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En Llamas. ¿Qué pasaría si...? — capítulo 46

Peeta aún duerme. Yo llevo varias horas despierta, ni si quiera sé qué hora es. Verle dormir me relaja. Observar la rítmica bajada y subida de su tórax, escuchar su respiración, sentirle cerca de mí.

Ahora estamos frente a frente. Puedo distinguir cada pequeño detalle de su cara. Sus pestañas me fascinan. Tan doradas, tan trasparentes e invisibles vistas desde lejos…pero viéndolas desde la corta distancia que nos separa ahora mismo…son una maravilla.

Sonríe. De vez en cuando, Peeta sonríe en sueños, lo que dibuja una pequeña sonrisa en mi cara también.

Veo cómo Peeta se mueve, cada vez más, hasta, que finalmente, abre los ojos. Y, sin poder evitarlo, y aunque los haya visto cientos de veces, no puedo evitar caer hechizada por ellos de nuevo. Tan azules, tan llenos de honestidad, llenos de cariño, tan mágicos.

-¿Cuánto tiempo llevas mirándome así?-me pregunta sonriente y con voz soñolienta.

-Más del que me gustaría admitir.-respondo, sin apartar la mirada.

Peeta se ríe.

-¿Cuánto tiempo llevas despierta?

-Demasiado.-contesto, y él arruga el entrecejo.

Abre la boca para decir algo, pero unos golpes en la puerta le interrumpen.

-¡Levantaos, arriba! ¡Tenéis un plan que aprender para esta noche!-grita la voz Haymitch con mal humor desde el otro lado de la puerta.

Al cabo de unos minutos, Wendy, Haymitch, Joseph, Peeta, Cinna y yo estamos sentados alrededor de una mesa redonda en la habitación principal del centro de entrenamiento.

-Bien.-comienza a decir Haymitch, aclarándose la voz.-Durante toda la noche de ayer trazamos un plan a través del cual podría ser posible sacar a Gale de allí. Pero es arriesgado. Muy arriesgado. Sin embargo, todos nos hemos comprometido a hacer lo que haya que hacer.

Haymitch me mira, buscando mi aprobación, como pidiendo disculpas. Yo asiento, y para él es suficiente.

-Mañana se celebrará la fiesta de clausura de los juegos.-continua, mirándonos a Peeta y a mí en especial.-Nosotros tres estamos invitados, así que no habrá absolutamente ningún problema para entrar.  Wendy se las ha arreglado para asegurarse un puesto entre las asistenes que trabajarán en la fiesta, así que ella también estará allí. Joseph tampoco tendrá problemas para entrar. Respecto a Cinna, aún nos estamos planteando si utilizarle o no…

-Cinna no puede venir.-interrumpo yo, con voz firme.-Snow le creé muerto y…

-Por eso seré perfecto para distraer a los guardias si es necesario.-argumenta el propio Cinna.

-Pero si los distraes te cogerán, Cinna.-le digo yo, con tono pausado, aunque el corazón me empieza a latir más rápido.

-Estoy dispuesto a correr el riesgo.-

-¡NO! Cinna, no puedes hacerlo, ¡no voy a dejar que esas ratas te cojan!-exclamo yo, levantándome de la silla.

-Katniss, siéntate.-me ordena Haymitch, de mal humor.-Aún no hemos decidido qué vamos a hacer con Cinna, el caso es que no hay tiempo para que pongas pegas. Siéntate y mantén la boca cerrada.

Yo no obedezco de inmediato. Miro a Cinna y obligo a sus ojos a que se claven en los míos. Le miro, intentando que capte mi tono de desesperación y súplica. Pero él aparta su mirada de la mía. Vuelvo a sentarme en la silla.

