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Harry Potter y el medallón del destino — capítulo 4

Capitulo 4: vuelta a Hogwarts

Quedaban dos días para el uno de septiembre y la orden ya les había mandado una lechuza comunicándoles que eran miembros de ella, que se les mantendría informados de todos sus movimientos y que en breve se les encomendaría una misión. Hermione estaba emocionada, Harry, se lo figuraba, era de esperar que fueran entrenados hasta ese nivel para eso.

Se entrenaban y leían libros a diario para poder mantenerse en su nivel, pero pasaban mucho tiempo juntos cabalgando hasta muy lejos, donde había un pequeño bosquecillo y un río, con un pequeño lago. Se tumbaban en la hierba y hablaban, a veces Harry entrenaba un poco a Hermione, aunque casi siempre hacían cosas normales como leer revistas y comentarlas y reírse juntos.

Hermione cada vez que Harry la abrazaba sentía lo mismo, sus piernas flaquear, pero había cogido la costumbre de que se mimaran mutuamente mucho, así que le encantaba, cuando, con sus nuevos músculos la rodeaba y la besaba en el cuello o en la mejilla.

Se preparaban la noche antes para irse a la escuela cuando le comunicó Dumbledore que la orden había preparado otra fiesta para despedir al señor del castillo. Harry le dijo a Hermione si no le importaba volver a ser su pareja, Hermione se rió diciéndole que era estúpido creer lo contrario.

Se pensaban poner de nuevo las túnicas del primer baile, pero otra vez Dumbledore se les había adelantado. Harry cogió su túnica ésta vez verde botella con el cuello alto y abierto picudo. Los bordes y los broches de la túnica en las mangas eran dorados, y el bajo tenía una línea de bordado dorado bastante ancha. Las mangas eran acampanadas, Harry cuando se miró al espejo con esa túnica se quedó asombrado, era muy chula, y le quedaba genial. Se arregló igual que siempre, pero esta vez se puso el pelo suelto ondulado.

Hermione tenía un vestido azul, tenía un corpiño azul oscuro bordado de dorado, que realzaba su figura, éste se ataba por delante en vez de por detrás, llevando una camisa blanca debajo. La falda era larga, tanto que arrastraba, de gasilla, de un azul muy pálido. Las mangas de la camisa eran largas y anchas al borde, tenían el mismo bordado que en el corpiño. Su cabello lo recogió en el mismo moño que la vez anterior, alto, con el pelo rizado cayendo en cascada. La cinta que lo sujetaba era fina de oro, caía junto con sus rizos enredada. Esta vez cuando vió la diadema dorada con piedrecitas azules no se lo pensó mucho y se la colocó sobre su cabello sujetándola bien para que no se cayera, le parecía que le quedaba perfecta.

Cuando Hermione y Harry se encontraron en la sala común de su torre se fijaron el uno en el otro, ambos llevaban la corona en su cabeza, y que además les quedaban perfectas. – Me parece que la corona con el cabello así suelto ondulado te queda genial Harry- dijo Hermione mientas se cogían de las manos y bajaban. – a ti te queda genial también la diadema, aunque eres preciosa ya de por sí.- dijo galante él, provocando que ella se sonrojara.

Cuando llegaron al comedor todos los miembros de la orden se quedaron alucinados con los jóvenes, que cada vez que daban un baile en el castillo los sorprendían más. – Harry, Hermione están impresionantes- se oyó decir con una voz que ellos conocían muy bien, y pudieron notar el tono de resentimiento en ella.- Ron, amigo- dijo Harry lanzándose a abrazar a su amigo. Ron tampoco estaba nada mal, con una túnica roja oscura con cuello chino y bordados dorados, el pelo lo tenía en punta con gomina. Hermione corrió también a abrazarle.- me parece bien que vosotros estuvierais en este maravilloso castillo con tanto lujo divirtiéndoos y yo con mi familia en la casita de mi hermano- dijo con resentimiento.- Yo te quería invitar pero Dumbledore dijo que preferías estar con tu familia- dijo Harry. – eso es verdad, me lo pasé genial en Rumania- dijo Ron sonriente ahora. Harry y Hermione se miraron y se encogieron de hombros.

El baile fue genial, pero Hermione y Harry se sentían culpables de que Ron no parara de decirles que la orden se estaba considerando convertirlo en miembro activo, y que se estaba entrenando y que era muy bueno, y un largo etc. Hermione miró a Harry y con la mirada decidieron contárselo a Ron, por que sabían que cuando se enterara se enfadaría.

