La verdadera elegida. — capítulo 14
¡Holaaaa! Bueno, pues aquí os dejo el capítulo. Es un poco bastante corto, pero casi no he tenido tiempo, no me matéis. En fin, os prometo que el próximo capítulo será mejor ¿Vale? Otra cosita más: ¡50 PERSONAS TIENEN MI HISTORIA AGRAGADA A FAVORITOS! Muchas, muchísimas gracias a todos, de verdad. Y, para terminar, os informo de que llevamos 37 comentarios y al que haga el comentario número 50 le haré una dedicación especial del capítulo. Besos a todos****J
Esa noche no dormí bien. Tuve mucho en que pensar. Además de que Theo me había enviado una carta en la que ponía que Cedric iba a ir con él al baile. Me alegré mucho por él. Aunque no me esperaba que Cedric fuera homosexual… Ahora entendía por qué Cho y él cortaron…
-¡¡¡HERMIONE LEVANTATE AHORA MISMO!!!
Me levanté de un brinco de la cama sobresaltada y miré a Allyson que parecía estar de los nervios. Ella era la que había gritado, claramente.
-¡¿Qué?! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Voldemort?! ¡¡¡Corre, coge tu varita y huyamos!!! ¡¡¡No, espera!!! ¡¡¡Tenemos que salvar a Malfoy!!! ¡¡¡Y a Fred!!! ¡¡¡Y a Harry, Ginny, Luna y Ron!!!-Grité.
Para mi sorpresa, Allyson no se movió. Cogí yo las dos varitas y empecé a tirar de ella para que nos fuéramos a salvar a los demás.
-¡ALTO!-Gritó Allyson. La solté y la miré confundida-¡Nunca he dicho nada de Voldemort!
No lo entendí a la primera, aún seguía un poco dormida, pero tras pensar un rato me di cuenta de que Allyson en ningún momento había dicho que Voldemort estuviera atacando la escuela, que simplemente me había gritado que me levantase y yo me había puesto histérica. Genial, Hermione, enhorabuena. Acabas de conseguir que tu demencia llegue a niveles insospechados. Tranquila. Respira. Muy bien.
-Cierto, perdona. ¡¡¡Es que me has asustado!!! ¡¡¡Es culpa tuya!!!-Grité. Allyson rodó los ojos.-Bueno, ¿Qué pasa? ¡Antes parecía que te iba a dar un ataque!
-¿Qué que me pasa? ¿No es obvio? ¡Esta noche es el baile! ¡Solo nos quedan cinco horas para arreglarnos!
-Primero, no nos quedan cinco horas para el baile, aún es por la mañana. Segundo, en caso de que nos quedaran solo cinco horas… ¿¡Te parecería poco!?
-Primero, si quedan cinco horas cariño. Son las tres y media. Y segundo, ¡Por supuesto que me parece poco tiempo!
-¿¡Qué!? ¿¡He dormido hasta tan tarde!? Menos mal que hoy no hay clases… ¿Y por qué dices que es poco tiempo?
-A ver, haz cuentas genio. Tardas media hora en ducharte y secarte el pelo y yo igual. Tardamos una hora en bajar a comer y hablar con Theo un rato. Ya son dos horas, más otra hora para vestirnos y peinarnos…
-Son tres horas.
-¿Y las otras dos horas?
-Te lo contaremos Theo y yo en el comedor.
Allyson y yo bajamos con lentitud al gran comedor. Nos sentamos junto a Theo que no paraba de lanzarse miraditas con Cedric. Allyson hizo lo mismo pero con Blaise.
-Oye Hermione…-Me dijo Theo lanzando una significativa mirada a Allyson, la cual asintió.
-Dime.-Dije sin prestar atención mirando con cara de asco una especie de crema verde con tropezones negros.
-Es que… Yo… Bueno… Esto… Emmm…-"Dijo" él.