-Como iba diciendo…Ninguno tendrá problemas para entrar. Según Wendy, las celdas de la casa de Snow están unos pisos más abajo del que estaremos. Por lo tanto, tenemos dos opciones; escaleras o ascensor. Ambas estarán vigiladas por guardias y cámaras de seguridad. Es obvio que no podemos bajar como si fuera nuestra propia casa. Y para burlar a los guardias de Snow, un simple "Estaba buscando el baño", no es suficiente. Y menos cuando se trata de Katniss Everdeen merodeando por la celda en la que se encuentra Gale. Wendy y yo hemos decidido que si queremos bajar, la mejor forma es el ascensor. Por lo que sabemos, hay dos guardias vigilando la puerta y una cámara en el propio ascensor. Hemos tomado la decisión de que sólo bajéis tú y Wendy, Katniss.

Eso me pilla por sorpresa. Haymitch jamás me deja ninguna responsabilidad medianamente grande y liberar a Gale yo sola es la mayor responsabilidad que jamás se nos ha planteado.

-¿Pero qué…?-comienzo a decir, pero Haymitch me manda callar a través de una mirada que me deja helada.

-Si los tres desaparecemos a la vez alguien podría sospechar. Wendy y una de sus compañeras llevarán un carrito de comida cada una. Les dirán a los vigilantes del ascensor que les llevan un aperitivo a los vigilantes de las celdas. El carrito de la compañera de Wendy irá vacío, pero en el de Wendy, irás tú escondida, Katniss. No se te verá porque los manteles de los carritos llegan hasta el suelo. Con suerte, los vigilantes os dejarán pasar al ascensor. Así, bajaréis hasta las celdas. Allí, Wendy dará permiso a su compañera a irse, mientras que ella les prepara el aperitivo a los vigilantes. Wendy les preparará café, pero añadirá unas gotas de somnífero en él. Y aquí llega la fase más peligrosa del plan. Debéis de tener en cuenta que en las celdas también hay cámaras, por lo tanto, en el momento en el que los vigilantes caigan dormidos, deberéis ser extremadamente rápidas. Katniss, deberás coger la llave de la celda de Gale de uno de los vigilantes. Abrirás la celda de Gale, le sacarás y le esconderás en el carrito de la compañera de Wendy, tú volverás a tu carrito y, tan rápido como podáis, salid de allí. Wendy llevará los dos carros. Peeta y yo estaremos pendientes al ascensor. Cuando salgáis, Wendy os llevará hasta la cocina. Allí, saldremos por la puerta de atrás, y ya podéis rezar para que no haya guardias vigilándolas. En la explanada de las cocinas nos esperará un aerodeslizador, en el que ya estarán dentro la familia de Katniss, Cinna, Effie, todos. Si hay suerte todo saldrá bien.

-No…no parece tan difícil, ¿no creéis?-pregunta Peeta, tras varios segundos.

-Mirándolo de esa manera, no.-responde Haymitch, sin mirarle directamente.-Todo depende del momento en el que Wendy y Katniss droguen a los guardias, cojan a Gale y salgan. Ya podéis rezar para que el que vigile las cámaras sea un becario borracho que no se dé cuenta de lo que está haciendo. Si no es así, cuando Wendy y Katniss suban por el ascensor, se encontrarán a un completo ejército de vigilantes armados hasta las cejas.

Todos nos mantenemos en silencio y asimilamos las palabras de Haymitch.

-Katniss.-dice Haymitch, con tono más serio de lo normal.-Espero que comprendas y agradezcas el grandísimo riesgo que corre Wendy al hacer esto. Puede que a ti te encierren, pero, ¿una simple asistenta? No dudarán en eliminarla ni un segundo.

Wendy respira hondo y me mira a los ojos. Tiene unos ojos verdes muy bonitos, aún llenos de inocencia, como me los describió Haymitch la primera vez que me habló de ella.

-Lo entiendo, Wendy.-digo yo, manteniendo la mirada.-Sé que podrías morir, y jamás te estaré lo suficiente agradecida por lo que vas a hacer.

Wendy asiente y aparta la mirada, para centrarla en Haymitch. Él clava sus ojos en los suyos y le coge la mano.

