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¡Un papá genial! — capítulo 11

Los ojos azules de Noah se encontraron con los de Scorpius en un determinado momento y no había otra cosa en los ojos del pequeño más que la confusión.

Noah no era tonto, y no le paso inadvertido que con Scorpius ocurría algo sobre todo por la forma en la que cambio, ayer todo parecía estar bien. Al menos eso creyó hasta que esa guapa mujer se encontró con Scorpius.

-Debes terminar tu desayuno. No, yo no suelo desayunar- se apresuro a responder antes de que Noah formulara la pregunta. Arreglo el nudo de su capa y miro de reojo al reloj luminoso de la pared.

Los ojos de Noah bailaron ante el reclamo, con poca fuerza hizo el tazón de cheerios a un lado. No tenía porque discutir con el rubio frente a él, después de ver su cambio tan radical ni siquiera debería dirigirle la palabra. Parecía un hombre distinto.

-Ya termine.

Scorpius asintió indicándole que se incorporara y fueran hasta la red fluu.

Noah cerró los ojos con fuerza pidiendo paciencia en silencio.

Con anterioridad no tenía contacto con la magia, por eso no dejaba de sorprenderle que la idea de viajar por una chimenea como lo hacía santa closs le llamara tanto la atención, desechando su molestia con Scorpius admiro la estructura de la chimenea. No parecía ser diferente a la de su casa. Pero desde la muerte de su madre aprendió que no todo es lo que parece, y que algunas cosas son mejores sino se saben. 

La fría y distante voz de Scorpius lo atrajo de nuevo a la realidad.

-Entraras ahí- señalo la chimenea con cansancio y un leve movimiento de cabeza-... toma estos polvos te ayudaran.... repite las mismas palabras.

Después de escuchar las palabras de Scorpius y repetirlas con cuidado sus pies se tambalearon por un instante, la sensación aterradora se sostuvo en su estomago hasta que se encontró en un lugar lleno de personas desconocidas que usaban capas iguales a las de Scorpius, nadie le prestaba atención. Y a Noah no le molesto, prefería estar fuera de contexto. 

Sin interesarle donde estuviera Scorpius miro el lugar, ninguna otra palabra estaba en su cabeza más que un {sorprendente}.

Camino por el lugar maravillándose de la enorme pila de papeles que se amontonaban frente a un hombre, se giro encantado con unas figuras que sobrevolaban el lugar, retrocedió un paso para poder obtener una vista mejor dado que un hombre mucho más alto que él se situó frente a él. No pudo retroceder más cuando sintió que su espalda colisionaba con algo solido.

  • Solo miraba- explico con timidez cuando el hombre con quien choco lo miro con un ceño. Después de ignorar la disculpa de Noah se giro farfullando sobre lo irrespetuosos que eran los niños. 

Noah rodo los ojos y continúo caminando por el lugar esta vez mirando más allá de los papeles y enfocándose en los pisos. Recordó que Lily señalo el penúltimo piso cuando lo trajo por primera vez. Se sentía cohibido y con una carga sobre sus hombros cada vez que alguien detenía a su tía para darle sus condolencias por la muerte de su mamá. Era devastador.

Él amaba a su madre en su mundo no existía nadie más que ella, por siempre y para siempre. Rose nunca permitió que el conociera a las demás personas a su alrededor ni siquiera a Scorpius y ahora pretendía abandonarlo con él. Noah no quería estar solo, ni tampoco con alguien que no fuera su madre después de todo a quien culpaba si nunca tuvo a nadie más.

A su corta edad ya reconocía cosas que otros niños pasarían inadvertidos o que podría ocultarse en las cosas pasan por algo, sin embargo seguía siendo un niño y las cosas recaían en el de forma diferente. Quería explicaciones.

Noah se giro dispuesto a ir a buscar a Scorpius.

*— Disculpe— dijo Noah retrocediendo dos pasos.*Nuevamente no se percato de la presencia de un hombre tras de él.

El hombre mayor miro hacia abajo con desgana para luego sonreírle. Si hubiera sido otra persona, un adulto, el hombre en verdad habría tenido un problema.

— No fue nada, pequeño ¿cuál es tu nombre?— pregunto con sus ojos curiosos mirando los ojos azules del niño*.*

Noah balbuceo hasta que comprendió que nada malo iba a pasarle, hablo.

— Noah—dijo con una mueca, al verse observado de esa manera. Su madre le había enseñado que hablar con extraños no era bueno que nunca podrías fiarte de alguien sin conocerlo.

El hombre rio y paso una mano por su cabello rubio*(Noah escapo al contacto) el hombre enarco una ceja y alargo la mano**, Noah apretó la mano con inseguridad**,*una mueca de curiosidad.

— No te hare daño solo me recordaste a algo… mejor dicho a alguien… en fin mi nombre es Jared, Jared Asset— sonrió apretando con delicadeza la mano del niño.

Noah había escuchado ese nombre, el día anterior salió de los labios de esa mujer que fue con Scorpius, tal vez lo imaginaba pero podría jurar que era el mismo nombre. Estuvo pensando en él por la noche y en lo que significaba.