-Anda, calla tartamudo. Ya se lo digo yo.-Dijo Allyson que ya estaba impacientándose.- Verás Hermione, Theo y yo queremos ir con nuestras parejas para el baile a Hosgmade hoy para… Bueno, el caso es que es en plan cita. Son las dos horas de las que te hablé antes. Es decir, que no puedes venir. Lo siento, pero hay cosas que una tiene que hacer solita.-Dijo a la vez que me guiñaba un ojo.-Podrías venir si fueras con Malfoy en plan cita.-Abrí la boca para protestar, pero Allyson me interrumpió.-No, no me lo digas. -Se aclaró la garganta e imitó mi voz.-No. Ni hablar. Nunca. ¡Es Malfoy! ¡Un maldito hurón oxigenado del que estoy completamente enamorada pero que no me da la realísima gana de admitirlo!
No contesté. Sabía que dijese lo que dijese, Allyson no iba a cambiar de opinión. Aunque al parecer, Theo se lo tomó bastante bien, dado que se estaba riendo a carcajada limpia. De repente, el profesor Dumbeldore hizo un comunicado.
-Lamentablemente, el baile que se iba a celebrar este viernes, no se va a poder celebrar por varios motivos.-Dijo el director.
-¡¡¡¡¡¡BIEN!!!!!!-Grité levantándome de la silla y dando pequeños saltitos de emoción. Todo, y digo TODO el alumnado me lanzó una mirada de odio.
Me senté ruborizada deseando que la silla me comiera. ¿¡Que mierda de magia era aquella, que si deseabas que una silla te tragara, no lo hacía!? Todos los alumnos (menos yo) empezaron a protestar enérgicamente.
-Sin embargo,-Continuó Dumbeldore haciendo caso omiso de lo que había pasado.- el baile se celebrará de todas formas en navidad.
Toda la sala estalló en vítores y aplausos mientras yo me cruzaba de brazos con una mueca en la cara.
Nos fuimos a la sala común que estaba desierta, y pasadas unas horas, en las que estuve escuchando como se quejaban mis amigos porque el baile había sido aplazado, Allyson y Theo se marcharoncon sus respectivas parejas de baile a Hosgmade mientras yo me quedaba sola en el castillo. Bueno. Sola y con 500 alumnos más con los que no pretendía intercambiar una sola palabra. En medio de la tarde, me llegó una carta. Era de mi madre. La carta tenía zonas húmedas, así que supuse que había estado llorando cuando escribió la carta. Al igual que desde lo que pasó con mi padre… La letra estaba un poco borrosa por las lágrimas, pero la conseguí leer perfectamente.
Querida Herms:
Verás cielo, me preguntaba si te gustaría pasar las navidades conmigo. Es que sin tu padre aquí… Me siento un poco sola. Por favor, respóndeme en cuanto puedas.
Jane Granger
Me fijé en que mi madre seguía usando el apellido de mi padre. Suspiré. Aún no se habían divorciado. No conseguía entender por que no. Bueno, en realidad eso si lo entendía. No se divorciaban porque mi madre aún pensaba que lo podían solucionar. Lo que no entendía es como mi madre podía seguir estando enamorada de una persona como mi padre. Volví a suspirar. La verdad es que mi madre me daba un poco de pena. Definitivamente iría con ella. No me apetecía quedarme en Hogwarts en navidad…Además, así pasaríamos más tiempo juntas y por si fuera poco ¡me libraría del baile! Saqué un pergamino y una pluma y me dispuse a responder la carta. Entonces me dí cuenta de algo.Mi cumpleaños era el 21 de octubre en realidad. Y para navidades ya habría dado ese gran cambio que dijo Dumbeldore. Quizás no debería pasar las navidades con mi madre. No. Eso solo son tonterías. Me puse a escribir la carta.
Querida mamá:
Me encantaría pasar las navidades contigo, hace mucho que no las paso en familia, la verdad. Me haría mucha ilusión. Nos veremos pronto.
