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Historia 130494 — capítulo 13
La semana terminaba con demasiado lentitud para sufrimiento de James que se encontraba más que estresado con sus nuevas prácticas con Samantha que no era la mujer más amable que hubiera conocido y eso era bastante contando de que familia venia; caminaba hacia el campo de quidditch con su escoba acuestas intentando pensar en lo que fuera menos en la hora de tortura siguiente a su entrenamiento aéreo, al llegar se sorprendió al encontrarse con escobas y equipos listos a varios chicos de todas las casas.
Se acercó con lentitud a su entrenador y su hija que reía llena de excitación, y eso jamás era algo bueno -¿Qué pasa aquí? - susurro reconociendo varios rostros entre el grupo.
-Son el equipo de apoyo… según parece varios quieren destrozarte - respondió el profesor Krum como si hablara del clima mientras James miraba no solo a su primo Louis sino también a Scorpius Malfoy y uno que otro amigo/enemigo de su niñez.
-Hola Jimmy - Hugo paso a su lado palmeándole el hombro con una sonrisa mientras se acomodaba bien el casco de guardián sobre su cabeza ignorando por completo el hecho de que su primo mayor lo mirada con la boca abierta pero lo peor llego cuando vio entrar corriendo a su hermana al campo seguida por sus amigas, cada una con su escoba y una maleta donde guardaban sus ropas.
-¡¿Es en serio?! - grito James volteando a ver de nuevo a su profesor que sonrío como una respuesta.
-Lo sé… ¡no es genial!
- Samantha dio un brinco animada, James solo suspiro notando el público silencioso que incluía a casi todo la escuela o bueno los que lo odiaban y unas cuantas que lo deseaban y otros que en verdad le caían bien como Frank, Elena e Iván que brincaba en su lugar inquieto con una cámara de video mágica pero su mirada fue más atrás encontrando a Alice y Rose que conversaban con tranquilidad.
-Está aquí por su hermano… solo por su hermano - susurro para sí mismo una y otra vez intentando que la idea se tatuara en su mente pero había algo que no lo dejaba.
-Es tiempo, a cambiarse - James y Samantha avanzaron tranquilamente hacia los vestidores de Gryffindor donde Lilly y sus amigas gritaron al verlo entrar pero este las ignoro completamente sin mirarlas ni una sola vez a fin ya estaban terminando de la ropa principal y solo les quedaba ponerse el equipo de protección.
Intentaba con todas sus fuerzas sacarla de su mente mientras sin ningún cuidado se quitó la playera quedando solo con el torso desnudo -¡Sirius! - dio un brinco en cuanto escucho el grito -¡¿Cómo se te ocurre desnudarte frente a las chicas?! - gruño Samantha lanzándole su playera.
James suspiro -Exagerada, son unas niñas - se puso la playera quitándole importancia.
-Claro que no -.
-Claro que si… solo tienen 14 - se quejó colocándose las botas.
-Tu tenías 14 cuando casi corriste a Bulgaria ¿recuerdas? - susurro Samantha y al ver la cara de James casi se carcajea.
-Eso es otra cosa… mi hermana no es una loca y sus amigas tampoco, son unas niñas - afirmo con seguridad el chico comenzando a ponerse todo el equipo necesario menos la capa.
-Hay Sirius… tu hermana es una adolescentes con hormonas bailando como locas en su interior y sus amigas igual, no te engañes o el despertar te va a doler… yo sé lo que te digo-.
-Ellas no… - solo basto que su amiga lo volteara a ver como las amigas de su hermana se lo comían con la mirada para sentir su corazón destrozado.
-¡Cómo has crecido Jimmy! -grito saliendo Lilly con sonrisa pícara mientras sus amigas sonrojadas le daban las ultimas miradas antes de seguirla.
-¡Nooooooo mi niña!
- lloriqueo James golpeando su taquilla mientras Samantha no podía evitar reírse a todo pulmón.
Cuando al fin recupero la compostura salieron listos mirando a todos, eran equipos de 10 integrantes pero eran 5 equipos así que sin duda no entendían como harían con tantos -Se turnaran los equipos y por 10 minutos jugaran contra cada uno; están constituidos de solo cazadores con dos guardias y sin golpeadores ni buscadores… yo me encargare de la bludgers - en cuanto escucharon las últimas palabras del profesor Krum, Samantha y James se miraron con aceptación.
-Esto va a doler…
- susurro el de cabello rojizo.
-… No tienes una idea - agrego Samantha y sin más elevaron el vuelo comenzando el entrenamiento más difícil de la semana; tuvieron varios encontronazos con Louis y Scorpius pero para sorpresa de todos James no se doblego ni un poco aguantando golpes y regresándolos, a todos les preocupo cuando Lilly y sus amigas entraron al juego pero Samantha supo hacer que su amigo no cayera en la ternura pelirroja.
