← Septuagésimo Primeros Juegos del Hambre: ¿Salvar tu esencia o tu cuerpo? · de
Septuagésimo Primeros Juegos del Hambre: ¿Salvar tu esencia o tu cuerpo? — capítulo 2
De entre todas las veces que pudieron elegirme tenía que ser precisamente este año, de entre todos los profesionales que hay le ha tenido que tocar precisamente a Kairos. Me siento doblemente desafortunada.
Estoy sola en una sala del Edificio de Justicia, sé que hay dos agentes de la paz custodiando la puerta porque ellos me acompañaron hasta aquí, en este lugar voy a despedirme de mi familia, antes de que entren debo tranquilizarme y para lograrlo tomo una de mis piedras aguamarina y la giro entre mis dedos de forma compulsiva, la mano derecha aun me duele por el apretón de Kairos, creo que se me va a amoratar.
La puerta de la sala se abre y en ella entre mi madre precipitadamente, esta sollozando y cuando me abraza siento que me humedece el hombro, la abrazo sintiendo que no soportaré el momento y me romperé con llanto o con furia, ninguna de las dos me conviene y me limito a darle palmaditas en la espalda.
Mi padre la separa de mí y me pasa un brazo por el hombro, me besa la frente y un nudo en mi garganta me paraliza la voz, Oliver está llorando y tiene que sentarse en el sofá porque las fuerzas le abandonan, esta tan acostumbrado a mí, Fenrir se acerca, me mira a los ojos y es el primero en hablar.
-Puedes hacerlo- me dice -hay 24 Tributos y lo único que debes hacer es dejar que los más fuertes se maten entre ellos, sabes hacer redes, te servirán como trampas, si pudieras conseguir una ballesta sería fantástico aunque te falta mejorar la puntería, pero si no puedes busca una lanza o has una, te he enseñado a pescar con ella.
Me siento atónita ante las palabras de Fenrir, mis padres y Oliver lo miran con el mismo desconcierto, nunca lo habíamos escuchado hablar de esa forma, esto sin duda es resultado de su entrenamiento, piensa como un asesino -no puedo- le digo quejándome -no estamos hablando de peces.
-No vas a dejarte morir- me exige -vas a buscar armas y vas a defenderte, tienes buena resistencia física aunque eres algo frágil, solo no dejes que te cojan directamente, eres rápida usa eso a tu favor, ¿recuerdas la vez que me derribaste usando mi propio peso contra mí? Te servirá de nuevo.
-Fenrir…- empiezo pero la voz quebrada de Oliver me interrumpe.
-Hazlo- me dice -prefiero eso a verte morir.
Mis padres me miran y afirman con la cabeza, yo bajo la vista y asiento no tan segura de obedecer las indicaciones de Fenrir, pero lo hago para tranquilizarlos.
Entonces vuelven a abrazarme uno por uno y nos quedamos todos en silencio.
-Te amamos- me dice mi madre.
-Y yo a ustedes- respondo con voz ronca.
-Te veré después de los Juegos- me dice Oliver.
La puerta se abre y un agente de la paz se asoma.
-Se acabó el tiempo- dice.
Me aferro a mi familia y ellos a mí, pero el agente de la paz los apresura y lo último que siento es la mano de Oliver resbalando entre mis dedos, quiero correr hacia ellos pero lo único que encuentro es el frio metal de la puerta.
Una lagrima amenaza con salir de mis ojos cuando escucho voces.
-Sabes que no está permitido- dicen.
-Me debes un favor, no tardo nada.
-Date prisa.
La puerta se abre y veo entrar a Galen con el casco bajo el brazo, su cabello rojo está un poco despeinado pero sigue igual de apuesto que siempre.
-Nova- susurra y no puedo evitar abrazarlo -escúchame, tengo algo para ti- se mete la mano a la chaqueta y saca una hoja de papel doblada.
-Ángela- digo reconociendo la letra.
-La vi ayer por la tarde y me la dio, por si llegabas a necesitarla, creo que tenía un mal presentimiento.
-Ojala se hubiera equivocado- me guardo la hoja de papel en la cinta del vestido.
-Galen- se asoma uno de los agentes de la paz.
-Tienes que volver Nova- me dice Galen mirándome a los ojos, sus pupilas verdes moteadas de gris me estremecen -recuerda que espero una respuesta tuya.
Veo su figura blanca darme la espalda y salir del lugar.
