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Historia 130494 — capítulo 21

Rose caminaba con calma por las piedras firmes que dibujaban un camino gris entre la nieve. Sus pesados libros la hacían avanzar con lentitud pero eso jamás le había importado aunque en este momento realmente lo estuviera haciendo pero debía cumplir la promesa.

Scorpius era su amigo. Solo como eso lo podía ver pero eso no impedía que el joven quisiera demostrar su valor o su amor. Tal vez era malo o por lo menos no podría ser lo mejor para su amigo pero este era demasiado terco como para detenerlo y una y mil veces le había rogado que solo le permitiera estar a su lado sin obligarla a nada, solo que lo mirada como lo que era y eso no podía evitarlo. Y se encontró riendo hasta que su estómago dolió, se encontró mirando tontas revistas muggles criticando sus consejos torpes junto a sus amigas, se encontró disfrutando del cielo estrellado junto a su rubio amigo. Simplemente se encontró viviendo y le gusto.

Y por eso ahora peleaba contra el frio viento, porque le había prometido a su amigo que la vería en cuanto el entrenamiento terminara. Prometió que le permitiría robarla hasta la hora de la cena y prometió dejarse llevar sin queja alguna. Una Weasley siempre cumple sus promesas o al menos de eso se quiso convencer mientras colocaba su mano sobre su nariz para calentarla. Por suerte ya se encontraba a la entrada de los vestuarios y por el bullicio que se escapaba por las rendijas de la puerta supo que había llegado a tiempo.

La puerta se abrió y del lugar salieron volando todos, riendo aunque luchando un poco con el frio viento que los empujaba desestabilizándolos.

-Por lo menos sabemos que Durmstrang no gozara del mejor clima.

-Esperemos que alguien se caiga.

Todo el equipo rio a excepción de Lilly que les hizo una seña muy grosera con el dedo corazón -Son unos tontos.

Gruño antes de acelerar con dirección hacia el cielo pegándose lo más posible al palo de su escoba. La línea recta que usualmente debería verse en ese momento era un poco ladeada y eso preocupo a todos que se quedaron en el aire con la vista fija en el cabello rojo que ondeaba cada vez más lejos. El más tenso sin duda era Albus que ni siquiera parpadeo ni un segundo hasta que sonrió levemente cuando esta ya venía a gran velocidad de regreso, tanta fue que cuando paso en medio del grupo este fue empujado por su ráfaga.

-Con su velocidad somos invisibles.

Susurro Fred sonriendo pero el suspiro de Albus lo hizo mirarlo, este aún seguía la estela que su hermana dejaba mientras jugaba a dar la vuelta por el rededor del castillo -El capitán de los dragones es igual o más veloz.

Louis hizo una mueca al igual que Fred que miraron con cierta preocupación hacia Hugo que sostuvo el aire por unos segundos pero luego sonrió un poco más confiado -Creo que practicare más con Lis.

Scorpius aterrizo y beso la mejilla de Rose como si nada aunque sintió las pesadas miradas de todos los primos pero estos guardaron sus comentarios para irse. Rose miro al rubio -¿Quiénes son los dragones y porque miraron así a Hugo?

Scorpius suspiro y le quito la mochila para comenzar su avance con ella a su lado -El escudo del equipo de Durmstrang es un dragón y son llamados así por su excelente manejo del fuego mágico, la escuela es especialista en enseñar eso… Hugo es el que posiblemente tendría que enfrentar a James y evitar que este anote.

-Oh.

Susurro Rose. No estaba acostumbrada a que en sus conversaciones saliera el Potter mayor aunque ahora tendría que buscar algo para calmar los temores de su pobre hermano que sin duda se había hecho el confiando pero ahora debería estar tan nervioso que no dudaba que vomitara con la sola idea.

-¿A dónde vamos?

-Pues es una sorpresa pero como posiblemente me golpees hasta sacármelo pues vamos a los invernaderos, la profesora Sprout le atraído un nuevo cargamento de flores exóticas al profesor Neville.

-Suena interesante.

-Sabía que te gustaría además según me dijeron son preciosas y mortíferas.

-Uuuuh, aún mejor.

Sonrió Rose caminando hacia atrás antes de darse la vuelta y comenzar a correr para ganarle a su amigo. Por supuesto este fue más listo y solo subió a su escoba para comenzar una persecución que posiblemente terminaría con ella entre los cielos gritando.


Samantha sonrió casi con torpeza frente Alice reía abiertamente. Desde su último encuentro habían evitado cruzarse pero sin dudas era imposible cuando parecía que el destino deseaba juntarlas en todo momento. Ahora les había hecho la travesura de literalmente chocarse de frente finalmente llevándolas a golpear con sus traseros el frio piso.

