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Domestique a su Merodeador. 2.0 — capítulo 6

6

Cuando Sirius Black regresa del sueño.

Los primeros rayos anémicos se colaron como prófugos por la ventana y acariciaron el rostro de Sirius Black. Permanecía con la mejilla sobre la almohada y el oscuro cabello deslizándose con elegancia sobre sus ojos. El evidente agotamiento no podía eclipsar su sugestiva figura y atractivo rostro.

Sirius Black abrió súbitamente sus ojos grises y permaneció con el cuerpo sobre la cama, como si el reciente sueño no se hubiera desvanecido. El amanecer y el trinar de los pájaros le parecían bastante *irreales.*Recordó el duelo de la noche anterior y por un instante anheló que todo hubiera sido parte de una angustiosa pesadilla. Pero no era así.

Se sentó sobre la cama y las sábanas que lo cubrían escurrieron de su cuerpo. Sirius se descubrió sin camisa y con una gruesa venda ocultando la herida del pecho. *Definitivamente no había sido un mal sueño.*El vendaje estaba húmedo, como si le hubieran puesto alguna infusión, y el corte le escocía. Hizo ademán de quitárselo pero fue interrumpido por el crujido de la puerta que se abrió.

Peter Pettigrew se asomó por el resquicio, tenía un paquete envuelto con una servilleta. Suspiró aliviado al ver a Sirius despierto.

-Te traje el desayuno- declaró Peter poniendo un pie en la habitación. Desdobló el bulto que traía y le enseñó una montaña de tostadas. Del bolsillo extrajo un frasco con jugo de calabaza.

-Creo que prefiero una bebida más fuerte *-*Sirius tomó su varita de la mesita de noche- Accio whisky de fuego.

El whisky salió de un compartimiento oculto en su baúl y cayó en su regazo.Miró la botella abstraído acordándose de la proveedora de aquel licor, Claire. Abrió la botella y le dio un trago que le quemó la garganta.

-¿Y los demás?- preguntó Sirius agitando la varita para que una tostada volara a su mano.

-Lunático tiene reunión de prefectos y Cornamenta convocó entrenamiento de Quidditch- explicó Peter sentándose en la cama de Sirius.

-¿Entrenamiento? ¿Y por qué yo no estoy ahí?-exclamó Sirius indignado dándole otro largo sorbo al whisky.

-Porque aparentemente alguien te usó de afilador de cuchillos- Peter señaló el tajo envuelto con la gasa blanca y ambos sonrieron con sarcasmo. - James tiene la intención de buscar un remplazo para ti, el partido es el jueves y no sabe si estarás en condición para jugar.

Sirius levantó ambas cejas con incredulidad resaltando su aire aristocrático.

-¿Remplazarme? Imposible. Nadie puede suplir a Sirius Black- Sirius hizo ademán de ponerse de pie pero Peter lo retuvo.

-Evans dijo que permanecieras en cama mínimo hasta mañana.- indicó Peter.

-¿Evans? - cuestionó Sirius- ¿Lily Evans?

-Ella curó tus heridas ya que era riesgoso llevarte a la enfermería. Vendrá a la hora del almuerzo a cambiarte los vendajes.

Sirius volvió a beber y se sintió mareado, pero no supo si adjudicarle esa sensación al whisky o a la declaración de Peter. ¿Lily Evans ayudando a los merodeadores? Él veía a la pelirroja como una amenaza que arruinaba constantemente sus travesuras y había robado el corazón de su mejor amigo.

-Tendré que darle las gracias- musitó Sirius. Permanecieron unos segundos en silencio.

-Al parecer tu atacante no jugó muy limpio- Peter observó la herida con sus ojos acuosos.

-Fue Regulus- declaró Sirius. Peter abrió la boca estúpidamente y miró a Sirius con desconcierto.

-Im… imposible- balbuceó Peter- ¿Cómo estás tan seguro?