Llevaban media noche bailando, cuando creyeron que era hora de contarle todo a Ron. – Ron, me alegra, votaremos por ti para ser integrante de la orden del fénix- dijo Hermione tras Ron contarles lo de la orden por milésima vez esa noche. -¿sois miembros?- dijo asombrado.- sí, desde hace unas semanas.- dijo Harry esperando un enfado por parte de Ron. –supongo que vosotros empezasteis a entrenar antes que yo, es normal estabais con los demás miembros de la orden- dijo comprensivo, sorprendiendo a sus amigos. – me sorprendes, pensé que te enfadarías- dijo Harry. – no tengo por qué, siempre me enfadaba por celos, pero ahora he descubierto que yo valgo mucho, y que no debo teneros celos.- dijo Ron.- me parece bien que te des cuenta por fin Ron, eras muy molesto- dijo Hermione dando pie al inicio de otra pelea típica de ellos dos. Harry simplemente los ignoró y se puso a jugar con su corona esperando a que acabaran.

Llevaban un rato cuando la señora Weasley vino y les dijo que subieran a sus habitaciones,- Ron la tuya está con las nuestras- dijo Harry decepcionado por que la vería antes de él poder arreglársela a su gusto.- No se preocupe señor, si quiere mientras ellos suben nosotros la arreglamos, y la de la señorita Weasley que fue añadida hace poco.- dijo un elfo desde los pies de Harry- vale, pero escuchen lo que quiero que hagan en las habitaciones....- y le susurró al oído al elfo lo que quería. – enseguida señor- dijo y con un crack desapareció. – Vaya, elfos domésticos- dijo Ron cuando Hermione y Harry le explicaron lo de los elfos.

Cuando subieron y se hubieron puesto ropas más cómodas, Ginny y Ron pudieron contarles su verano y ellos a sus amigos también, y les enseñaron los mapas del merodeador y del castillo Potter.- Ron, no sabemos que motes ponernos, para añadirnos a las mentes de los merodeadores. Ginny se le ocurrió que Harry fuera Magnus, por que con la corona y el pelo largo le recordó a alguien magnífico. Hermione aceptó, luego Ginny dio su propio nombre, que era Virgin, por su inocencia. Hermione dio el suyo como el de Raven, por su parecido a un Ravenclaw. Ron estuvo pensando un rato hasta que encontró uno que le gustó, Delfos, como el famoso oráculo.

Añadieron los nombres y las conciencias al mapa del merodeador borrando la de Colagusano.

Se dieron el nombre de los nuevos merodeadores, para que fuera más divertido. El mapa decía cuando se habría “bienvenido al mapa del merodeador, por los merodeadores y sus nuevas generaciones los Xmerodeadors (N/A por lo de la generación X y todo eso) “lunático, canuto, cornamenta, Magnus, Raven, Virgin y Delfos.

Al día siguiente se levantaron temprano para acabar de preparar las cosas para irse a Hogwarts. Harry se sentía mal por dejar su castillo, pero se alegraba de volver a un Hogwarts sin la Umbridge, con Hagrid y con una recuperada Mcgonagall.

-¿qué asignaturas cogiste Harry? – preguntó Hermione que se había olvidado de decirlo en todo el verano.- que otras que:

Herbología, transformaciones nivel alto, Pociones avanzadas, hechizos avanzados, Defensa avanzada contra las artes oscuras, cuidados especiales de las criaturas mágicas, magia antigua y duelos.- dijo Harry- Yo tengo una más, historia avanzada de la magia- dijo Hermione. – pues yo tengo todas las que Harry exceptuando magia antigua. – dijo Ron. – tú como siempre procurando estudiar menos, sólo siete- dijo Hermione- Herm, son difíciles, y además el mínimo son 6.- dijo Harry. - ¿por qué la llamas Herm? Tenéis mucha confianza últimamente- dijo Ron molesto

Harry y Hermione olvidaron el comentario de Ron y siguieron con lo suyo, dejando a Ron medio mosqueado.

El viaje hasta la estación fue tranquilo, Harry y Hermione se lo planteaban como un relax de sus entrenamientos, por que las asignaturas para ellos no eran nada.

Cuando llegaron a King´S Cross los miembros de la orden los acompañaron hasta al andén, para protegerlos.

Una vez en el tren Harry se fue con Ginny a un compartimiento para ellos mientras que Hermione y Ron se iban al de prefectos, aunque no estaban seguros de si quedarse con ellos, por que Umbridge había disuelto a los Prefectos. Pero Harry supuso que al volver Dumbledore las cosas volverían a ser como siempre.

