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El lobo se enamoró de caperucita. — capítulo 5

El cine.

Después de ese día en la playa con Karla, su hermano y su primo, además de Seth y Embry, todo ha cambiado.

Ahora Karla y yo nos juntábamos con Seth y Embry, resulta ser que Karla estaba enamorada perdidamente de Embry y según lo que yo veía el también de ella, el hermano de Karla ni se inmutaba cuando los veía juntos pero el primo de ella resulta que no me habla después de ese día.

Seth siempre estaba conmigo, bueno solo en la entrada  cuando veníamos a la escuela y en la hora del almuerzo, en la salida me acompañaba a casa y por las tardes a veces venía a pasarla conmigo.

Mis padres estaban felices porque Seth era un chico "Modelo" que estaban dispuestos a presumir en la familia, una larga historia que un día yo contaría claro, por ahora yo me estaba arreglando para ir al cine con Seth, hoy era sábado y no tendríamos clases, mis padres siempre me dejaban salir con Seth, pero siempre diciéndole que yo sería la responsabilidad de Seth.

-Jade, Seth está esperándote abajo-

-Ya voy mamá, solo buscaba mis lentes-

-Aquí están, los dejaste en la mesa anoche-

-Lo siento- me disculpe por no cuidar de mis cosas.

Mi madre sonrió y salió de mi habitación, tome mi bolso y mis gafas de aumento, había sentido algunos dolores de cabeza y el doctor me había recomendado usar lentes de aumento, según era porque mi vista estaba cansada, baje corriendo las escaleras, mi hermano Jackes estaba en casa de unos amigos.

-Hola Seth- salude

-Hola jade, te vez genial-

-Gracias, ¿Nos vamos?- pregunte ruborizada.

-Claro-

-Adiós mamá-

-Con cuidado chicos, y Seth, tráela temprano-

-No se preocupe, yo la cuidare- Seth le sonrió a mi madre y me dejo salir primero.

Subimos al auto y de ahí nosotros nos fuimos rumbo a Port Angeles

(Salto espacio-temporal)

-¿Y Qué te parece esa?- me había dicho Seth.

Estábamos en las taquillas escogiendo que película ver, pero o una era demasiado de miedo u otra era demasiado de amor, así que escogimos una que apenas salía, la última parte de una saga vampírica.

-Creo que quiero ver esa, la última parte de la saga-

-Bueno, pero que sepas que yo no soy mucho de eso-

-Ya, si lo tenía en cuenta pero es que a mí me gusta todo eso-

-Bueno, haber- se acercó a la señorita que estaba en la taquilla cobrando. - Podría darme dos entradas para la función de la última parte de la saga-

-Claro, aquí están -

-¿Cuánto va a ser?- Seth saco su billetera.

-Dos boletos, serian diez dólares-

-Aquí esta-

Después de que nos dieron los boletos nosotros fuimos entrando a la sala de cine, nos acomodamos a mero arriba donde casi no había gente, toda la gente estaba en la parte de abajo.

La película empezó y todo estaba muy bien, hasta que sentí a Seth reír por lo bajo.

-¿Qué pasa?- le pregunte divertida y bajito.

-Que lo que está pasando ahí le paso a un amigo mío-

-Creo que a veces las películas no se escapan de la realidad-

-Solo algunas-

-¿Te imaginas si existieran los vampiros, hombres lobo e híbridos? Sería casi extraordinario- le dije, pero observe como su semblante cambiaba de divertido a serio.

-Eso no puede existir- susurro casi sin aire y sonriendo forzadamente.

-Lose, pero no tienes por qué ponerte así-  sonreí divertida y agregué - Solo era broma-

Después de eso ya no hablamos, pero seguimos viendo la película, en una de esas Seth paso su brazo por mi cuello, yo no desvié la mirada de la pantalla pero sonreí divertida y me acomode mejor, note como sonreía.

Voltee mirándolo sonriendo feliz y él también me sonrió, su mirada iba de mis ojos a mis labios y de mis labios a los ojos, sus ojos brillaban a pesar de estar a obscuras, al ver como se empezaba a acercar mi corazón se empezó a acelerar.

Sus labios suavemente fueron rosando mis labios, provocando que yo serrara mis ojos, sentía tan bien, tan cálido y tan hermoso, las mariposas en mi estómago no se hicieron esperar.

El suave beso que él me estaba dando era hermoso, suave y lento, además sentía demasiadas cosas, tanta que hicieron que yo posara mi mano en el pecho de Seth.

Me gustaba estar así con él, aunque fuese la primera vez.