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Sesshomaru y Rin lágrimas de sangre — capítulo 5
La morena llevaba horas en el bosque. Estaba acurrucada junto a unos matorrales y no había parado de llorar.
-Entonces… ¿da igual cuánto crezca? ¿Nunca querrás llevarme contigo?
-Nunca.
No podía olvidar la conversación que habían tenido ella y Sesshomaru. ¿Cómo podía haberle dicho eso? ¿Cómo podía haberla tenido engañada tanto tiempo? ¿Es que en realidad él nunca la había querido? ¿Ni siquiera un poquito? Se sintió desfallecer. Lo que Rin sentía por Sesshomaru era algo muy profundo. No estaba segura de qué era exactamente. De pequeña pensaba que era respeto y admiración, pero ahora… ¿qué sentía ahora por él? Cuando le abrazó, notó la calidez de su cuerpo y se encontró a si misma respirando su olor, pensando que le necesitaba. ¿Le necesitaba? Ya no estaba segura de nada, y menos después de lo que él le había dicho. Se abrazó las piernas y continuó llorando amargamente.
Una hora más tarde…
-¿Rin? ¿Dónde estás?
- era la voz de Jaken - ¿Rin?
-Vete - le dijo ella sin mirarlo. No quería que la viera llorar.
El demonio verde se acercó.
-¿Lloras por lo que el señor Sesshomaru te dijo?
Rin no contestó.
-Si Sesshomaru se entera de que te cuento esto se enfadará conmigo, pero creo que deberías saberlo - miró a la joven, pero ella no se movió, sin embargo había dejado de llorar; le estaba escuchando - Mira, Rin, cada vez que venimos a visitarte nos preguntas cuanto falta para que te llevemos con nosotros y él siempre responde que eres demasiado joven, pero ahora sabes que ese no era el motivo de su negativa.
-Él no me quiere - dijo ella amargamente.
-En realidad, un día le pregunté por qué no te dejaba venir con nosotros, pues cuanto tenías nueve años siempre te habíamos llevado. Y el amo me dijo lo siguiente:
Flash back
-Señor, ¿es cierto que dejará a la pequeña que venga con nosotros? No creo que sea muy adecuado.
El demonio de la luna suspiró. No era su costumbre hablar de lo que pensaba hacer o de lo que sentía, pero Jaken era su sirviente fiel y no tenía por qué tener secretos con él.
-No, nunca vendrá con nosotros.
-Eso me temía, mi señor, pero no entiendo por qué le da usted esperanzas.
-Jaken - le dijo a su sirviente - No es cuestión de lo que yo o tú queramos. Hago lo que es mejor para ella, lo que la hará feliz.
-No sé si le entiendo, señor. Según parece, lo que a ella le haría feliz es venir con usted. Nos lo dice siempre.
El albino se volvió hacia el pequeño demonio verde y se decidió a serle totalmente sincero.
-Jaken. Por mucho que nos duela, Rin es una niña humana. Los humanos son frágiles y los demonios son peligrosos para ellos; los capturan, los devoran. Estar conmigo, incluso que yo la visite, pone su vida en peligro. Ya la han raptado muchas veces para chantajearme. No permitiré que vuelva a ocurrir.
-¿Por eso la aleja de usted?
Sesshomaru suspiró tristemente.
-Sé que no es lo que quiere ella, pero en la aldea aprenderá cómo viven los humanos normales. Estará con gente de su especie y también de su edad. Esperaba que con el tiempo algún joven se enamorara de ella y Rin lo aceptara. De esta manera se olvidaría de viajar con nosotros. Encontrará su felicidad y estará a salvo… sin mí - esas últimas palabras las dijo con un gran pesar en su pecho.
Jaken comprendió una cosa en ese momento. Que aunque Sesshomaru siempre diera respuestas cortas, hirientes y hostiles, su corazón nunca había sido de piedra.