-Lo vi- Sirius tomó otro trago- ¿Por qué sería imposible?- Peter tragó saliva.

-Es tu hermano- señaló.

Sirius cerrólos ojos rememorando aquellos tiempos donde todavía habitaba en *Grimmauld Place,*jugaba al Quidditch con Regulus a escondidas y no existía una Claire Starkey… mucho menos una Dorcas Meadowes.

-Ya no lo es- susurró Sirius.

Cuando Madison Stuart es alertada por su sexto sentido.

Embadurnó su tostada con mermelada mientras lanzaba miradas indiscretas a ambos lados de la mesa de Gryffindor y a la puerta del Gran Comedor, pero no encontró a Sirius Black en ningúnlado.

Mary McDonald comentaba algo sobre que habían encontrado a Filch inconsciente en su despacho, pero Madison no le hizo mucho caso. ¿Qué le importaba lo que le hubiera pasado a ese celador cascarrabias? Estaba demasiado ocupada intentando averiguar dónde demonios estaba Sirius.

-Buenos días- Lily Evans se sentó en la mesa. Estaba ojerosa como si hubiera pasado una mala noche.

-Buenos días- Alice Stone tomó una tostada llenando de migas la mesa.

Madison la fulminó con la mirada. Todavía no le perdonaba el chiste sobre la Asociación para Exnovias Despechadas por Sirius Black de hacia unos días. Lo que más irritaba a Madison es que a Alicele valía un knut que le hubiera retirado la palabra.

-¿No dormiste bien Lily?- preguntó Mary intentando ser cordial.

-No es nada- Lily rió nerviosamente y agito la mano como quitándole importancia al asunto. Alice le lanzó una mirada significativa.

-¿Supieron lo que pasó en la mañana?- comentó Mary en un susurro misterioso- Encontraron a Filch inconsciente. Creen que fue el duelista misterioso. - Lily se atragantó con el jugo de calabaza.

-Tonterías. ¿Por qué el duelista misterioso atacaría a un squib?- argumentó Alice.

-¿Y tú que sabes sobre lo que haría o no haría el duelista misterioso?- gruñó Madisonseñalando a Alice con su tenedor y salpicando a los presentes. Alice sonrió con sorna.

-Se llama sentido común, queridaMadison- dijo Alice. Mary tosió falsamente intentando aliviar la tensión.

-Bueno, en caso de que el duelista hubiera atacado a Filch ya serían cinco agresiones contando las de, Gweon Jones, Marlene McKinnon, Dorcas Meadowesy Gideon Prewett.- enlistó Mary sin notar como a Lily se le caía la tostada y abría los ojos como platos.

-¿Dorcas Meadowes? - cuestionó.

Lily recordó que James la había mencionado, junto con los otros nombres de los agredidos, cuando discutieron en detención.

-Sí, ¿Qué tiene Meadowes? - preguntó Mary curiosa.

-Escuche a alguien mencionarla - comentó Lily.

-Era de esperarse- intervinoMadison- Ya que es una persona tan controversial.- Alice sonrió maliciosa.

-No me digas que es una de las exnovias de Sirius Black- cuestionó Alice intentando esconder una sonrisa burlona. Madison frunció el entrecejo y negó con la cabeza.

-No, de Regulus Black - señaló Madison. Hubo unos segundos de silencio- El hermano de Sirius…

-Lo sabemos- interrumpió Alice - ¿Y qué tiene de controversial?

Madison miró a ambos lados de la mesa para comprobar que no hubiera algún curioso, aunque en realidad sólo se quería hacer a la interesante y comprobar que Sirius no había aparecido.

-Es una Slytherin repudiada- explicó Madison a base de susurros- Era la típica bruja bella y rica con un padre influyente que trabajaba en el ministerio, pero el Señor Meadowes comenzó a tener ideas "radicales" que iban en contra de la filosofía de la pureza de la sangre. Su hija empezó a promoverlas irritando a los miembros de su casa, y a causa de esto Regulus terminó con ella. - Madison levantó la vista- Es la chica de ahí- señaló a un joven rubia que salía a toda prisa del Gran Comedor.