Galen, el muchacho que hacia un par de noches me confesó estar enamorado de mí, es un agente de la paz fuera de lo común, con un carisma y un encanto que ni sus compañeros le impiden andar por allí haciendo la vista gorda a faltas que no son tan graves, si Galen puede evitar azotes lo hace, siempre tiene caramelos en los bolsillos para cuando encuentra niños por el camino, y su salario lo gasta en propinas para la gente más pobre. Yo no pude darle una respuesta porque no estoy segura de quererlo, o quizá porque no estoy dispuesta a estar con él de forma furtiva, hombres con un trabajo como el de él no tienen permitido tener esposas ni hijos hasta cumplir su plazo, a Galen no le importa romper esa regla y crearse un pequeño secreto, yo no sé si estoy dispuesta a ello.
Cuando llegamos a la estación de tren me veo envuelta por un montón de cámaras que me apuntan de forma incansable, sonrió y comienzo a saludar como si fuera alguien importante lo que hace que los periodistas me busquen aun mas, no tengo idea de porque lo hago, me siento destrozada pero si algo me sale bien es aparentar actitudes que no siento, me parece que debo mostrarme feliz y eso es lo que hago aunque por dentro mi apariencia sea otra.
La mirada de Kairos está puesta en mí, estoy empezando a incomodarme de verdad.
Cuando llegamos al tren subimos a un vagón y la puerta se cierra inmediatamente tras de nosotros dándonos un poco de privacidad. Casi me caigo en cuanto la maquina se pone en marcha, nunca había subido a un tren, es impresionante el lujo que veo, mi casa podría caber dentro de aquel vagón.
Sergei aparece y nos lleva hasta nuestro alojamiento, el de Finnick está entre la de Kairos y el mío, Sergei nos dice que debemos alistarnos para la cena dentro de una hora, me mete a empujones en mi recamara y cierra la puerta, la cama que hay allí es inmensamente grande, hay un armario con ropa de colores, tan hermosa que jamás hubiera podido imaginarla, y el baño es una cosa encantadora, me quito la ropa y me pongo bajo la regadera, aprieto varios botones pero no doy nunca con el agua caliente así que estoy bajo un chorro helado, pero eso me calma la tristeza, no sé si estoy llorando, el pecho me duele pero mis lagrimas seguro se confunden con las gotas que recorren mi cuerpo, miro la bolsa de terciopelo y saco mis piedras, mirándolas, distinguiéndolas entre ellas siento que recupero fuerza.
Me visto con un pantalón negro y una blusa azul, elijo unas sandalias y sacudo un poco mi cabello para que los rizos vuelvan a tomar su forma, cuando Sergei viene por mi ya estoy lista, me conduce por un pasillo largo hasta un comedor magnifico, está cubierto de ébano brillante y los muebles son blancos, la mesa tiene comida tan ostentosa que da pena comérsela, cuando entro Finnick y Kairos que ya están sentados levantan la vista hacia mí, Finnick me invita a sentarme y Kairos frunce el ceño, pero no aparta la mirada, le sonrió y hace un movimiento como de querer levantarse, Finnick lo mira pero no le hace mas caso, no hay rastro de Mags.
Sergei le pide a una muchacha que hasta entonces no había visto, que nos sirva, tiene el cabello oscuro y me parece muy bonita.
Como todo lo que puedo y cada bocado es más delicioso que el anterior, Kairos elige un trozo grande de carne y lo come con las manos, arranca trozos con los dientes sin dejar de mirarme, si quiere intimidarme lo esta consiguiendo.
-Me pareces familiar- me dice Finnick mientras se lleva a la boca una cucharada de miel, es tan tentadoramente guapo.
-No soy de las profesionales si es lo que estas pensando- le digo sabiendo que él visita a estos muchacho de vez en cuando para ver su entrenamiento, siendo un campeón es un modelo a seguir.
-Kristanova- dice despacio tratando de hacer memoria, es un tipo enigmático -no es un nombre que me suene conocido.
-Es porque no me estas poniendo atención, de verdad no soy profesional, solo he tenido un día de mala suerte- sonrío -puedes llamarme Nova, todos lo hacen.
-Bien Nova, pero tengo en la mente una imagen tuya cerca de una chica de cabello oscuro y ojos azules.
-Esa es Ángela, mi mejor amiga, una vez me llevo a devolver un cuchillo que se le olvido en los pantalones- y esa vez Finnick estaba allí, dirigió una mirada fugaz a nosotras y nos dio la espalda, me sorprende mucho que lo recuerde.
Finnick sonríe -eso debe ser.
Cuando terminamos de cenar Finnick nos lleva a otro compartimento donde nos pone la cosecha de los otros Tributos, me siento lo más lejos que puedo de Kairos.
