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Una nueva Vida. — capítulo 13

Segunda Parte

Carlisle Cullen.

13.Posiblemente juntos, pero separados por algún motivo.

Veinte años atrás.

Después de que todos nuestros amigos se fueron retirando, la paz, por fin, pudo ser respirada por todos los de la manada. Tanto chicos como grandes estaban felices de que los de nuestra especie por fin se marchasen de los territorios. Por lo contrario, a mi me dio un poco de nostalgia despedirme de Amun y su familia, preocupación de que Siobhan lograra transmitir mi mensaje a Alistair de que *"Todo había salido bien",*y miedo a que Stefan y Vladimir pudieran hacer algo imprudente en contra de los Vulturi y que pudiesen poner en peligro sus vidas.

-¡Perfecto! -exclamó Esme -, Todos se han ido. Paz, por fin, paz.

-Así es amor -la bese en la sien.

-Pero aun tenemos un problema -exclamó Edward.

Todos lo volteamos a observar.  Esperamos una respuesta más, pero no la obtuvimos, a cambio Edward le pedio amablemente a Jacob que nos dejara unos minutos a solas. Jacob lo hizo y sólo quedamos los de la familia.

-Es hora de que planeamos a donde nos tendremos que ir -dijo sin demora.

-¿Cómo? -exclamó Bella.

-Si amor, todos estarán de acuerdo conmigo. Ya no podemos estar más tiempo aquí. Las personas comenzaran a sospechar.

-Siempre lo han hecho -espetó Emmett.

-Sí, pero no nos podemos dar el lujo de que sospechen más de lo que suelen sospechar normalmente.

Edward tenía razón. No podíamos quedarnos más tiempo. La edad que aparentábamos era inferior a la que decíamos tener. Era tiempo de buscar un nuevo hogar. Todos nos quedamos pensativos, a veces nos mirábamos los unos a los otros, pero nadie hablaba. Seguramente el único que podía saber todas las respuestas que poseíamos era Edward y todo gracias a su esplendido don, pero aun así no mostro señas de querer ser el primero en romper el perpetuo silencio.

-Podemos ir a Rusia - dije por fin - o tal vez, Francia, Inglaterra.

-Jacob no podrá estar tan lejos de Nessie -exclamó Bella.

Dirigí mi mirada hacia Nessie, quien parecía algo inquieta ante la situación. Tal vez se sentía mal por el hecho de ser separada de su pareja, pero tenía que entender que su familia tendría que tomar una decisión difícil al fin y al cabo. Tanto para ella sería duro, como para nosotros también.

-Tengo una idea -comenzó a hablar Edward -, será difícil, pero me importa demasiado el bienestar de todos. La idea es: Bella, Nessie y yo nos iremos a Alaska a vivir con Carmen y Eleazar; de esta manera Jacob no estará tan separado de Nessie. Mientras tanto, ustedes podrían irse por una temporada a Inglaterra. Te será más fácil conseguir trabajo ahí papá. Hace tiempo que no vivimos en Europa.

-Es una buena idea, pero no me agrada el hecho de estar separados de ustedes -dijo Rosalie -Nunca hemos estado tan alejados de ti hermano.  

Rose ponía en evidencia el lado oscuro de la decisión de Edward. Teníamos que admitir que estar separados nunca nos venía nada bien. Él había tomado una sabia, pero peliaguda resolución.

-Es verdad Rose, pero tu hermano tiene razón. Al principio será difícil estar separados, pero por lo menos sabremos que se encuentra bien y a salvo.

Nadie lucía conforme, pero la decisión parecía estar tomada. Trataría, inmediatamente, de enviar solitudes de empleo. Sería fácil conseguir trabajo, mi nivel de profesionalismo me abría puertas que para otros parecían incansables. Así que por eso, no habría problema, el único malestar que persistía era el hecho de estar separados.

-Entonces, empezaremos a empacar y comenzar a hacernos a la idea de que tendremos que abandonar este lugar.

-Siempre regresamos -dijo dulcemente Esme.

Si, así era. Dejaríamos pasar, al menos, una generación antes de regresar a Forks. Al menos; pero se trataba de un futuro demasiado incierto. Así que nadie dijo nada y sólo las miradas tristes vagaban de una persona a otra.

-Comenzare a enviar solicitudes de empleo -dije después de un largo tiempo -, tal vez me respondan, a mas tardar, en una semana.

-Oxford resultaría interesante -murmuró Alice.

-O Cambridge -sugirió Jasper.

Ambos se abrazaron y rápidamente todos comenzamos a hacer planes. Una vida fuera de América no nos caería bastante mal. Usualmente el clima de Europa era mucho más favorable para nuestra condición. El ambiente húmedo y lluvioso nos beneficiaba.

-Si decidimos ir a Inglaterra, creo que lo más factible seria comenzar a buscar un hogar -propuso Esme.

-Que sea a las afueras de la ciudad. Son los mejores lugares para vivir. Además de que poseen paisajes estupendos para admirar -canturreo Alice.

El semblante de todos cambio. Los planes de una nueva vida nos desviaban del mal pensamiento de estar alejados. Esme, con su particular entusiasmo, corrió hacia la computadora y comenzó a contactar a amigos que posiblemente tenían a alguien que pudiera conseguirnos una morada en Inglaterra. Alice junto con Rose decidieron ir a la ciudad por algunas cajas para empacar lo más valioso. Edward, Bella y Nessie irían a ver a Charlie para darles la noticia. Jasper en compañía de Emmett irían a ver a J. Jenks, quien se encargaría de darnos pasaportes y papeles necesarios para nuestra nueva vida. Mientras que yo, camine hacia mi despacho de manera despreocupada, y ya estando ahí, empecé buscar mi curriculum, uno que me ayudara a abrir puertas de par en par y que nadie se pudiese negar a contratarme.

-Crees ¿Qué estamos haciendo bien? -la dulce voz de Esme me alerto.

Me senté al borde del escritorio con algunos papeles en mi mano. Los observe y enseguida mire a mi pareja.

-Espero que sí. Si no, qué sentido tiene todo esto -aparte los papeles de mi mano y extendí mi brazo para que se aproximase a mí. Cuando la tuve a un costado mío, la abrace y me quede observando la nada. Sus manos, que contenían una tremenda paz, me abrazaron y me hicieron ver que posiblemente todo estaría bien. Pasara la que pasara.

-Todo saldrá bien -murmuró en mi oído -Aunque no me gusta la idea de separarme de uno de mis hijos.

-Eleazar y Carmen cuidaran de todos ellos. No podemos ser egoístas. Nessie necesita estar cerca de Jacob y Charlie necesita saber que su hija, a pesar de la lejanía, se encuentra bien y estable.

Me separe de ella y continúe en lo mío. Volví a tomar los papeles entre mis manos y comencé a hojearlos velozmente. Tome asiento detrás de mi escritorio, mientras que Esme se quedo observando mi labor con gran entusiasmo. Presentía que quería decirme algo más, pero no quería pronunciar vocablo alguno.

-¿Sucede algo? -pregunte.

-Sí, bueno, es una noticia buena -vaciló un poco -, tengo una amiga que tiene una casa en Cambridge. Es pequeña, pero cuenta con todo.

-¡Eso es bueno! -Exclame con gran entusiasmo -, entonces ya sé por dónde empezar a buscar empleo.

Algo andaba mal, sin embargo Esme lo sabía ocultar muy bien. Tarde o temprano me diría su temor o su la gran angustia que oprimía su ser. Pero eso seria después.