-Pero señor, si Rin se casara y se olvidara de nosotros, entonces, el que no sería feliz sería usted.
-Para mí es más importante que lo sea ella.
Fin del flash back
Rin miró a Jaken con los ojos bien abiertos. Ahora entendía por qué su demonio le había hecho tanto daño. Ahora lo entendía todo.
-¿Lo comprendes ahora, Rin? ¿Entiendes por qué te ha dicho eso? Sesshomaru prefiere que le odies si de esa manera consigues olvidarte de él. Porque con él estarás constantemente en peligro. En cambio, en la aldea estarás totalmente protegida. Inuyasha, Kagome, Sango, Miroku y Shippo son las personas más poderosas de todo Japón, y todos son de tu aldea.
-Lo entiendo - dijo enjuagándose una última lágrima y levantándose - El señor Sesshomaru no quiere que vaya con él porque si él se despista, no podrá protegerme siempre, y yo soy una débil humana que no puede defenderse por sí misma.
-Así es - afirmó Jaken - Me alegro de que por fin lo entiendas. Ahora te pido que regreses a la aldea y te olvides de nosotros. Pero, por favor, no le guardes rencor al amo Sesshomaru. Todo lo que ha hecho, es por ti, aunque jamás lo reconocerá. Prefiere que le odies si así te mantiene a salvo.
La morena se levantó. Se sacudió la tierra del vestido y regresó al pueblo a paso lento pero decidido. No abrió la boca en todo el camino y no derramó ni una sola lágrima más.
* * *
-¿Oye, Kaede, qué le pasa a Rin? - preguntó Kagome, que se encontraba sentada junto al fuego de la casita.
-No lo sé - respondió la anciana - Hace días que no habla y apenas si come nada. Está así desde que vino de ver a Sesshomaru. No sé qué le pudo ocurrir allá.
-¡Bah! - dijo el semi-demionio Inuyasha, despreocupado - Mi hermano puede llegar a ser muy idiota. Seguro que le dijo algo que no le gustó y por eso está así. Ya se le pasará.
Kagome cogió la cacerola que tenía más cerca y le dio un sartenazo en la cabeza.
-¡¡Ayyy!!
-¡Eso te pasa por ser un insensible! ¿Acaso no ves que Rin está realmente mal?
-¡¡Pero los niños suelen tener berrinches de este tipo!!
-¡Abajo! - le gritó Kagome y al momento el collar mágico que Inuyasha siempre lleva al cuello hizo que éste se estampara contra el suelo.
Kaede empezó a reír.
-Se lo merecía - dijo - Además, Rin ya no es ninguna niña. Ella nunca se comporta de esta manera. Fuera lo que fuera lo que sucedió, debió de ser algo muy grave.
Shippo lo había estado oyendo todo muy detenidamente. Él tampoco estaba muy seguro de lo que le estaría pasando a su mejor amiga, pero sí sabía que la quería mucho. Se acercó a ella, que estaba metida en su cama, con la mirada perdida, como si fuera un fantasma. Se tumbó a su lado y la abrazó por detrás. Ella no reaccionó. Probablemente ni siquiera estaba allí, su mente volaba lejos, muy lejos de esa cabaña, pensando en un demonio albino que anteponía la felicidad y seguridad de la chica a la suya propia.
No te preocupes, Rin - le dijo Shippo en un susurro casi inaudible - Todo se arreglará. Te lo prometo - y la estrechó más fuerte contra sus brazos hasta que ambos se quedaron dormidos. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Hola, fans de Inuyasha! Espero que hayáis disfrutado de este capítulo y que ahora perdonéis a Sesshomaru por el daño que le hizo a la pobre Rin. Es cierto que se pasó, pero tenía sus motivos.Aprovecho para recomendaros mis otras historias, que son un romance entre Draco y Hermione. Os dejo el link de la que ya tengo terminada y seguro que os gustará más que esta.Buen fin de semana a todas! :)