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Dominique Weasley y La Gran Profecía. — capítulo 3
Al llegar a la orilla del castillo, Louis y Dominique bajaron de los botes y se encaminaron junto a los estudiantes de primer curso hacia la puerta, ya abierta, del castillo. Entraron en un vestíbulo enorme, con unas escaleras enfrente de la puerta, una puerta bastante grande de madera de dónde provenían miles de voces y risas. De entre las sombras apareció una mujer pequeña y menuda con voz chillona.
- ¿Dominique y Louis Weasley? - Ambos levantaron la mano, a pesar de que se les veía perfectamente entre los pequeños de primer curso. - Bien, ustedes entrarán después así que quédense aquí hasta que vuelva a buscarles. Dicho esto, dirigió a los niños de primer curso junto a Hagrid dentro del Gran Comedor. Durante cuarto de hora más o menos estuvieron esperando mientras escuchaban como cada niño iba a una de las cuatro casas diferentes que tenía Hogwarts y a la que irías dependiendo de tus habilidades: Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff y Ravenclaw. Casi toda la familia Weasley había ido a Gryffindor, eso les hacía estar aún más nerviosos.
- Ey Dom - Susurró su hermano, mirando la gran puerta de roble - ¿Que pasa si no me toca en Gryffindor?
- Louis, mírame - Dominique le miró fijamente a los ojos. - No pasa nada, todas las casas son buenas, y en la que te pongan será la adecuada porque será en la que encajarás de verdad.
- Pero, ¿y si...? - Su hermana le cortó.
- No tienes que preocuparte, no pasa nada si no estás en Gryffindor, te querremos igual todos - Sonrío y esto hizo relajar un poco a su hermano. La puerta de roble se abrió y apareció la mujer menuda de antes, que les hacía señas para que se acercasen, ambos hicieron caso y tragaron saliva.
- Bien, ahora tendréis que poneros el Sombrero Seleccionador y os dirá a que Casa de Hogwarts iréis - La mujer sonrió tiernamente ante el nerviosismo de Louis - Tranquilos. Dicho esto la mujer abrió las puertas de par en par y los hermanos pasaron detrás de ella al Gran Comedor. Era enorme, había cuatro mesas por las cuatro casas del colegio, en las cuáles estaban los alumnos de cada casa, que les miraban medio embobados. Al pasar, Dominique escuchó varios comentarios sobre su aspecto, pero no le dió importancia. Los dos rubios se situaron al lado de un taburete.
- Es un honor dar la bienvenida al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería a dos alumnos venidos de Beauxbatons - La mujer menuda comenzó a aplaudir pero al ver que nadie la seguía cogió el Sombrero. - Weasley Louis. Louis se sentó torpemente en el taburete y la mujer le puso el Sombrero sobre la cabeza, este, comenzó a hablar. - Vaya, vaya... Otro Weasley, que sorpresa... Eres inteligente Louis, sí, ya lo creo que eres inteligente... Pero sólo hay una cosa que supera a tu inteligencia, y esa es tu valentía, así que tu casa será... GRYFFINDOR.La mesa de Gryffindor prorrumpió en aplausos y Louis se encaminó hacia ella sonriente.
- Weasley Dominique. El Comedor se silenció de inmediato y la rubia se sentó en el taburete. Desde él pudo ver la cara de asco de su prima Rose en la mesa de Gryffindor y deseó que no le tocase allí. Miró a la mesa de Slytherin y distinguió a un rubio de ojos grises, que la miraba fijamente. Apartó la mirada.
- Anda, otras Weasley... Veamos... Eres inteligente, al igual que tu hermano... Eres muy valiente también ...
- Gryffindor no, Gryffindor no.. - Susurró sin querer Dominique, ya que no quería ir con su prima.
- ¿Cómo que...? Ya entiendo... Sigamos, eres muy competitiva y brillante, por eso creo que tu casa debe ser... SLYTHERIN. La casa Slytherin aplaudió y Dominique se encaminó hacia ella y se sentó al lado de su primo Albus Severus, que aplaudía como un loco. Al lado de este estaba Scorpius, que la miraba de reojo y, según creyó ver Dominique, sonrió una décima de segundo. Derrepente aparecieron de la nada cientos de platos por todas las mesas y los estudiantes comenzaron a comer como posesos.
- Muy bien Dominique, me alegra de que estes en Slytherin - Decía su primo Albus, cuándo salían del Gran Comedor.
- Bien, ¿y ahora dónde vamos? - preguntó Dominique.
- A la Sala Común, en las mazmorras - Contestó una voz siseante, a sus espaldas.
- Hola Scorp, ¿cómo vas con los de primer año? - Dijo Albus a su amigo.
- Bien, aunque ahora parece que no me voy a tener que ocupar sólo de los de primer año - El rubio miró a Dominique de arriba a abajo, asqueado.
- No quería tu ayuda tampoco, así que gracias - Contestó Dommy molesta. Llegaron hasta un muro de piedra de las mazmorras, Scorpius susurró la contraseña y una puerta de metal apareció en ella, provocando varias expresiones de admiración entre los estudiantes de primer año y Dominique. Luego, entraron en una sala enorme, llena de sillones, mesas y con una chimenea, todo adornado con los colores verde y plata.
- Eh, "Señorita no quiero tu ayuda" - Dijo Scorpius burlonamente. - El cuarto de las chicas de tu curso está por allí - Señalaba la dirección contraria hacia dónde iba Nique.
- Oh, vaya, muchas gracias, "Señor, mi amor, mi vida, Rose" - Contestó Dominique viendo como el rubio se ponía colorado. Después se fue hacia su habitación riendo. Al llegar se encontró a las demás chicas de su curso, que la saludaron amablemente y se presentaron, mas Dominique sabía que no se juntaría con ellas, iría con su primo ya que con las chicas no congeniaba, aunque también era verdad que su primo siempre iba con Scorpius, y eso a ella no le gustaba. Se cambió y se metió en la cama.
- Gilipollas - Susurró antes de cerrar los ojos y quedarse dormida.