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Hogwarts: Desde otra mirada. — capítulo 4
Durante el primer mes en Hogwarts Laura y Ginny descubrieron el pasadizo del viaducto, unas escaleras que llevaban al primer piso en un pasillo de tapiz rojo, que también conducía a las mazmorras, y en la biblioteca encontraron otro pasadizo secreto escondido detrás de una estantería que llevaba al séptimo piso, y justo frente al retrato de Sir Cadogan había un viejo tapiz que tras decirle "*draconifors"*se hacía a un lado para mostrar un camino al patio de transformaciones, estaban también en busca de la cocina, pues habían visto a los gemelos sacando comida de un pasillo cerca del sótano y sospechaban que allí estaban las cocinas pero aun no descubrían donde exactamente.
Laura reconocía que dejar que Ginny la acompañara había sido de sus mejores ideas puesto que ella no tenía muy buena ubicación espacial y se perdía constantemente, pero Ginny recordaba los caminos casi a la perfección, Laura decidió hacer apuntes en una libreta mientras memorizaba los caminos, Fred y George se habían mostrado muy impresionados y dijeron que eran dignas de pasar más tiempo con ellos, y que cuando necesitaran apoyo para una travesura las llamarían.
Las clases de Transformaciones y Pociones se hacían cada vez más pesadas, Encantamientos era una de las favoritas de Ginny, con el pequeño y amable profesor Flitwick. Defensa Contra Las Artes Oscuras era una porquería, francamente, Gilderoy Lockhart era un tonto que después de asustar a la clase de Harry con los duendecillos de Cornualles se había limitado a hablar de sus libros, los cuales a Laura le parecían literatura barata y lamentaba profundamente que no hubiera dejado a los duendecillos hacer desastre en la clase de ellos también. Las clases de Binns seguían siendo aburridas, Laura solo soportaba despierta diez minutos de clase, quince si estaba cerca de una ventana abierta, después se desplomaba en la mesa o se apoyaba en el respaldo y se quedaba dormida hasta que Ginny la despertaba, por alguna razón ella si conseguía mantenerse despierta y tomar algunos apuntes que servían de mucho, luego se los pasaba a Laura y esta la ayudaba con la clase de Astronomía donde no era muy buena.
Laura captaba la idea y el truco de casi todas las clases, pero le daba mucha flojera hacer los deberes, dejaba casi todo para los fines de semana o cuando no podía posponerlo mas, Ginny avanzaba algo mas rápido, había surgido una linda amistad entre las dos chicas, se entendían y tenían gustos muy similares, se reían casi por todo.
En las clases de herbología, las cuales compartían con los de Hufflepuff, estaban estudiando los higos secos y tenían que limpiarlos cada que iban a los invernaderos, también habían dado un breve repaso a las mandrágoras, pero estaban reservadas para trasplantarse por los de segundo y tercero.
Fue en esa clase donde comenzaron a tener trato con Astoria Lewis, la chica con la que Lau se había topado en Ollivanders. La profesora Sprout la había puesto a trabajar en la mesa de Laura y Ginny, quienes pudieron entablar conversación con Astoria a la tercera o cuarta clase, era obvio que a ella le costaba hacer amigos porque nadie del curso de su misma casa le hablaba demasiado, Laura, que podía llegar a ser muy seria supo que de no haber sido por Ginny ella y Astoria nunca se hubieran dirigido la palabra.
Astoria tenía el cabello castaño oscuro, largo, la piel morena clara y los ojos de un tono marrón, era muy simpatica, pero se desesperaba con gran facilidad y terminaba regando el abono fuera de las macetas, cortando los higos secos con ramitas completas o con hojas enredadas en sus cabellos, además de eso era bastante agradable y sostenía conversaciones largas y placenteras.
Mientras tanto la amistad que Laura y Ginny tenían con Lia seguía floreciendo, Lau y Ginny jamás se paraban por la mesa de Slytherin por que los de mayor edad las corrían de inmediato, y ellas se tenían que marchar porque seguían sin saber lo suficiente para enfrentarlos, pero planeaban retar a duelo a algunos en cuanto tuvieran la experiencia necesaria. Lia por otro lado podía ir a la mesa de Gryffindor porque aunque la veían raro nadie la corría, los Gryffindor la miraban con desconfianza y algunos Slytherin con repugnancia, pero a ella eso parecía no importarle y a veces cuando había pocos alumnos se quedaban a comer con Laura y Ginny. Además de eso nada les impedía estar juntas.