— ¡Noah!— la voz de Scorpius era peor que la de hace un rato, mucho que peor. Noah haría una nota mental para no volverse a quejar de la voz indiferente de Scorpius porque la furiosa era mucho peor.

El hombre que recién sabia se llamaba Jared le soltó la mano y retrocedió un paso, a Noah no le extraño el mismo quería correr pero si lo hacia su recién reconocido padre se enfurecería mas. No sabía si estaba molesto porque él se alejara del lugar o por la presencia del hombre, ayer estaba muy molesto por el nombramiento así que seguro era eso.

Scorpius llego hasta donde estaba Noah y lo tomo de la mano.

En un lapso que a Noah le pareció demasiado lento alcanzo a ver la mirada de odio que Scorpius le dedicaba al hombre, este solo sonrió y alzo una mano como si saludara.

— Malfoy, un gusto verte.

— Diría lo mismo, pero a mí no se me dan las mentiras—se dio la vuelta prácticamente arrastrando a Noah consigo.

Noah no protesto y por el rabillo del ojo distinguió la mueca de cansancio que se dibujaba en el rostro del hombre.

— No debiste alejarte, te dije que esperaras fuera de la red flu— regaño Scorpius mientras que ambos subían al ascensor, la mochila que Noah llevaba titubeo por todos los lápices de colores, pero incluso eso le paso inadvertido mientras que fijaba su mirada en Scorpius. Su papá no se veía para nada bien y no quería ser resultado de aquello ni tampoco echar más problemas.

— Perdón, me llamo la atención las cosas que vuelan.

Lo vio asentir en silencio con la mirada al frente, ni siquiera correspondió el saludo al hombre que subió en el piso siguiente.

Al llegar a la oficina de Scorpius no le sorprendió que soltara su mano al fin, y que lo dejara fuera con la secretaria que recordaba llamada Katherine cerró con un portazo antes de recibir el aviso de que Grace estaba adentro.

Como había dicho no le gustaban todas estas cosas, nunca le gusto no saber algo y ahora no era la excepción cualquier cosa él lo descubriría.

Era una patada del destino muy cruel que Noah se topara con Asset, vaya, después de todo el mundo no era tan grande. Corrección el mundo era muy grande pero la coincidencia era una perra pequeña. De todas las personas Asset tenía que ser con quien se topara.

Maldición. Quería tirarse de la torre de astronomía ahora mismo.

Scorpius miro sobre su hombro antes de dirigirse a la cava para sacar el whisky, Grace estaba en su despacho y con una sonrisa comprensiva lo miro.

— Los trillizos se quedaron con David, así que pensé que te vendría bien un poco de compañía y porque no… puedo ayudarte con ese informe de los trasladores.

A Scorpius le pareció lastima.

-Me acabo de topar con Asset- bufo antes de dar un largo trago a su copa de whisky fuego. 

Grace se hecho el cabello hacia atrás en un gesto muy propio de ella. Una mueca marco sus perfectas facciones al escuchar el apellido de Jared.

-Me parece una ironía de la vida que él esté vivo- dio un trago amargo mirando al montón de papeles sobre el escritorio -. Rose está muerta... no lo comprendes, el se robo una parte de mi vida, arruino mi matrimonio, destruyo todo. Y él puede seguir bien con su esposa y sus tres hijos. ¿Dónde queda esa mierda del karma? Asset no la recuerda como yo, ni siquiera debe recordarla más que cuando me ve y solo por el simple hecho de burlarse de mí como lo hizo en esos tiempos. Aun recuerdo como sonreía cuando me saludaba en las fiestas del ministerio... ptm le besaba la mano delante de mí y se sonreían... todo era tan obvio. Solo el imbécil de Malfoy le saludaba cortésmente al hombre que se acostaba con su mujer.

Grace espero que Scorpius terminara de desahogarse para volver hablar.

-Se que te duele toda esta mierda pero si las cosas son como son nadie más que tú tienes la culpa, has tenido todo para ser feliz- se detuvo por un instante al ver a Scorpius negar lentamente mientras que su copa se vaciaba, y continuo. - Clarisa siempre está para ti a pesar de ser solo por unas horas, nunca le has dado una oportunidad en estos 10 años. Es una buena mujer. ¿Sabes porque Asset, es feliz de nuevo? Porque siguió con su vida no dejo que una mujer lo arruinara. Simple.

Scorpius sintió el whisky quemándole la garganta y el dolor en el pecho al escuchar a su mejor amiga darle uno de sus discursos.

Clarisa era una mujer atractiva.... pero jamás seria Rose nadie seria como ella. Y desde su punto de vista era patético deseando una mujer que lo traiciono, pero que se podía hacer.

Entonces Grace soltó otro par de palabras para las que no estaba preparado.

-Varias familias están conectadas, pero como la línea de sangre se pierde con el pasar de los años.... que quiero decir con eso. Tal vez los Malfoy y la familia Asset esté conectada y de ahí la marca de Noah.

Las palabras le cayeron como un balde de agua fría que entumió cada uno de sus huesos.

Eso era lo único que le faltaba, la cereza del pastel.

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