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Enamorado del enemigo. — capítulo 7

Por Clove:

Atala, la entrenadora principal de Los Juegos del Hambre, comienza a dar su introducción: ''No deben pelear con sus compañeros'', bla bla bla… « ¡Ya quiero que empiece la acción! ».

-''La exposición puede matar tan rápido como un cuchillo…'' -Sigue. Cambio mi vista y me encuentro con unos ojos azules como el cristal; es Cato, me está clavando su mirada; vuelvo a poner mis ojos en Atala, que sigue dándonos consejos de cómo sobrevivir en Los Juegos «Como si eso sirviera de algo».

-Tendrán que asegurarse de conseguir agua, porque cuando la tengan…

-¿Ya podemos comenzar? -Le suelto y consigo que todos los ojos de la sala estén puestos en mí.

-¿Tiene mucho afán, señorita Kentwell? -Sus enormes ojos negros me expresan lo mucho que ha conseguido exasperarla mi comentario.

­-La verdad es que sí, necesito estar bien preparada para cuando empiecen Los Juegos.

-Estoy de acuerdo con ella -La voz del chico de los ojos azules cristalinos resuena en la sala haciendo que todas las miradas pasen hacia él-, después de todo, ya tenemos a nuestros mentores para que nos den todos los consejos que usted, hace un par de minutos, nos estaba dando-El comentario ha logrado sorprenderme, ni siquiera yo sería capaz de decir algo como eso.

-Ya que insisten ­-Continúa la chica de piel morena-, pueden empezar con su entrenamiento desde ahora, pero cuando termine, la señorita Kentwell y el señor Hadley se encargarán de que la sala vuelva a quedar tan reluciente como lo está ahora.

Por Katniss:

Veo un arco puesto sobre una barra metálica al final de la sala; en toda la esquina, para ser más precisa. Camino hacia él y aprovecho para ver a todos los tributos que ya han comenzado con su entrenamiento; hay un, extremadamente, apuesto joven con ojos verde mar y cabello como el bronce junto a una hermosa chica con ojos similares y un cabello castaño oscuro perfectamente recogido en una cola de caballo, están sentados sobre unas colchonetas, fabricando, aparentemente, una gran diversidad de anzuelos «Qué hermosa pareja»; sigo caminando y veo a un par de chicos, que no pasan de 13 años de edad; jugando a lanzarse ataques con unos tubos de espuma; logro ver el arco a tan solo unos metros de distancia de mí, acelero mi paso a modo de trote y un cuchillo que ha sido clavado, a gran velocidad, en un blanco que se encuentra a tan solo unos cuantos centímetros de mi cara me obliga a frenar en seco.

« ¡¿Qué demonios?! » Giro mi vista hacia la dirección de la que ha venido el cuchillo, y me encuentro con una diabólica y fina sonrisa.

-Procura mantener los ojos abiertos para la próxima, tarada ­-Me suelta la chica de baja estatura que interrumpió a Atala, llenándome de ira.

-Ohh, claro que abriré algo ­-Digo mientras despego el cuchillo que está clavado en toda la mitad del blanco-, ¡será tu cabeza! ­-Concluyo alzando mi tono de voz y empiezo a correr hacia ella mientras me lanza una sonrisa de satisfacción.

-¡Katniss! -Ya había visto esos hermosos ojos azules antes, eran los del chico que se había quedado mirándome durante el desfile, pero… « ¿Cómo rayos conoce mi nombre? »- ¡No lo hagas! -Dice para finalizar y se interpone entre las dos.

-Oh, no, deja que lo intente, quiero ver cómo usa un arma que no es su especialidad.

-No necesito tener práctica para usar un cuchillo, cualquier tonto puede hacerlo -Trato de emplear un tono de superioridad al pronunciar la oración.

-Tú teoría tiene una falla, no cualquier tonto puede usar uno, tú eres la excepción.

