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En el espejo de Oesed... — capítulo 4

James corría por los pasillos de Hogwarts como si le fuera la vida en ello. Filch lo perseguía, pero él llevaba la capa invisible, aunque James no estaba muy seguro de si la Señora Norris podía ver a través de ella. Al girar una esquina, con el corazón desbocado, James encontró a los examinadores de TIMOS y ÉXTASIS caminando con Dumbledore por ese mismo pasillo. "Oh no" pensó James. Se le había olvidado. Mañana eran los ÉXTASIS. Tenía que sacar una nota excepcional si quería llegar a ser auror.

Silenciosamente, James se escabulló por una de las puertas que había en ese pasillo, aunque pudo jurar que un segundo antes de que giraran la esquina Dumbledore y sus acompañantes, el director miró directamente a James y le guió un ojo. Después, desapareció en la oscuridad.

James giró el pomo de la puerta, esperando encontrar una clase vacía como las que siempre había por Hogwarts, y la empujó suavemente. La madera chirrió.

El techo era de piedra fría y el aire estaba cargado, como si nadie hubiera entrado allí en mucho tiempo. Estaba prácticamente vacía, excepto por un par de bancos y sillas, una mesa del profesor, y un viejo espejo en una esquina, medio tapado por una gastada sábana. James caminó hacia la mesa del profesor y se sentó, aún cubierto por la capa invisible. Oyó los pasos de Filch justo en la puerta, los maullidos de la Señora Norris, y contuvo la respiración, pero escuchó las palabras cansadas de Filch.

-Vámonos, Señora. No está aquí.

Oyó sus pasos alejarse y espiró fuertemente. Cuando ya tenía la mano sobre el pomo de la puerta para salir, un destello captó su atención. El espejo ya no parecía tan viejo, si no reluciente y maravilloso. James soltó la puerta y fue hasta él.

Cinco metros antes de estar junto al espejo, dio un respingo, y la capa le cayó a los pies. Lily le sonreía desde el otro lado. James se giró bruscamente, pero no había nadie detrás. Volvió la mirada al espejo, y se vio a sí mismo cogido de la mano de Lily. Su amada Lily Evans...             Qué hermosa estaba en el espejo, con ese pelo tan fuerte y ese brillo en los ojos...

James tocó el frió cristal para convencerse de que estaba soñando y sacudió la cabeza, pero la imagen de Lily seguía allí. El espejo no podía mostrar el presente. Aún no había conseguido que Lily saliera ni una sola vez con él...

Volvió a mirar, y Lily sostenía algo en la mano. Un mapa del merodeador perfecto, ya acabado, les mostraba los pasillos y escondites de Hogwarts. El verdadero mapa, aún en confección, estaba tirado en el baúl de Remus, mientras los merodeadores pensaban en cómo encantarlo para que funcionara de verdad. Pero el del espejo era perfecto. Pequeñas motas de color negro con nombres escritos en una minúscula letra se movían por todo el castillo. James se buscó a sí mismo, y se encontró en una habitación del sexto piso, al lado de una gran estatua. Y era verdad.

James, sorprendido, echó una última mirada a la sonrisa de Lily y a su preciosa cara, antes de coger su capa, ponérsela encima, y salir corriendo hacia su dormitorio para despertar a sus amigos...

CONTINUARÁ...

Aquí está la siguiente historia, esta vez son los merodeadores, aunque primero va James. Al final de la historia va a despertar a sus amigos para que bajen a ver lo que él ha descubierto... pero eso ya es el siguiente capítulo, que espero subir pronto :)

Gracias por leer y gracias a la gente que me dejó comentarios, seguid haciendo peticiones de personajes si queréis, espero que os haya gustado :3

Lielbay