Al cabo de un rato en el vagón, aparecieron Neville y Luna, Harry los saludó cordial, notó como Neville también había estado entrenando, y que Luna nunca fue tan débil como parecía. –Hola Harry, hola Gin- dijo Luna escuetamente sentándose y abriendo su revista de siempre. – Hola, Harry, me enteré de lo de tu castillo, tiene que estar muy bien. Me alegro por ti, parece que las cosas mejoran- dijo Neville- sí, oye, si quieres te vienes a mi castillo en vacaciones- dijo Harry agradecido a Neville. – Me parece bien- dijo Neville alegre, posiblemente era la primera vez que alguien de la escuela le invitaba a su casa en verano.

Estuvieron hablando de hechizos y de intentar que la AD se volviera a unir, y aumentar el número de miembros, a Harry le parecía genial, por que con lo que había entrenado se sentiría bien ayudando a otros a defenderse en caso de ataque. Ginny que sabía lo de la orden y del entrenamiento de Harry estaba segura que Dumbledore se lo encargaría de misión como se lo hizo saber sin que los otros se dieran cuenta.

Hermione y Ron les fueron a hacer una visita durante su ronda, se quejaban de que Malfoy siguiera siendo prefecto, y tan imbecil como siempre. Harry abrazó a Hermione y le dijo que él y Ginny habían decidido reabrir la AD, ella se vió tan entusiasmada que besó a Harry y le devolvió el abrazo con más fuerza. Los demás los miraban y tenían sospechas de que no tardaría en aparecer una pareja en Gryffindor.

El trayecto fue divertido, hasta que pasado muy poco de la hora de la comida apareció Malfoy junto con sus gorilas y un par más de Slytherin- Vaya, vaya si son Potter y su panda de ineptos amigos- dijo Malfoy- no tan ineptos, por que tu padre está en Azcabán gracias a nosotros.- dijo Neville armándose de valor, Malfoy levantó la varita, Harry sintió la fuerza que éste poseía y el poco dominio que tenía sobre ella, por lo que impidió que Neville atacara. – Neville gente como esa no merece la pena- dijo rápidamente Luna- sí, los débiles que necesitan que la orden del fénix los rescate no deberían luchar contra mí. Por cierto Potter ¿que tal tras la muerte de tu querido padrino?- dijo Malfoy con su habitual tono. No se esperó mucho hasta que Malfoy salió disparado por la puerta- nunca había visto esa velocidad, ni siquiera dijiste ninguna palabra- exclamó asombrado Neville mirando a Harry con la varita en alto y en la otra mano la varita de Malfoy. – No se necesita mucho para desarmar a ese tonto, todos sus movimientos son predecibles.- dijo Harry tirando la varita sobre el Malfoy semiinconsciente.- lleváoslo antes de que remate la jugada con vosotros- dijo Harry a Goyle y Crabbe que se llevaron corriendo a Malfoy. Hermione apareció corriendo por la puerta, - Harry, sentí el aumento explosivo de tu poder, eres tonto, dejaste muy mal a Malfoy- dijo Hermione. – castígame, pero me recordó la muerte de Sirius y para colmo se regodeó de ella.- dijo Harry molesto sentado en su asiento- además, no subí nada de mi poder para desarmarle, apenas nada.- dijo Harry- pues si ese estremecimiento de magia lo sentí con sólo una subidita de nada cuando tu poder sea explosivo no quiero estar allí- dijo Luna levantando la cabeza de la revista que estaba leyendo tranquila.-Lo sentiste- dijo Harry.- sí- respondió Luna.- ¿qué eres? Siento tu poder, pero sé que puede dar más de sí- dijo Harry a Luna.- Una guardiana del bien, pero seguro que de un nivel menor que tú- dijo Luna- un momento ¿vosotros también sois guardianes del bien?- exclamó Neville.- sí, ¿tú también?- dijo Harry.-sí, aunque de nivel inferior, los mayores no se fijan siquiera en mí- dijo Neville. – Luna ¿tu también eres inferior?- dijo Harry- No, un poco más que Neville, más bien normal. Entonces tú ¿qué eres?- dijo Luna a Harry- superior tirando a ultra superior, aún me queda mucho por entrenar- dijo Harry sencillamente.

Hermione se quedó de piedra, había leído mucho sobre los Guardianes del bien y no se imaginaba que Harry hubiera seguido un entrenamiento tan duro mientras ella hacía el suyo.

El asombro de todos era mayúsculo, pero le prometieron no decir nada a nadie, era un secreto de la orden, a la que sin que Harry y Hermione lo hubieran sabido ellos también pertenecían.