 -¡Paren ya las dos! -Continúa el simpático chico rubio mientras me saca el cuchillo de las manos y se lo entrega a mi oponente- En la arena tendrán suficiente tiempo para descargar su furia mutuamente, pero por ahora, traten de evitarse shows innecesarios.

De no haber sido por él, le habría enterrado ese cuchillo donde primero se me hubiese dado la oportunidad. Sin decir nada, libero el arco de la barra de metal y me alejo de ahí lo más pronto posible.

Me encuentro en la zona de tiro de arco, me paro tras la línea que indica que es la distancia estipulada para lanzar; introduzco una flecha en el arco y lo levanto a la altura de mis hombros; lentamente deslizo la flecha hacia atrás y al soltarla veo como ésta queda perfectamente clavada en el centro del blanco.

Me preparo para lanzar la siguiente flecha; la deslizo hacia atrás de la misma forma que hice con la anterior; la suelto haciendo que vuele por el aire y antes de que choque contra el blanco, otra flecha se interpone en su camino y se apodera del centro, haciendo que la mía salga desviada y se destruya contra el suelo.

Rápidamente busco a la persona que la ha lanzado, pero no tardo mucho tiempo; detrás de mí hay un joven bastante atractivo: Es alto y musculoso, igual que el chico que fabricaba anzuelos, su cabello es del color del oro y sus ojos están en la delgada línea entre verde y gris.

-Eres muy buena  con el arco -Me suelta apoyando su mano sobre mi hombro.

-Gracias -Trato de no sonar nerviosa; no lo consigo-, tú también lo eres, aunque… ¿era necesario lo de la flecha?

-Ohh, debes disculparme por eso, solo quería llamar tu atención. Mi nombre es Gideon -Concluye con una perfecta sonrisa de medio lado.

Por Clove:

Tomo los cuchillos y me preparo para lanzarlos nuevamente, pero antes de realizar mi giro usual, algo logra captar mi atención: En el centro de la sala hay una chica que gira como un trompo, usa un pie como base y el otro para impulsarse, parece una bailarina de ballet, a diferencia que ésta trae una espada larga y delgada en cada mano, son similares a un florete, pero el filo de éstas resalta en todas partes (****NA: Acá les dejo una imagen del arma de Tanya, para que se hagan una idea de como es:http://i1352.photobucket.com/albums/q652/EduardoCaceresL/Florete_zpsae67e383.png. Por favor omitan el protector que aparece en la punta de la espada. Gracias). Da vueltas en la punta de su pie a gran velocidad, y el giro de sus ''floretes'' en el aire forma un fino remolino de plata que destruye en mil pedazos a los maniquíes de combate. Cuando destruye al último muñeco de pasta, el pie que le servía de impulso pasa a ser el freno de su asombrosa hazaña.

Ahora que ha dejado de girar, puedo observarla detenidamente: Lleva su melena de oro totalmente suelta; sus facciones son sumamente delicadas; sus ojos son tan grises como el metal del que están hechas sus espadas, en resumidas cuentas, es toda una princesa. Una princesa que podría ser un peligro mortal en la arena. No soy la única que la observa, la mayoría está a su alrededor con la boca ligeramente abierta, lo cual me parece realmente patético.

Vuelvo mi mirada hacia los blancos, y cuando estoy a punto de lanzar los cuchillos, un timbre suena indicando que el entrenamiento ha terminado. Descargo los cuchillos en una clase de repisa de vidrio que está perfectamente colocada en la pared, y empiezo a caminar hacia la puerta de salida.

-¿A dónde crees que vas?, ¿ya has olvidado nuestra pequeña cita? -Comenta el chico de los ojos azules como el cristal: Cato.

Aprovecho este capítulo para desearlas un feliz año desde ya. Aquí aún no es primero, pero bueno, tengo entendido que en otros países ya. Eeeen fin, feliz año a todos y gracias por seguir mi historia, no saben lo feliz que me hacen.

PD: Los invito a que vean las imágenes de los personajes que aparecen en la portada de la historia (A los que no lo han hecho), para que se hagan una imagen de ellos.