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La Única Capaz de hacer Flaquear a Lucius Malfoy — capítulo 2
Era una tarde soleada, pero fresca. Lucius Malfoy se encontraba sólo sentado bajo un árbol del jardín del colegio. La razón de estar allí tan sólo era que necesitaba ordenar sus ideas, y para ello necesitaba completa tranquilidad. Constantemente pensaba en ella, en la inocente y bella Narcisa Black, se despertaba y se dormía con aquella imagen que lo hacía suspirar... ¿Qué significaba aquello que le estaba pasando últimamente? Sentía muchas cosas por ella: admiración, gran cariño, atracción, entre otras cosas inexplicables. No podía creerlo, se estaba enamorando de la pequeña de los Black, y al parecer era en serio. Estaba confuso y desesperado, quería hablar con alguien de aquello que sentía y recibir consejo, pero no confiaba en nadie para hacer una confesión tan grande como aquella; definitivamente, tendría que encontrar las respuestas de sus dudas sólo por ahora.
Estaba tan metido dentro de su cabeza que no se percato que había alguien delante de él tapándole el pequeño rayo de sol que le llegaba, y fue así hasta que ella se arrodillo a su lado y lo quedo mirando con aquellos ojos azules suyos que a él le encantaban, solo por eso volvió a la realidad:
-Hola Cissy - la saludo, y ella le sonrió.
-Tan pensativo - lo molesto.
-Disculpa, estaba muy concentrado pensando en algo y no te vi llegar - se disculpo.
-Ya me di cuenta... ¿No te moleste? - le preguntó.
-No te preocupes, tu nunca me molestas - le dijo sonriéndole amigablemente.
-Qué bueno - dijo, sonriendo aliviada.
-¿Quieres ir a dar una vuelta? - la invito él.
-Bueno - le dijo entusiasmada.
Se levantaron y empezaron a caminar por los al rededores. Algunos curiosos los miraron con gran interés y luego comentaban, pero ellos los ignoraban y hacían como si no se hubieran percatado. Mientras caminaban hablaban un poco de sus familias y cosas académicas. De repente, Lucius vio una bonita flor y la cogió para dársela a Narcisa:
-Una bella flor para la más bella de las flores - le dijo con una encantadora sonrisa.
-Gracias, esta bonita - le dijo sonriendo.
-Pero tú lo estás mucho más - le dijo.
-Que halagador, Malfoy - le dijo riéndose nerviosa.
-Sólo lo soy contigo - le dije.
-¿A sí? ¿Y por qué? - le preguntó con gran curiosidad.
-Porque eres única - le respondió.
-Ah - dijo sorprendida, pero sin dejar de sonreír.
-Y a demás, me encantan tus ojos, son los más bonitos que he visto en toda mi vida - le confesó.
-¿En serio? - le preguntó.
-Te lo juro - le contestó.
-Pues, los tuyos igual son muy bonitos - le dijo.
Él se puso frente a ella, se acerco un poco más y le pestaño a propósito, lo que a ella le hizo mucha gracia y luego lo imito, lo que provoco que los dos se terminaran riendo. Al llegar a la sala común se separaron para irse cada uno por su lado, pero antes de tomar caminos distintos ella se volvió hacia atrás para decirle algo:
-¡Lucius! - le dijo, y éste la quedo mirando - La pase muy bien contigo - le dijo sonriéndole.
-Yo igual - le dijo sonriendo.
Al llegar a su cuarto ni tomo en cuenta a sus compañeros que lo saludaron y al no recibir respuesta prefirieron dejarlo tranquilo. Se tiro en la cama y dio un gran suspiro, cerró los ojos y recordó aquella mirada tan linda, azul como la mar y tierna como la de un conejito. Sí, ahora estaba seguro de todo, estaba completamente enamorado de Narcisa Black y quería que ella sintiera lo mismo por él. En aquel mismo momento juro que la conquistaría como si su vida dependiera de ello, pero por el momento sería secreto, tal vez más adelante dependiendo como se fueran dando las cosas le contaría a sus amigos, si es que no se daban cuenta antes por si solos, aunque aquella probabilidad era un poco difícil ya que no eran muy inteligentes. Tenía que pensar en cómo conquistarla, ya que ella no era fácil como la mayoría de las chicas, y a demás quería que se diera cuenta que la amaba de verdad.
Aquella noche pensó muchas cosas que imagino que a una chica como Narcisa le gustarían, y las pondría en práctica enseguida al día siguiente. Y se durmió pensando en ella, la única chica que tenía su corazón...