio contenido - Saldaremos cuentas mas tarde, Cardew... -¿Le hago saber la noticia a nuestro señor? -Pregunto Lily con aplomo. -Si, Naughton. Lily agarro a Rose de nuevo, levantándola del suelo con fuerza, camino con paso decidido hacia James y Lorcan, susurro un suave 'Sígueme' y continuo caminando en dirección a la entrada del pasadizo. James agarro a Lorcan de la túnica y sin mirar atrás, temeroso de que todo fuera a estropearse con una mirada, siguió a Lily con paso rápido. Nada ni nadie les impidió el paso. Entraron en el pasadizo y caminaron en silencio, sin atreverse a mirar atrás. Tras recorrer un buen trecho en silencio, Lily miro de reojo detrás de ella y al cerciorarse de que nadie los seguía, paro en seco. -Lo siento Rosie ¿Estas bien? - Pregunto la muchacha deshaciendo las cuerdas con la varita y dejando a la muchacha en libertad. -Si, creo que tendré unas cuantas marcas pero era necesario hacerlo...-Contesto Rose masajeándose las magulladas manos - Por un momento pensé que no íbamos a salir de esta... -¡Y que lo digas! ¿Que diablos le has susurrado a ese tipo? - Pregunto James soltando a Lorcan y dirigiendose acaloradamente a su hermana - Ha sido muy arriesgado, por Merlín Lily ¿En que estabas pensando? -Te acabamos de salvar el cuello, un simple gracias habría bastado - Contesto Lily entrecerrando los ojos con frustración. -Lo tenia bajo control - Mascullo el muchacho. -Por supuesto James, lo que tu digas... -Basta, solo tenemos una hora antes de que los efectos de la poción desaparezcan, hay que encontrar a Albus y salir de aquí, pongamos nuestras energías en eso...-Contesto Rose. La muchacha les lanzo una mirada de advertencia y comenzó a caminar nuevamente, James lanzo una mirada inquisidora a su hermana y siguió a su prima por el pasillo. Lily iba a imitarle cuando algo la hizo parar. Se giro y percibió la penetrante mirada azulada de Lorcan que se mantenía de pie en medio del pasillo. -Ha sido arriesgado - Susurro observándola, pero a diferencia de James, Lily sabia que Lorcan no se lo reprochaba -¿Qué le has dicho? - Pregunto dejando entrever en su mirada cierto toque de curiosidad. Lily se quedo en silencio unos segundos, sintiendo la intensa mirada de Lorcan sobre su persona. -Que...que Harry Potter estaba en camino - Contesto Lily tristemente - Ojala fuera cierto... Bajo la mirada, sintiendo un mar de emociones subir por su garganta. Entonces un delicado contacto se poso en su pelirroja cabecita. Lorcan besaba sus cabellos con infinita suavidad. La muchacha alzo la mirada y se encontró con el pacifico rostro de Lorcan. -Vamos...- Agarro la mano de Lily con fuerza y echaron a andar, haciendo resonar sus pisadas sobre la piedra húmeda.
