Unidos por una pasión. — capítulo 2
Espero que os esté gustando, espero vuestros comentarios :)
Aquella mañana en el gran comedor el ambiente entre Ron y Hermione seguía tenso desde la pelea en la sala común. Ron se sentaba algo apartado con Lavender y Hermione comía tranquilamente un cuenco de cereales.
Entrar en el coro le había producido una sensación de comodidad y bienestar, siempre le había gustado cantar aunque lo hacía cuando estaba sola o estresada pero sentía que cantando podía expresarse de verdad, ser ella misma. Además sus nuevos compañeros eran gente a la que ya conocía, estaban Parvati Patil, Seamus Finigan, Zacarías Smith y Cormac Maclaggen de momento eran pocos y tendrían que irse uniendo más gente asunto que traía de cabeza al profesor Fitwick ya que parecía no encontrar a las voces perfectas para el coro de aquel año. Hermione no se esperaba que el profesor fuera tan duro respecto a la gente que admitia en el coro, pero según le había dicho Parvati al parecer ese año estaba siendo algo inusual ya que no solía ser tan estricto.
Tan ensimismada estaba Hermione en sus pensamientos que no se dio cuenta del momento en el que Harry y Ginny entraron aquella mañana en el gran comedor extrañamente ni siquiera se miraban, caminaban separados y bastante tensos, Harry se sentó con Ron y Ginny al lado de Hermione algo más apartada.
-¿Ginny estás bien?
-Si claro-suspiró Ginny.
-Pues no lo parece, pero bueno sabes que si me necesitas puedes confiar en mí.
-Gracias Hermione.
El desayuno no fue demasiado animado. Ginny apenas comió algo, la verdad era que no tenía muchas ganas de nada.
Había vuelto a discutir con Harry otra vez. Últimamente lo hacían con frecuencia, cosa que le parecía increíble después del año que habían pasado. Primero había empezado a salir con Dean, su primer novio, al principio pensó que le gustaba de verdad pero luego se dio cuenta de la verdad. Llevaba años enamorada de Harry. Y cuando por fin empezaban a irle las cosas bien con él la dejo. Por su bien claro eso era algo que entendía pero que a la vez no llegaba a gustarle. Ella habría hecho las cosas de una forma diferente.
Ese año ella estuvo sola en Hogwarts. Su mejor amiga no estaba, ni su hermano, ni él. Siendo la única chica de la familia siempre había estado muy sobreprotegida, pero ese año estaba sola. Solo se tenía a ella. La niña tímida que se escondía cuando se ponía nerviosa ya no existía. Ese año, con los Carrow de profesores y el permanente estado de alerta había tenido que entrenarse por su cuenta en la sala de menesteres. Más tarde otros como Neville, Luna o Seamus se unieron a ella y el Ejército de Dumbledore volvió a unirse. Y cuando los mortífagos llegaron al colegio ahí estaba ella, dispuesta a morir luchando por lo que creía y por aquellos que eran importantes para ella.
Cuando todo terminó pensó que las cosas serían mucho más fáciles, pero se equivocaba.
Harry había cambiado mucho durante aquel año que había estado fuera, al igual que ella. Pero ahora era más serio y sentía que cada vez se aislaba más de ella. Ginny quería pensar que no era por su culpa, pero esa mañana habían tenido una gran pelea en la sala común.
Flashback
-Perdóname por no ser tan divertido como tu querido Dean Thomas.
-¿Pero que estás diciendo? Sólo te he dicho que quiero pasar algo más de tiempo contigo porque estás muy cambiado.- decía Ginny sin entender nada.
-Pasaron muchas cosas que no entiendes durante esos días.
-¡Pues ayúdame a entenderlas, habla conmigo!
-¡No me presiones!
-No lo hago, solo quiero que sepas que te quiero. Siempre he querido estar a tu lado para apoyarte.
-Sabes de sobra por qué me negué a que vinieras con nosotros- dijo Harry cruzándose de brazos.
-No soy una inútil. Podría haberos ayudado.
-¿Tienes idea de lo que le pasó a Hermione en la casa de los Malfoy? No se como aguanté oír sus gritos, si hubieran sido los tuyos me hubiera entregado a Voldemort en aquel preciso momento. - dijo Harry cogiéndola por los hombros.
-Pero no tenía por qué haber pasado eso las cosas podrían haber sido diferentes.
-Si, podrías estar muerta. Como Thonks, como Lupin, como Fred.
-Eso ha sido un golpe bajo, Harry.- dijo con las lágrimas a punto de derramarse por sus mejillas.
-Será mejor que lo dejemos aquí. No discutamos más, solo démonos algo de tiempo. Han pasado muchas cosas que hay que asimilar.
-Está bien.
Fin flashback.
Durante aquella mañana Ginny apenas atendió algo en clase. Se dedicó a escribir en su pergamino como una autómata cada vez que los profesores dictaban algo o escribían en la pizarra. No se sintió con ganas de bajar al gran comedor a la hora de la comida por lo que se quedó en la sala común sentada en uno de los mullidos sofás color escarlata mientras miraba la chimenea. Empezaba a quedarse algo dormida cuando oyó abrirse la puerta y aparecer Dean Thomas de repente.
