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Embarazo de Alto Riesgo — capítulo 9

Las semanas pasaban, y Hermione comenzaba a subir un poco de peso, su vientre comenzaba a abultarse un poco, lo cual casi no era notorio debido al uniforme.

Harry la acompañaba del brazo a todos lados, pues había querido cuidar de ella muy de cerca después de enterarse por la lista que le había dado Draco de que los cuidados que ella necesitaban eran muchos y debían seguirse al pie de la letra.

Aunque Draco agradecía mucho el gesto, se moría de celos en algunas ocasiones, pues quería ser él quien caminara del brazo de la castaña por todo Hogwarts; y a decir verdad, se habían desencadenado una serie de problemas:

Medio castillo tenía la idea de que Harry engañaba a Ginny con Hermione, la pelirroja no parecía molesta ni mucho menos, porque conocía los motivos de Harry para cuidar tanto a su amiga, pero eso era algo que no podía explicarle a nadie pues la condición de la castaña era un secreto que sólo pocos conocían.

Los de Slytherin aprovechaban cada ocasión que podían para burlarse de la "pareja", y eso hacía enojar bastante a Draco.

Hermione estaba algo preocupada, pues pronto su embarazo comenzaría a notarse y no se había puesto a pensar en lo que diría y lo que más preocupada la tenía era que ni sus padres ni los del rubio estaban enterados aún.

Ella había tenido unas semanas tranquilas pues Harry se había encargado de mantener a Ron al margen. Se reunía con ellos a desayunar, y tenían cortas conversaciones superficiales, pero cada vez que el pelirrojo quería tocar algún tema delicado Harry simplemente no se lo permitía. Hermione nunca había sido rencorosa, y estaba en proceso de perdonar a Ron si él seguía esforzándose.

Ron estaba molesto, tanto que cuando el rubio le entregó la lista de los cuidados que requería Hermione casi le da un puñetazo en la cara. Era verdad que se había portado como un completo idiota y que por su culpa Hermione había estado en peligro de perder a su bebé en más de una ocasión, pero de verdad se sentía arrepentido y eso nadie parecía notarlo.


Ese día de la semana parecía particularmente tranquilo, los de Gryffindor y Slytherin compartían la clase de encantamientos, es por eso que aprovechando que Harry había ido a su habitación por un libro olvidado y que ya todos los alumnos se encontraban dentro del aula, Ron interceptó a Hermione en el pasillo mientras ella estaba esperando a que Harry regresaba.

-Hermione... -susurró con suavidad anunciando su llegada.

La chica al verlo se sorprendió, pues sabía que siempre que Ron trataba de abordarla cuando estaba sola significaba que quería hablar de temas delicados que podrían causar en ella algún sobresalto, lo cual le hacía mal al bebé.

-Ron, no creo que sea un buen momento ¿Sabes? -comentó lentamente y tratando de sonreír- Tenemos clase en unos minutos, y lo cierto es que...

-Tenemos que hablar -dijo interrumpiéndola con suavidad.

-Si, si -accedió nerviosa-. Si quieres cuando Harry llegue podemos...

-Por favor -suplicó el pelirrojo con anhelo.

Hermione no dijo nada y asintió con seriedad.

-Hermione, tenemos que hablar de... De tu embarazo -murmuró Ron haciendo un esfuerzo sobrehumano de permanecer tranquilo.

-Lo siento, no es algo de lo que quiera hablar precisamente contigo -comentó la castaña con resentimiento.

-Quiero pedirte perdón -dijo el pelirrojo con cuidado.

-¿De verdad? -preguntó la castaña con algo de incredulidad.

-Si -afirmó Ron-. Lo cierto es que reaccioné muy mal ante la situación, es sólo que realmente no supe como reaccionar, lo siento. Yo... Sabes mis sentimientos hacia ti, y eso incluye apoyarte en todo, lo siento en verdad.

La castaña se enterneció ante tales palabras, y lo cierto era que Ron había hecho todo lo posible por conseguir su perdón.

-De acuerdo -dijo la chica-. Esto ya duró lo suficiente. Te perdono.

Al decir esto el chico abrazó a su amiga, y se dio cuenta de que era mucho peor perderla completamente a que fueran sólo amigos.

Ella correspondió a su abrazo con cuidado, y deseó que el pelirrojo estuviera hablando de corazón.

La sangre de Hermione se heló de inmediato al escuchar que alguien reía a carcajadas, y fue cuando ambos voltearon a ver...

-Vaya, vaya -dijo con tono burlón Pansy-. Esta noticia es oro puro, ¿Tú embarazada, Granger?... Debo decir que me sorprende, ¿Qué dirá toda la escuela cuando se entere?

Hermione no contestó...

Todo pasó muy aprisa, Harry vio la escena y salió corriendo a donde se encontraba su amiga al verla pálida de pronto. Ron la sujetó al ver que estaba a punto de desvanecerse, y Draco desde su asiento al voltear la vista hacia afuera del aula y ver a Pansy platicando con Hermione haciéndola palidecer, salió de inmediato en su ayuda.