Los deberes seguían multiplicándose cada clase, aun así Laura y Ginny seguían saliendo por las tardes a explorar el castillo, cuidándose de Pevees el poltergeist y de Filch y su horrorosa gata la Sra. Norris. Cada vez las chicas llegaban mas tarde a la sala común de Gryffindor, pero eso tuvo que cambiar en Halloween, cuando las cosas comenzaron a ponerse feas en Hogwarts, con la leyenda *"La cámara de los secretos ha sido abierta, temed, enemigos de heredero"*con la Sra. Norris como víctima y Draco anunciando a los hijos de muggles como los siguientes. Laura y Ginny cancelaran por completo las salidas nocturnas después del ataque a Colin Creveey, lo cual además tenía muy consternada a Lau por la amistad que tenían, lo visitaba a veces en la enfermería pero no servía de mucho, él estaba petrificado, ya las muchachas ya no podían rondar sobre todo porque después del club de duelo todos creían que Harry Potter era el heredero de Slytherin porque hablaba pársel, salir por la noche era muy difícil ya que los maestros cuidaban los pasillos, una noche la profesora McGonagall las encontró vagando y se mostró muy furiosa, les quito diez puntos a cada una y las castigo ayudándole a Filch la mañana siguiente a limpiar un corredor que los gemelos Weasley habían ensuciado con bombas boñiga. Fred y George por supuesto las felicitaron por su primer castigo. Y ellas tuvieron que resignarse a dejar la búsqueda de pasadizos para después.
-¿Ustedes creen que Potter sea el heredero de Slytherin?- preguntó Astoria en Herbología una tarde.
-¡Que bobada! Por supuesto que no- respondió Laura un poco molesta, Harry siempre era muy agradable con ella y con Ginny, igual que Ron y Hermione, Harry no era capaz de algo así, de eso estaba segura.
-Yo tampoco lo creo- añadió Ginny -Harry es una persona muy amable, además, Hermione es su mejor amiga y es de padres muggles, y jamás me ha rechazado por ello. Yo desconfiaría más de un Slytherin.
-Yo sospecharía de Draco Malfoy- dijo Laura mientras arrojaba un montón de higos secos a la basura -con su obsesión por la sangre limpia.
-Pues en Hufflepuff hay muchos que piensan que Potter es quien abrió la cámara de los secretos- dijo Astoria -Justin Finch-Fletchey de hecho ha estado preocupado porque se le escapó decir que era de padres muggles frente a él.
-¿Y qué es lo que tú piensas?- le preguntó Laura.
-¿De Potter? Pues yo no lo conozco, ustedes saben más de él y si dicen que no es quién está detrás de las agresiones, yo les creo.
Por desgracia la opinión de Astoria no la compartían muchos, el ánimo en Hogwarts era denso, todos se miraban con desconfianza y sospechaba de todos, Lia no pudo seguir yendo a la mesa de Gryffindor porque nunca faltaba quien brincara preguntándole que hacía allí, así que sus conversaciones tuvieron que limitarse a la clase de Pociones, lo cual no significaba gran cosa.
Laura conseguía no desanimarse gracias a los gemelos que salían siempre al encuentro de Harry en los pasillos y lo escoltaban bromeando diciendo que le abrieran paso al heredero de Slytherin porque iba a tomar el té con su amigo peludo. Laura se reía a carcajadas al ver la cara de horror de todos. Pero Ginny comenzaba a estar extraña, parecía un manojo de nervios y aunque Lau había tratado de hablar con ella, Ginny no quiso decir nada, se limitaba a escribir en un diario que tenía desde el inicio de curso y se aislaba un poco con el. Los gemelos decían que el ataque a la Sra. Norris y a Colin la ponía muy mal, pero Laura no estaba muy segura de eso, ambas se llevaban bien con Colin y lo visitaban a veces en la enfermería aunque no había mucho que hacer, y Ginny no se mostraba tan angustiada por eso como los gemelos creían.
Laura no soportaba el encierro en la sala común de Gryffindor y se quejaba cada cinco minutos de estar aburrida, se concentraba cada vez menos en los deberes y conseguía poner nerviosa a Ginny.
