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National School for talented young people "The Old Vic" — capítulo 3

Yo seguía perdida en mis pensamientos. Ya no sabía todo lo que me iba a esperar al día siguiente. Si el primer día había sido así, el segundo mucho peor, más ahora que era enemiga declarada del dueño de la escuela por así decirlo. Esto me iba a traer serios problemas y recién era el inicio.

Caminé con la profesora Richards por el pasillo en penumbras y bajamos las escaleras rumbo al cuarto piso. Cada cierto tiempo ella me miraba pero no cruzábamos palabra. Mi alto sentido de la sociabilidad me hizo romper el silencio.

  • Disculpe Usted sabe porqué me pusieron en esa habitación - pregunté con el mayor respeto que pude y tratando de no sonar chismosa.

  • Ehmm.... bueno, supongo que el profesor Saunders lo creyó conveniente - me respondió. Esa respuesta no me satisfizo. Yo esperaba algo más misterioso o revelador.

  • Pero no es esa la habitación de Édik Rybak - yo estaba muy ansiosa por lo que me iba a responder.

La mujer parpadeó varias veces y me miró como analizándome. Al fin dijo:

  • Esa ha sido su habitación por mucho tiempo, le da ciertas ventajas como estar al lado del bosque y el aire puro. No tengo idea de porqué el profesor Saunders te puso allí, pero tenía dobles intenciones - yo procuraba no respirar para no perderme ni un detalle de lo que me decía. - Ese chico Rybak no es muy amigable que digamos. Yo no me fío de él. El profesor Saunders se equivoca al confiar tanto en ese chico que padece cierta enfermedad rara y es muy egocéntrico - su enfermedad es el egocentrismo pensé yo - Le aconsejo que se olvide de eso, señorita Carlisle y no le cuente a nadie lo que pasó. Es por su propia seguridad. No sabe de quien se puede fiar aquí.

Llegamos a la puerta de un dormitorio del cuarto piso. Ahí tampoco había luz. La profesora sacó un manojo de llaves de uno de sus bolsillos y  metió la más pequeña en la cerradura. Lo que me llamó la atención fue que sólo eran dos llaves. La otra era más grande y parecía de oro, pude distinguir como que un símbolo de unos dientes pero no estoy segura. Abrió la puerta y prendió la luz. Escuché unos gritos ahogados y sentí que cuatro chicas se me abalanzaban. Apenas alcancé a verlas por la rapidez de todo.

La señorita Amina dormirá con ustedes a partir de ahora - anunció la profesora - supongo que no le molestará compartir la cama por una noche señorita Hardin - se dirigía a Metsy. Ella negó varias veces la cabeza y sonrió.

  • Claro que no - dijo emocionada.

  • Bueno, entonces las dejo.

La profesora se despidió de nosotras y se fue cerrando la puerta tras ella. Las cuatro chicas me miraron interrogantes.

  • ¿Qué pasó?

-¿Cómo es eso de que dormirás con nosotras?

  • ¿Y tu habitación, la 215?

  • ¿Tuviste algún problema con Édik?

Me formularon todas estas preguntas sin dejarme responder la primera y tuve que gritar para calmarlas.

  • No fue tan exagerado, pero sí pasaron cosas que me han dejado intrigada. Tengo que averiguar un montón de cosas.

El resto de la noche me la pasé contándoles mi "linda aventura" con el idiota de Édik. Ellas me escuchaban muy atentas y cada ciertos  momentos dejaban escapar suspiros o gritos de emoción. Yo aguantaba todo con calma y procuraba no perderme de contarles ningún detalle para que entendieran bien la situación y no sacaran conclusiones apresuradas. Algo que me caracteriza mucho es mi extremo detallismo y perfección, algo que a veces ha llegado a molestar a la gente. Cuando terminé mi relato, Metsy me dijo:

-Amina, tú crees que el profesor Saunders te ha puesto ahí al propósito. O sea me refiero a que él sabe que esa es la habitación de Édik, su habitación personal por así decirlo, es el único en todo el colegio que tiene un cuarto sólo para él.

-He pensado lo mismo que tú porque antes de que ustedes me llegaran a saludar, él le ordeno a dos de las mujeres que supervisan que lleven mis maletas a esa habitación, ellas se sorprendieron y trataron de decirle algo pero él las cortó.

  • Eso es muy extraño - intervino Andreé - pero… ¿por qué querría mandarte a ese peligro mortal de Édik?