Lily se puso abruptamente e pie.

-¿A dónde vas?- preguntó Mary con curiosidad.

-Tengo reunión de prefectos- explicó Lily apurada.

-¿En sábado en la mañana?- cuestionó Madison alzando una ceja.

-Si, McGonagall quiere darnos instrucciones por los recientes ataques.

-Supongo que nos veremos al rato, en el lago como de costumbre- comentó Mary. Lily y Alice se lanzaron miradas cómplices

-Tenemos trabajo en equipo de pociones- dijo Alice quien era mejor mintiendo- Lo siento pero no podremos llegar, pero las veremos a la hora del almuerzo.

Madison enarcó ambas cejas mientras veía a Lily Evans alejarse a toda velocidad. Su sexto sentido le advertía que algo andaba mal.

Cuando Remus Lupin intenta razonar con****Lily Evans.

Sólo se escuchaba el rasgar de la pluma de Marlene McKinnon, prefectade Ravenclaw, y el tamborilear nervioso de los dedos de Remus Lupin. Miró de reojo a Lily Evans, quien permanecía abstraída en sus propios pensamientos y no parecía prestarle mucha atención a la profesora McGonagall.

-Lo que menos queremos es generar pánico entre los estudiantes por lo que les pedimos que sean discretos con estas nuevas medidas de seguridad- explicaba McGonagall.- Instalaremos un toque de queda y necesitamos que vigilen el cumplimento de estas normas. De igual forma necesitaremos que nos ayuden en las guardias nocturnas y siempretendrán que ir en parejas.

La mujer agitó la varita y una serie de pergaminos volaron alos regazos de los prefectos.

-Ahí está el rol de guardias- indicó McGonagall- sin más pueden retirarse.

Los prefectos se pusieron de pie. Lily Evans tiró su pergamino con torpezabufó internamente. Estaba molesta consigo misma por haber perdido de vista a Dorcas Meadowes. Hizo ademán de levantar el pergamino pero la mano de Remus Lupin fue más veloz.

-Tenemos que hablar- sentenció Remus mientras le entregaba el pergamino. Lily asintió con discreción y ambos salieron del despacho junto con los otros prefectos.

Caminaron hasta llegar a un corredor desierto. Miraron ambos lados para comprobar que no hubiera nadie escuchándolos.

-No creo que sea buena idea Lily- comenzó Remus rascándose el cuello con nerviosismo- Sé que ayer te apoyé pero reflexionándolo detenidamente…

-Potter te pidió que hablaras conmigo ¿cierto?- dedujo Lily taladrando a Remus con la mirada.

-Emmm… Sí- Remus no podía mentirle.- Está algo molesto con la situación.

Eso era justo lo que quería Lily. En la madrugada había encontrado una nota en su cofre de pociones firmada por Claire Starkey.

Evans

Yo siempre cumplo mis tratos. Curaste a Sirius ahora yo tediré como "Domesticar a un Merodeador". **Dale una razón para retirarte la palabra,**los planes que trazamos para hoy pueden ser un buen comienzo.

C.S

Si reclutar estudiantes para combatir a los duelistas enmascarados enfurecía a James, Lily estaría matando dos pájaros de un tiro.

-No voy a cambiar de opinión Remus. Nunca creí decir esto pero Claire Starkey tiene razón. *Nosotros tenemos que contraatacar-*sentenció Lily con firmeza.

-Lo sé Lily. Pero James cree que es peligroso…

-Para mí.- completó Lily-En cambio ustedes pueden investigar a escondidas-Lily levantó una ceja expectante y Remus se sintió avergonzado. - Vamos Remus. Todavía puedesacompañarme si quieres.

Remus Lupin negó con la cabeza.

