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¿Tú? — capítulo 4
"El cielo estaba oscuro. El lugar a mi alrededor, destruido. Nunca pensé que Hogwarts podría estar así algún día. Desde siempre fue mi hogar, ahí me sentía seguro. Pero ahora, cada parte de él se caía a pedazos. Repartidos por todo el lugar, cuerpos, de personas que deseaban luchar en contra de quien por tantos años llamaron: "El que no debe ser nombrado". Y los otros eran los partidarios de este, que habían fallecido tratando de matar a inocentes.
Voldemort había hecho su último llamado. Iría, pero no sin despedirme de ella. De una u otra forma la amaba, y era necesario decirle adiós, desearle una vida feliz, aun cuando yo no fuera quien causara esa felicidad.
Seguí caminando, y lo que antes había sido un gran y espacioso vestíbulo, ya que ahora su estado era mas parecido a las ruinas de un lugar deshabitado hace siglos, divise una cabeza roja. Sabia quien era, y corrí hacia él, para también decirle el adiós que se merecía, por esa incondicional amistad que me dio. Sin embargo, al llegar, la escena que vi hizo que me derrumbara completamente. Un delicado cuerpo de mujer recostado sobre el piso, con la última mirada perdida en el horizonte. Era Hermione. No podía creer que esto era real. No, ella no, Hermione no.
Las lágrimas comenzaron a salir una tras otra sin algo que las detuviera. Me acerque rápidamente y tome su rostro entre mis brazos.
-¡No!¡Hermione! - grite desconsoladamente.
-Es tu culpa, por ti ella esta muerta. Eres el causante de todo esto - dijo Ron fríamente a mi lado.
-No, yo la amo. Yo la amo…
-Si Harry, la amabas, pero por eso ella murió, ¡Por tu culpa!..."
Despertó sobresaltado. Se encontraba sobre la cama. El sudor corría por su frente. Miro a su alrededor y estaba vacío. Sabia que todo había sido una pesadilla, pero tenia que comprobar por si mismo que ella no estaba muerta. Se levanto y corrió hacia la salida. Ahí estaba, apoyada sobre un árbol con el libro de cuentos sobre sus piernas. Estaba concentrada. Un mechón de su cabello caía rebeldemente sobre su rostro. Tenía el ceño fruncido, como si hubiera algo que no comprendiera. Al oír mis pasos, levanto la vista y, un sonrojo apareció en sus mejillas. Era obvio que se acordó de la noche anterior, yo también hice lo mismo, pero preferí actuar como si nada, no se me daba eso de hablar seriamente. Me acerque y le tendí mi abrigo. Hacia frio.
-Buenos días, Hermione - la salude pasándole mi chaleco, que recibió al instante.
-Hola, Harry. ¿Dormiste Bien? - pregunto, como tratando de llevar una conversación que dejaba en claro que lo de anoche se habría olvidado.
-Si - mentí, no podría decirle: "No, ¿sabes?, tuve una pesadilla en la cual estabas muerta y yo era el culpable" - y tu?
-No dormí, preferí estudiar este libro y ese signo - dijo con voz cansina - me enferma esto.
Se notaba a leguas que no había pegado un ojo, pero no creía mucho que había estudiado.
-Ok, es mi turno, ve a dormir -manifesté, posando mi mano en el bolsillo buscando lo que necesitaba. - Ah, Herms, tu tienes mi varita, no la tengo en el saquillo de mi pantalón
Hermione perdió todo el color de su cara. Se mordió un labio y me miro nerviosamente. Algo andaba mal, ella se ponía así solo cuando algo no estaba bien.
-Harry…yo no quise, te lo juro, pero paso, intente repararlo pero no pude - me lo expreso con voz desesperada, sus ojos reflejaban culpa.