Estaba congelado, simplemente congelado observando la escena que frente a él se llevaba a cabo y podía sentir sus puños cerrarse a la vez que el sudor bajaba por su frente, un cosquilleo desde lo más profundo de su interior lo alerto pero no pasaba nada por más que la imagen siguiera frente a él. Se encontraba en un pasillo oscuro de Hogwarts, las llamas de las lámparas chispeaban con baja intensidad y el clima era frio pero algo producía que el sintiera un calor desbordante; y eso por supuesto era ver a su hermanita abrazando a un tipo al que el rostro no se le veía en lo absoluto pero sus manos que recorrían sin tapujos el cuerpo de la pelirroja si, su boca atacaba feroz mente los labios de la pequeña provocándole suspiros y por más que quisiera dejar de ver no pudo evitar que las bragas de su hermana se quedaran grabadas en su mente pero faltaba la chispa, el simple hormigueo en sus dedos lo dejaba claro.
Una bofetada resonó por el lugar y cuando James giro su rostro Lilly ya no estaba ahí, de hecho ya ni siquiera estaba en un pasillo sino se encontraba en el interior de la sala de menesteres sentado en un sofá sintiendo como su mejilla izquierda le ardía -Mierda Sam… solo tienes que salir de mi mente para que se detenga - gruño sobándose el golpe.
-Lo sé pero es más divertido así - Samantha se dejó caer agotada sobre el otro sofá que se encontraba frente al del chico y ya no había nada, solo vacío a su alrededor siendo ellos lo único fuera de lugar de su gris estancia.
El chico soltó un bufido y se colocó su botella de agua helada contra su pobre mejilla que le punzaba -Bueno ya ¿enserio solo se te ocurrió Lilly dándose un agasajo? - sonrió de lado con sorna aunque en el interior estaba feliz de que solo fuera una imagen proyectada por su amiga y no algo real.
Samantha le dio una mordida a su pastelillo de calabaza y suspiro agotada -La verdad no pero creo que sería demasiado torturar a tu hermanita aun en un juego mental- James palideció al instante mientras su amiga suspiraba de nuevo.
-Eres una loca sádica -.
-Lo sé pero aun así no quiero hacerlo - James la miro con atención cuestionando en silencio -Crear las imágenes es difícil, en especial cuando las tengo que hacer tan reales - Sam sufrió un escalofrió -El simple hecho de ponerme a pensar como alguien sufriría por un crucio hace que me aterre y eso que no le pongo detalles - negó con la cabeza y le dio otra mordida a su pastelillo casi tragándoselo entero, bueno, lo que quedaba.
James sonrió levemente pensando lo dura y a veces hasta cruel que era su amiga pero también tenía un corazón que le despertaba el lado sensible que provocaba que llorada si veía un perrito sin hogar; por eso la quería tanto y se habían vuelto tan cercanos en tan poco tiempo, ella era su ruda que lo golpeaba de ser necesario y hasta luchaba en peleas a su lado pero también era aquella que le había prestado su hombro tantas veces cuando su corazón había flaqueado.
La miro comienzo el pequeño bocado que le quedaba de su ultimo pastelillo que disfruto a cada segundo hasta que este tuvo que desaparecer en su garganta y luego ella simplemente se puso derecha -¿De nuevo? - pregunto entre sorprendido y aterrado.
-Si… necesito el detonante sino no vamos a avanzar y no creo que quieras volar Hogwarts ¿o sí?
- el chico negó a sus firmes palabras, sin decir más solo bajo su botella y se sentó derecho en su silla -Sirius mírame fijamente… ábreme tu mente - susurro Samantha mirándolo directamente a los ojos al mismo tiempo que canalizaba toda su magia a su mirada; ese era su don y eso era por lo que su trabajo era controlar a James ya que un poco de concentración podía potenciar su Legeremancia al máximo y transmitirla hasta por la punta de sus dedos, eso había salvado incontables veces a Durmstrang de la destrucción masiva.
James se relajó lo más posible concentrándose solo en el sonido de su respiración, en como el aire entraba y salía de su interior, en los ojos de Samantha que eran lindos pero de mirada dura como su padre pero lentamente todo su entorno comenzó a girar a excepción de ella hasta que esta se esfumo sin decir ni una palabra más.