-Tengo…tengo una pequeña duda.-comenta Peeta, arrugando el entrecejo.-Cuando nos subamos a ese aerodeslizador… ¿Dónde nos llevará?

Haymitch suelta una carcajada.

-Esa es la segunda parte del plan….ni si quiera sabemos si es real, pero… Tenemos a alguien infiltrado en el Capitolio. Se llama Vic y…

-¡Eh! ¡Yo conozco a Vic!-exclamo yo, muy animada al saber que la mujer que me dio ánimos en la entrevista con los mentores está de nuestra parte.-La conocí en las entrevistas, ¡era muy simpática!

-Sí, Katniss, lo que sea.-me corta Haymitch, con impaciencia.-El caso es que se llama Vic, y es la organizadora de todo este tipo de eventos. En realidad está de nuestra parte, y nos da chivatazos de lo que se cuece por el Capitolio. En la fiesta de clausura intentará distraer a los vigilantes lo máximo posible. Ella también nos ha conseguido el aerodeslizador. Y, según Vic…el aerodeslizador nos llevará al Distrito 13.

Río con ganas. Peeta me imita, pero nuestras risas paran cuando vemos las caras de Wendy y Haymitch, que indican que no están bromeando.

-¿Al Distrito 13?-pregunto, alzando las cejas.-Fue destruido. Por si no lo sabías.

Haymitch pone cara de paciencia.

-Según Vic no lo está. Me ha contado un rollo raro de personas viviendo bajo tierra, o algo así…De todas formas, un lugar que no sabemos si existe o no es la única opción que tenemos. Así que allí iremos. ¿Alguna pregunta que no esté relacionada con el distrito 13?

Peeta y yo negamos con la cabeza.

-Bien. Cinna, será mejor que tú esperes en el aerodeslizador. Si te cogen, ésta-dice, señalándome-…querrá organizar otra misión de rescate. Joseph, ¿tú vienes?

-Cuantos más mejor.-dice Joseph, mostrando una sonrisa tímida.

-Pues entonces….os veo aquí a las nueve en punto. Mientras meteré a todo el mundo en el aerodeslizador. Hasta entonces.-dice Haymitch, muy rápido. A continuación abandona la sala, seguido de Wendy, que se despide con la mano y con una sombra de sonrisa.

Nos quedamos sólo Joseph, Cinna, Peeta y yo en la habitación.

-Bueno…-dice Cinna, rompiendo la tensión.-Creo que es hora de que trabajemos en vuestra ropa para esta noche. Joseph y yo tenemos algo muy especial para ti Katnis…

Joseph sonríe y me guiña un ojo.

Así, los cuatro nos dirigimos hasta la habitación de los estilistas.

Unos minutos después, estoy delante de un espejo, vistiendo un bonito y simple vestido rojo que me llega hasta los pies. Jamás había visto diseño más simple. Sin embargo, Cinna y Joseph están detrás de mí, con una gran sonrisa, y muy orgullosos.

-Puede parecer simple.-dice Cinna, agachándose para comprobar unas últimas costuras.-Pero necesitas algo cómodo para lo de hoy.

"Cómodo". Sí, definitivamente, creo que este es el vestido más cómodo que he llevado jamás. Simplemente es tela de color rojo con tirantes, pero tiene algo.  Algo que lo hace especial, algo que hace que la magia de todos los diseños de Cinna sea visible en este.

-Además, es rojo. El color perfecto para cumplir una misión, ¿no crees?-me pregunta Joseph, muy contento.

-Es un vestido perfecto. Gracias.-les digo a los chicos, sonriendo.

A continuación, Cinna y Joseph visten a Peeta con un elegante esmoquin de color negro. Después, entre los dos me maquillan. Añaden mucha más máscara de pestañas de lo normal, sin embargo, son muy discretos con el colorete.  Finalmente, tiñen mis labios de color rojo pasión.

