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Domestique a su Merodeador. 2.0 — capítulo 5

5

Cuando Severus Snape tiene que improvisar nuevos planes.

Severus selló la puerta con un encantamiento succionador y se dio la media vuelta. Si no hubiera tenido la máscara,se podría haber observando una expresión ácida en sus facciones cetrinas. Severus estaba molesto. Él era una persona metódica y puntillosa. No le gustaba cometer el mínimoerror y en ese momento acaba de encontrar una piedra en su camino. Pero lo que más enfurecía a Severus era que, de todos los percances que podía sufrir, éste llevaba el nombre de Lily Evans.

Soltó un bufido y enarcó las cejas escondidas. Tenía los músculos tensos y apretaba la varita con una fuerza exagerada. Le dirigió una última mirada al armario de escobas al escuchar los puñetazos que Lily le pegaba a la puerta. Él ya había decidido perderse a sí mismo y para eso tenía que desechar a Lily Evans de su mísera existencia, aunque eso significara separarse de la única persona que le había dado cariño y que él había amado.

Severus Snape entornó sus ojos negros y brillantes y se dio la vuelta para buscar a su víctima; Claire Starkey.

Severus no conocía absolutamente nada de Claire Starkey y no estaba interesado en hacerlo. La mitad de los rumores que circulaban en la figura de la chica, cual leyenda, le parecían disparatados y él no tenía tiempo de creerse tales estupideces; como que tenía una guarida secreta abarrotada de whiskey de fuego. Severus había sido meticuloso en su elección y Claire Starkey había sido la escogida por dos razones: Aunque él no se tragaba la mitad de su peculiar reputación, sabía que era una bruja sumamente diestra así que la había catalogado como una *rival digna,*justo como se exigía en la primera prueba. El segundo motivo era que ellos dos no mantenían ningún vínculo. Si él agredía a algún merodeador era probable que a la mañana siguiente lo estuvieran interrogando en el despacho de Dumbledore, en cambio nadie lo relacionaría a un ataque a Claire Starkey.

Llevaba días siguiéndole la pista pero, siempre que la encontraba sola se escurría por un tapiz o algún pasadizo secreto. Parecía conocer el castillo mejor que Filch. Severus encontró la oportunidad que buscaba desesperadamente aquella mañana: Se detuvo en un pasilloal mirar la silueta de Claire Starkey, que mantenía una conversación con alguien que Severus no pudo ver. *"Te veré en la torre de astronomía a las 12:30 pm y más vale que hayas pensado con que me pagarás…"*Fueron las únicas palabras que Severus pudo captar ya que la persona menos deseada venía caminando por el otro lado del pasillo. Lo que menos necesitaba era un encontronazo con James Potterasí que se dio la media vuelta y salió huyendo como una exhalación.

De cualquier forma, Severus Snape se encontraba satisfecho ya que había escuchado lo necesario. Interceptaría a Claire Starkey camino a la torre de astronomía; ese era el plan.

-Pero Lily tenía que aparecer- masculló involuntariamente. Aguzó el oído al escuchar el susurro de una capa.

Sus reflejos actuaron por si solos cuando clavó la varita en un punto en la oscuridad. Alguien lo estaba observando. Unos ojos grises deslavados se hundieron en los de Severus. Aunque el individuo llevaba la misma máscara blanca, Severus pudo distinguir al joven protegido en la negrura.

-¿Qué haces aquí Black?- preguntó con desagrado.

Cuando los merodeadores tienen que separarse.

Los merodeadores eran sólo un susurro invisible avanzando por los corredores bajo la seguridad de la capa. Peter se había transformado en rata y permanecía sentado en el hombro de Remus. Era la única forma de que la capa cubriera a los cuatro.

Tras una frenética lucha sin sentido, Sirius había tomado posesión del mapa del merodeador y vigilaba con ojos obsesivos la mota de Claire Starkey. James sentía una presión en el pecho, su corazón bombeaba con frenesí haciendo que la angustia burbujeara en su interior. Un sensación de culpabilidad lo embargada, creyendo que la razón por la que Lily Evans deambulaba por el castillo era la reciente discusión que habían tenido. "*Con lo testaruda que es probablemente decidió ir a buscar al duelista enmascarado por su cuenta…"*Un grito ahogado, proveniente de Sirius Black, sacó James de la horda de pensamientos demoledores que lo agobiaban.