Apareció frente a él lo que parecían ser los jardines con la luna llena iluminándolos y el suave olor a flores en el ambiente, estaba confundido pero suavemente una luz muy tenue nada natural llamo su atención; comenzó a caminar con mucha lentitud sintiendo hasta el viento contra sus brazos al llevar las mangas arremangadas y cuando al fin llego junto al lago se detuvo de golpe mirando la tierna imagen que frente a él estaba sucediendo, apretó los puños por impulso hasta el punto que sus uñas se enterraron en sus palmas y pudo sentir como su respiración aumentaba de golpe al mismo tiempo que su corazón parecía estar corriendo un maratón pero lo más importante fue sentir como sus dedos hormigueaban con mayor intensidad que la vez pasada, y todo por una imagen muy simple realmente.
Frente a él se encontraba Scorpius Malfoy sosteniendo su varita que irradiaba un luz muy leve de la punta y eso no era nada malo pero en la otra mano el chico llevaba una rosa roja perfecta que suavemente fue levantada hasta que acaricio la mejilla de alguien; ese alguien por supuesto no era cualquiera sino Rose Weasley con su cabello pelirrojo cayendo delicadamente por sus hombros ondeándose levemente, su piel aterciopelada blanca hacia resaltar el rojo de la rosa que rozo su nariz y sus ojos azules brillantes solo parecían saber de la existencia de alguien y ese era el rubio que le dio la rosa sonriéndole tiernamente para que ahora su mano fuera la que tomara el lugar de flor a la vez que se acercaba cada vez más al cuerpo delicado de la pelirroja que no se alejó sino en su lugar lo abrazo con cariño y pertenencia.
James quiso moverse, quiso dar un paso atrás, quiso gritar o al menos correr pero su cuerpo no se movía y la agitación en su interior aumentaba peligrosamente, quiso pensar o recordar cómo había llegado ahí y lo único que vino a su mente es que no podía dormir, estaba confundido y en serio que deseo cerrar los ojos pero no paso, veía todo con detalle y la pareja ni siquiera lo notaba para que se detuvieran y mientras el enloquecía en silencio ellos seguían en lo suyo; Scorpius le susurro algo a Rosie rozando suavemente sus labios con su lóbulo y la pelirroja no pudo evitar estremecerse entre sus brazos, asintió en silencio sin dejar de mirarlo ni un segundo a los ojos y solo eso basto para que rubio suavemente se acercara hasta que sus labios se rozaron con timidez al principio pero entre más se reconocían más deseaban hasta que ya no pudieron detenerse siendo más que necesario que a veces solo tomaran una bocanada de aire para seguir y solo con ver como la mano de Scorpius comenzaba a desabrochar los botones de la blusa blanca basto.
Y de pronto todo comenzó de nuevo; su cabeza comenzó a doler de manera tan brutal que el solo pensar en sostenerla era infernal, sus ojos se cerraron a la imagen pero el sonido aún estaba ahí amplificado mil veces y eso era demasiado, el sudor por su frente resbalo y sentía el hormigueo en todo su cuerpo como si hubiera estado entumecido por varios días -Sirius… - escucho en un susurro lejano pero el dolor no lo dejaba saber si realmente lo había escuchado o no -… Sirius… - con todas sus fuerzas intento concentrarse solo en esa palabra pero no podía, su mente simplemente estaba vuelta loca y el dolor aumentaba a cada segundo -… ¡Sirius! -grito Samantha con todas sus fuerzas y lo abrazo sosteniendo su cabeza ya que ahora se encontraba en el piso, la chica se concentró y lo toco en la mejilla; las cosas dieron vueltas de nuevo y el dolor no se detenía por más que lo deseara pero de pronto todo se volvió negro y ahí en medio apareció Samantha mirando -Sirius calma… solo es una imagen en tu cabeza, no es real… relájate y respira lentamente… contrólalo, no dejes que sea a la inversa - esas palabras se repitieron una y otra vez en su interior hasta que suavemente todo comenzó a disminuir al cabo de un rato, no abrió los ojos hasta que dejo de sentir el hormigueo pero los volvió a cerrar.
-Mierda…- susurro con solo un pequeño fantasma de su voz; sentía el suave contacto de Samantha acariciando sus cabellos húmedos mientras su cabeza descansaba entre sus brazos ya que casi estaba recostado sobre ella que silbaba una tonada de cuna búlgara que por alguna razón le encantaba mientras el solo se relajaba concentrándose en la canción intentando el dolor que lo aquejaba y el cual estaría con él por el resto de la noche o por lo menos hasta que cayera profundamente dormido sin dormir, era la poción con la que tenía que vivir y aprenderla a hacerla el mismo fue lo primero que hizo cuando entro a la escuela.
-Aun te controla la ira… no puedo creer que seas tan celoso - Samantha intento hablarle normal pero se podía detectar su tono preocupado.
-Es de familia - susurro James sonriendo levemente y luego solo dejo que su mente se detuviera por un rato, al menos hasta la cena para que Lilly no lo notara.