Algunas veces, los fines de semana o el día que tenían libre iban al lago y le arrojaban comida al calamar gigante, ver sus tentáculos salir del agua y atraer la comida hacia el fondo conseguía distraerlas un poco. Por aquel tiempo comenzaron a hacer de Hagrid su amigo, cuando lo veían corrían tras él y lo seguían al trote mientras cumplía con sus deberes de guardabosques, se la pasaban preguntándole cosas sobre los animales que había en el Bosque Prohibido y como los cuidaba, también le hacían relatar historias que recordaba de alumnos que habían estado en Hogwarts antes que ellas, Hagrid hasta recordó a la madre de Laura. El hombretón era increíblemente agradable, no tardaron en tomarle cariño, su apariencia feroz no era más que una fachada de primera impresión, aunque un par de veces los vieron sacar a Fred y a George del Bosque Prohibido casi a rastras y reñirlos, no les daba miedo, porque en el fondo hasta parecía divertirse con ellos. Pasaban buenos ratos con él pero cuando apenas empezaban a oscurecer las apresuraba de vuelta al castillo.
Pero como no siempre podían ver a Hagrid seguían aburriéndose, así que le pidieron a Fred y a George que hablaran con Oliver Wood para que las dejara ir a los entrenamientos de quidditch de Gryffindor, tuvieron que insistir mucho y al final Oliver accedió poniéndoles un montón de reglas: no hablar en los entrenamientos, no llegar después de los jugadores ni irse antes que ellos, quedarse sentadas y no hacer movimientos bruscos, sentarse en la banca más baja, cuando terminó Laura había fruncido tanto el ceño que parecía que las cejas se le iba a unir.
-¡Caray!- exclamó Ginny -se te ha olvidado algo Wood ¿podemos respirar?
Wood la miró enfadado pero Fred y George rieron. Así fue como pudieron presentarse a los entrenamientos de quidditch, Laura aprovechó para dejar muy claro que era fan de las Holydaes Harpies y para su sorpresa resultó que Ginny lo era también.
Después de eso la joven pelirroja comenzó a faltar a los entrenamientos, Laura atribuyó ese comportamiento a la atracción que Ginny sentía por Harry y lo nerviosa que la ponía, pero no dejó de notar que su estado de ánimo y físico iban decayendo de forma alarmante.
Un día antes de que el tren a Hogwarts las llevara a casa a pasar la navidad Laura invitó a Ginny a su casa, pero ella se excusó diciendo que quería estar con su familia, y que lo lamentaba de verdad.
En la estación de Hogsmeade Laura se encontró con Astoria y con Luna Lovegood, la rubia Ravenclaw solía juntarse mucho con Ginny y también había hecho amistad con Lau.
A su alrededor muchos decían que sus padres no querían dejarlos volver al colegio porque temían por su seguridad. Laura recordó que cuando su madre había leído lo que El Profetadecía acerca de la situación en Hogwarts le había mandado una nota que decía que no se preocupara porque mientras Dumbledore fuera el director estaría a salvo y aprovechó para pedirle que no fuera imprudente y no anduviera vagabundeando por allí más de lo necesario. Antes de subir a la locomotora Laura le dijo adiós a Hagrid con la mano.
-Pásenla bien, niñas- les dijo Hagrid levantando la mano para decirles adiós y al hacerlo casi tira a un niño que pasaba por su lado, Hagrid se disculpó.
Luna fue la primera en encontrar un compartimento vacio, o bueno casi, había un chico de segundo pero al verla salió corriendo del lugar, la gente solía ser así de grosera con Luna, aunque era cierto que tenía aspecto de chiflada era una chica muy agradable, y a Laura y a Ginny les gustaba escuchar las historias tan extrañas que sabía, además de su don especial para decir la verdad tal cual, eso no le gustaba a muchos. Astoria sin embargo también sentía simpatía por Luna, y Lia, quien se había quedado en Hogwarts, aunque tenía momentos de malicia también la aceptaba. En el transcurso del camino las muchachas tuvieron tiempo de conocerse un poco más, aunque Ginny dijo que se sentía un algo mal y se iba con los gemelos para que estuvieran pendientes de su salud, Laura sospechaba que en realidad quería evitarla para que no continuara haciendo conjeturas sobre su estado tan desmejorado de los últimos días.
Al llegar a King´s Cross las muchachas se separaron buscando a sus familiares, Laura no volvió a ver a Ginny por mucho que trató de buscarla.