-Tengo que ir a la enfermería - explicó evitando los ojos verdes de Lily.

Lily Evans se preguntó si la luna llena estaría próxima. Hacía dos años que ella había sido acosada por las incesantes teorías de Severus Snape sobre la licantropía de Remus Lupin. Aunque siempre se mantuvo a la defensiva con Severus, en el fondo tenía que admitir que él tenía razón. Nunca se había atrevido preguntarle a Remus sobre su "problema peludo". Lo mejor era guardar demencia por el bien común.

-Entiendo- musitó Lily- Nos vemos al rato. Te mantendré al tanto.

Lily se dio la media vuelta y desapareció por un corredor. Remus caminó a la enfermería con una sensación de culpabilidad carcomiéndole las entrañas. Ese día no le tocaba revisión con Madame Pomfrey pero, pensaba encontrar una excusa para acechar detrás de los biombos de las camas con el propósito de interrogar a alguna víctima. Sabía que Gweon Jones y Marlene Mckinnon ya habían sido dadas de alta, aunque quizás todavía quedara alguien bajo el cuidado de aquella enfermera.

Remus se quedó paralizado al escuchar una fuerte carraspera acompañada de un gemido. Regulus Black permanecía hincado frente a la enfermería con un ataque de tos que no parecía césar. Bellatrix lo sostenía de las axilas y había puesto un pañuelo en la boca de su primo.

-Levántate Regulus. Esto te ganaste por tu indiscreción- replicó su prima.

Bellatrix apartó el pañuelo y Remus sintió un mareo repentino. Sangre.

Cuando James Potter ve algo curioso desde su escoba.

Su cabeza efervescía pensamientos y emociones que no lo dejaban concentrarse. James Potter realizó un pase a Joanna Robinson mientras pensaba en Lily Evans y se quedaba sin aire. ¿A eso se refería Lily cuando le decía que él la asfixiaba?Definitivamente tenía que ser una sensación parecida, ya que esta vez James Potter era el que estaba furioso con Lily Evans.

Una bludger rozó su oreja y le gritó una maldición a Fabian Prewett.

-No es fácil que un jugador esté contra dos bludgers- se justificó Prewett resaltando la ausencia de Sirius Black.

James se acordó de su mejor amigo, recuperándose progresivamente en la sala común. Recordó lo que le había dicho Peter Pettigrew en la mañana, "*Si Sirius no mejora tendrás que conseguir un suplente para el partido".*James no quería admitirlo pero Peter no tenía razón.

-¿Potter?- lo llamó una voz grave y profunda.

James clavó sus ojos almendrados en Kingsley Shacklebolt, la nueva adquisición del equipo de Gryffindor. Era un chico de trece años con piel oscura y la serenidad de una roca. Kingsley le asentó la snitch dorada en el puño.

-¿Esperas un aplauso?- preguntó James de mal humor.

-No, pero hace quince minutos que la atrapé y no parecías haberte percatado- lo evidenció Kingsley- ¿Todo está bien? No sé que tenga Black pero te aseguro que estará bien para el jueves.

La voz de Kingsley era tranquilizadora.

-No es sólo eso- explicó James- Eres muy joven para entenderlo.

James sonrió creyéndolo inocente. Kingsley sonrió considerándolo idiota.

-¿Qué es eso?- preguntó Gideon Prewett a su hermano Fabian.

James bajo la mirada al campo de quidditch y el flashazo de una cámara lo destanteó por un segundo. Había una chica a lado de las gradas y James soltó un bufido al imaginarse que era Rita Skeeter con uno de sus estúpidos reportajes. Luego recordó que el camarógrafo de Rita era ese tal "Bozo" que no parecía hablar mucho.

-Me parece que la conozco. Está en Slytherin- comentó Fabian.

James frunció el entrecejo. Seguramente era una espía intentando robarse sus tácticas. Descendió velozmente hasta llegar a su lado.