Albus Potter se encontraba tirado en el suelo, junto a la puerta de la celda; llevaba días, quizás semanas metido en aquel agujero sin luz del cual no había vuelto a salir desde la ultima vez. El joven mantenía la mirada en un punto perdido de la celda, como si algún pensamiento lo hubiera llevado muy lejos de allí. Un plato con pan medio mordido con restos de sopa, era su único acompañante. Había perdido el apetito, la energía, la fe. La visión fantasmagórica del cuerpo de Viola sobre las frías baldosas lo perseguía continuamente. Había golpeado la puerta de la celda hasta que sus puños sangraron, gritado hasta que sus cuerdas vocales se inflamaron, todo en vano, pues nadie vino nunca a buscarle. La angustia había pasado a la desesperación y la desesperación al vació. Ya no sentía nada, su único alivio era ver los sutiles rayos del sol hacer formas sobre la piedra y escuchar el sonido del viento contra los muros. -Albus...Albus....Albus... Su nombre sonó suavemente, como si el viento arrastrase un mensaje desde tierras lejanas. Se mantuvo apoyado sobre el muro, escuchando el suave susurro de su nombre como si se tratase de un sueño. Pero lentamente, el sonido se fue aclarando, la realidad fue cobrando forma. Ya no era solo el sonido de una voz susurrar su nombre, también podía sentir la vibración de unos pasos sobre el pasillo. El muchacho pestañeo varias veces, alzo el rostro y se quedo observando la puerta mientras su corazón comenzaba a bombear rítmicamente. Su nombre se volvió a repetir, esta vez con mayor claridad y el rostro del muchacho se ilumino. Torpemente se puso en pie, sintiendo como su cuerpo débil le entregaba las ultimas reservas de energía que le quedaban. Se agarro a los hierros de la puerta y asomo su cabeza entre los barrotes. -Albus... -Estoy aquí...-Jadeo. Escucho pasos aproximarse a la puerta y cuatro figuras aparecieron ante sus ojos. Su rostro se desencajo cuando descubrió de quien se trataba. Scorpius, Nero, Marcus y Scipio se aparecieron ante él desde la oscuridad. El muchacho tembló, quiso apartarse de la puerta pero algo se lo impidió. Nero, Marcus y Scipio se habían empotrado contra la puerta y le hablaban con ojos brillantes por la emoción, Albus no podía entender lo que decían, se encontraba en un estado de completa confusión, quería marcharse, apartarse de esa puerta y perder de vista aquellos rostros. Entonces, Scorpius que se mantenía detrás de ellos, erguido y con rostro tranquilo, susurro algo que hizo que los otros tres restantes pararan de hablar. Albus sintió como fijaban sus pupilas negras sobre él y por primera vez, percibió algo familiar en sus ojos. -Albus, soy yo, soy James... -¿James? -Si, James, tu hermano James - Nero lo miraba con una sonrisa de oreja a oreja mientras sus ojos brillaban emocionados - Hemos venido a buscarte ¿Estas bien? ¿Estas herido? No te preocupes, Rose ha traído todo lo necesario si ese es el caso... -¿Rose? -Si Albus, Rose, Lily y Lorcan - Contesto James señalando a los otros tres jóvenes que lo sonreían delante de la puerta - Scorpius se encontraba muy débil para venir, pero ya esta mejor, lo veras pronto... -Albus, nos hemos tomado la poción multijugos, por eso nos ves así - Susurro Rose suavemente al ver la confusión en los ojos de Albus - Somos nosotros, no tengas miedo, vamos a abrir la puerta - Saco su varita y Albus retrocedió enseguida - Alohomora... El sonido de las cerraduras se escucho por toda la celda, Albus volvió a retroceder con el corazón en la boca. Tropezó consigo mismo y cayo al suelo, al mismo tiempo que la puerta se abría y las cuatro figuras se adentraban en la celda. El rostro de Albus había palidecido tanto que parecía un muerto viviente. Y entonces, uno de los jóvenes corrió hasta donde estaba el muchacho y lo abrazo con fuerza mientras el llanto convulsionaba su cuerpo. Albus se quedo quieto, sintiendo como las lagrimas del joven empapaban sus ropas sucias. Alzo los ojos y escruto aquellos rostros que tanto daño le habían causado, una parte de si mismo era incapaz de aceptar aquella verdad. -¿Es verdad? ¿Sois vosotros? - Su voz sonó como una suplica afónica. Todos asintieron. Los ojos de Albus brillaron y las lagrimas comenzaron a caer lentamente sobre su rostro manchado mientras estrujaba el cuerpo de Marcus sobre sus brazos, consciente de quien realmente lo abrazaba era su hermana menor. Rose también había comenzado a llorar y Lorcan la había rodeado con los brazos suavemente. Los tres se acercaron e hicieron un circulo, como si intentasen proteger ese reencuentro tan intimido. Transcurrieron