-Todos saben que es muy impulsivo - añadió Geraldine - Ha tenido problemas por eso.

-Y es muy raro que sea tan fuerte - comentó Evelyn balanceándose en la cama.

-No tengo la menor idea - respondí mientras pensaba en lo que me había dicho la profesora Richards "ese chico con cierta enfermedad rara" - Pero hay que averiguarlo.

-Hablas de investigar su pasado y eso - empezó a decir entusiasmada Geraldine

-Sí, pero tenemos que ser muy cuidadosas, ese estúpido podría darse cuenta.

-Y si nos descubre - Andreé me miraba con un poco de miedo reflejado en el rostro.

-No lo creo - de alguna forma su miedo me daba más seguridad - Además nadie habla de estar como rastrera con él todo el día, pero podemos seguirlo en ciertas ocasiones y turnarnos por supuesto.

-Eso suena bien - dijo Metsy levantándose de la cama muy emocionada. Todas nos empezamos  a reír escandalosamente ya que mi querida amiga había adoptado una pose un tanto extraña.

-¿Qué pasa? - Preguntó - ¿No vamos a comenzar ahora?

-Mañana - dije yo entre risas.

-Bueno, hay que preparar un plan - aconsejó Evelyn visiblemente entusiasmada también.

  • Sí un plan - Andreé empezó a aplaudir y sonrió satisfecha.

Esas chicas realmente eran únicas. Cada una como era pero así grandes amigas y personas. Yo no pude dejar escapar una sonrisa.

Ellas me volvieron a mirar a espera de que yo hablara, pero no sé que me pasó que seguí sonriendo. Hay veces y son las más que no puedo reprimir mis emociones y esta vez fue una de esas.

-Llamando a Amina - se burló Geraldine - Llamando de tierra

Todas las chicas se rieron y yo reaccioné y sacudí la cabeza saliendo de mi ensimismamiento.

-¿En quién pensabas? - Metsy formuló la pregunta y todas escucharon expectantes.

-¿Pensabas en Édik? - Evelyn me pregunto esto y yo casi le tiro una bofetada por semejante tontería.

Pensar en el idiota Rybak. ¡Eso jamás!  Pensar en él, pero sólo para averiguar por qué rayos es tan estúpido. No pensar en él de otra forma… Espera, Amina, ¿por qué le tomas tanta importancia? Recién lo acabas de conocer y como tú misma lo dices es un E-S-T-Ú-P-I-D-O.  No tiene cerebro. Mejor es no pensar en él ¡¿Cómo?! ¡¿Has estado pensando en él?!  ¡Oh, no! Esto te va a traer serios problemas contigo misma, Amina, ni siquiera puedes controlar tus pensamientos.

-¡Amina, reacciona! - gritó Metsy zarandeándome por los hombros

  • ¿Qué?... Ay qué te pasa. Por qué me sacudes así.

-Es que estás como que pérdida en tus pensamientos - me respondió Metsy haciendo una imitación mía.

-No es verdad - la contradecí yo hablando un poco más alto de lo normal

-Sí lo es - la apoyó Evelyn  -estás sumergida en no sé qué cosas y con una sonrisa en tu rostro.

¡Oh, esto se estaba poniendo en mi contra! ¡Todas contra mí! ¡Me sentí pérdida en esa batalla! Ellas iban a argumentar mejor que yo!

-¿No estarás pensando en Édik? - volvió a preguntar Evelyn con cierta perspicacia en la voz

-Claro que no - me negué rotundamente antes de que cualquiera pudiera añadir algo en mi contra - Eso sería lo último que haría

-Bueno, no lo creo, porque para poder averiguar acerca de su pasado vas a tener que pensar en él - sostuvo Andreé también con burla

-Está bien, como quieran. Ganan por esta vez - acepté mi derrota resignada. Era inútil seguir discutiendo

Las cuatro chicas saltaron y dieron gritos de la emoción. Parecían niñas pequeñas gritando porque les han dado un juguete nuevo.

Por primera vez después de mucho tiempo me sentí a gusto con esa compañía. Después de todo la estadía en "The Old Vic" no iba a ser tan mala. Sólo tenía que esperar al día siguiente.

Nos acostamos a las dos de la mañana, luego de que decidiéramos que para armar un buen plan necesitábamos descansar. 

Hola! Aquí va el tercer capítulo. Espero que les guste y por favor díganme si les gustó.