-¡Hey!- James saltó de su escoba y la encaró con descortesía- Este es un entrenamiento privado. No puedes estar sacando fotografías. ¿Escuchaste?

La chica ignoró su comentario. A James igual se le hacía conocida y supuso que se la había cruzado casualmente por los pasillos. Ella lo evaluó con la mirada y finalmente dijo.

-Vine a ver a Sirius Black.

James seimaginó que era una de esas admiradoras obsesivas.

-No vino a entrenar hoy. Está enfermo- explicó James esperandover una expresión de desilusión.

-Qué extraño. No estaba en la enfermería- comentó la muchacha.

-No estaba tan grave para necesitar de Madame Pomfrey- replicó James- Como sea, necesito que te retires. Interrumpes mi entrenamiento.

Ella lo fulminó con la mirada.

-Tengo que avisarle que su hermano está mal. Estaba tosiendo sangre y lo llevaron a la enfermería- comentó presionando con fuerza la cámara.

-Sirius ya no tiene hermano- dijo James con hosquedad.

-Bien. Entonces avísale que Dorcas Meadowes necesita hablar con él.

Dorcas le dio la espalda a James Potter y salió de la cancha de Quidditch.James se quedó estático unos segundos mientras procesaba la información. ¿Dorcas Meadowes? ¿No había sido una de las agredidas por el "duelista misterioso"?

Escuchó una escoba descender a su lado. Kingsley puso una mano en el hombro de James.

-¿Todo está bien?- preguntó con su voz apaciguadora.

James no supo que contestar.

Cuando Lily Evans y Claire Starkey buscan nuevos reclutas

Lily no estaba segura de haber entrado en el aula correcta ya que todos los salones de las mazmorras eran igualitos: mugrosos, húmedos y abandonados.

-Vaya que es impuntual- se quejó Alice Stone golpeteando una mesa con su pantorrilla.

Lily asintió silenciosamente recordando la primera vez que había concertado una reunión con Claire Starkey.Igual la había hecho esperar. Alice no estaba acostumbrada a aquella falta de consideración. Su cara redonda tenía una expresión seria. Humedeció sus finos labios con la punta de la lengua y su diminuta nariz se frunció con molestia.

La puerta se abrió abruptamente y dos figuras aparecieron en el umbral. Claire Starkey levantó una mano teatralmente y sonrió.

-Hallegado la maravillosa… ¡auch!- Claire se contrajo al recibir un golpe en la nuca con un libro de Mil hierbas y hongos mágicos.- ¿Qué te sucede Marlene?

-Deja tu teatralidad para después- musitó Marlene poniéndose una mano en la sien. Sonrió a las presentesy se acercó- Marlene McKinnon -se presentó. Lilyya la conocía. Era la prefecta de Ravenclaw.

Era delgada, con nariz aguileña y barba partida. Su cabello castaño caía en ondas.

-Alice Stone- saludó Alice divertida por el golpe que Marlene había propinado.- y ella es Lily Evans.

-Prefecta de Gryffindor ¿Cierto?- Lily asintió.

-Y yo Claire Starkey como ya saben- intervino Claire todavía sobándose la cabeza.

-¿Bueno alguien me puede decir a qué se debe esta reunión?- preguntó Marlene cruzándose de hombros.

-¿No le dijiste?- Lily la miró con incredulidad.

-Sabes qué me encanta mantener el misterio en mis asuntos…

Marlene rodó los ojos.

-Estono es uno de tus negocios Claire

-Pero son clientes potenciales- se defendió.

-Bueno ya basta- interrumpió Alice levantando las manos al aire como si estuviera en un tiroteo- Lily haznos los honores.

-Estamos reclutando gente -explicó Lily yendo al grano- Magos que creemos cuentan con el perfil para luchar contra los ataques que están sucediendo en Hogwarts.

Marlene McKinnon sonrió.

-Estoy dentro.