En algunas presentaciones me desconecto pensando en otras cosas, pero se me quedan algunas caras, como las del 1 donde se ofrecen voluntarios dos muchachos rubios con un aspecto increíble, los del 2 que también se ofrecieron voluntarios, ella es alta y parece del tipo de personas con las que no dan ganas de meterse en problemas, él no es tan alto pero tiene los brazos cicatrizados y una mirada astuta y cruel. Me veo a mi misma subiendo con Sergei y esa sonrisa que mostré es verdaderamente fabulosa, me sorprende mi capacidad para fingir, nunca la había visto a esta magnitud, y allí esta Kairos apretándome la mano. Hay un chico terriblemente delgado del Distrito 11 y el muchacho del 12 cuyo nombre también recuerdo: Leito, parece tan asustado.
-Ha sido un día difícil- dice Finnick con voz atractiva -váyanse a descansar, mañana habrá muchas cosas que hacer.
Me levanto bostezando y me despido con un cansado "hasta mañana", entro a mi alojamiento, de pronto recuerdo la carta de Ángela y la busco en la cinta de mi vestido sucio. La desdoblo con mano temblorosa y me froto los ojos para leer con más claridad:
"Nova:
Tengo la sensación de que este año te tocará a ti, pero bueno eso es lo que te digo cada año ¿no? Si llego a acertar esta vez quiero que me perdones por no poder ofrecerme voluntaria en tu lugar, te habré fallado.
Pero aun te queda un arma, ¿recuerdas la cueva donde nos veíamos? ¿Todas esas veces que te use para entrenarme? Supongo que hace mucho comprendiste mi verdadera intención, no eres una profesional oficial, pero sé que sabrás defenderte, tienes lo necesario.
Si tú vuelves a casa, yo mejorare, si tú mueres, yo te alcanzo. Es una promesa".
Ángela Jordan, mi mejor amiga, una Tributo profesional que estaba dispuesta a ofrecerse voluntaria en mi lugar si me llegaban a elegir, hacía años que nadábamos hasta una cueva lejos de la playa donde me usaba para entrenarse, ella tenía razón hacía tiempo que me había dado cuenta que su intención era enseñarme lo mismo que le enseñaban a ella, aunque por supuesto la de los moretones y el cuerpo adolorido era siempre yo, ¿había tratado de prepararme para este momento? ¿Por si algo llegaba a salir mal? Pero yo no podía compararme con ella, confrontada con los Tributos profesionales yo no tengo posibilidades de sobrevivir.
Me pongo un camisón largo y sentada en la cama miro a través del cristal de la ventana donde borrones de arboles pasan a velocidad de vértigo, los ojos comienzan a picarme mientras recuerdo mi hogar y pienso en la distancia que me ha separado de todo cuanto amo, siento que el camino que hago no tiene regreso y por fin me rompo, las primeras lagrimas caen en mis puños cerrados y la rabia me invade, entonces me levanto y comienzo a arrojar todo lo que encuentro a mano contra las paredes, la lámpara se hace pedazos contra la puerta, pateo el armario de los vestidos y los descuelgo uno a uno rasgando cuantos puedo con uñas y dientes, las plumas de la almohada salen volando por toda la habitación y el grifo del baño se rompe salpicando todo de agua, siento unos brazos fuertes rodeándome, impidiendo que mis manos sigan su furiosa destrucción, trato de zafarme y siento que mis pies se levantan del suelo, un grito frustrado se escapa de mis labios mientras forcejeo, pero quien me abraza es más fuerte que yo y comienza a sofocarme, con la falta de aire la claridad comienza a regresar y solo quedan las lagrimas y los sollozos, siento que caigo en la cama en completa oscuridad y levanto la vista encontrándome muy de cerca con el rostro de Finnick.
Hola!! Bueno aquí les dejo otro capítulo, les explica rápidamente que la protagonista lleva el nombre de Nova por su personalidad, una nova es una explosión causada por la acumulación de hidrógeno, sucede de forma violenta y es un evento muy brillante pero de corta duración. Bueno aplicado al personaje, cuando las emociones y sentimientos se le acumulan a Nova termina explotando con accesos de ira, que cuando se le pasan la dejan sintiéndose muy mal consigo misma, como irán dándose cuenta verán que no es un personaje clásico, es algo complicado y no sé, espero que les agrade y pueden comentarme que les parece.
Por ahora les dejo una pregunta: ¿Qué creen que signifiquen las piedras aguamarina?
Lo revelaré en el capitulo siguiente pero dejen su comentario ;D