-Estás perfecta, Katniss.-me dice Joseph, cepillándome el pelo.-

Cinna se une al peinado y los dedos de ambos chicos deshacen docenas de enredos.

-Creo que haremos algo simple en el pelo, ¿no crees Joseph?-pregunta Cinna a Joseph, aunque sin mirarle directamente.

-¿En qué habías pensado?

-Bueno, ninguno de los dos somos muy buenos respecto a los peinados. Podríamos hacer un moño simple, pero creo que quedaría mejor si dejáramos el pelo suelto. No liso del todo, con algunas ondas.

-Sí, creo que eso sería genial.-afirma Joseph, sonriendo.-¿Tú qué opinas, Katniss?

-Creo que eso está bien.-respondo, encogiéndome de hombros.

Al cabo de unos minutos Peeta y yo estamos listos para deslumbrar a los exigentes ciudadanos del Capitolio. Cinna tiene una maleta en sus manos, y nos mira con cariño.

-Bueno, tengo que ir al aerodeslizador. Os deseo muchísima suerte. Nos veremos enseguida, ¿entendido?-nos dice, intentando mostrar una sonrisa.

Los tres asentimos. Primero, Cinna se acerca a Peeta y le estrecha la mano. Sin embargo, durante el apretón, oigo cómo Cinna dice algo como "Oh, ¡qué diablos!", y abraza a Peeta con fuerza. A continuación, Cinna se acerca a mí.

-Estás preciosa. Eres preciosa, Katniss, lo sabes.

-Oh, vamos, Cinna, ¿de verdad te estás despidiendo de mí?-digo yo, intentando mostrar una sonrisa.

Cinna sonríe.

-No, por supuesto que no. Nos veremos en unas horas.-me dice él, mientras me acerca a él y me abraza El abrazo dura más de lo normal, porque, como siempre, me siento segura y cálida en los brazos de Cinna. Cuando nos separamos, me besa suavemente la frente.

Finalmente, Cinna se acerca a Joseph, que le mira con tristeza.

-Ven aquí.-le dice Cinna, sonriendo, y Joseph no duda un segundo en lanzarse a sus brazos.

Peeta y yo observamos el abrazo con cariño. Los brazos del uno agarran con fuerza el cuerpo del otro, y me da la sensación de que si lo intentara, jamás podría separarles.  Cuando se separan, se besan suavemente en los labios.

Cinna se dirige hacia el aerodeslizador, dejándonos a Peeta, Joseph y a mí solos, hasta que Haymitch llega acompañado por Effie.

-¿Preparados?-nos pregunta.

Los tres asentimos, y comenzamos a caminar con destino a la mansión de Snow. En alguno de los rincones de esa inmensa mansión, Gale , casi moribundo, espera la muerte. El pensar que ahora mismo Gale depende de mí, y sólo de mí, hace que sienta el corazón en mi garganta, que empiece a sudar por todas partes. Es una sensación familiar cuando se trata de ceremonias en el Capitolio.

Espero que os haya gustado el capítulo! Ahora unas pequeñas notas finales...

¡Hola! Gracias a todos por leer, de verdad, sois geniales. Este fic está a punto de conseguir los 200 comentarios, situándose en los fics más comentados y más leídos de los juegos del hambre en potterfics,y todo gracias a vosotros! Sois unos amores. 

Bueno, y ahora me voy a dar publicidad a mí misma e.e Si os gusta el estilo de escribir del fic y tal, y si os gusta Harry Potter, a lo mejor os apetece pasaros por un pequeño relato que escribí antes de ayer. Es fácil de leer, es un fic en forma de relato, así que sólo hay un capítulo. Y eso, si os pasáis os doy un pin. Si así lo hacéis, muchísimas gracias, de verdad! Os dejo el link por si a alguien le interesa.

http://www.potterfics.com/historias/119125

Gracias por todo de nuevo, sois los mejores lectores que un escritor podría desear!