Cuando llegaron a Hogwarts, Harry, Neville, Luna y Ginny se subieron a un carruaje, Ron iba junto con Seamus, Dean y un chico del curso de Ginny. Al llegar al castillo Harry se bajó y acarició a los tétricos Thestrals, algunos se lo quedaron mirando, pero Harry sin importarle mucho siguió a sus amigos hasta la escalinata de entrada rumbo a la cena de Selección de casa.

El comedor estaba como todos los años, repleto de alumnos bulliciosos contándose como habían sido sus vacaciones o comentando las últimas noticias del mundo mágico. Harry se sentó junto con sus amigos en su mesa, Hermione a su frente, a su lado derecho Ron, y al izquierdo Neville, Ginny enfrente de Neville y al lado de ella Dean Thomas, al otro lado de Hermione, Seamus y Lavender y Parvati. Al cabo de un rato en el que todos los Gryffindors se ponían al día sobre sus compañeros, las chicas con sus grititos que significaban chicos y demás, entraron los alumnos de primero asustados, Harry sonrió al verlos, recordando su primer año cuando no creía que fuera mago de verdad.

Se preguntó si alguna vez se imaginaría por un solo momento que llegaría a ser el alumno más poderoso de Hogwarts y un Gran Guardián del bien, por que a sus amigos les contó que estaba unos cuantos niveles por debajo del nivel en el que se encontraba. Miró hacia la mesa de profesores y el director se levantó, Harry esperaba las típicas palabras antes de la selección, pero se sorprendió.- Alumnos, tras muchos años, los grandes han madurado, la generación de los sextos actuales han pasado mucho y sus experiencias han logrado magos mucho más grandes de los que se esperaban, por ello, me gustaría que todos los alumnos de sexto curso se adelanten para ponerse el sombrero seleccionador y que éste me indique al nivel real en el que están. Después se pasará a la selección normal. Ahora primero escuchemos la canción del sombrero seleccionador.- dijo el director provocando murmullos por todo el salón.

El sombrero comenzó su canción:

Hace más de mil años,

esta escuela se fundó

cuatro fueron los grandes.

Cuatro fueron las casas,

cuatro diferencias.

Fuerza y valor, estos serán los Gryffindor.

Amor y trabajo, serán los Hufflepuff.

Inteligencia y sabiduría, esos serán los Ravenclaw.

Ambición, astucia y superación, los Slytherin serán.

Las cosas no resultaron como querían,

uno de ellos a los diferentes no aceptaba.

Los otros tres se le enfrentaron y se marchó.

Pero un juramento hizo,

un día mi heredero vendrá,

y la escuela pagará.

Lo que nadie se esperaba

es que la comunidad mágica también pagara.

La oscuridad ha llegado,

y una Luz todavía más fuerte nació según la profecía.

Las fuerzas se enfrentarán

para establecer de nuevo el orden

y las diferencias acabarán,

Hogwarts será de nuevo

la unión de la verdad.

Todo Hogwarts se quedó de piedra, Harry en cambio se preguntaba si esa gran luz sería él. Hermione lo miró, Harry supuso que ella se preguntaba lo mismo, así que la miró tranquilo haciéndole ver que ya sabía lo que hablaba el sombrero, aunque no tenía ni idea. Los alumnos de sexto de todas las casas se comenzaron a levantar, y se colocaron en fila todos revueltos como el primer año que entraron en la escuela, Harry se sentía casi igual que en su primer año, con la diferencia de si esta vez el sombrero desvelaría su verdadero poder, no si era mago o no. –siéntense en el banco y colóquense el sombrero según los nombre- indicó la profesora, comenzó con la lista de nombres que Harry ahora conocía, todos normales, hasta que al llegar a Hermione gritó en voz en grito -¡nivel por encima de las expectativas esperadas!- Hermione se sintió tranquila, y se levantó sonriente tras el sombrero indicarla como Gryffindor. Neville fue el siguiente en ser diferente- ¡Nivel muy por encima de lo que se esperaba!- todo Hogwarts se sorprendió, por que no se esperaban eso de Neville. Harry esperaba la selección de Malfoy, y cuando llegó no se sorprendió al saber el nivel- ¡alto incluso para lo que se esperaba!- dijo el sombrero pero acto seguido todos se quedaron de piedra al sombrero decir - ¡Gryffindor!- Malfoy se quedó congelado en el sitio, al cabo de un momento reaccionó y se sacó el sombrero mirando al director.- señor Malfoy el sombrero indica la madurez que usted a adquirido, madurez suficiente para cambiar el destino que su familia le había creado, su nuevo hogar será la torre de Gryffindor. Sus cosas ya están allí- dijo el director, Malfoy no pudo evitar sonreír, con una sonrisa sincera, y se fue a la mesa de Gryffindor, Hermione lo miró muy mal, pero se encogió de hombros y lo recibió con un apretón de manos. Harry miró al director y supo que era bueno que el sombrero hubiera gritado Gryffindor. El siguiente en sorprender al comedor fue él, pero por que la profesora no lo nombró hasta llegar al final- Potter, Harry!- Harry que se había asustado respiró hondo y se acercó al banco, cogió el sombrero y se sentó, se colocó el sombrero seleccionador en la cabeza y esperó.- Mmmm, señor Potter me alegro de verlo de nuevo, ha pasado mucho por usted, y ahora no tengo dudas sobre su casa, pero su nivel, nadie se esperaría esto, oh! Dios santo!- e inmediatamente Harry sintió como no podía controlar su poder que subía demasiado rápido para lo que debía- Para!, no podemos seguir así!- Gritó Harry y todo el comedor lo oyó.

