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Un Amor Para Demetri Vulturi. — capítulo 3
No puedo olvidarte.
Mis hermanos y yo regresábamos del parque, como hoy casi no había tenido mucho trabajo les prometí que iríamos al parque. Extrañaba estar con ellos y además que mejor manera de que ellos se divirtieran un poco y olvidaran algunas cosas que pasan en esta vida.
Solo había un problema conmigo, que no podía olvidar la mirada de aquel chico desconocido. Era muy hermoso y… misterioso, pero su mirada fría y llena de algo, como un aviso que no pude descifrar.
Cuando entramos a casa los niños se fueron a las habitaciones donde se fueron a dar una cucha y bajaron con sus pijamas a ver televisión en la sala, mientras yo preparaba la cena.
Prepare hotkeys con mermelada para Jackes y con chocolate para Karla y para mi, también entre ellos dos prepararon el jugo de naranja. Me gustaba compartir con ellos algo tan sencillo como preparar la cena.
-Alex, ¿Cuándo entraremos a la escuela?- me pregunto Jackes.
-en dos meses, pero estaba pensando que seria mejor mudarnos o tendría que viajar cada día para llevarlos a la escuela-
-¿polque Alex?-me pregunto Karla esta vez, le limpie con una servilleta el chocolate que tenia en su boquita.
-bueno chicos…la escuela esta en vulterra, ya que las inscripciones de aquí estaban llenas, tenia que conseguir las entradas de la escuela para ustedes-
-¿queda lejos?- me pregunto Jackes levantándose con su plato.
-algo Jackes, pero de eso no se preocupen que yo me encargo-
Ellos solo asintieron y cada quien llevó los platos sucios en su lugar, ellos me ayudaron a limpiar la mesa mientras yo lavaba los platos sucios.
Cuando terminamos de limpiar los lleve a dormir, sabia que estaban cansado. Yo cambie a Karla y Jackes, bueno, el consideraba un niño grande, así que ayudarlo seria bajarle el autoestima.
-¿listos para dormir?-
-si, ¿nos cuentas un cuento Alex?- me pidieron cada quien, era como una tradición.
Siempre les contaba un cuento antes de dormir, pero los cuentos eran de lobos y vampiros, también de princesas y príncipes, siempre le ponía cosas a los cuentos para Jackes y para Karla.
-claro que si, ¿cual quieren?-
-el de la plincesa y el miampiro que peleo con el lobo-
-no Karla, se llama el vampiro que se enamoro de la princesa y se enfrentaron al lobo- le corregí yo.
-si ese, cuéntalo, cuéntalo-
-esta bien, pero se dormirán ¿ok?- ellos asintieron.
Les empecé a abrigar y a recoger algunas cosas que tenían en la habitación, ellos compartían cuarto porque Karla le daba miedo dormir sola en la obscuridad, así que Jackes se ofreció darle un lugar en su habitación.
-había una vez, en un castillo muy grande, un vampiro que vivía solo y triste…-
-pelo que no este muy tiste- me interrumpió Karla.
-claro… había un vampiro algo triste, él vivía muchos años solo y quería sentir el amor, entonces un día el sale de su gran castillo y se encontró con una hermosa princesa, ella y el vampiro se enamoraron a primera vista, entonces un día el lobo llego donde estaban la princesa y el vampiro y se enamoro de la princesa, el vampiro se enojo un día porque vio abrazar a la princesa, el la dejo y la princesa lloro…- no pude seguir porque los niños se habían quedado dormidos.
Yo me retire de la habitación sin hacer ruido, me fui a la mía, algo cansada, hoy como todos los días tenia que hacer de madre y padre, cuidándolos y protegiéndolos, dándoles todo lo que necesitaban, gracias a dios, mis padres antes de morir tenían una cuenta donde tenia suficiente dinero, pero yo solo tocaba para lo necesario, y lo demás yo lo ponía con mi trabajo.
Me quite la ropa y me puse el pijama, me avente en la cama tapándome con las cobijas. Estaba cansada pero… no podía pegar los ojos por pensar en la persona que vi en el parque, esa persona tan misteriosa.