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Sobrenatural. — capítulo 4
Ella ya había vivido aquello, en un sueño que había tenido la noche anterior. En él, Nastia había soñado la resurrección de un hombre de aspecto fiero y con unos ojos que echaban chispas cada vez que se enfadaba. "Esto no puede estar pasando, no de nuevo" Nastia no quería ni pensar en que el tiempo de las predicciones volviera. No quería volver a ver como alguien tenía un accidente o como una novia ponía los cuernos a su novio. Solo quería ser una joven normal, ¿Por qué no podía serlo?
Por fin, para su total alivio pudo recobrar el uso de su cuerpo y decidió escapar de aquel lugar antes de que la cosa que estaba saliendo de las entrañas de la tierra la viera y decidiera hacer de ella su cena de esa noche. Pero fue demasiado tarde, un rostro recubierto de tierra pero de gran belleza se deslizo hacía el exterior y su mirada se fijo en ella. "Muy tarde, ya me ha visto" pensó empezando a notar la histeria que amenazaba con tomar el control de su cuerpo.
-Tu, no se te ocurra moverte-le dijo el hombre, con un fuerte acento que Nastia no supo reconocer.
Al contrario de lo que aquel ser le había dicho Nastia corrió hacia su bici y sin permitirse el lujo de mirar para saber si él la estaba siguiendo se subió a ella y pedaleo todo lo rápido que pudo alejándose de aquel lugar sin mirar todavía hacía atrás, su corazón golpeaba ferozmente dentro de su pecho, casi parecía estar a punto de salírsele por la boca de la aprensión que sentía.
¿Qué debía hacer? No podía decirle a su hermano lo que había visto, eso solo conseguiría que se pelearan y acabaran haciéndose daño. No, tenía que escapar de allí antes de que él la encontrara. ¿Pero a donde ir? Fuera de su pequeño pueblo no conocía a nadie y no podía contar con John en esos momentos. Solo paro de pedalear cuando llego a su casa, una pequeña casa de dos plantas no muy lejos del centro de la ciudad pero si lo suficiente para no escuchar el ruido de la ciudad.
Al entrar lo primero que supo fue que su hermano aun no había llegado y eso la alivio. Por lo menos iba a tener unos minutos para tranquilizarse mientras pensaba en lo que debía o no hacer. De su boca se escapo un grito involuntario cuando su móvil empezó a sonar. Al encenderse la pantalla Nastia vio, aliviada que era John quien la llamaba.
-¿Nastia? ¿Dónde estabas? Te he estado llamando desde hace por lo menos una hora.
-Oh dios John, tengo un problema veras…
-Déjame hablar antes, no me hagas preguntas Nastia simplemente recoge tus cosas y márchate de allí-le ordeno
-¿Qué?
-Haz lo que te he dicho maldita sea Nastia, no querrás enfrentarte a lo que se aproxima-le grito John a través del móvil
-Pero no puedo irme… mi hermano…-dejo de hablar cuando la puerta de su casa se abrió de golpe-Oh dios… John, ¿Qué has hecho?
El móvil se deslizo de entre sus dedos helados y paralizados, ¡era él! ¿Pero como la había encontrado tan rápido? Sintiéndose acorralada miro hacía todas partes buscando una escapatoria, pero la única manera de salir de la casa estaba siendo en esos momentos ocupada por la persona de la que quería huir. "Estoy perdida"
-¿No te he dicho que no te movieras?
En menos de dos pasos el hombre estuvo a su lado y sin esperárselo siquiera la zarandeo mientras le ordenaba que nunca más lo ignorara cuando le daba alguna orden. Luego se aparto de ella, camino hacia la cocina y Nastia escucho abrirse el grito. Se estaba lavando, aquel hombre se estaba lavando en su cocina como si fuera su casa. Estaba indignada, pero aun así su indignación no gano la batalla con el pánico y el temor.
-Ahora te voy a hacer una pregunta muy fácil hembra, ¿Dónde está Tamara?
-¿Quién?-no conocía a nadie llamada Tamara
-Tamara, mi compañera-dijo-¿Dónde está?
-No sé de quién estás hablando-respondió ahogadamente
Desde donde ella estaba lo escucho maldecir antes de que volviera a entrar en el comedor. Esta vez él no se sintió feliz con zarandarla sino que cerró una de sus enormes manos alrededor de su cuello, apretando levemente. Pero Nastia entendió la indirecta, si no le decía lo que el quería saber la estrangularía.
-Por favor, no sé de quién me hablas-aseguro, tratando se soltarse de su agarre
-¿Y John?
-¿John?-pregunto jadeando
-Si, ¿Dónde está ese imbécil?
-No lo sé, desapareció hace una semana y no he vuelto a verlo.
El pareció creerla porque dejo de apretar su cuello, pero no la soltó. "Como si pudiera pensar siquiera en mentirle cuando su mano apretad mi cuello de esa forma" pensó. ¿Quién sería él? ¿Era él de quien John quería que huyera? ¿Estaría John con Tamara? Un sentimiento de tristeza se adueño de ella, si Tamara era la mujer de la que tanto hablaba John estaba muerta, su amigo no renunciaría a la que creía su mujer para salvarla, ni aunque la quisiera como una hermana.
-Escúchame atentamente porque de ello depende tu vida, ahora vas a llamar a John y a decirle que me devuelta a Tamara-le ordeno apartándose de ella para recoger el móvil del suelo
Espero que os guste este nuevo capitulo y queria avisar de que no se si podre actualizar diariamente durante esa semana por los exames que tengo, de todas maneras espero vuestros comentarios!! :) Besos.