-¡Entra de una buena vez al salón! -dijo Draco jaloneando a Pansy hasta que estaban casi entrando al aula.

-¡Me lastimas, Draco! -se quejaba ella sorprendida por el repentino comportamiento de su amigo-. ¿Qué está pasando?

-¡Necesito hablar contigo, torpe! ¡Entra YA! -le gritó con una voz que le pondría los bellos de punta a cualquiera.

La Slytherin no respondió, miró a Draco con una mezcla de extrañeza y temor en su mirada y en silencio se apresuró a entrar en el aula.

En cuanto ella entró al aula el rubio cerró la puerta de golpe sin entrar, y observó con preocupación a Hermione.

-¿Hermione, estás bien? -preguntó el ojigris con mucha preocupación acercándose a ella.

-Que pregunta tan estúpida, Malfoy -dijo Ron también preocupado-. Es obvio que no se encuentra bien.

-¿Qué sucedió? -preguntó Harry lentamente- Cuando me fui todo estaba perfecto.

-SU amiguita es lo que sucedió -contestó Ron apuntando con la cabeza al Slytherin mientras sostenía a Hermione semi-desmayada para que no cayera.

-Draco -susurraron los pálidos labios de la castaña-. Ella lo sabe, Draco. ¿Qué va a pasar ahora?

-Tranquila, preciosa -dijo con calma el rubio acercándose a su novia-. No hay nada que no podamos superar, sólo... Deja que piense lo que vamos a hacer, tu enfócate en ponerte bien, en estar bien, ¿De acuerdo, linda?

Las palabras de Draco lograron en la castaña un efecto tranquilizante, pero aún así seguía preocupada.

-¿Qué va a pasar, Draco? -preguntó la castaña en un susurro.

-Tranquila, trataré de hablar con ella para que no se lo diga a nadie, ve con Potter y... Weasley a la enfermería, sabes que McGonagall entiende nuestra situación y no tendrá problema alguno con que faltes.

La chica no discutió, Ron la cargó en brazos y Harry los siguió.

-Estará bien -le comentó con amabilidad a Draco antes de irse.

El rubio no contestó y los observó hasta que dieron vuelta en el pasillo.

-¿Qué hace aquí afuera, joven Malfoy? -preguntó la profesora haciéndose presente.

-Hermione se puso mal, por eso no entrará a la clase, Potter y Weasley la acompañaron a la enfermería -se limitó a decir.

-Ya veo... -susurró McGonagall con cara de preocupación-. Bueno... Entre.

Los dos entraron y Draco localizó a Pansy con la mirada, estaba platicando muy misteriosamente con sus compañeras de cuarto, así que él la tomó del brazo, la jaló hasta un pupitre vacío y se sentó a su lado. Algunos observaron la escena extrañados.

-¿Qué está sucediendo, Draco? -preguntaba la chica- ¿Por qué estás actuando tan raro?

-Llegando a la sala común necesito hablar contigo -se limitó a decir el ojigris.

-Como quieras... Oye, ¿Sabías que Granger está embarazada? -preguntó la chica susurrándole al oído.

Draco sintió que algo pesado le caía en el estómago al escuchar esa pregunta.

-¿Y tu cómo sabes eso? -preguntó.

-Escuché que Weasley se disculpaba con Granger por no haber tomado bien la noticia de que estaba embarazada o algo así, el caso es que...

-El caso es que no quiero escuchar tu irritante voz hasta no llegar a la sala común, y de esto no digas ya más -exigió interrumpiéndola.

La clase transcurrió normal; y al salir, Draco se dirigió a la sala común acompañado de Pansy y de Blaise.

Al no haber nadie comenzó a hablar:

-Tengo algo que decirles.

Blaise permanecía callado y sonriendo de una forma algo estúpida, Pansy parecía particularmente emocionada.

-Antes de que nos digas lo que nos tienes que decir... ¿Qué opinas al respecto, Draco? -preguntaba Pansy burlona-. ¿No es Granger una estúpida por dejarse embarazar?... Vaya, apuesto a que lo hizo para amarrar al pobre imbécil del padre, aunque ¿Sabes qué...? ¡Que horror!, resultó ser una cualquiera, hace a penas unas semanas estaba paseándose por todo Hogwarts con Potter, y ahora resulta que es Weasley quien está preocupado porque reaccionó mal ante la noticia... yo creo que ella es de lo peor... ¿El engendro será de Potter o de Weasley?... ¿Tú que opinas, Blaise?, ¡A que no lo sabías!, ¡La Sangre-sucia está embarazada!

-¡Cállate! -gritó Draco interrumpiéndola furioso sin poder soportar más toda esa situación.

Lo hacía enojar mucho todo eso, pero las palabras de la Slytherin fueron la gota que derramó el vaso.