-Lo siento.

-No te preocupes.

Ambas se miraron y se sonrieron con una confianza venida de la nada pero realmente no les importaba.

-¿Regresas de entrenar?

-No, de darme una buena ducha y ahora debo buscar al nene que no le gusta el agua.

-¿James?

Samantha asintió levantándose del piso para luego ofrecer su mano hacia la castaña que se sujetó con firmeza a su mano. Cuando Alice al fin estaba de pie se dio cuenta de que era la primera vez que veía a la rubia con el cabello suelto, aun se encontraba un poco húmedo y con la blusa negra de cuello redondo pero con botones abiertos que dejaban ver su proporcional escote simplemente se congelo sin saber realmente porque o que es lo que estaba pensando.

-¿Lo has visto?

Alice dio un brinco asustado y miro hacia otro lado causando la mirada confundida de la rubia -Según se… estaba besando a una chica afuera o al menos eso dicen por todos lados.

-¡¿Cómo?! ¡¿Quién?!

-Pues según dicen es Tania Thomson… la chica que le gusta a Albus.

Solo basto que la castaña dijera eso para que la rubia comenzara a correr pero regreso y le dio un beso en la mejilla -Gracias, luego te veo.


James caminaba tranquilamente por los pasillos escolares, notaba que lo miraban y susurraban casi enseguida y no entendía el motivo, bueno realmente no es que le importara mucho pero no era normal que casi todo el que lo viera lo hiciera. Ni siquiera tuvo más tiempo en fijarse.

-¡Hijo de…!

De la nada apareció Albus seguido de casi todo el equipo de Hogwarts y sin decir ni una palabra le di un puñetazo en la quijada a su hermano que dio un paso hacia atrás mirándolo sin entender.

-¿Qué te pasa?

-Te voy a romper la cara, pedazo de basura.

Albus volvió a lanzarse pero esta vez James lo esquivo y en su lugar fue su puño el que se estrelló con todas sus fuerzas en la nariz de su hermano sintiendo el crujir de esta al romperse. No sabía realmente porque lo querían golpear pero si sabía que no lo iba a permitir.

-Y según tú ¿Por qué lo harás?

Albus lo miro a los ojos sin importarle la sangre que fluía de su nariz sin control -Te dije que no te acercaras a ella… y tu… la besaste.

James se sorprendió al escuchar lo último y no pudo evitar sonreír al ver el tremendo problema en que lo habían metido unos chismes pero eso no le agrado a su hermano que sin pensarlo más se lanzó a taclearlo mientras el mayor estaba entretenido, solo alcanzo a despertar para lanzar su escoba hacia su primo Hugo para luego caer al piso donde comenzó a ser golpeado.

Fueron pocos los puñetazos que se dieron antes de que Samantha llegara corriendo y junto a ella Frank, entre ambos los separaron pero Albus no se iba a detener por nada y luchaba para zafarse del agarre de la rubia.

-¡¿Pero que esperan para ayudar?!

Gruño aguantando con todas sus fuerzas. Fred y Louis eran parte del público que solo miraban y sonreían apostando silenciosamente. Roxanne se acercó y con todas sus fuerzas intento entrometerse pero el Slytherin estaba como loco.

-¡Te odio!

Grito a todo pulmón haciéndose oír hasta James que sintió su mundo arder al mismo tiempo que su corazón sufrir -¡Sam, déjalo!

La rubia lo miro confundida pero sin saber realmente que pensaba hacer sus manos dejaron ir al pelinegro que no pudo ser contenido solo por su prima e intento lanzarse contra su hermano con su puño en alto pero James aprovecho su altura y por ende languidez de sus brazos, lo sujeto del cuello antes de que pudiera tocarlo y dio una vuelta sobre su propio eje para luego estampar el cuerpo de Albus contra el piso con todas sus fuerzas más su peso.

Por un momento el pelinegro se encontró atontado por el golpe pero al abrir los ojos se encontró con el rostro furioso de su hermano -Mira pedazo de imbécil estoy harto de aguantar tus problemas de niño mimado y te juro que si no fuera por nuestros padres y Lilly, ya te habría destrozado la cara para que aprendieras a dejar de meterte conmigo… por cierto, para la otra primero pregunta si es verdad y en segundo que te guste una chica no significa que te pertenezca… que seas tan poco hombre como para declararte no es mi culpa así que no me vuelvas a tocar o juro que me voy a olvidar que eres mi hermano.

James dio un puñetazo final contra la piedra del piso justo a un lado del rostro de Albus que solo cerro los ojos. Samantha pudo sentir la magia de su amigo que comenzaba a escapar lentamente y con rapidez se acercó a él abrazándolo bajo los brazos para jalarlo, este se puso de pie sin luchar.