unos minutos así, fundidos en un fuerte abrazo que los llenaba de energía. -Tenemos que irnos - Susurro Lorcan finalmente, rompiendo el silencio con su voz arrulladora - La poción multijugos comienza a perder efecto - Señalo el cabello castaño de Scipio que comenzaba a tornarse en un rojo oscuro más parecido al de Rose - ¿Tienes fuerzas para caminar? - Albus seguía tendido en el suelo, abrazando a su hermana fuertemente. -Toma Albus, bébete esto, te ayudara a recobrar energía - Susurro Rose sacando de su bolso la botellita de poción que la señora Pomfrey le había dado para Scorpius, Rose había guardado la mitad para Albus. La muchacha le entrego la botellita con mano temblorosa, Lily soltó a su hermano y se enjuago las ultimas lagrimas con la manga del jersey negro - ¿Mejor? - Albus asintió lentamente con la cabeza y le devolvió la botellita con una mueca. -Vamos, tenemos que salir de aquí antes de que sea demasiado tarde - James se puso en pie y ayudo a su hermano con la mano - ¿Deberíamos buscar una salida alternativa al pasadizo? -Esperar - Jadeo Albus - Tenemos que ayudar a alguien más... -¿Qué? ¿Quién? -A Viola... -¿Quién es Viola? - Pregunto Lily confusa. -La hija del profesor Dalton - Albus fijo sus ojos verdes en Rose que cada vez tenia el pelo mas rojo. La muchacha palideció al comprender enseguida - Tenemos que ayudarla, Maro...- Se atraganto con sus propias palabras, como si tuviera miedo de pronunciarlas - Maro va a matarla...-Se hizo un silencio sepulcral. -¿Como sabes que no lo ha hecho ya? - Pregunto Rose con un hilo de voz. -Viola es la vida que Maro va a sacrificar para revivir a Elizabeth - Jadeo el muchacho - Una alma no puede volver sino se sacrifica otra en su lugar ¿Recuerdas? - Todos observaban a Albus con rostro desencajado. -Pero la muerte es irreversible...-Susurro James - Eso es lo que siempre dice Papa, es imposible... -Todas esas muertes, todas esas intrusiones en los cementerios, Maro ha estado buscando la forma de revivir una y otra vez....y creo que ha encontrado la forma de conseguirlo. Se hizo con el control de las mariposas, se hizo su dueño y señor, se lleno de su energía y ahora va a utilizarla para revivir a Elizabeth sacrificando el alma de Viola. Maro es Dieter Wolff... -Eso es imposible, Dieter Wolff murió hace cientos de años, si fuera así, significaría que Maro goza de inmortalidad y sabemos que eso es imposible porque la piedra filosofal fue destruida el primer año de tío Harry en Hogwarts...-Contesto Rose exasperada. -Si no es Dieter Wolff entonces tiene que estar relacionado de alguna manera - Murmuro Lily - Lo que dice Albus tiene sentido ¿Donde esta Viola? -Seguramente en el gran salón, es una de las pocas habitaciones de la mansión que sigue en pie... -Albus es muy arriesgado - Susurro James agarrándolo por los hombros - Yo no quiero que esa chica muera pero tampoco quiero ponerte a ti y a los demás en peligro, si vamos a buscar a esa chica...-Hizo una pausa forzada - Nos van a matar... -James, no pienso marcharme sin Viola...- La voz de Albus volvió a sonar clara, fuerte. Se hizo un silencio mortal. Los dos hermanos se miraron fijamente a los ojos, James sabia que no habría nada en el mundo que le hiciera cambiar de opinión a Albus. Suspiro resignado y apretó los labios con fuerza. Sabia que aquella decisión los expondría a un peligro inimaginable, solo quedaba tener fe. -Esta bien, encontremos a Viola... Continuara...
Queridos LectoresEs un capitulo muy cortito, pero quería actualizar algo para que vieras que sigo viva y que me mantengo firme en mii promesa de terminar la historia. Os traigo este pequeño capitulo para que podáis ir saciando vuestra sed de final. Espero poder actualizar pronto, mañana empiezo a trabajar y este año se van a dar muchos cambios así que estaré muy concentrada en miss cosas, pero escribir me relaja así que espero seguir haciéndolo. Quería avisaros de que cuando acabe esta historia, empezare con una nueva sobre James y Lily, seguramente esa será la ultima historia que publique en Potterfics. Si queréis podéis ir a mii perfil y darle a favoritos, obviamente solo los que estén interesados en esta temática. Espero actualizar muy pronto para que podáis saborear las ultimas andaduras de nuestros amados personajes. Agradeceros de corazón a todos miss lectores, a los que se van sumando a esta gran familia y sobretodo a millones de gracias a las maravillosas lectores que dejan un comentario y agradecen mii esfuerzo con unos minutos de su tiempo.Nos vemos muy prontito. Un beso enorme a todosVuestra escritoraPluma CisneIrene