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Sobrenatural. — capítulo 5
Ella se esperaba aquello, sabía que tarde o temprano el iba a recordar la existencia del teléfono y la obligaría a llamar a John para intercambiarlas. "Soy demasiado joven para morir" pensó marcando el numero de John. Aun mucho antes de que John respondiera al teléfono ella supo su respuesta. Pero antes de que pudiera hablar con John él le arrebato el móvil y empezó a hablar.
-Escúchame idiota, o me devuelves a Tamara o tu amiga sufrirá las consecuencias-dejo de hablar durante unos segundos-¿Es esa tu respuesta? Muy bien idiota, espero que te hayas despedido antes de tu amiga, cuando acabe con ella no quedara nada que meter en una caja de madera.
Ya estaba, Nastia cerró los ojos aceptando que su vida iba a acabar en los siguientes minutos. En ese momento odio a John por haber sido un idiota y sobre todo por egoísta, ¡había elegido la vida de Tamara por encima de la suya sin tan siquiera proponer un trato! No abrió los ojos ni siquiera cuando él cerró el móvil de golpe y lo lanzo a alguna parte del salón.
-No quería hacer esto, pero…
-No me mates por favor-sollozo
-Es un verdadero desperdicio acabar con alguien tan hermosa como tu pero…
Nastia apretó fuertemente los ojos cuando sintió las manos de él en su cuello, en vez de apretar como ella pensaba que haría le acaricio el cuello con suavidad, como si estuviera pensando si iba a matarla o no. Esperando que hubiera decido no matarla abrió los ojos. Ese fue su primer error, los ojos dorados de él la miraron fijamente, sin pestañear, estudiándola y midiendo su valor.
-¿Qué me darías para salvarte?
-No tengo nada-no serviría de nada mentir.
-Tienes algo que me interesa mucho-dijo mirándola de arriba abajo, apreciativamente-tal vez si tu… te muestras dispuesta puede que me lo piense.
Nastia, tan inocente como era tardo unos segundos en darse cuenta de lo que él le estaba proponiendo. ¿Realmente el quería acostarse con ella? Parecía que si pero Nastia no quería arriesgarse a que él se burlara de ella, no necesitaba a otra Andrea (la psiquiatra) en su vida.
-¿Dónde está tu habitación?
-Arriba, primera puerta a la derecha-respondió automáticamente.
El asintió y cogiéndola de la muñeca la llevo hasta su habitación, luego cerró la puerta y empezó a desnudarse. **"El no estaba mintiendo cuando decía que le interesaba"**pensó sorprendida, ella, una chica joven que no era ni de muy lejos hermosa parecía atraer la atención de él, ¿Por qué?
-Quítate la ropa, quiero tomarme una ducha y sé que no puedo perderte de vista o trataras de escapar.
Avergonzada por tener que desnudarse delante de él Nastia no hizo nada ni siquiera cuando él se acerco a ella completamente desnudo y tiro de su ropa, solo cuando se encontró en ropa interior reacciono cerrando los brazos en cruz para taparse los pechos desprotegidos.
-No tienes porque taparte, ya he visto muchas tetas antes-dijo el de manera burda-Las tuyas no serán muy diferentes del resto.
Y sin poder evitarlo él la arrastro hacía la ducha, los metió a ambos bajo el chorro caliente de agua y él empezó a lavarse con su gel de chocolate. Mientras tanto Nastia trato de alejarse lo más posible dentro de su pequeña ducha. Casi media hora después, desesperada por salir de aquel lugar Nastia soltó un suspiro de alivio cuando el cerro el grifo y se rodeo la cintura con una de sus toallas. No fue hasta ese momento cuando Nastia se dio cuenta de que al haber acabado de hacer lo principal él la había convertido en su centro de atención.
-Sécate y túmbate en la cama.