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Historia 126382 — capítulo 2
-Entonces, la literatura del barroco es un movimiento artístico y cultural del siglo dieciocho.- Decía Luna mirando al techo.
-Diecisiete.- Corrigió Hermione.
-Esto es aburrido.- Dijo Ginny cerrando el libro.
-¿Por qué estudias literatura entonces?- Preguntó Hermione riendo.
APAGÓN.
-¡DEMONIOS!- Hermione
-¿QUÉ DIABLOS?- Ginny
-WHOA- Luna
En la casa de al lado…
-¡DRACO! ¿SE FUE LA LUZ?-
-No Theo, te tapé los ojos.- Respondió Draco sarcástico.
-Mierda… esas chicas sí que gritan.- Acotó Blaise al escuchar los gritos de la vecina de Draco y sus amigas.
Sonó la puerta.
Draco abrió y no vio nada, pero sabía que ella estaba ahí…
-Ho-hola… Disculpa pero, se fue la luz y… no tengo velas o una lámpara.- Dijo la castaña avergonzada.
-Dile que si quiere venir a comer.- Susurró Ginny quien no perdía la oportunidad de conquistar a un chico.
-Sí.- Dijo Draco.
-¿Sí tienes velas?- Preguntó Hermione.
-No, sí iré a comer, me debes una, por lo de ayer y por lo del ascensor.- Dijo Draco cruzándose de brazos.
-No te invité a comer.- Bufó Hermione molesta.
-Pero tú amiga…-
-Ginny.- Agregó la pelirroja.
-Tu amiga Ginny sí lo hizo.- Dijo él.
-Pero es mi casa, no de Ginny.-
-Ginny ¿Te gustaría comer con nosotros?- Preguntó Draco con una sonrisa de triunfador.
-¡Sí! ¡Luna! ¡Nos han invitado a comer!- Gritó Ginny corriendo.
-NO LUNA.- Exigió Hermione.
-¿Habrá pudín?- Preguntó la rubia sonriente.
-Aja.- Dijo Draco de brazos cruzados.
-Entonces sí.- Y las dos entraron a casa del rubio.
-¿Vienes o te quedarás sola en tu casa?- Preguntó el chico.
Hermione se tragó su orgullo y gracias a su miedo a la oscuridad, entró a su casa, sacó sus llaves, teléfono, cerró y entró a casa del rubio, con el ceño fruncido.
-Hola, Blaise, un placer.- Se presentó el moreno.
Ginny le dio un codazo a Hermione y sonrió.
-Encenderé unas velas.- Dijo Theo.
-Te ayudo.- Se ofreció Luna, comenzaron a encender velas por toda la casa, Luna se quemó.
-¡CARACOLES!- Gritó asustada.
-¿Qué pasó?- Preguntó Theo preocupado.
-Perritos, jirafas, hipopótamos, gremlins (Es una especie de duende mitológico), gatos…- Susurraba Luna sosteniéndose el dedo.
-¿Qué dijiste?-
Luna suspiró, Theo tomó su pequeña mano entre las de él y la llevó hasta su habitación donde aún habían algunas cajas, sacó una pomada de su gaveta y la puso en su dedo, cuando la rubia se calmó y dejó de susurrar animales volvió a repetir la pregunta.
-Cuando me caía o algo así mi padre me decía que susurrara animales para olvidar el dolor.- Dijo sonriente, a Theo le pareció adorable la pequeña chica, sonrió igualmente y salieron, los otros cuatro los estaban esperando en la mesa, listos para comer.
A pesar de la poca luz se veían las graciosas caras de los chicos, Hermione con el ceño fruncido y los brazos cruzados, Draco la miraba entre divertido y arrogante, Ginny sonreía tontamente y jugaba con un mechón rojo de cabello y Blaise hablaba muy animado.
-Los esperábamos, vengan a comer.- Dijo Draco, todos comenzaron a comer, Theo y Luna hablaban animados, en realidad ella hablaba y él escuchaba maravillado, cada vez más atraído por aquella extraña chica, Blaise y Ginny hablaban sobre soccer, Draco y Hermione callaban y odiaban a sus amigos por ponerlos en esa situación.
-¡Juguemos a la botella!- Dijo Ginny cuando terminaron de comer y se sentaron en el suelo, aún no llegaba la luz.
-Ginny, somos mayorcitos para eso.- Dijo Hermione.
-No seas aburrida Hermione, eso es lo divertido.-
-Será.- Suspiró la ojimiel.
Se pusieron en círculo, rodeando la botella, la primera en rodarla fue Ginny, le tocó Theo, lo besó algo agresiva… a Theo lo asustó. La siguiente fue Hermione, Blaise, lo besó rápido y se volvió a sentar de brazos cruzados, Theo, le salió Luna, sonrió como tonto y la besó, dulce y lento, de los mejores besos de su vida, pensó, Draco, le tocó Blaise, se negó a besarlo, Luna, Blaise de nuevo, lo besó, a Blaise le pareció muy tierna, no era su gusto, Hermione, mierda… le salió Draco, cuando sus labios estaban a punto de unirse ¡BAM! Llegó la luz.
-¡Genial!- Dijo Hermione levantándose, se fue a su casa como alma que lleva el diablo.
Ginny se levantó algo molesta, se despidió de los chicos y salió tras su amiga, Theo ayudó a Luna a levantarse, ella se despidió con un beso en la mejilla de cada uno y corrió.
-Son lindas.- Dijo Blaise mirando el lugar donde habían desaparecido las chicas.
-Luna es preciosa.- Susurró Theo.
-Sí, es tierna, Ginny es divertida, Hermione es un dolor de cabeza.- Dijo Draco de brazos cruzados.
-Creo que es algo difícil, pero es graciosa… Luna es, como una pequeña niña. Ginny es clase aparte.- Dijo Blaise. -¡Me voy! Mi madre llega mañana a visitarme.- Tomó sus cosas y se fue.
-Iré a ducharme.- Dijo Draco y entró a su cuarto cerrando, Theo se quedó limpiando.
En casa de Herms…
-¡Hermione! Eres una tonta. ¿Cómo no besar a ese bombón alemán?- Dijo Ginny enojada.
-¡Es un idiota! ¡Eso es!- Gritó Hermione exasperada.
-Theo es lindo. ¿A qué sí?- Dijo Luna tomando su bolso.
-Blaise, es sexy.- Dijo Hermione riendo y mirando a Ginny.
-Ten tu libro.- Cambió el tema la pelirroja, tendiéndole a Luna un libro forrado de terciopelo púrpura.
-Oh, gracias… creo que me iré, mi padre debe estar esperándome, se va mañana de nuevo.- Dijo despidiéndose.
-Yo también me iré, de seguro los gemelos no han comido porque no he llegado, parezco la mayor y no la menor.- Dijo sonriendo y despidiéndose, Hermione luego fue a tomar una ducha.
Pero la electricidad tenía otros planes para ella…