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Historia 130494 — capítulo 14

James deseaba con todas las fuerzas verse como si nada hubiera pasado pero el rostro preocupado de Samantha le gritaba a kilómetros que no se veía exactamente bien; su saco había sido olvidado en algún lugar de la sala de los Menesteres y su corbata colgaba sin vida del bolsillo de su pantalón casi como su rostro pálido que sudaba frio aunque ya no tanto como antes, sin duda no era la imagen de la estabilidad pero realmente quien podía calificarse como estable. Sonrió solo pensando eso como si fuera la mejor excusa del mundo hasta que entro al gran comedor y pudo ver como varios de su familia lo miraban llenos de preocupación incluyendo por supuesto a su hermana que se puso de pie y correr hacia él.

-Te dije que no era tonta - alcanzo a susurrar Samantha antes de que la pelirroja llegara frente a ellos; sostuvo a su hermano casi de inmediato y sin decirle ni una palabra comenzó a revisarle la temperatura empujándolo un poco para llevarlo a la enfermería.

-Princesa estoy bien

  • susurro el chico dedicándole la mejor de las sonrisas a la pelirroja que bufo.

-Claro que no, te vez horrible y sin duda así te sientes… puedo verlo - gruño Lilly aferrándolo bien de la mano para comenzar a jalarlo hacia afuera del comedor, sin duda a la enfermería.

-Solo estoy cansado, no es nada - James le dio la vuelta enredándola entre sus brazos y la cargo manteniéndola derecha.

-¡Siri! -.

Simplemente la deposito junto a sus amigas y con una sonrisa relajada la miro con tal intensidad intentando con todas sus fuerzas que ella aceptara sus palabras como ciertas pero la pelirroja no estaba dispuesta a ceder tan fácil, algo que sin duda podría ser muy divertido comenzaba a desesperar al pobre chico que solo quería comer algo para luego desaparecer escaleras arriba. Samantha lo noto y con suavidad tomo su mano relajándolo un poco, como sé sabia perdedor simplemente tomo asiento y se sirvió un poco de comida en su plato ignorando por completo la mirada de la pelirroja.

Frank Longbottom tomo asiento frente a los chicos que lo miraron sorprendidos -¿Qué hay? Jimmy

  • dijo con simpleza mientras servía un poco de comida en su plato.

-Frankie ¿no te golpearan? - James observo de reojo la poca alegría en el rostro de Fred y Louis de los que sabía perfectamente ya estaban en planes para cobrarse la mesa rota.

-Ellos saben perfectamente que yo no voy a meterme en sus estupideces… eres mi amigo y siempre lo serás - el castaño le guiño el ojo a su amigo que le sonrió con sinceridad, hacía mucho que no sabía lo que era tener un amigo varón y que mejor que Frank el cual era una de las mejores personas que conocía -Por cierto, Samantha van tras de ti - le sonrió a la rubia sin vergüenza y como si la conociera hace mucho algo que la chica acepto de buena manera.

-Mi hermano es un traidor - Alice miro al trio a lo lejos.

Rose intentaba con todas sus fuerzas no voltear, no mirarlo ni un segundo, no dejarlo que entrara en su pensamiento con esa fuerza arrebatadora que lo caracterizaba. Necesitaba la calma y el silencio de su interior pero los murmullos sobre la supuesta cita del cobrizo con la Slytherin así como todas las que decían que jamás pasaría, más las que comenzaban a planear las venganzas de sus orgullos dañados no hicieron posible en ningún momento sacarlo por completo. Cerro los ojos con todas sus fuerzas rogándole a cualquiera que aceptara sus plegarias que el dejara de estar en todo y el dolor de no poder ignorar se hizo notorio en su rostro; Alice suavemente tomo su mano bajo la mesa, una señal oculta de apoyo, de amor.

La conversación había seguido pero Samantha ya no se encontraba con ellos, su mente estaba al otro lado de la mesa donde la pelirroja aguantaba con todas sus fuerzas las lágrimas y su amiga acariciaba con suavidad su cabeza intentando quitarle algo de ese dolor que la desgarraba; y por un momento la rubia deseo poder acercarse para ayudar.

-Por cierto ¿Qué de cierto es que saldrás con Elena Ivanova? - Frank miro a James que terminaba su pequeño pastelillo que había escogido como postre.

-Es cierto ¿Por qué? -.

-Porque las chicas están como locas… según me ha contado mi hermana han estado molestándola y diciéndole pues que no pasara, la verdad no creo que ella sepa que saldrán - James la miro de reojo mientras escuchaba a su amigo y pudo notar como se encontraba rodeada de sus amigas que miraban de mala manera a todas las chicas que la miraban burlonamente; no había puesto atención a la señales y había olvidado lo crueles que podían ser las chicas, la falta de ellas en Durmstrang habían dañado sus instintos, sin duda.