Los profesores se levantaron como si sus sillas tuvieran chinchetas, Hermione, Luna, Neville, Malfoy y Ron se levantaron de la misma forma, el nivel de Harry estaba adquiriendo un nivel crítico, la profesora Mcgonagall apartó con un hechizo a los alumnos de primero que eran los más cercanos, el director con un movimiento de varita mandó las mesas y las sillas donde estaban los alumnos sentados al fondo, con todos los alumnos en ellas. Draco sujetó a Hermione por que se lanzó a por Harry- no puedes hacer nada por él- dijo mientras la lanzaba al suelo. Los profesores se lanzaron al suelo tras su mesa cuando Harry se levantó en el aire flotando y su cuerpo comenzó a girar y brillar de forma asombrosa. – dios va a estallar!- dijo Ron desde el suelo junto a los alumnos. Y Harry comenzó a Gritar con voz potente, el bramido y la fuerza de la luz aumentaron cada vez más, todos se tapaban los ojos y los oídos como podían, esperando la explosión, y el nivel subió cada vez más. – siento un estremecimiento cada vez más grande- logró oír por encima del bramido Hermione, lo había dicho Draco que estaba a su lado. Y de pronto comenzó la explosión, todos notaban el suelo y las paredes temblar, Hermione oyó por encima del bramido los cristales de la escuela explosionar, las mesas chocar contra las paredes impidiendo que la fuerza de la explosión dañara a los que protegían.

Cuando al cabo de un rato la luz y la fuerza mágica cesó, Hermione se levantó corriendo sin siquiera darse cuenta de que estaba herida y corrió hacia Harry, estaba tumbado en el suelo semiinconsciente y gimiendo, sus fuerzas se habían agotado casi por completo.

Hermione se abrazó a él, lo besó en la mejilla y le susurró- te quiero, por favor recupérate-.- Herm... estas sangrando, tranquila, soy duro de pelar- dijo Harry despertándose tranquilamente como si hubiera dormido durante horas.

Los profesores corrieron a ver como se encontraban los alumnos, Malfoy agarrándose el brazo que sangraba profusamente se acercó a ellos- Potter cualquiera se mete contigo con ese nivel, vaya sombrero más estúpido, mira que eliminar tu control sobre tu poder, para medir tu fuerza- dijo, sentándose al lado suyo agotado.- Tu escudo protegió a Hermione y a la mayoría de los que estaban cerca de ti, tu si que eres genial- dijo Harry.

Malfoy se sorprendió- es imposible que sintieras nada con tu fuerza en explosión y descontrolada- dijo asombrado- no te creas, la logré controlar para minimizar los efectos de la explosión, pero mi poder había aumentado demasiado y no pude evitarla, aunque la minimicé mucho.- dijo Harry incorporándose sorprendiendo a todo el comedor.

El director se acercó a él y lo ayudó a caminar. – Harry, sentí como controlabas tu poder al final, el sombrero cometió el error de subestimarte.- - Señor director lamento la explosión, he llamado demasiado la atención, pero puedo remediarlo.- dijo Harry calmo. – No hace falta, tras una explosión de este estilo es la propia escuela la que selecciona las memorias preparadas para asimilarlo, mañana nadie se acordará.- dijo el director sonriendo a Harry.

Hermione asombrada agarró a Harry, por que a pesar de todo se lo veía débil, Malfoy y Ron ayudaron a Harry y Hermione a subir las escaleras con los demás Gryffindors asombrados pisándoles los talones.

Como había dicho el director al día siguiente nadie más que los que deberían se acordaba de lo sucedido, según ellos Harry había sido igual que Malfoy o Hermione. Para ser exactos de lo único que se rumoreaba por los pasillos era del cambio repentino de Malfoy y de su amistad con Harry y Hermione cuando el año anterior habían llegado a la culminación de su odio mutuo.