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Embarazo de Alto Riesgo — capítulo 7

Harry Potter había tenido una discusión con Draco Malfoy.

Eso no era ninguna novedad para quien lo escuchara, pero las razones de la discusión eran lo novedoso.

A Harry le parecía sumamente injusto que se le prohibiera a Ron permanecer cerca de Hermione, pero había terminado aceptándolo por el bien de su amiga y el de su bebé. Y lo cierto era que tenía que admitir que su amigo había sido el causante de la condición tan grave que había adquirido Hermione, aún cuando esa no hubiera sido su intención.

Cuando parecía que el rubio y Harry estaban empezando a tolerarse, ese pequeño inconveniente llamado Ronald Weasley surgió en su conversación, pero dejaron de discutir en cuanto vieron que Hermione salía a paso lento de su habitación, ya preparada para regresar a Hogwarts.

–Entonces, ¿Mi bebé ya no corre peligro? –preguntaba por cuarta vez la chica al mismo sanador.

–Si, así es –le contestó con una sonrisa el sanador–. Sólo recuerde que corre peligro en su embarazo, por lo que debe tener muchos cuidados para que todo este bien.

–Muchas gracias –contestó un poco más tranquila la castaña. 

Se dirigió con una sonrisa a la sala de espera, donde estaban 2 de las personas que más amaba en el mundo.

–¡Ya puedo irme de aquí! –llegó diciendo Hermione con una radiante sonrisa–. Y el bebé no corre peligro.... ¿Qué... Qué pasa? 

Hermione había sentido la tensión entre su mejor amigo y el padre de su hijo.

–¿Mmm? –se limitó a decir Draco. 

–¿Ocurre algo malo? –preguntó la chica con sospecha.

–Para nada –dijo Draco apresurándose a responder al ver que la chica comenzaba a preocuparse–. Potter y yo sólo conversábamos, ¿no, Potter?

Harry lo observó extrañado, pero al darse cuenta de la preocupación en el rostro de su mejor amiga, supo de inmediato que cualquier cosa podría alterarla en su estado.

–Así es, Hermione –afirmó–. Malfoy y yo sólo conversábamos.

–Esta bien –susurró la chica poco convencida–. Mmm... ¿Podemos irnos ya?.... De verdad quisiera descansar.

–Si, cariño –dijo el Rubio con una tierna sonrisa–. Lo que tu digas.

Le tomó lo mano con suavidad y se preparó para realizar la desaparición.

–¡Espere! –les dijo una sanadora antes de irse–. Esto es para usted, Señor Malfoy.

La sanadora le entregó al ojigris una hoja de papel mediana, era una lista... Una lista de los cuidados específicos que iba a necesitar Hermione durante su difícil embarazo... Una lista bastante larga, que tenía que cumplir al pie de la letra.

Harry tomó la mano de Hermione, quien estaba sujetando a Draco, y él imaginó la entrada al castillo. Con un sonido de chasquido, desaparecieron.

Al aterrizar enfrente del castillo, Hermione se mareó un poco y casi cae al suelo por perder el equilibrio.

Harry fue veloz y la tomó antes de que cayera, y Draco rodeó el brazo de la chica en su cuello para que pudiera apoyarse.

–¿Estás bien? –dijo muy preocupado.

–Si –contestó ella rápidamente–. Sólo me sentí mareada de pronto.

–Mira, Granger –advirtió Draco con preocupación extrema–. No puedes darte el lujo de mentirme para no preocuparme o alguna tontería de esas que tú acostumbras hacer... Si te sientes mal ...¡Por Merlín Santo, sólo dilo!

–Yo... Me siento algo mal, pero sólo un poco, Draco –dijo sonriendo levemente.

–¿Ves, Hermione? –dijo rodeando los ojos–. ¿No es mucho mejor sólo decirme de una vez lo que pasa? ¡Rayos mujer!... Pero supongo que esa es una de las cosas que más me encantan de ti.

