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Katniss, Peeta y los no fallecidos — capítulo 8

Capítulo 8

Cuidando de Peeta

A la mañana siguiente, ya es domingo y aun sigo acostada junto a Peeta, de seguro que Prim ha venido anoche de los padres de Peeta pero no me di cuenta ni Prim me dijo nada, no quería despertarnos.

Trato de levantarme lentamente para no despertar a Peeta, pero fue en vano, se ha despertado o estaba observándome dormir desde hace rato, creo que se siente mejor, aunque no encuentro la razón.

-Buen día preciosa- me dice topándose con mi mirada curiosa- Estoy mucho mejor como te habrás dado cuenta, pues Prim regresó anoche junto con mi padre, quien me dono un poco de su sangre para mi bien y también para ver cómo me encontraba. Tú no lo notaste porque dormías como un ángel feliz y contento, no te quería molestar, así que me suministraron la sangre mientras tú estabas a mi lado. Además no quería que te alejaran de mi, quería estar contigo pasara lo que pasase, no había necesidad de separarnos- me dice sonriéndome con un aire muy tierno, ha regresado a ser el de siempre y eso me alegra, ya no está adolorido y sigue queriéndome con la misma intensidad de ayer.

-Qué bueno Peeta!!- le digo mirándolo fijamente a los ojos- pero debiste despertarme-le digo bajito y apoyándome poniendo mi cabeza en su pecho y con ambas manos en sus hombros.-

-No pasa nada Katniss-

-Sí, yo estaba estorbando aquí-

-De ninguna manera preciosa-dice riendo y me toma de la pera para luego darme pequeños besos, besos que yo intento alargar buscando sus labios para más y él los aleja para hacerme desear más, lo cual me hace ver algo tonta.

-Peeta!!- le digo y ambos nos reímos pero después nos besamos durante más de diez minutos, no nos dimos cuenta de el pasar del tiempo y no lo hubiéramos hecho de no ser porque nos vimos interrumpidos por Prim, y hubiéramos continuado besándonos.

-Buen día tortolitos- dice riendo y bajando la cabeza, yo suelto a Peeta bruscamente porque nos han pillado por sorpresa.

-Buen día Prim- dice Peeta, cuando me mira se ríe - muchas gracias por el cuidado doctora.

-De nada Peeta… has sido un paciente de lujo, según parece…  en esta casa - los dos me miran.

-Buen día Prim, gracias también por guardar el secreto y por consolarme anoche- le digo para que ya no me miren más de esa forma, se ve que esperaban a que dijera algo.

-Por nada hermanita, adiós me tengo que ir, me voy a la casa de una amiga a pasar el rato, almuerzo en su casa, regresaré a la tarde para ver como sigue el paciente, adiós chicos - dice sonriente y guiñando un ojo, y después se va.

-Me levanto, Peeta quiere pero no lo dejo, le digo que le traeré el desayuno.

-Katniss, disculpa si te ofende que te diga esto pero, no tienes un lugar más cómodo para que se recueste el paciente?, aunque siempre y cuando esté contigo, hasta el piso sería estupendo para dormir, pero…- dice dejando la frase incompleta esperando a que la comprenda.

-Sí, claro que sí, vamos, te llevaré a mi habitación, ¿puedes caminar aunque sea un poco? De todos modos te ayudaré vamos

  • él me rodea con el brazo bueno y yo le ayudo a subir las escaleras para ir a mi habitación, lo dejo en mi cama y voy en busca de las tostadas, mientras estas se hacen voy a hablar por teléfono con Haymitch, le cuento todo lo sucedido  y le pido que le diga a Effie o que se comunique al Capitolio para que venga un tren en busca de Peeta para llevarlo hasta allí porque le tienen que poner una nueva pierna artificial o para su reparación y también para que le revisen el brazo por si acaso, no es que dude de los "dones" de Prim.

Corto con Haymitch porque tiene que hablar con Effie, cuando me llama me dice que vendrán a las 17:00 hs a buscarlo, y tiene cita con el Doctor Aurelius a las 18:30 hs. Tendrá una hora y media de viaje y llegará justo a tiempo para su cita o tendrá una hora de viaje y media hora para descansar del viaje.

Corto nuevamente con Haymitch y voy en busca de las tostadas hechas con el pan que trajo el padre de Peeta, después subo las escaleras junto con una leche chocolatada para ambos.

-Peeta, hablé con Haymitch, a las cinco pasa el tren a buscarte, tienes que ir a la estación, y después  al doctor para que te revise.

-De ninguna manera Katniss, yo solo no voy a ninguna parte, ¿qué nadie me va a acompañar?- dice cruzándose de brazos y mirándome fingiendo estar enojado.

-¿Quieres que yo vaya contigo?- digo sorprendida aunque no tanto, me lo esperaba.

-No, quiero que venga Buttercup- me dice sarcásticamente, trata de no reírse pero no lo logra, yo lo hago también.

-A mí me encantaría Peeta, pero solo viene por ti el tren, dudo mucho que me dejen acompañarte.

-Vendrías como mi acompañante Katniss, una "amiga"- dice simulando unas comillas en el aire, pero con el brazo que no está lastimado.