-No entiendo porque dicen eso… ella es genial y muy hermosa ¿cierto Sam?- el chico miro a su amiga que seguía con la vista fija al otro lado pero él no la siguió, sabia a donde iba y no quería dejar que su cabeza volviera a ella.

-Si… hermosa…- susurro descuidadamente la rubia; Frank la miro sin entender y James solo le sonrió.

-Tiene sueño - el castaño asintió a la excusa de su amigo.

-Creo que todos… en especial tu chica que ya se va - Frank le guiño el ojo a James que volteo con tal rapidez que pudo sentir a su cerebro rebotar por todos lados dentro de su cabeza pero eso no impidió que se pusiera de pie.

Pudo sentir el peso de las miradas, pudo escuchar el sonido de suspiros seguidos de exclamaciones al ver la dirección que tomaba, pudo sentir el escalofrió y el desgarro de su alma, porque ella también lo estaba viendo, porque ella también había exclamado, porque cada paso hacia la guapa Slytherin eran diez veces la distancia que lo alejaba más de ella, su amor imposible. Pero no se detuvo hasta que se topó con la comitiva de las amigas guardianas que no lo habían visto y con suavidad toco el hombro de una llamando su atención.

-Disculpa ¿me permiten que yo la acompañe a su sala común?- en cuanto su voz fue audible toda la comitiva dio la vuelta de golpe incluyendo a la protegida que parecía habían hechizado para que no pudiera ni respirar -Bueno, si tú quieres, claro - inclino levemente su cabeza para que lo viera mejor y le sonrió con amabilidad.

-Yo…  - el pobre cerebro de Elena todavía no terminaba de procesar lo que pasaba cuando ya casi había sido lanzada a los brazos del chico por sus amigas -… eeeeehhh… claro - sonrió forzadamente mirando al piso que de pronto era muy interesante.

James tomo en silencio el par de libros de entre las manos de Elena que se encontraba sumergida en sus pensamientos de los que salió en cuanto el suavemente le dio un empujón a la altura de su cintura colocando su mano sobre su espalda, había algo entre la pareja, algo secreto que les permitía entenderse en silencio y solo basto una mirada para que ambos se dieran mutuamente la orden de salir del comedor lo más rápido posible. Todas las miradas estaban sobre ellos incluyendo a los profesores, y aunque algunas no eran tan amigables habían otras que simplemente ya los catalogaban como una pareja perfecta.

El silencio los rodeo, los nervios atacaron con fiereza y para cuando se dieron cuenta los pasillos comenzaban a terminarse siendo cada vez más pocos hasta el punto que lo único que faltaba para llegar a la sala común verde era bajar unas largas escaleras en caracol. James suavemente la sujeto de mano y con la mirada le pidió que se detuviera en uno de los pequeños descansos donde apenas entraban dos personas y el cristal los separaba la borrosa visión de la profundidad de los que todos suponían era el lago pero es Hogwarts, aquí nada es lo que parece jamás.

-Soy muy torpe ¿sabes?

  • Elena lo miro sin entender y este solo bajo la mirada -Soy impulsivo y aunque no lo parezca aun soy descuidado, insolente y otras tantas cosas más de las que siempre me avergüenzo e intento superar pero esta vez te dañe y me siento mal por ella - ahora fue su turno de bajar la mirada pero James suavemente la tomo de la barbilla levantándola -Discúlpame por casi obligarte a salir conmigo… pedírtelo enfrente de todos fue… fue estúpido, no lo pensé en su momento y por mi torpeza no solo aceptaste sino que también tuviste que soportar el acoso que conlleva… perdóname- susurro mirándola fijamente a esos ojos zafiro que tanto le gustaban.

Elena tardo unos segundos en despertar y captar la idea -Sirius ¿en verdad quieres salir conmigo o es solo porque te lo pidió mi hermano? -.

-Yo quiero porque me gustas y no negare que el que tu hermano me lo pidiera me dio un empujoncito pero de todos modos lo iba a hacer aunque tal vez hubiera sido más adelante cuando terminara de tomar valor - James la dejo que mirada que no mentía y le sonrió lo más inocente que podía, ella le provocaba dejar salir un poco a su torpe yo por alguna razón.

-Entonces creo que no deberías disculparte, de todos modos iba a pasar con lo comunicativos que son todos aquí… la verdad pensé que solo lo habías hecho por compromiso y por eso no sabía que decir -.

-Pero no tienes que decir nada, bueno, solo una cosa - Elena lo cuestiono en silencio -¿Quieres salir conmigo? - James le sonrió.

Elena lo miro fijamente y de golpe se puso de puntitas para darle un beso en la mejilla -¿Te veo a las 10 en el vestíbulo?- James aun un poco aturdido por el beso asintió torpemente y para cuando despertó la rubia ya le había quitado sus libros de la mano y bajaba corriendo las escaleras sonriendo hasta que desapareció de su vista dejándolo de esta manera ignorante de la fría mirada que la chica había tenido que soportar a la entrada de su sala común.

