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Embarazo de Alto Riesgo — capítulo 8

–¡Cállate, Ron! –dijo Harry de inmediato–. Eres mi amigo, ¡Pero no voy a permitir que sigas molestando a Hermione!, ¡Por poco la perdemos!, Y ahora que está de vuelta no quiero que ella esté mal otra vez.

–De todas formas yo ya la perdí, Harry –murmuró enojado y melancólico–. No me malinterpretes, que gusto que estés bien, Hermione. Es sólo que te estás equivocando en todo lo que haces, y me decepciona que seas precisamente tú la única que no se da cuenta. A mi no me importaría nada, lo dejaría todo por ti, mi familia te adora y estaría feliz, conmigo no tendrías de que preocuparte ni tendrías nada que ocultar ni disimular; sólo considera que esto no te estuviera pasando conmigo. Todo lo ves bien ahora, pero ¿Qué va a pasar cuando se empiece a notar tu embarazo?

Con la mirada perdida el pelirrojo se retiró a su habitación, los chicos lo vieron irse. Ginny tenía una cara de profunda decepción, Hermione comenzaba a llorar en silencio, y Harry se apresuró para ir tras Ron.

–Iré a hablar con él de una vez por todas para aclarar todo esto –dijo el chico decidido.

Harry subió a su habitación, dejando a Hermione en compañía de Ginny.

–¿Cómo te sientes? –preguntó Ginny algo preocupada.

–Estoy bien, no te preocupes –mintió Hermione–. Es sólo que me duele todo esto.

–Imagino que así es –la consoló su amiga–. Deberías subir a descansar, no quisiera que de nuevo te pusieras mal.

–Gracias Ginny –comentó la castaña con cariño–. Por todo, a pesar de que tu siempre quisiste que Ron y yo termináramos juntos estás aceptando lo de mi embarazo y me estás apoyando, eres una amiga increíble.

–Comprendí que la única que puede tomar decisiones sobre tu vida amorosa, eres tú –dijo su amiga pensativa–. Yo sólo quiero verte feliz y bien, aunque no sea con mi hermano.

Ambas se abrazaron, y se dirigieron al dormitorio de las chicas para que Hermione pudiera descansar.

–¡Te verás Preciosa en unos meses más! –dijo con emoción la pelirroja subiendo las escaleras.


–¿Entonces era sólo eso? –preguntó Blaise levantando una ceja– ¡Vaya! Tanto misterio sólo por una chica, Draco... Vaya que esta vez si te pegó duro, tanto misterio y todo porque tienes una nueva conquista.

Draco no había entrado en detalles con su amigo, prefería no contarle mucho, sabía que tenía que hacerlo, pero no se sentía preparado para contarle todo aún.

–Así es –se limitó a decir– Pero no es ‘sólo una chica’, ella es LA chica, Blaise. Y no debes decir nada a nadie, eres el primero a quien se lo digo.

–Pero... ¿Porqué? –se extrañó Blaise, sabía perfectamente que ese comportamiento no era normal en el rubio–. ¿Hay algo malo con la chica?, ¿Quién es ella, Draco?

–No te lo diré, y no hay nada de malo con ella –respondió a la defensiva frunciendo el ceño–. Es que... Ella ya es mi novia, y... De verdad la quiero, y no quiero que se sepa aún lo nuestro, así de sencillo. Además no es de nuestra casa, por eso no es conveniente que se sepa esto todavía.

–De acuerdo –se limitó a decir Blaise.

Siguieron conversando, pero después de un rato el moreno se retiró para terminar sus deberes.

Draco estaba muy cansado, se desvistió para dormir con la menor cantidad de ropa posible, y cuando estaba a punto de acostarse a dormir en su cama, notó que había un papel tirado junto a su ropa.

–¿Pero que...? –dijo para si mismo tomando el papel en sus manos.

Una lista.

LA lista.

Se sintió como un completo idiota al haber olvidado revisar la lista que le habían dado en San Mungo.

Bostezó con mucho cansancio y observó el mediano papel que tenía entre sus pálidos dedos.

Cuidados durante el embarazo

Embarazos peligrosos, riesgosos o de cuidado:

– Evitar situaciones de estrés.

– No realizar ningún tipo de esfuerzo.

– No ingerir alimentos muy pesados o muy condimentados.

– No subir y bajar muchas escaleras.

– No utilizar ropa muy ajustada.

– No estar en contacto con Pociones peligrosas ni de aroma muy fuerte.

– Alimentarse siempre correctamente.

– Dormir bien y tomar al menos una siesta a lo largo del día.

– Evitar emociones muy fuertes o impactantes.

– No usar la desaparición a menos que sea estrictamente necesario.

– No realizar hechizos muy poderosos.

– No tener relaciones sexuales a lo largo del embarazo.

– Acudir inmediatamente con un especialista si se presenta cualquier tipo de molestia.

– Evitar discusiones o sobresaltos.

– Estrictamente prohibido montar escobas o criaturas mágicas.

Sintió que la preocupación lo invadía, eran muchos cuidados.

Con un movimiento de varita hizo siete replicas exactas de aquel papel.

Pensaba dárselas a los que sabían del embarazo y estaban dispuestas a colaborar para que todo estuviera bien.

Hermione, Harry, McGonagall, la Señora Pomfrey, su elfo doméstico Poky, Ginevra Weasley, y aunque odiara admitirlo... Al menos como una advertencia o una prevención a cualquier futura estupidez, tendría que darle una de las listas a Ron Weasley.


Cuando amaneció, Hermione estaba algo inquieta, había descansado, pero no podía sacarse del pensamiento las palabras de Ron.