-Debemos irnos.

James comenzaba a sentir la presión en su cabeza y sus manos temblar, sin esperar demasiado le quito su escoba a Hugo y solo comenzó a caminar lo más rápido posible.

-¡James vuelve!

La voz de su hermana furiosa que acababa de llegar a la escena llego a los oídos de James pero comenzaba a sentirlo muy lejos aunque estuviera a solo unos metros de distancia y con temor comenzó a acelerar el paso.

-Tranquilo Sirius, solo respira y concéntrate en mi voz… debemos ir al bosque, muy profundo.

El de cabello cobrizo asintió y poco a poco comenzó a ser más consciente de su alrededor siendo esto una buena señal pero de golpe su corazón se detuvo.

Frente a él, en medio del pasillo se encontraba Rose abrazando su mochila pero siendo besada con dulzura por Scorpius que acariciaba su rostro con devoción.

El mundo le dio vuelta y todo empezó a acelerarse. Samantha que había dejado varios pasos atrás alcanzo a llegar junto a él y tomando su mano uso su mano para que esa imagen desapareciera de su cabeza pero era tarde por más que lo intentaba. De golpe James subió a su escoba subiendo al frente a Sam y se elevó para pasar sobre la pareja sin que los vieran, luego acelero al máximo saliendo a los invernaderos y con eso a los jardines. Justo cuando pasaban sobre el lago congelado se dejó caer dejando a Samantha en la escoba.

-¡Sirius!


El gran comedor se encontraba con un único tema de conversación. Los susurros contenían solo un propósito y este era Albus que sentado en la mesa verde miraba de la manera más seria hacia su plato de comida. Su ojo morado y la nariz hinchada era una gran bandera que mostraba la realidad de los rumores. Por su parte, Lilly en la mesa roja no hablaba con nadie y sus amigas casi tenían miedo de intentar animarla en especial cuando su hermano mayor había desaparecido sin darle ninguna explicación del porqué de tan violenta lucha.

Rose miraba a todos lados, con cada sonido de la puerta volteaba desesperada buscándolo en silencio. Apenas minutos atrás cuando había visto el rostro de Albus se había enterado y sintió miedo, culpa pero sobre todo quería verlo. Deseaba con todas sus fuerzas abrazarlo y decirle que todo mejoraría, que ella estaría ahí a su lado porque aunque James pareciera alguien a quien nada le importa realmente tenía mucho más corazón del que alguien pudiera saber. Ella lo conocía y esa fue una de las razones por las que no pudo evitar amarlo.

La puerta se abrió y el corazón se le estrujo en un segundo. James avanzaba en silencio con su semblante frio, duro como si nada hubiera pasado, como si los golpes en su rostro no existieran o su nudillo no se encontrara tan lastimado que el solo mover sus dedos le dolía. Intentaba no demostrar nada mientras avanzaba decidido junto a Sam que lucía bastante más fatigada de lo normal. James sacudió su cabello húmedo con su mano izquierda que no le dolía cuando alguien detuvo su camino.

Por un momento pensó que era Lilly pero esta se encontraba sentada mirándolo a lo lejos esperando que él se acercara, en su rostro podía verse su molestia. Cuando se fijó mejor sonrió con cierta sorpresa y al ser rodeado con demasiada amabilidad por unos brazos delicados por su cuello sintió su cuerpo temblar. No tenía humor para tonterías.

-Hola Jimmy.

-Vanessa ¿Qué tal?

James sonrió con falsa galantería, a su lado Sam estaba a punto de lanzarse a reír pero sus pocas energías la verdad impidieron que una carcajada se escapara de sus labios. La hermosa chica de cabello negro se pegó un poco más de lo necesario al del joven que simplemente se dejó sin mover ni una mano y quedando derecho tan alto como era alejando bastante sus labios de los de la chica que intentaba rozarlos.

-Supe que le diste una entrevista mi hermanita.

-Por supuesto, yo siempre he leído el periódico de la escuela y para mí fue todo un honor que la solicitaran.

Tania que escuchaba todo desde la mesa amarilla estaba a punto de lanzarse a abrazar de nuevo al mayor. Le estaba regalando la publicidad que su periódico tanto necesitaba y sonrió intentando ocultar las lágrimas que se agolpaban en sus ojos mientras su mejor amigo y su fotógrafo tomaba su mano bajo la mesa.

-Espero que me regales una firme en el ejemplar.

-Con todo gusto, ahora si me permites -. James intento escapar pero la chica no lo iba a dejar ir tan fácilmente.

-También se dice que por ello fue tu pelea con tu hermano -. Vanessa acaricio suavemente el contorno del ojo morado. Todo el gran comedor se había quedado detenido observando.