-Hola Ginny, ¿Todo bien?
-Ah, hola Dean. Si claro.
-Entonces, ¿Por qué no has bajado a comer con todos? a mí no me engañas pelirroja, te pasa algo. - dijo acercándose a ella.
-No es nada, solo me dolía un poco la cabeza y aquí estaba más a gusto.
-Es Potter ¿Verdad?
-No, claro que no- respondió levantándose con rapidez.
-Vamos déjame que te haga olvidarte de tus problemas un rato.
Y antes de que Ginny pudiera reaccionar Dean la había cogido por la cintura y estaba besándola en los labios. Y ara desgracia de Ginny, en ese momento la puerta de la sala común volvió a abrirse y un atónito Harry se quedó quieto en medio de la sala.
-No me lo puedo creer - dijo con cara de asco.
-¡Harry por favor yo no he hecho nada fue él se me ha lanzado!
-¡serás gilipollas!- dijo lanzándose a puñetazo limpio contra Dean.
-Yo no tengo la culpa de que no le des lo que necesita, Potter.
-A ti sí que te voy a dar yo lo que necesitas.
-¡Parad! ¡Basta! Dios mío… ¡Petrificus totalus! - no había tenido más remedio que hacerlo, si no a saber cómo habría acabado todo aquello.
- está bien, os desencantaré pero no volváis a pelear. ¡Finite incantatem!
Al segundo los dos chicos se levantaron, Dean se fue fuera de la sala común murmurando por lo bajo. Y Harry empezó a caminar derecho a su dormitorio.
-¡Harry espera!
-Ginny, por favor, no me digas nada. Ahora no.
Aquella tarde Hermione decidió ir a dar una vuelta por los jardines. Había pasado otra noche soñando lo mismo, y necesitaba aclararse las ideas. Estaba a punto de sentarse bajo la sombra de un árbol cuando vio a su amiga Ginny llorando con la cabeza apoyada en las rodillas.
-Ginny…. dijo sentándose a su lado.
-Oh, Hermione… la he cagado, hasta el fondo.
-Dime que ha pasado
Ginny se lo contó todo, en aquel momento necesitaba a su amiga. Cuando acabo Hermione simplemente le dio un abrazo y espero que se calmase un poco.
-Ginny, lo primero tranquila, tú no has hecho nada. Simplemente Harry ahora necesita respirar tranquilo, ha estado sometido a demasiada presión todo este tiempo. Necesita sentirse seguro y más que nada contigo.
-¿Entonces por qué me aparta?
-No lo hace queriendo, simplemente él es así. Piensa en que nunca ha tenido el amor de una familia ni ha sentido ese apoyo, te quiere lo se.
-Pero lo de Dean… si hubieras visto sus ojos…
-Vais a tener que aclararlo. Seguro que todo se arregla.
-Sabes Hermione, te haré caso. Gracias siempre sabes que decir. Y cambiando de tema ¿Qué tal vas con el coro?
-Pues todavía nos falta bastante gente por apuntarse, no se que va a pasar…
-He tenido una idea. Llévame con el profesor Fitwick.
Ginny no estaba muy segura de lo que estaba haciendo, solo se dejaba llevar por la intuición, pero siempre que lo hacía, su intuición la había llevado por caminos muy interesantes. Encontraron al profesor Fitwick en el patio, haciendo las pruebas para el coro a unos cuantos alumnos, y por la cara que ponía, se veía que no estaba demasiado contento.
-Profesor Fitwick, ¿Podría presentarme a las pruebas?- preguntó Ginny.
-Oh, claro señorita Weashley póngase a la cola y la llamaré cuando sea su turno.
-Muchas gracias profesor.
-¿De verdad quieres unirte a nosotros?- le susurró Hermione.
-Por supuesto. Será una buena manera de empezar el curso. Además, siempre me ha gustado cantar y dijiste que os hacía falta gente ¿No?.
Pero Ginny lo hacía por algo más. Si, la música siempre le había ayudado a sacar sus esqueletos en el armario, no era buena con las palabras pero si componiendo. Aunque eso era algo, que nadie sabía e Ginny Weashley.
-¿Pero qué diablos está haciendo mi hermana?- dijo Ron sorprendido de ver a Ginny presentándose para las pruebas del coro de la escuela mientras estaba sentado en un banco del patio con Harry.
-¿Tú sabías que cantaba?- preguntó Harry.
Pero Ron no le contestó, porque en ese momento Ginny empezó a cantar y el mundo de Harry se paró.
- A mí me parece muy bonito que Ginny se presente.- dijo la suave voz de Luna Lovegood de pronto.- yo también estoy en el coro.
-¿En serio? vaya Luna no lo sabía.- dijo Ron.- no sabía que mi hermana cantase así.
-Lo está haciendo con el corazón ¿No lo notas?- dijo Luna.
Y Harry supo que tenía razón, no solo por la letra de la canción, sino porque Ginny no dejaba de mirar en su dirección según estaba cantando. Y en ese momento, Harry decidió mandar a la mierda todo.
Todo, excepto a Ginny Weashley.
(Canción que canta Ginny) http://www.youtube.com/watch?v=snn_kZwdruM