¿Cómo lo iban a tomar los padres de Draco?, ¿La aceptarían a ella y al bebé?, ¿Querrían que Malfoy siguiera con ella sabiendo que no era de su misma clase social? ¿Sabiendo que era una Sangre sucia?

Ella no era tonta, ya se había hecho esas mismas preguntas mucho antes de que su pelirrojo amigo las exteriorizara.

Aunque Draco le asegurara que todo iba a estar bien, lo cierto era que no podía estar segura de ello.

Se levantó de su cama dispuesta a alistarse para las clases, pero sintió un mareo muy fuerte y decidió tomarse las cosas con calma.

Cuando Harry estaba esperando a la chica en la sala común, se sorprendió bastante de que estuviera tardando más de lo normal, por lo que preguntó a la primera chica que vio.

–Disculpa... ¿Está arriba Hermione Granger?

–Pues... –respondió tímidamente la joven– Si, hace un momento la vi, pero no se ha cambiado aún, está en cama con muy mala pinta, creo que está enferma o algo por el estilo.

–Gracias –dijo Harry saliendo de la sala común con mucha prisa.


Draco había dormido tranquilamente, pero aún así sentía que necesitaba unas horas más de sueño, por lo que al levantarse de la cama dio un bostezo tan enorme que parecía que se iba a tragar la habitación.

–¡Vaya, Draco! –dijo Blaise acomodándose la corbata del uniforme frente al espejo–. Hasta el sueño te roba esa novia tuya.

–¿Qué hora es? –preguntó Draco de mal humor frotándose los ojos.

–Hora de bajar a desayunar, las clases inician en una hora.

Con toda la pereza del mundo, Draco se levantó y comenzó a preparar lo necesario para sus clases.

–Busco... Busco a Draco Malfoy –dijo alguien tocando la puerta del dormitorio.

–Adelante –dijo el rubio sin prestar mucha atención.

–Un chico de Gryffindor me entregó esto para Draco Malfoy –dijo con timidez un Slytherin de segundo año.

–¿Un Gryffindor? –preguntó extrañado Blaise.

El rubio ignoró la pregunta de su amigo y tomó el pequeño pergamino que el alumno de segundo le dio.

–Gracias –dijo simplemente.

El pequeño Slytherin no dijo nada y salió corriendo de ahí.

El rubio tomó el pequeño pedazo de pergamino y no reconoció para nada la letra, así que leyó con mucha curiosidad:

Ella se puso ligeramente mal, no supe que hacer pero ya avisé a la S. Pomfrey, puede que no asista a clases hoy, pero está bien, no es nada grave, sólo necesita descansar un poco más. Sólo te aviso para que no te alarmes si no la vez a lo largo del día.

Te repito, ella está bien.

P.

¿P.?

Potter.

Claro. Para Potter era muy fácil decirlo, pensó el rubio. No era su novia la que estaba embarazada de alto riesgo, ni era su hijo el que estaba en peligro.

Arrugó el pergamino y lo colocó en el bote de la basura de la habitación, tendría que hablar con el elegido y aprovechar para darle de una vez su lista para que estuviera al pendiente de los cuidados que requería Hermione en su embarazo.

–¿Y? –preguntó Blaise viéndolo con curiosidad.

–No seas metiche, Blaise –se limitó a decir el ojigris con una sonrisa burlona–. O poco te faltará para convertirte en Pansy.

Los dos rieron ante ese chiste y siguieron preparando sus cosas para ese día.

Draco se apresuró a alistarse para bajar a desayunar, y tras tener todo listo fue al baño a cepillarse los dientes.

Su moreno amigo, con mucha astucia esperó a que Draco se fuera para hurgar en el basurero y sacar el pequeño pergamino.

“Ella se puso ligeramente mal, no supe que hacer pero ya avisé a la S. Pomfrey, puede que no asista a clases hoy, pero está bien, no es nada grave, sólo necesita descansar un poco más. Sólo te aviso para que no te alarmes si no la vez en clases o a lo largo del día.

Te repito, ella está bien”

P.

Leyó varias veces la nota, sin duda estaba ligada a la reciente noticia que su amigo le había confesado, su novia.

¿Quién era ella? ¿Se encontraba enferma? ¿Era por eso por lo que Draco parecía tan preocupado últimamente? ¿Por qué no confiaba en él si eran tan buenos amigos?

Esa y mil preguntas surgieron en la cabeza de Blaise cuando guardó la nota en uno de sus bolsillos al ver que su amigo regresaba.

–¿Bajarás ya a desayunar? –preguntó el rubio.

–Si, vamos –afirmó.

Guardó bien la nota en el bolsillo, y en su cabeza se puso a atar algunos cabos sueltos:

Un Gryffindor había sido quien le había mandado la nota, eso significaba que su novia tenía muchas probabilidades de pertenecer a esa casa, tal vez por eso Draco no quería que se enterara nadie aún.

Decía también, que le avisaban para que no se alarmara si no veía a la chica en clases. Tal vez quería decir que la chica de Gryffindor que faltara a clases ese día era la novia de Draco; o tal vez la chica era de otra casa y un Gryffindor había llevado la nota. Tenía que seguir investigando y atando cabos. Ese día los de Slytherin compartirían clases con Gryffindor, ahí se daría cuenta.

¿Y quien rayos era ‘P’?

Con esas deducciones y preguntas Blaise acompañó a su amigo a desayunar y a clases, dispuesto a descubrir lo que Draco ocultaba con tanto hermetismo.


¡Hola!

Espero les haya gustado el capítulo de hoy :3

Me dará mucho gusto leerlos en sus comentarios!

Gracias por leer la historia y por comentarla, no saben lo halagada que me siento de que les esté gustando mucho! :3

Espero estén bien, cuídense mucho 

y nos vemos aquí pronto! ;)

Andy:3