Remus le lanzó una mirada amenazante a Sirius. Ya tenía suficiente con romper las reglas para que encima los descubrieran. James enarcó ambas cejas como queriendo decir "¿Qué pasa?" Y Sirius señaló dos puntos en el mapa, ambos traían a un lado un signo de interrogación.

-Imposible- balbuceó James. No concebía que el mapa no reconociera a dos personas. Remus lo cayó con un siseó.

Sirius volvió a clavar su dedo en el mapa. Cerca de los signos de interrogación se encontraba el letrero de Claire Starkey. Remus sujetó a Sirius del brazo al imaginarse lo que su amigo pretendía hacer pero James negó con la cabeza.

-Que Canuto y Colagusano vayan a buscar a Starkey- tras aquella indicación Peter saltó al hombro de Sirius- Lunáticoy yo iremos por Evans.

Sirius le entregó el mapa del merodeador a James y los cuatro se dirigieron miradas significativas. Sirius y Petersalieron del cobijo de la capa de invisibilidad y se perdieron dentro de la confusa oscuridad.

Cuando Sirius Black se enfrenta con el pasado.

Los pasos de Sirius sonaban como a un eco sobre el desnudo piso. Corría sin importarle el rastro ruidoso que dejaba a su paso. Dobló una esquina y se encontró con la cabellera castaña de Claire Starkey. Sintió una sensación de alivio al verla, segura y si ningún rasguño. Extendió la mano para sujetarla del brazo cuando…

-¡HAY!- Sirius chilló de dolor al recibir un puñetazo en la nariz.- ¿Estás loca?

-¿Sirius? ¿Qué haces aquí?- preguntó Claire con el entrecejo fruncido- No me digas que te estás metiendo en mis negocios porque hablaba enserio con lo de colgarte de la torre de astronomía…

-¿Qué te sucede?- Peter brincó del hombro de Sirius regresando a su forma humana. Él nunca había sido adepto a esas aventuras nocturnas y en ese momento, añoraba la posibilidad de estar a salvo en su cama- ¡Venimos a salvarte el pellejo y así nos agradeces!- señaló a Sirius quien se cubría el rostro con las manos.

-¡Oh! Hola Peter, no había notado que estabas aquí. - saludó Claire ignorando el comentario hostil de chico.- Eso de ser animago es bastante útil…

-No hay tiempo para estas conversaciones- interrumpió Sirius agarrando a Claire del brazo- Tenemos que irnos de aquí.- dijo halándola con fuerza. Para susorpresa la varita de Claire Starkey terminó clavada en su sien.

-No sé en qué maravillosa y recreativa misión están involucrados pero no puedo ir con ustedes. Tengo que ver a un cliente.- explicó Claire sin notar que Sirius había sacado discretamente su varita y la pinchaba en la cintura. Una sonrisa divertida se pintó en sus labios al darse cuenta de su descuido.

-Tendrás que dejarlo plantado Claire- comentó Sirius con voz ronca.- No me fuerces a hechizarte. - Claire levantó ambas cejas expectante.

-Me gustaría ver que lo hicieras…

-Dejen las amenazas para después - intervino Peter. El sueño sacaba a flote su mal humor.- Starkey estamos en peligro.

Claire ladeó la cabeza sin comprender.

-¿En peligro?- preguntó lanzándole a Sirius una mirada escrutadora- ¿Pero de qué está hablando…

Claire Starkey quedó paralizada al ver un hechizo pasar a su lado y golpear el pechodel desprevenido Peter Pettigrew. Salió expulsado por los aires y cayó inconsciente a lado de la estatua de la bruja tuerta.

-De eso… de eso estaba hablando-susurró Sirius clavando la mirada en las figuras enmascaradas que se camuflajeaban en la oscuridad. Claire les enseñó una sonrisa divertida.