-Que es lo que… - se detuvo al ver que su amiga tenia sobre las manos dos trozos de su varita unidos por los pelos de cola de fénix. Su varita, su preciada varita, yacía ahí como otra victima. Le dolió verla. La tuvo desde su primer año, y era especial. Levanto la vista y trato de controlarse, no quería herir más a su compañera. - ¿Que paso?
-Cuando lancé ese hechizo, al parecer reboto en ella, te juro que lo intente todo, pero no sirve
-¿Estas segura que hiciste todo lo posible? - le pregunte, desesperado.
-Si, lo siento Harry - me respondió con tristeza.
-No te preocupes - declare con la mejor cara que pude - Ahora, déjame tu varita. Me encargare de hacer guardia, ve y descansa.
-De acuerdo - dijo poniéndose de pie y tendiéndome el chaleco - de verdad lo siento Harry - y cabizbaja, entro en la carpa.
Me senté en el mismo lugar en que hace un momento estuvo Hermione. Tome mi varita rota, y la guarde en el bolsito que Hagrid me había dado. Saque el guardapelo, y lo observe detenidamente. Era extraño tener una parte del alma de Voldemort. Lo desesperaba, no tenían como destruirlo, o al menos, aquella cosa que les servía estaba bastante lejos de allí y quien sabe donde.
Hacia mucho frió. Tomo sus piernas y las rodeo con sus brazos, al menos así conservaría el calor. Hermione...Hermione…. Era el único pensamiento que pasaba por su mente. Lo que había pasado anoche fue especial, nunca pensó que ella seria así, tan candente, hermosa y… apetecible. Si ella no se hubiera detenido, no creía hasta donde podrían haber llegado, tal vez…
Sin embargo, algo detuvo sus pensamientos. A lo lejos diviso una pequeña figura que danzaba hacia un lado y otro. Se acercaba lentamente a paso ligero y calmado. Cuando llego frente a él, lo distinguió perfectamente: era una cierva. Comenzó a caminar en la misma dirección en que había aparecido y paulatinamente se fue alejando.
-¡Oye!¡No te vayas! - le grito, pero la pequeña figura no se detuvo. No quería que se fuera. Así que me pare y la seguí. Camine por un rato corto hasta que llegamos a un espacio llano del bosque. La cierva brinco alrededor de lo que parecía un estanque congelado, dio vueltas y se esfumo en el aire. - ¡Hey! - fue en vano, por que no volvería. Me acerque al lugar en donde desapareció y lo observe atentamente. Después de unos segundos me percate que al fondo de esta había algo brillante…una espada. Me desnude e ingrese al agua fría, nade hacia el fondo y tome el pomo de la espada, pero algo me empezó a ahorcar. Una mano tomo fuertemente mi brazo y me saco. Luego salio del agua empapado y con el objeto en la palma.
No podía distinguirlo bien. Me tendió los lentes y al ponérmelos no pude creer lo que veía. Ron, con el rostro blanco por lo congelado del agua estaba frente a mi.
-Ron… ¿Tu que haces aquí?¿Como llegaste? - inquirí incrédulo
-No lo se, solo llegue aquí y te salve, al menos di gracias - respondió con cara seria.
-Gracias…pero respóndeme, ¿Cómo llegaste aquí?
- repuse con el mismo rostro serio de él.
-Larga historia amigo, mira, es la espada de Gryffindor - dijo mostrándome la brillante pieza.
-Wow, de acuerdo, hay que destruir el Horrocrux, y debes ser tu - manifestó poniéndose la ropa para no congelarse.
-¿Yo?
-Si, tú, y nadie mas que tú, vamos - incitándolo
- yo lo abriré hablando parsel, creo que con eso lo hare, y acabaras con el inmediatamente.
-E…Esta bien - contesto firmemente, pero con el nerviosismo reflejado en su cara. Tomo la espada y se puso en posición de ataque.
-A las una, a las 2 y a las… ¡tres! Ábrete- dije en esa voz serpentina.