-¡No te atrevas a hablar mal de Granger nunca más! -gritó el rubio lleno de ira.

-Pues habla de una vez -dijo Blaise levantándose de su asiento-. De haberlo dicho antes yo te hubiera ayudado para que todo esto no hubiera pasado.

-¿De qué hablas? -preguntó Draco confundido olvidándose de su enojo por un momento.

-Actúas raro, me confiesas que tienes novia y que no quieres que nadie lo sepa, te niegas a decirle a tu mejor amigo su nombre, pareces siempre cansado y preocupado, te llega una nota misteriosa de un Gryffindor (que por cierto leí y debo decir que no me arrepiento de haberlo hecho), aquel día la única que faltaba en la clase era Granger y la misteriosa 'P' por mi vida estoy seguro que significaba Potter, ¿no?. Y ahora llega Pansy diciendo que Hermione Granger está embarazada... Y por Merlín santísimo, ¿Qué clase de amigo sería si no me doy cuenta de las miradas que le das en todas las clases que tenemos con Gryffindor o en las comidas en el gran comedor?

Draco se quedó como una estatua, sintió un cálido sentimiento al saber que su mejor amigo se preocupaba por él, pero estaba totalmente disgustado al sentirse espiado.

Pansy paseaba la mirada de un chico al otro, sin entender nada en absoluto.

-¿Y por qué diablos actuaste todo este tiempo como si no supieras nada? -preguntó el rubio perdiendo la paciencia.

-¡Porque eres mi mejor amigo! estaba esperando a ver si te dignabas a decírmelo tú, además eran simples teorías -confesó Blaise.

-¿Me quieren explicar de que demonios están hablando? -se exaltó la chica.

-Déjame aclarar esto para ti, Pansy -murmuró Blaise-. Draco está saliendo con Hermione Granger.

-Y el hijo que ella espera no es ni de Potter ni mucho menos de Weasley... El hijo que ella espera es mío -terminó de decir Draco con orgullo observando a su amiga que tenía cara de horror.

-¿¡Qué clase de absurda broma es esta!? -gritó con cara de asco.

-Ninguna, y si te quieres seguir considerando mi amiga no quiero que ofendas a Granger nunca más y que la dejes tranquila -dijo Draco con cuidado.

Se sentó junto a ella, y les pidió a ella y a Blaise que escucharan con calma la historia completa antes de juzgar. Esa historia que ya se había acostumbrado a contar.

Les contó cada detalle y respondió a sus preguntas.

-Entonces... ¿Tus padres no lo saben? -preguntó Blaise despacio.

-No, queremos primero informarle a sus padres, y mucho después a los míos.

Pansy no decía nada, estaba como en estado de Shock y sin poder dar crédito a lo que había escuchado. 

Lloraba, de tristeza, rabia y coraje.

Ella había amado por muchos años a Draco y le parecía injusto lo que estaba pasando.

-Y algo más... Pansy -dijo Draco concentrándose en la chica- No quiero que se lo digan a nadie.... No SE lo digas a nadie, por favor.

-Yo... Lo siento -dijo la chica algo nerviosa-. Ya se lo he dicho a alguien.

-¿¡QUE!? -saltó Draco de inmediato.

-Se lo dije a las chicas de mi dormitorio... En clase de McGonagall, en cuanto me enteré. Pero lo hice porque no sabía nada de esto, además ¿Qué caso tiene ocultarlo si según falta poco para que se le note?

Draco estaba molesto, pero sabía que ya no había más nada que hacer.

-¿Al menos cuento con ustedes para que dejen a Hermione en paz?

-Absolutamente -dijo Blaise-. Aunque sigo molesto por que no me lo dijiste.

-No... No lo sé -respondió su amiga con rabia en la mirada.

-¿A qué te refieres con eso? -preguntó el rubio enojado.

-A que estoy enamorada de ti y tu los sabes, ¿y quieres que así de sencillo acepte a mi rival?

-No hay rivales en esto, Pansy -confesó Draco- Yo LA AMO, así de simple.

-Como quieras... Pero no me pidas de la nada que acepte esto tan fácilmente.

Se levantó sin despedirse y se dirigió a su dormitorio.

-Los mismos dramas de siempre con las chicas, Draco -dijo Blaise burlón-. Al menos eso no ha cambiado.

-De verdad siento no haberlo dicho antes -confesó de corazón el rubio.

-No te preocupes por eso ya... Cielos, ¡no puedo creer que seré tío!

Siguieron platicando sin darse cuenta de que Pansy estaba escuchando todo, y su mente comenzaba a maquinar una pequeña idea perversa. Tal vez, y sólo tal vez, ella debía hacer algo al respecto, o al menos debía intentarlo... 

Ya en su habitación se calmó un poco y decidió ir a dormir.

*"¿Qué tan riesgoso será el embarazo de la Sangre-sucia?... Tal vez un día de estos decida averiguarlo por mi misma" ,*y con este horrible pensamiento cruzando por su mente, se quedó dormida.