Uno de los hombres dio un paso al frente y le dedicó una reverencia a Claire para luego blandir su varita. Ella volvió a sonreír y le correspondió el saludo.

-¡Qué haces!- bramó Sirius al ver que Claire igual empuñaba su varita. La empujó al suelo al ver como una maldición venía hacia ellos.

-Acepto el duelo- contestó Claire poniéndose de pie para ir a enfrentar a su rival.

-Espera

  • exigió Sirius.

Le sacaba de quicio que Claire fuera más imprudente que hasta él mismo. Se dispuso a ir a detenerla pero unos zapatos oscuros se pusieron frente a él. Sirius levantó la vista y vio como el otro duelista enmascarado realizaba una inclinación.

-Bien si eso es lo que quieres- Sirius se puso de pie y una sonrisa socarrona se dibujó en sus facciones. - Pero yo no hago estúpidas reverencias así que… ¡*Desmaius! -*suoponente cayó paralizado al suelo-Sencillo. Creo que he ganado.

Pero se equivocaba.

-¡Kiorke!- el duelista agitó la varita como un látigo y una cuerda azul neón ldesgarró el pecho de su oponente. - una expresión de sorpresa se dibujó en el rostro de Sirius Black, no por el ataque inesperado sino por la voz tan familiar. No podía ser él.

Ignoró la sangre que empezaba a teñir su camisa de escarlata y contraatacó. La batalla prosiguió con intensidad y no parecía que ninguno de los duelistas estuviera dispuesto a detenerse. Cuando le era posible, Sirius le echaba una mirada inquieta a Claire Starkey, que era un punto lejano y neblinoso al final del pasillo. Cada vez alejándose más de él.

Un alarido penetrante se extendió por el corredor. Sirius sintió una presión desesperante, que le sacaba el aire de los pulmones, al reconocer el grito de Claire. El segundo de distracción fue demasiado costoso.

-¡Crucio!

Sirius sintió como si cientos de cuchillos finos le atravesaran la carne. Chilló y se retorció de dolor implorando para sus adentros que cesara. La herida del pecho se hacía más grande y no dejaba de sangrar. Finalmente el encantamiento torturador terminó. Sirius permaneció tirado en el suelo, inmóvil y con la respiración agitada. Escuchaba enla lejanía los gritos agonizantes de Claire. Con que la aflicción que el experimentó era la misma que Claire padecía.

Los pasos del atacante se acercaron a Sirius, probablemente confiado de que había vencido. Pero no era así.

-*¡Depulso!-*exclamó Sirius.

El duelista enmascarado salió despedido hacia atrás golpeándose violentamente contra una armadura. Antes de que pudiera contraatacar, Sirius invocó un horda de flechas que salieron volando de su varita y se clavaron en la túnica del duelista, dejándolo inmóvil contra la pared.

Sirius se paró con dificultad y se plantó frente al enmascarado ignorando el dolor de la herida sangrante. Miró los ojos grises deslavados que lo observaban con altanería. Eran iguales a los suyos.

-Ya basta Regulus. Yo he ganado- sentenció Sirius. Le arrebató la máscara y descubrió el rostro de su hermano. Regulus le dedicó una mueca descubriendo sus dientes pigmentados de rojo. - Ahora dime: ¿Son sólo tú y el otro enmascarado o hay más? ¿Por quéestán atacando a los estudiantes?- Sirius lo apuntó con la varita y endureció sus facciones- Responde Regulus o te juro que…

-¿Piensas matar a tu propio hermano Sirius?- musitó Regulus con burla.

-¿Hermano?- cuestionó Sirius- Tenía entendido que tú igual me habías negado como parte de la familia.

-Tú fuiste el que provocaste a nuestros padres. Yo respeté su decisión.

-¿Provocar?- Sirius rió con sorna- Si tu definición de provocar es enamorarse…

-Enamorarse de unasangre mestiza es la definición perfecta de provocación Sirius.- interrumpió Regulus.

Hubo unos segundos de silencio donde ambos se evaluaron con la mirada. Habían cambiado tanto desde que eran unos niños. Ahora iban por caminos opuestos.