El guardapelo posado en la piedra se abrió y Ron quedo pasmado en el lugar en que estaba.
-He visto tus peores miedos Ronald Weasley
- contesto la voz de Voldemort, tan fría y tenebrosa como siempre.
Desde el relicario salieron dos figuras humanas. Harry y Hermione se veían mil veces más hermosos.
-Nadie te quiere Ronald, nadie te preferiría antes que "el niño que sobrevivió" - la voz era exactamente igual a la de la castaña, pero gélida y tajante.
-Si, no querido por tu madre, dejado bajo tus hermanos, la chica a la que amas me quiere a mí, "El elegido" - y la propia voz de Harry sonaba tal cual a la de Hermione, glacial.
-¡RON! ¡Destrúyelo! - impaciente grito, su amigo estaba retrocediendo y esa no era la idea. Ron tomo la espada, y el planto en el centro del guardapelo. Un grito desgarrador salió de este y luego todo desapareció.
-Bien hecho, lo lograste - replico extendiéndole su mano, ya que por la impresión, el pelirrojo se había caído.
-Lo hice, lo hice Harry - respondió tomando la mano de su amigo y poniéndose de pie.
˜o˜
-¡Harry! - se despertó sobresaltada. Había tenido una pesadilla, en la que su mejor amigo no salía muy bien. Se levanto de la litera y vio que el aun estaba afuera. De repente, sintió pasos, y risas. No podía ser solo Harry, eran dos personas, ademas había puesto los sortilegios correctamente. No tenia su varita, se dirigió a la cocina y tomo un sartén, al menos podría noquear al intruso. Salió de la tienda y se encontró con un azabache y un colorín completamente empapados y sonrientes. Sin duda era una de las situaciones mas extrañas que hubiera vivido alguna vez. Corrió hacia Harry y lo abrazo fuertemente.
-Estas bien, estas bien - le dijo aliviada
-Si, estoy bien, pero, ¿por qué lo dices? - le pregunto, incrédulo.
-Tuve una pesadilla, lo siento - se separo de el al ver a Ron parado mirándolos con cara de sospecha.
-Hola, Hermione - la saludo con una sonrisa tonta.
-Tu..¡Tú!. Estúpido…tonto… - le dijo entrecortadamente mientras le pegaba con la sartén en la cabeza, desplegando todo el resentimiento que le tenia por haberse marchado.
-¡Auch!...auch, ya basta Hermione - replico intentando repeler los golpes que le daba su amiga.
-Si, Hermy, esta bien, sé que lo odias, pero, el destruyo el guardapelo - replico con una sonrisa radiante sobre su rostro.
Ante tal noticia se calmo, pero de su cara no desapareció lo serio.
-Ok, pero no creas que por eso te perdonare fácilmente - manifestó amenazadoramente dirigiéndose a Ron, y con esto entro en la carpa.
Ambos muchachos quedaron atónitos ante la dureza de su amiga. El pelirrojo fue el primero en romper el silencio
-Te aseguro, Harry, que haré que se enamore de mi, te lo juro - y entro en la habitación para poder encontrar un poco de calor. Dejando tras si, a un confundido chico, que pensó que uno de sus peores miedos comenzaba a surgir.
Sabia que Ron iba en serio, y no querría que se ilusionara sabiendo que probablemente el y Hermione correspondieran sentimientos mutuos, o al menos, con lo que había ocurrido, seria lo mas probable. Por ahora, prefería dejar eso de lado, mas adelante le diría que el también lucharía por la muchacha, por que la amaba, y ya pasó algo entre ellos. Se encargaría de mantenerlo alejado amorosamente de la castaña. Entro en la lona y se sentó para poder pensar en todo lo acontecido.
Continuará...
Chicos, aquí esta el capitulo, gracias por leer, agradezco a los que me comentan y los que me agregaron a favoritos, dejen sus comentarios y sus sugerencias para hacer mejor este fic. (: