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No sólo estoy en el mundo muggle, estoy contigo. — capítulo 3
POV Draco
A la mañana siguiente me levanté con un grito de Hermione y por instinto bajé corriendo a ver que le pasaba.
-¿Qué sucede?- Pregunté cuando la vi subida a una mesa.
-Una cucaracha… enorme, ahí.- Dijo ella señalando un pequeño animal.
La pisé y subí a mi habitación a arreglarme con un poco de fastidio, hoy empezaría clases de manejo gracias a Granger que no sabe conducir ese cachivache muggle.
Hermio… Granger me acompañó a clases, verla ahí sentada observándome fue ciertamente incómodo.
-Que sexy es tu novia.- Dijo mi profesor de manejo que tendría unos 35 años.
-Demasiado…- Dije mirando al frente con expresión neutral, no sabía la razón pero me ponía celoso.
Pasaron los días y después de varias clases obtuve mi licencia, Hermione comenzó a trabajar de… profesora de niños pequeños o algo así y yo en un banco, se me daba bien trabajar con dinero muggle, cuando Granger salía yo pasaba a buscarla e íbamos a comer, peleábamos de vez en cuando y más de una vez me golpeo pero me gustaba verla enojada, pasado un mes de estar en ese asqueroso lugar Granger me comentó que Rupert el vecino la había invitado a salir.
-¿Y TÚ ACEPTASTE GRANGER?- Grité con enojo.
-Pues si… ¿Por qué no iba a hacerlo?- Dijo ella muy tranquila, la tomé por los hombros y la miré muy fijamente, luego me perdí en esos hermosos ojos miel… de nuevo mi cuerpo hacía lo que quería.
-Vas a besarme Malfoy.- Dijo ella mirándome como si fuese el mismo Señor Tenebroso.
-Iba a hacerlo pero no lo haré porque lo dijiste.- Le dije soltándola, no sabía por qué había dicho eso, fue sin pensarlo.
Al día siguiente ella llegó a mi trabajo.
-Cariño, te busca tu novia.- Dijo mi asistente entrando a mi oficina.
-¿Mi novia? Seguro es Granger…- Dije para mí mismo y efectivamente, ahí estaba ella, hermosa como siempre. ¿Hermosa? Draco estás enloqueciendo.
-Hola.- Me dijo mirando hacia el suelo.
-Pasa.- Respondí abriendo la puerta de mi oficina.
-No pensé que tuvieras oficina.- Dijo ella
-En este mundo somos mayores de edad Granger, el ministerio piensa en todo…- Respondí.
-Claro.- Dijo ella. -Lo lamento por lo de ayer y por haber aceptado salir con Rupert.- Soltó sin previo aviso.
-¿Lo lamentas? No entiendo la razón, tienes tu vida yo la mía y me acosté con mi asistente.- Respondí tranquilo pero en realidad me acosté con ella con mucho asco pues era sexy pero era muggle.
-¿Tú qué?- Dijo ella y rompió a llorar, cosa que no esperaba. Salió de mi oficina y cerró con fuerza.
POV Hermione
No podía creerlo, me había planteado la opción de gustarle a Malfoy, fui a pedirle disculpas y me sale con que se acostó con su asistente… perfecto, además lloré, que patética eres Hermione.
Llegué a casa y me quité los zapatos, me acosté en el sofá y comencé a ver la televisión, pero sólo pensaba en lo idiota que había sido.
En eso entró Draco y llevaba… ¿flores?
-Llegas temprano ¿Vendrá alguien?- Dije extrañada.
-No Granger, no seas idiota. Son para ti.- Dijo dándome los tulipanes rosa que llevaba en la mano.
-¿Por qué? ¿Cómo sabes que me gustan estos?- No lo podía creer.
-No lo sé, lloraste, no me gustó, acéptalas, también traje esto… vino, y unos chocolates.- Dijo él poniendo todo sobre la mesa.
Se acercó a mí lentamente y puso mi cabello detrás de mi oreja, me acarició y me besó fugazmente.
-Lo lamento por haberme acostado con mi secretaria.- Se notaba que arrastraba las palabras, que nunca había pedido disculpas y menos a una sangre sucia.
-No tienes nada que lamentar.- Dije fríamente.
Pero antes de que yo pudiera decir algo a mi favor mi cuerpo actuó por mí y lo besé, rodeando sus caderas con mis piernas.
-¿Qué estamos haciendo Granger?- Preguntó él con cara de espanto.
Yo me alejé pensándolo bien.
-Tienes razón…- Dije aterrorizada.
-Me gustas Granger, eso no es un secreto, pero si mi padre se entera… te matará.- Dijo muy serio.
-Lo sé, también me gustas pero lo sé.- Dije llevándome las manos a mi cara.
-Ven acá.- Dijo, se había sentado en el sofá con los chocolates, me acosté en su pecho y él me daba los chocolates en la boca y me acariciaba el cabello, de repente sentí que no era Malfoy y luego caí dormida en sus brazos… en los brazos de mi peor enemigo.