-Yo no me escapé de casa por Claire.- Sirius suspiró y le dedicó una sonrisa a su hermano que parecía más una dolorosa mueca- Ya no podía con esa vida de mierda y presunción que ustedes llevan. Me repugna- escupió Sirius- Claire nunca fue la razón. Ella y yo ya ni estamos juntos.

-Por eso la acompañabas cuando se suponía que estaría sola- ironizó Regulus. Sirius lo miró con incredulidad y repitió en su cabeza la declaración de su hermano.

-¿Cómo sabías que Claire ibaa estar sola? - cuestionó Sirius y la verdad le cayó como un balde de agua- Tú viniste con el objetivo de retar a Claire a un duelo ¿verdad? No amí.-Regulus sonrió como toda respuesta.

La ira que embargaba a Sirius era tan grande que por un instante dejó de sentir el dolor punzante del corte en el pecho, y no se percató que su encantamiento ya estaba finalizando. Las flechas comenzaban a desvanecerse en la oscuridad.

-No te acerques a ella. Si te atreves a hacerle daño prometo que te mataré- bramó Sirius apuñalando a su hermano con la mirada.

-Yo sólo iba a realizar mi deber como Black. Sacar las piedras que se atravesaron en el camino de nuestra familia.

Sirius lo tomó de la solapa de la túnica y lo zarandeó con furia.

-¡Por una maldita vez Regulus deja de hacer lo que nuestros padres *desean!-*vociferó Sirius- Haz sido tan estúpido para abandonar todo lo que valoras con tal de seguir la ridícula ideología de la familia Black. No porque tú hayas sido tan idiota para escuchar lo que decía mamá sobre Dorcas Medowessignifica que yo haré lo mismo con Claire…

-¡Petrificus totalus!- exclamó Regulus cuando la flecha se desvaneció de la manga de su túnica. Sirius abrió los ojos con sorpresa y cayó, como una tabla, sobre el suelo helado.

-Al parecer yo gané hermanito- le susurró Regulus en el oído- Y nuncavuelvas a mencionar a Dorcas en mi cara.

Sirius recibió una patada en el rostro que lo dejó inconsciente y Regulusse colocó la máscara blanca para luego desparecer en la negrura.

Cuando Lily Evans es rescatada por el intrépido y guapo Potter.

Lily Evans permanecía derrotada entre una escoba y el desinfectante de baños. Después de cansarse de gritar había decidido usar la horquilla de su pelo para escapar. Nunca pensó que abrir un candado con una horquilla fuera tan complicado, hasta que consiguió que esa pequeña pieza de alambre terminara atorada en la cerradura.

La cabeza le daba vueltas y supuso que se debía al golpe que había recibido en el cráneo. La herida ya había comenzado a coagular y la sangre seca cubría parte de su rostro.

Un golpe que impactó sobre la puerta, regresó a Lily a la realidad.

-¡Evans!

Los ojos de Lily se pusieron como platos y chocó con torpeza contra la escoba.

-¿Potter? ¿Qué haces aquí? - preguntó Lily desconcertada.

-Vine a sacarte del armario de escobas- informó conelocuencia. - Remus igual está conmigo.

-La puerta fue sellada con un *fermaportus-*explicó Remus desde el otro lado- No podrás abrirla con alohomora…

-No te preocupes Lunático, lo tengo todo bajocontrol- James le dio unas palmaditas en el hombro a su amigo- Evans pégate al final del armario.

-¿Pero por qué?

-Tú sólo hazlo- indicó James. Lily obedeció dudosa, sobre todo al escuchar los gritos de protesta de Remus.- ¿Lista?

-Si- contestó Lily tragando saliva.

-¡Bombarda!

  • Lily se cubrió el rostro instintivamente al escuchar el hechizo.

Al abrir los ojos descubrió una puerta colgando peligrosamente de las bisagras y a James Potter entrando tras la nube de escombros. Lily se lanzó sobre él y le dio un impulsivo abrazo. James lo correspondió, confuso pero aliviado. Por fin la presión había desaparecido. Podía respirar.

