← Historia 128285 · de
Historia 128285 — capítulo 2
Es mi primer año, miro al enorme tren que tengo en frente de mí. Es gigantesco y muy bonito, en mi cabeza suenan las palabras que compartí hace pocos días con un profesor de Hogwarts: "Tranquila Eluney, nadie sabe lo que eres realmente, pasarás fácilmente desapercibida, y seguro que haces muchos amigos. Tú solo tienes que montar al tren. Él te llevará a Hogwarts." Dumbeldore me visitó este verano, yo estaba internada en un orfanato aislado en el norte del Reino Unido, un orfanato que nadie conoce, tan solo la comunidad mágica, en él hay niños hijos de licántropos, vampiros, arpías y otras criaturas mágicas. Cuando sus padres los abandonan o mueren y nadie puede hacerse cargo de ellos los llevan allí, sin embargo nosotros no tenemos ni una gota de magia en las venas. Pero al parecer, mi caso es diferente, mi madre era una bruja, que murió al darme a luz, mi padre, un ángel negro, al nacer con todas las características de mi padre, soy un ángel negro, y sospecho que por culpa de esto mi madre murió en el parto, pero al parecer, tengo la sangre de mi madre en las venas y soy una bruja.
Yo arrastro mi maleta hasta el interior del tren y me meto en uno de los compartimentos. Al poco rato, la puerta de mi vagón se abre, aparece un chico, pálido y con un aura de misterio que lo acompaña, pero al verme frunce el ceño, como si no esperase que estuviese allí.
-Puedes sentarte si quieres.- Le digo amablemente, pero el chico me responde cerrando la puerta de un golpe delante de él.
-Prefiero estar solo. -Dice antes de cerrar con un portazo. "Muchos amigos" me digo a mí misma, como sean todos como ese…
Después aparecen dos chicas. Una muy rubia, con ojos saltones, la otra morena, de ojos azules y aire despreocupado y presumido.
-¿Esperas a alguien?- Dice la morena.
-No…- Respondo. Entonces ellas pasan y colocan sus maletas, antes de sentarse.
-Soy Olive Hornby y ella es Patrice Jills. ¿Este es también tu primer año en Hogwarts?- Vuelve a hablar la morena.
-Sí. Soy Eluney Darksky.
-¿Darksky…? No me suena… ¿Eres hija de muggles?- Dice con gesto torcido.
-Mi madre era una bruja…
-¿Entonces mestiza?
-Supongo… No sé quien es mi padre…- La chica asiente y relaja la expresión. ¿Por qué es tan importante la sangre? Tengo entendido que aquí no hay alumnos vampiros…
Durante el viaje, la chica morena no para de hacer preguntas incómodas y hablar sobre ella, la rubia, prácticamente no abre la boca en todo el viaje. Al llegar al gran comedor y ponernos un sombrero parlanchín yo me quedo extrañadísima viendo el viejo harapo elegir los alumnos para cada casa. Yo soy una de las últimas en ponérselo.
-Una reflexión difícil… -Dice el sombrero en mi cabeza.- Eres valiente, pero tienes un carácter demasiado inestable para ser gryffindor…- Yo doy gracias al cielo por el hecho de que el sombrero me tape las mejillas porque he debido de enrojecer delante de todo el salón.- Eres muy leal, tanto como un Hufflepuff, pero intentas aparentar algo que no eres.- ¡Yo no soy una asesina! Me dan ganas de gritar al sombrero y de hacerlo añicos, al ver lo que tengo ganas de hacer aprieto los puños, conteniéndome. -¿Ves?- Me dice el sombrero, como si me hubiese leído el pensamiento.- Pero tranquila, eres fuerte, y astuta… ¡Slytherin!- Grita a los cuatro vientos. Yo, entre aplausos, me dirijo a mi nueva familia. Todavía enfadada con el sombrero.
Al empezar la cena y ver aparecer todos esos manjares ante mis ojos, me vuelvo prácticamente loca. Cojo un trozo de carne de aquí, pruebo esas verduras, una pequeña ración de puré…
-Como sigas comiendo así te vas a poner tan gorda como una foca.- Me dice el chico que tengo sentado a uno de mis lados. Su tono no era bromista, intentaba humillarme. Me giro hacia él y veo que es el mismo chico que se ha negado a entrar conmigo en el vagón. Seguramente al decir eso por ahí la gente dejaba de comer y enrojecía o agachaba la cabeza, pero con migo, eso no le va a funcionar, he pasado demasiada hambre en mi vida.
-Al menos yo estoy entretenida en algo y no me dedico a hurgar en las cosas de los demás.- El chico no dice nada y sigue a lo suyo.
-¿Sabes quién es?- Pregunto disimuladamente a Patrice, la chica rubia del tren, que estaba sentada a mi otro lado. Ella niega con la cabeza. Pero al parecer el otro chico había oído mi pregunta.
-Tom Riddle.-Dice él sin mirarme.
-Eluney Darksky.- Digo yo mirándole fijamente. Pero esto no hace que él se gire hacia mí. Finalmente sigo comiendo y me olvido de Tom.
Al cabo de un tiempo me doy cuenta de que toda la gente en Slytherin es rencorosa y compite entre sí por ver quien es de mejor casa o de mejor sangre, hay rivalidad incluso entre amigos… ¿Por qué me han escogido para estar aquí? Yo no soy así…
Con diferencia, la asignatura que peor se me da es vuelo, cuando la escoba se eleva del suelo, me siento tan rara al no poder extender mis alas en el aire, que me vuelvo histérica y me caigo, ya he acabado dos veces en enfermería, Quiero volver a mi internado!!