El rubio se agachó frente a la chica, y le indicó que subiera, la acomodó con cuidado en su espalda y la cargó de caballito con demasiado cuidado. Tomó una pierna con cada brazo y la chica rodeó sus brazos en el cuello perfumado del rubio.

Era una de las imágenes más tiernas que Harry había visto. Y aunque Draco no fuera demasiado romántico con la chica, era lindo con ella... A su manera.

–Si, Hermione –dijo Harry–. Con un embarazo riesgoso no hay que andarse por las ramas, si algo te pasa sólo dilo.

–Gracias, chicos –respondió ruborizándose un poco.

Caminaron un buen rato, en silencio.

–Si te has cansado ya, puedo bajar y seguir caminando –propuso la chica después de un rato.

–¡No seas egoísta, Preciosa!... Resulta que no, a quien quiero cargar es a mi hijo, no a ti –bromeó el rubio.

La chica lo abrazó desde su espalda con ternura, eso le encantaba del rubio, que a su manera original y extraña fuera tan tierno y dulce.

Llegaron a las puertas del castillo, y Draco le encargó mucho a Harry que hiciera lo posible por que Hermione estuviera bien.

–Recuerda lo que hablamos –dijo seriamente cuando entraron al castillo.

Y fue cuando Harry recordó que Hermione debía estar lejos de Ron por su bien y el de su bebé, y que tenía que cuidarla el doble de lo normal.

Hermione abrazó a Draco y lo besó tiernamente en señal de despedida.

Draco esperó, no era conveniente que los vieran llegar juntos, aunque odiara ocultar su relación con Hermione, tenía que hacerlo... Sólo faltaban unos cuantos meses para que la escuela terminara, así que tratarían de disimular lo más posible, por el bien de ambos, aunque a ninguno le pareciera la idea.

No sabía que pasaría a futuro, sólo sabía que por el bien de Hermione debía mantener oculto lo que ellos tenían, no quería que ella tuviera que pasar por las burlas de los de Slytherin, eso podía afectarla a ella y al bebé.

Después de un rato el rubio decidió que ya era prudente entrar, se dirigió a su cuarto, tenía que descansar y al día siguiente vería a Hermione para que también ella descansara.

–Draco, querido, ¿Dónde has estado? –preguntó la irritante voz de Pansy Parkinson al ver al rubio entrar a la sala común.

–Eso no es de tu incumbencia –dijo el rubio sonriendo.

–No me hables así, Draquito –susurró acercándose peligrosamente al rubio.

–Entonces deja de meterte en lo que no te importa, y deja de llamarme ‘Draquito’ –respondió Draco besando la mejilla de su amiga y retirándose para descansar en su habitación.

Habían quedado en ‘buenos términos de amistad’, pero la chica era insistente, no entendía que él sólo la quería como una buena amiga, por que aunque insoportable, tener a Pansy como amiga era algo bueno para el rubio; no sabía bien cómo describirlo, pero sentía a la chica cómo de su familia o algo por el estilo.

–¿Dónde te habías metido, Draco? –preguntó Blaise al verlo entrar a la habitación.

–¿Yo? –preguntó el ojigris sin saber qué contestar–. Ya sabes... Algunos asuntos.

–¿Todo bien? –preguntó Zabini con sospecha–. Ya te lo he dicho, hermano. Ya va bastante tiempo que actúas muy extraño.

–Te preocupas demasiado, Blaise –afirmó el ojigris–. No tengo nada. Yo... Sólo pedí permiso a McGonagall para ir a casa por una noche, tenía... Asuntos que resolver con mis padres –terminó de mentir.

–¿En serio? –preguntó el moreno con interés– ¿Y qué querían tus padres?

–Ya sabes, cosas. Ahora si me disculpas estoy exhausto y quiero descansar.