-¿Estás bien?- preguntó James- ¿Pero qué te sucedió en la cabeza?

-No es nada- dijo Lily soltándolo, avergonzada por su reacción.

Por un instante, Lily se había sentido segura bajo los brazos y el cálido pecho de James. Volvió a echarle la culpa al ciclo hormonal,aunque en el fondo ya ni ella se creía esa pobre excusa. Lily levantó la vista y vio a Remus asomarse en el umbral del armario.

-Con todo este escándalo Filch aparecerá en cualquier instante- comentó Remus a modo de advertencia.

-Remus tiene razón ¿Qué pretendías explotando la puerta?- gruñó Lily

-Vamos Evans, relájate. No todos los días el intrépido y guapo Potter viene a rescatarte- le guiñó un ojo con descaro. Lily frunció el entrecejo y sintió unas ganas inexplicables de pegarle un puñetazo al rememorar la discusión de hacía unas horas.

Remus realizó una falsa carraspera que la regresó a la realidad.

-¿Cómo me encontraron?- preguntó Lily.

James sintió la etiqueta de acosador estampada en la frente así que hizo oídos sordos a aquella cuestión. Remus soltó una risita maliciosa.

-Tenemos que ir por Sirius, Peter y Starkey- comentó Remusintentando sacar a flote a James. - Luego habrá tiempo para charlas.

Lily sintió un nudo en la garganta al escuchar la mención de Starkey ¿Cómo sabían ellos qué Claire Starkey igual estaba vagando de noche?

Corrieron sin preocuparse por cubrirse con la capa de invisibilidad. Nadie lo había expresado en voz alta, pero algo les decía que Filch no estaba realizando su habitual guardia.

Era dificultoso encontrar a sus amigos entre aquella oscuridad opaca que los devoraba. Si no fuera porque Remus tropezó grácilmente contra el cuerpo inconsciente de Peter Pettigrew jamás los hubieran hallado.

-*Ennervate-*susurró Lily. Peter abrió los ojos, mareado y confundido.

-¿Qué pasó Colagusano?- James le tendió una mano a Peter para que se pusiera de pie.

-No estoy seguro. Me atacaron por detrás- balbuceó Peter- ¿Y Sirius y Starkey?

-No lo sabemos- se lamentó Remus.

-Lo mejor será separarnos- indicó James- Peter y Remus vayan a la derecha y Evans y yo a la izquierda.

Lily estaba demasiado cansada para replicar, así que encendió su varita con un lumusy caminó hacia la dirección que indicó James.

Cuando Lily Evans escucha un nombre conocido

James soltó un grito rabioso al ver el cuerpo mancillado de su mejor amigo. Lily se percató de que Sirius Black necesitada ser atendido urgentemente al ver el profundo tajo en el pecho. Había perdido mucha sangre.

-Tendremos que llevarlo con Madame Pomfrey- sentenció James- Lo más probable es que mañana Dumbledore nos interrogue pero…

-No será necesario, yo lo curare- interrumpió Lily. -Ustedes se metieron en problemas por mi culpa y no es justo.

-Pero…

-Tengo las pociones curativas necesarias en mi dormitorio…- unos fuertes pasos que se acercaban por el corredor cortaron la voz de Lily.

Claire Starkey apareció a su lado, con la túnica desgarrada y un corte en el hombro. Se hincó a lado del cuerpo y murmuró un contra-hechizo para despetrificarlo.

-Sería preferible que no lo despiertes- sugirió Lily.

Claire no respondió. Puso una mano sobre la mejilla de Sirius y lo miró con ternura. James y Lily desviaron los ojos de la escena sintiéndose incómodos ante esa muestra de cariño tan íntima. Claire se agacho sobre Sirius y le dio un beso en la frente, como a un niño dormido.

-Evans- susurró Claire- Cúralo. Ese será tu pago.