-Eso es una farsa.

-Entonces ¿fue por mi hermanita?

-No, tu hermana es una gran amiga nuestra por más que los rumores quieran agregar cosas estúpidas.

Vanessa sonrió -¿Puedo saber por qué?

James estaba a punto de mandarla al demonio pero podía sentir la tensión a su alrededor y por supuesto pudo ver casi el pánico en los ojos de sus familiares. Sam suavemente le acaricio el brazo -Si realmente te interesa… olvide comprar un regalo para mi madre, era mi trabajo y me equivoque… tonterías de hermano, yo creo que tu entiendes ¿cierto?

-Claro, yo peleo igual con mi hermanita-. Vanessa soltó una carcajada falsa y James solo sonrió, ahora con todo aclarado dejaron de ser el centro de atención al menos de los hombres porque las mujeres seguían observándolos. La chica tenía otra misión.

-Si no te importa, voy a cenar.

-Jimmy espera… -. Ronroneo suavemente la chica abrazándolo con más firmeza -… falta poco para el baile y aun no te veo con pareja -. El joven sonrió con cierto nerviosismo -Tal vez necesitas un poco de ayuda, recuerdo que eras un poco tímido para las situaciones serias… déjame que te ayude… será un placer ir contigo -. Vanessa le sonrió y casi con sonrisa triunfal y de burla volteo a mirar a todas las chicas que gruñían por lo bajo.

-Discúlpame Vanessa -. La voz del chico atrajo toda la atención en un segundo -Yo ya tengo pareja.

La sonrisa de la joven se borró en un segundo -Debe ser tu hermana ¿cierto? Eres tan dulce.

-No.

Sin más James escapo del agarre de la chica que simplemente lo siguió en su camino, parecía querer asesinarlo con la mirada pero este ni se inmuto en su camino. Podía sentir todas las miradas pero sobre todo reconoció la de alguien que le sonrió y lo invito a acercarse, así lo hizo y provocando varias reacciones tomo asiento junto a Elena.

-Lo siento.

Susurro James. La joven suavemente comenzó a acariciar su rostro, en especial sus golpes y le sonrió con dulzura. Todos se habían detenido a mirar lo que pasaba y Vanessa aún se encontraba en medio del pasillo mirándolos.

-Es una lástima que ya no se vaya a parar por un segundo el baile al vernos -. Ambos sonrieron con complicidad -Que el mundo explote -. Suspiro la joven y James suavemente coloco su mano sobre la de ella.

-Cuanto lo siento.

-No es tu culpa que las arpías te agobien… y ya me harte de que lo hagan.

Elena sonrió segura y sin que James lo esperada se acercó juntando sus labios en un dulce beso que enseguida causo reacciones. Las amigas de la joven gritaron excitadas mientras Lilly se quedaba sin palabras, las demás chicas se quejaron con gemidos dolidos y algunas sonrieron felices por la elección del joven codiciado. Por supuesto había varias miradas de furia y entre ellas se encontraba Vanessa al igual que el ex novio de Elena que observaba todo desde la otra punta de la misma mesa. Los jóvenes se separaron y sonrieron.

-¿Qué el mundo explote?

-No me gustan las libertadas que se toman algunas.

-Creí que no deseabas acelerar.

-No cuando realmente no estoy segura sobre con quien está a mi lado.

-¿Y ya lo estás?

-Por supuesto -. Elena le dio otro beso casto y le sonrió tocando su ojo morado -Tenemos que hablar sobre tus problemas de furia… no puedes terminar a los puños con tu propio hermano.

James sonrió un poco y la abrazo por la cintura acercándola -No es mi culpa.

-Pero tampoco haces nada por componerlo.

-Yo no soy el que comienzo.

-Pero eres el que responde, no puedes estar luchando con el o terminaran odiándose… yo sé que tu no quieres perder a tu hermano.

James suspiro y negó con la cabeza aceptando su error. Samantha sonrió escuchando un poco la conversación aunque realmente se encontrara tumbada sobre la mesa verde donde Andy le daba de comer en la boca.

Rose había observado todo en silencio y simplemente sintió su corazón destrozarse. El dolor y la bilis inundaban su interior, por más que lo intento no pudo soportarlo y sin que nadie la viera realmente salió a toda velocidad del lugar. Alice la siguió y por un momento se preguntó dónde estaba Scorpius y al mirar atrás lo encontró mirando hacia el piso ignorando todo a su alrededor.


Lamento lo extenso pero no volveré a actualizar hasta dentro de un rato que quiero trabajar en los otros donde las ideas han estado un poco difusas. Tranquilos que no es que vaya a desaparecer mucho, en especial porque tuve un golpe de inspiración con esta historia que hasta el final ya lo pude ver xD