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Mi hermano, mi protegido — capítulo 14

La mayoría de los alumnos ya estaban allí, esperando el momento de pasar al Gran Comedor, formando una multitud de cabezas bien peinadas y túnicas tan coloridas que molestaban a la vista.

Desde lo alto de las escaleras divisé a Dave, que llevaba una túnica de color gris muy elegante.

-Hola, Dave.

-Vaya…. Te ves hermosa.

-Gracias -dije sonriendo. Seguro que si pudiera me habría sonrojado. Hacía más de un siglo que nadie me decía eso.

En cuanto se abrieron las puertas del Gran Comedor pudimos ver que las paredes estaban recubiertas de escarcha plateada, y las guirnaldas de muérdago y hiedra decoraban el techo estrellado.

Dave y yo nos sentamos en una de las innumerables mesas que habían reemplazado a las usuales para cada casa. Cuando todos se hubieran acomodado, los campeones entraron y se sentaron junto a los profesores y los jueces del torneo. Mi hermano estaba tan sonriente como siempre, llevando a una ensimismada Cho Chang del brazo.

Dave comenzó a hacerme conversación para romper el silencio incomodo, pues todos los ocupantes de la mesa me lanzaban miradas de desprecio. Pasados algunos minutos, habían dejado de prestarme atención, comenzando a preguntarse por qué los platos seguían vacios. De repente aparecieron unos pequeños menús sobre la superficie dorada, y aun así, nadie sabía con exactitud qué hacer hasta que Dumbledore le pidió claramente a su plato:

-¡Chuletas de cerdo!

Y allí las tuvo al instante, de modo que todos comenzamos a hacer lo mismo. El ambiente se relajó y yo pude disfrutar plenamente de la cena y la compañía de Dave, salvo por otras miradas fugaces, pero yo me sentía tan bien tras mi plato que no me importaron en lo más mínimo.

Cuando la cena hubo terminado todos nos levantamos según pidió Dumbledore, quien apartó las mesas e hizo aparecer un escenario con un suave movimiento de la varita.

Entonces Las Brujas de Macbeth subieron al escenario, tomaron sus instrumentos y comenzaron a tocar una canción lenta y triste. Los campeones se situaron en el centro del salón y abrieron el baile.

-¿Vamos? -me preguntó Dave al cabo de unos segundos con una sonrisa algo temblorosa. Lo tomé de la mano y lo seguí hasta la pista de baile. Un par de minutos más tarde comprendí por qué Dave lucía nervioso. Me pisó muy suavemente, pero se puso tan rojo como un tomate.

-Lo siento, no bailo nada bien…

-No te preocupes, yo tampoco soy un prodigio para el baile.

Como el pobre chico no se sentía muy confiado, Dave y yo nos quedamos charlando de cosas muggles. Me contó que había crecido únicamente con su padre, pero él había muerto cuando Dave tenía siete años. Un muggle, viejo amigo de su padre lo adoptó y vivió con él desde entonces. De su madre no mencionó nada, por tanto supuse que no la conoció.

A él, como a todos (incluyendo a Cedric), le eché el cuento de que en mi infancia había sido considerada una squib y que había asistido a un internado muggle, pero que el año pasado había manifestado los poderes mágicos muy repentinamente.

Conversamos hasta que Las Brujas de Macbeth dejaron de tocar y todo el mundo comenzó a irse. Nosotros esperamos hasta que el salón estuviera prácticamente vacío para levantarnos.

-Me divertí mucho hoy -me dijo mientras me tomaba de la mano.

-Yo también, muchas gracias por invitarme.

Entonces me besó; y sentí amor; pero no de ese que le das a un novio, sino el que le darías a un hermano o un primo cercano. Cuando nos separamos se me quedó mirando muy fijamente a los ojos. Ahí entendí que él había sentido lo mismo. No me había atrevido a pensar que pudiéramos llegar a ser "algo", pero él se notaba triste, y yo me sentí terrible por eso.

-Dave, yo…

-Está bien. Seremos amigos -dijo esbozando una sonrisa algo fingida.

No supe que responder. Hacía varios años que no me sentía tan mal por un hombre, y había olvidado lo horrible que es.

Entonces me soltó la mano, pero insistió en acompañarme hasta el dormitorio. Dijo que sería una descortesía no hacerlo. Hombres.

Yo caminaba por los pasillos totalmente ensimismada en mis pensamientos, cuando un grito me trajo de nuevo al planeta tierra. Reconocí al instante esa voz. Era Cedric.

Mientras corría como podía con los tacones en la dirección de donde venían los bramidos Dave me seguía y yo me maldecía a mi misma por haberme descuidado, por dejar a Cedric solo.

Pronto giré hacia la derecha y pude divisar a mi hermano en un rincón, acorralado por una enorme figura negra. Él intentaba defenderse con maldiciones y todo hechizo que se le ocurría, pero era inútil.

Saqué mi espada de la manga y avancé rápidamente. Logré cortarle un brazo al monstruo, quien se dio la vuelta, permitiendo que Cedric se escabullera por detrás.

Pero la bestia ni se inmutó. En un instante su brazo volvió a crecer y me golpeó fuertemente hacia atrás.

-¡Cedric, corre al lago! -grité.

Él comenzó a correr escaleras abajo con el monstruo detrás y Dave y yo siguiéndolos. Hice lo posible por detener al  demonio pero los malditos tacones me impedían hacer gran cosa. Intenté quitármelos mientras avanzaba, pero los dedos me temblaban, haciéndome imposible desabrochar las correas, de modo que me detuve, tomé la espada y las corté violentamente. Seguí corriendo hasta que llegamos al lago. Tuve que hacer algo más de esfuerzo para interponerme entre Cedric y la enorme bestia.

Ordené a los chicos que se ubicaran detrás de mí y comencé a luchar contra el demonio, que blandía sus garras en mi dirección. Cuando decidí que era el momento de terminar de una vez por todas me hice con el control del agua gélida del lago y se la eché encima al monstruo. La bestia se retorció gimiendo de dolor. Aproveche la ocasión para cortarle la cabeza de un tajo. Todo el cuerpo se desvaneció en un polvo negro, el cual se llevó el viento, sin dejar más vestigio de la pelea que las huela en la nieve y dos chicos aterrorizados detrás de mí.

-Tú eres… ¡una semidiosa! -exclamó Dave asombrado.

-No, soy una diosa completa.


¡Hola!

¿Cómo están?

Sí, Lunny, me atrapaste. Te felicito, porque fuiste la única que adivinó. (o al menos la única que me lo hizo saber)

Espero que les haya gustado este capítulo. 

Por favor, COMENTEN. ¿Se esperaban que Jacky fuera una diosa?

Haha, también quiero darle un saludo especial a todas las chicas que intentaron averiguar quien es Jacky.

No desesperen, aun hay más sorpresas... :)

Un abrazo.

Mars