Remus y James arrastraron el cuerpo de Sirius hasta llegar a la sala común de Gryffindor. Todos estaban agotados y sin ánimos de hablar mucho. No tuvieron problemas para que la Dama Gordales permitiera entrada. El retrato había dado un grito al cielo al ver las heridas de guerra que todos traían, pero unas frases cortantes y amenazadoras propiciadas por Lily Evans fueron suficientes para callar a la escandalosa mujer.

Acomodaron a Sirius en el sofá y Lily subió velozmente a los dormitorios femeninos. Rebuscó un cofre debajo de su cama, ahí escondía las pociones que creaba a deshoras de clase.

Cuando bajó, encontró a James y Remus tirados en la alfombra hablando a base de susurros, a Claire sentada ha lado de Sirius y a Peter Pettigrew subiendo al dormitorio de los chicos para caer en los brazos de Morfeo.

Lily se hincó a lado de Sirius Black y le dio de beber, con suma dificultad, una poción reabastecedora de sangre. Le aplicó unas gotas de esencia de díctamopara que la sangre dejara de emanar y piel, nueva, brillante y rosada, comenzara a tejerse.

Mientras Lily curaba a Sirius, Claire comenzó a relatar el ataque a grandes rasgos. Al principio todos estaban inmutados hasta que la Ravenclaw mencionó a los dos duelistas.

-¿Dos? - Remus se puso de pie y comenzó a dar vueltas en círculos- Eso significa que pueden ser aún más. Todo un ejército.

-¿Un ejército? Tú teoría es un poco extrema lunático- comentó James cruzándose de hombros.

-Lo que sí está claro es que la guerra ya traspasó los muros del castillo- intervino Lily mientras vendaba a Sirius.

-Bien. Entonces nosotros tenemos que contraatacar- sentenció Claire.

Hubo unos segundos de silencio donde los cuatro asimilaban la frase de Claire. James le lanzó una mirada discreta a Lily y recordó la angustia burbujeante que lo recorrió cuando creyó que ella estaba en peligro.

-No- replicó James- No quiero arriesgar anadie.

-Entonces debemos dejar que los ataques continúen- comentó Claire con sarcasmo- De esa forma los estudiantes estarán menos expuestos…

-No lo entiendes Starkey.

-Créeme que lo comprendo perfectamente- señaló a Sirius yluego a ella misma.- Yo sé que ustedes han estado investigando.

La expresión sorprendida de Remus sólo sirvió para evidenciarlos más.

-¿Investigando?- bramó Lily salpicando a los presentes con esencia de Murtlap.

-¿Cuál es el problema con que lo hiciéramos? - cuestionó Remus.

-EL problema es que Potter me armó un jaleó cuando vio que yo quería averiguar un poco.

-Ya te dije que nosotros desayunamos peligro- replicó James.

-Evansy yo igual estamos perfectamente capacitadas…

Lily desvió la mirada y comenzó a aplicar con furia esencia de Murtlap a los rasguños de Sirius. No podía criticarle nada a Potter ya que ella también guardaba sus propios secretos, el trato con Claire Starkey.

Secretos.

Todos los presentes tenían secretos; Lily se preguntó que otras conspiraciones permanecían ocultas dentro de Hogwarts. Los duelistas misteriosos, las investigaciones de los merodeadores, los negocios de Claire Starkey…

Lilyse sobresaltó al escuchar un nombre que se escapó de la boca de Sirius Black. Los otros tres estaban tan concentrados en su discusión que no se percataron del susurró que se filtro de aquellos finos labios.Sirius volvió a repetir el nombre y a ella le sorprendió que no fuera el de Claire Starkey.

-Dorcas Medowes…

Lily estaba segura que no era la primera vez que mencionaban ese nombre en su cara, pero en ese momento no tenía la más remota idea de quién era Dorcas Medowes. Lily supuso que Sirius Black también guardaba muchos secretos en su corazón.


NOTA: No acostumbro dejar avisos pero concluí que era justo y necesario. Ya entré a clases, lo cual implica mayor estudio, trabajos en equipo y menos tiempo para escribir. Por lo mismo mis actualizaciones serán más lentas, pero eso no significa que dejaré la historia (antes de que duden de mi palabra). Espero seguir viendolos por aquí. Brujita_evans