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Sobrenatural. — capítulo 9
Una hora despues Keiran llego a su destino. La vieja casa que había servido para esconderlos durante los tiempos de guerra seguia estando intacta, nadie, ni siquiera su administrador parecía haber entrado en ella desde que el había muerto años atrás por culpa de Tamara. Sin pensárselo camino hacia su habitación y recogió las pocas pertenencias que había podido salvar del incendio que arraso con su casa en su tiempo y que quemo todo lo que su familia había tardado siglos en conseguir. Se perdieron todos los retratos de sus hermanos, de sus tios e incluso de sus mujeres. No quedo nada mas que unos pocos retratos individuales de su familia y un retrato de tamaño mediano de toda su familia junta. El resto eran pequeñas cosas que había logrado sacar antes de que todo se viniera abajo, como el relog de su madre o la espada de su padre.
Eso era lo único que le quedaba de su vida. De repente se acordó de su pequeña cautiva, la había dejado sola abajo en la entrada de la casa, ¿Habria aprovechado para huir? Esperaba que no, no tenia ni el tiempo ni la paciencia para perseguirla y las consecuencias de ellos no le gustarian a la ratita. Para su eterno alivio no tuvo que salir de su casa para saber que ella no se había escapado, al parecer mientras el estaba recogiendo sus cosas se había sentado en el sofá y sin darse cuenta había terminado por dormirse.
-Duerme mientras puedas-murmuro levantándola, no la dejaría dormir en un sillón tan incomodo teniendo a su disposición las camas
Al instante de levantarla entre los brazos ella se enrosco entre ellos y apoyo su cabeza sobre el hombre de Keiran. "Me lo esta poniendo difícil" penso malhumorado. Llevaba mas de diez años sin sexo y por fin, cuando podía tener todo el que quisiera le tocaba cargar con una virgen dolorida. "una virgen muy hermosa" tuvo que admitir, ni siquiera Tamara, con su belleza etérea era capaz de superar a la de esta chica.
Con suavidad y queriendo alejarse de esos pensamientos la dejo en la cama y estaba dispuesto a permitirle dormir tranquila cuando recordó que tenia que asegurarse de que no hubiese recibido ningun daño despues de lo que habían hecho en la casa de ella. Sin dudarlo le quito los pantalones de un tiron dejándola solamente vestida con las pequeñas braguitas de encaje. "Solo la tocare para ver si esta bien, luego me ire" se dijo. No necesitaba otra pelea en esos momentos y eso iba a ser lo que tendría si ella se despertaba y lo viera tocándola.
Lo primero de lo que se dio cuenta cuando aparto la ropa era que estaba completamente depilada. Kerian dio gracias a dios por ese pequeño favor, a él le gustaban las mujeres que se cuidaban mucho y preferían depilarse enteras. Al contrario que Tamara, que con tal de joderlo se había dejado de depilar en cuanto se entero de lo que a el le gustaba.
Tal y como se había prometido, la inspecciono lo mas rápido posible y la dejo dormir tranquilamente. Al dia siguiente en cuanto se despertara llamaría a John y su juego de tira y afloja empezaría. Una vez en su cama se permitió soltar un suspiro y cerrar los ojos con cansancio.
Nastia se despertó sobresaltada cuando algo cayo al suelo en su habitación. Solo que no estaba en su habitación y lo que había caído no era ni su móvil ni nada que ella conociera. Un bicho negro y peludo se movia perezosamente acercándose mas y mas a la cama. "Por favor que sea un gato, que lo sea por favor" penso mirando fijamente a esa cosa que se movia. Dios sabía que bichos podría encontrarse en aquel lugar. Por fin, cuando el bicho salto y se detuvo a tan solo unos centimetros de ella Nastia vio los ojos dorados del gato tan parecidos a los de Keiran.
-Me has asustado-murmuro acariciándole la cabeza-Te hace falta una buena cortada de pelo ¿Lo sabes?
-Veo que Mina te ha encontrado-murmuro con voz ronca Keiran
Ante la presencia de su amo el gato salto de la cama y fue a frotarse contra los tobillos de él mientras ronroneaba. Al parecer no solo le caia bien a las mujeres sino también a los gatos. Aunque siendo tan guapo a Nastia no le extrañaba, si tan solo fuera mas simpatico y agradable… entonces ella empezaría a estar celosa de Tamara, pero como era cruel y algo huraño no se sentía para nada celosa.
-¿Estas lista?
-¿Para que?-pregunto, extrañada
El sonrio perversamente antes de enseñarle el móvil con el numero de John marcado en al pantalla. Nastia comprendió al instante, el no había mentido cuando le había dicho que la tomaria dia si y dia también hasta que consiguiera encontrar a Tamara.
-Quitate la ropa-le ordeno antes de llamar a John-¿Idiota? Callate y escuchame, si te sigues negando a entregarme a Tamara esto es lo que le va a pasar cada dia a tu amiga y tu lo vas a escuchar, si te atreves a colgar será mucho peor para ella, ¿me entiendes?
Dicho esto dejo el móvil encima de la mesita al lado de la cama y empezó a desnudarse. Nastia trato de bajarse de la cama, pero antes de que su pie pudiera siquiera el suelo, Keiran estaba encima de ella empujándola de nuevo hacía la cama y obligándola a tumbarse.
-¡No! Para-gruño golpeándolo-¡Me haces daño!
Demasiado tarde comprendió que eso era lo que él queria exactamente, no hacerle daño sino hacerle creer a John que se lo estaba haciendo para que se derrumbara y le dijera donde estaba. Pero Nastia sabía que John nunca haría tal cosa, conocía demasiado bien a su amigo. Por eso, cuando Keiran le separo las piernas y entro en ella con una profunda embestida no pudo hacer nada mas que morderse los labios y tratar de no llorar. A pesar de que no le dolia de la misma manera que la noche anterior se sentía extraña con él dentro de su cuerpo, aun seguía demasiado sensible como para poder disfrutar de aquello... aunque dudaba de que algun dia pudiera hacerlo.
-Adelante, dile a tu amigo lo mucho que te duele-le gruño al oído Keiran-Aunque sea mentira.