Samantha jugaba en silencio con la cucharita dentro de su taza de té que por alguna razón se le había antojado tanto como un buen whisky de fuego, se encontraba recargada en su brazo mirando aun a lo lejos a esa pareja de chicas que simplemente parecían negarse a irse a su habitación aunque el comedor estuviera casi vacío. Nunca había sido la chica más lista u observadora pero podía ver, podía ver todo ese dolor en ambas chicas, podía sentir como el corazón de cada una se rompía en pedazos por diferentes motivos, casi tan iguales pero al mismo tiempo tan diferentes y en sus miradas supo descifrar el secreto de su agonía, cuan conectados estaban y como al menos una ignoraba por completo el sufrimiento que causaba en su acompañante. Y la rubia suspiro con frustración.

-¿Estas bien? - la voz masculina de Frank la saco tan abruptamente de sus pensamientos que casi tira su té al que no le había bebido ni una vez.

-Yo… creo que tengo un poco de frio - susurro mirando a otro lado.

-Creí que este clima no era nada para ustedes - el chico rio levemente causando algunas miradas curiosas incluyendo el de una de las chicas lejanas.

Samantha sonrió -Se supone pero creo que me voy a resfriar - se puso de pie y tomo las ropas de James junto a las suyas.

-Eso sería malo… ya sabes… por el baile - Frank la miro sonrojado y bajo la mirada pero el mensaje había sido tan estridente como si Hagrid se hubiera caído de la silla.

-Eh… no importa, no bailo y los tacones me destrozan los tobillos - la rubia rio nerviosamente mirando a otro lado -Bueno fue un placer Frank, me voy a dormir - sin más se dio la vuelta y comenzó a caminar pero el castaño la alcanzo casi en un segundo provocando que ella lo mirada amenazadoramente con su varita ya en mano.

El chico levanto las manos demostrando inocencia -No te acoso es solo que también soy Gryffindor… vamos juntos - sonrió mientras la pobre chica intentaba no golpearse el rostro contra la pared más cercana.

La noche paso como un suave suspiro pero para James fue más que suficiente para recuperarse de la traumática situación de ayer, por suerte, la poción había hecho efecto impidiendo que soñara con cualquier cosa mala. Cuando puso sus pies fuera de la cama se sentía relajado y lo suficientemente tranquilo como para afrontar el estrés de una cita aunque realmente no supiera que tan mala era esta idea pero ya no importaba, Elena le gustaba y ella era buena no podía haber problemas ¿o sí? No se detuvo demasiado a pensarlo y solo entro a la ducha para luego salir; se vistió con simpleza con unos jeans, playera ajustada color verde olivo y su chamarra de cuero que solo tomo con su mano mientras la otra se encargaba de quitarle el resto de humedad a su cabello y acomodarlo un poco hacia atrás.

Todo parecía estar genial hasta que justo cuando termino de bajar las escaleras choco con Rose que iba perfectamente vestida con unos jeans, camiseta algo floja y gabardina blanca sostenida con firmeza frente a ella sin importarle que por el choque su larga cabellera pelirroja ondulada se hubiera desacomodado un poco. Ninguno quiso mirar al otro pero sus ojos eran débiles y ambos habían echado un vistazo al otro sintiendo enseguida el efecto de esa imagen en su corazón.

-Perdón, no me fije

  • James termino de acomodar/desacomodar su cabello.

-Es mi culpa… estaba en otro lado - Rose paso suavemente su mano por su cabello intentando que un mechón rebelde se sujetara tras su oreja aunque fallo olímpicamente.

-¿Vas al pueblo? - la sala común se encontraba casi vacía aunque realmente ninguno se fijó demasiado; James suavemente acomodo de nuevo el mechón sintiendo el golpe de perfume floral que casi lo hace retroceder.

-Si… debo buscar un vestido - susurro Rose mirándolo fijamente y solo eso basto para que el supiera que ella tenía una pareja.

-Recuerda que el negro se ve bien y combinara con el - la voz de James oculto con todas sus fuerzas las ganas de gritar.

-Gracias - la pelirroja no pudo más y bajo la mirada ocultando las lágrimas que estaban a punto de escapar pero no era necesario esconderse, James susurro un casi inaudible adiós para luego salir disparado del lugar dejándola ahí de pie en el mismo lugar apretando con fuerza sus puños sintiendo sus mejillas humedecer poco a poco.

-¡Rosie vine por ti! -Scorpius Malfoy entro con una sonrisa a la sala común pero la pelirroja enseguida desapareció escaleras arriba gritándole casi como un fantasma que había olvidado algo dejando al rubio mirando al vació confundido. James tomo aire con todas sus fuerzas escondido tras el cuadro de la dama gorda y apretó sus puños con fiereza pero la furia desapareció dejando paso al dolor que le grito que se alejara, y el solo obedeció sin mirar atrás.