–¿Porqué mientes, Draco? –dijo su amigo suavizando su mirada sospechosa–. Hemos sido amigos prácticamente desde que nacimos, no veo porqué no me cuentas lo que pasa.

–¿De que hablas? –dijo nervioso el ojigris.

–Ayer fue el cumpleaños de mi madre, le envié un lindo obsequio ¿Sabes?. Y ella me dijo que tus padres la habían invitado a cenar a uno de los lugares más elegantes de Londres, y me dijo que te enviaba muchos saludos, que esperaba verte pronto.

Diablos. Blaise lo había agarrado en la mentira.

–Blaise, yo...

–Sólo pretendo ayudarte –lo interrumpió el moreno–. Eres mi amigo y me preocupo por ti.

–De acuerdo, Blaise –dijo Draco sin estar muy convencido–. Te contaré lo que pasa...


En la sala común no había muchas personas cuando Harry y Hermione llegaron, pero Ginny apareció rápidamente bajando las escaleras.

–¡No sabes lo feliz que estoy de ver que estás bien! –exclamó la pelirroja abrazando a su amiga con mucho cariño.

La castaña le devolvió el abrazo con mucha felicidad de notar a su amiga tan amable y cálida con ella.

–¿Está bien? –preguntó Ginny con cautela–. ¿No le pasó...?

–Mi bebé está bien, Ginny. Gracias por preguntar –contestó Hermione con una sonrisa.

Siguieron platicando en la sala común, aprovecharon que no había nadie para hablar bien sobre todo lo que la castaña había estado ocultándoles.

–Y así fue como pasó todo –decía Hermione–. Después de tratarlo me di cuenta de que me había enamorado de él, nos hicimos novios, Y pues... No es que haya sido una inconsciente, simplemente salí embarazada. Pero te lo aseguro, Ginny. Draco no es tan malo como todos lo creen, lo fue, eso no lo voy a negar; pero está intentado cambiar.

Su amiga escuchó la historia sorprendida, ella y Harry hacían preguntas ocasionales, y no podían creerlo, ella y el rubio contaba la historia con la misma ilusión en la mirada.

–Lamento mucho no haberlo dicho antes –se disculpó la chica.

–No pasa nada –dijo Harry animándola.

–Si, Herms... Lo importante es que, ya sabes... Es que él te haga feliz y que estés feliz tu también.

–Sería más feliz si mi bebé no estuviera en peligro con cada respiro que doy, pero no te voy a negar que me siento afortunada, quiero a Draco con todo mi corazón y doy gracias por tenerlo a mi lado apoyándome y haciéndome feliz... A su manera, claro.

Cuando la chica estaba diciendo esto, Ron entró a la sala común y observó a los presentes.

Harry de inmediato recordó lo hablado con Draco y se levantó con intensiones de proteger a Hermione de cualquier cosa que pudiera alterarla.

–Todo suena perfecto ¿No? –dijo con tono irónico el pelirrojo dirigiéndose a donde estaban y sentándose frente a Hermione con una sonrisa fingida–. Pero hay varias cosas que... Simplemente no encajan, Hermione... ¿Cómo lo van a tomar sus padres, por ejemplo?, ¿Te aceptaran a ti y a ese hijo?, ¿Querrán que Malfoy esté contigo sabiendo que no eres de su misma clase social? o peor... ¿Sabiendo tu estatus de sangre?

Hermione sintió un mareo repentino, tenía la sensación de que toda la sangre había huido de su rostro y sintió un aprensivo nudo en la garganta; pues ella ya se había formulado esas preguntas y muchas más cientos de veces...


Aquí les dejo un nuevo capítulo! :3

Espero de verdad que les haya gustado!, Tengo que agradecerle mucho a los lectores y a los que comentan! He recibido muy buenos comentarios sobre la historia, Muchas gracias de todo corazón, que bueno que les esté gustando :3

Nos leemos en el próximo!

Cuídense

Andy:3