Hermione Granger
Metí la carta en un sobre y se lo dí a la lechuza negra que la había traído. La lechuza salió volando y no paré de mirarla hasta que la perdí de vista. Miré la hora. Las ocho y media de la tarde. A esta hora habíamos quedado Malfoy yo para ir al baile. ¡Menos mal que se había aplazado! Hablando del rey de Roma. Malfoy apareció por las escaleras que daban al cuarto de los chicos. ¿Por qué cojones ese rubio estaba en todas partes?
-Vaya, Granger. Eres muy puntual.-Me dijo con su típica sonrisa de medio lado.
-Gracias. Pero me temo que no te estaba esperando hurón. El baile se ha aplazado, ¿Recuerdas?
-El baile se ha aplazado.-Repitió el.-Pero NUESTRO baile no.
-¿Qué?
Malfoy no respondió. Se acercó lentamente a mí. Hizo un gesto con la mano y de repente una música lenta. Me cogió de la cintura. No me resistí. ¿Para qué? Al final siempre pasaba lo mismo. Sin pensarlo dos veces, rodeé su cuello con mis brazos y empezamos a bailar. Al principio tontamente. Tanto a mí como a él se nos escapaban un par de risas cada dos por tres. Pero luego, nos miramos directamente a los ojos y… Todo se desvaneció. Solo estábamos él, yo y la música. Ni tiempo, ni preocupaciones, ni pensamientos estúpidos, ni nada. Simplemente nosotros bailando al compás de la música. Todo era… ¿Mágico? Si. Esa era la palabra perfecta para definir aquello. De repente la puerta de la sala común se abrió, entrando por ellaBlaise, Theo y Allyson. Me separé de Malfoy lo más rápido que pude, pero ya nos habían visto.
-Ohhh, que bonito.-Dijo Blaise lanzando una mirada significativa a Malfoy.
-Cierra la boca, imbécil.-Le espetó el rubio.
-Por dios, Draco. No seas así. Con lo bonito que es el amor.-Dijo Theo.
-¿Amor? ¡Ja!- Malfoy cruzándose de brazos.
-Pues el otro día cuando hablábamos de Hermione dijiste que…-Theo no pudo continuar. Blaise le tapó la boca con la mano.
-Dijiste que sacaba muy buenas notas y que seguro que copiaba. ¿VERDAD THEO?-Dijo Blaise lanzando una mirada asesina al aludido. Theo asintió enérgicamente asustado.
No sabía que estaba pasando. ¿Qué había dicho Malfoy en realidad sobre mí? ¿Y por qué no quería que yo lo supiera? Sin poderlo evitar, me sonrojé bastante. Solo quería salir corriendo. Al parecer, Allyson lo notó.
-Hermione, vamos a nuestra habitación ¿quieres?
-No hace falta que me lo digas dos veces.
Allyson y yo avanzamos a las escaleras que daban al cuarto de las chicas, pero de repente Theo gritó.
-¡No me dejéis solo con estos dos! ¡Me van a matar!
Ambas miramos hacía atrás y vimos como Malfoy y Blaise mataban al pobre Theo con la mirada.
-Vente con nosotras.-Dijo Allyson. La miré extrañada.
-Pero los chicos no pueden pasar a la habitación de las chicas. Hay un hechizo que lo impide.-Dije.
-Eso solo es en Gyffindor, tonta.-Dijo Theo riendo.
-Pues ahora por llamarme tonta no te dejo venir.-Dije. Theo me miró con cara de pánico.-¡Que era broma! Vente, anda.
Theo avanzó contento hacía nosotras.
- ¿Y que os hace pensar que vamos a dejar que se vaya?-Preguntó Malfoy.
-La simple razón de que como os atreváis si quiera a protestar os arrancaré los dientes de cuajo.-Dijo Allyson con una mirada desgarradora. Y, otra vez, mi amiga me vuelve a dar miedo.
Ni Malfoy ni Blaise se atrevieron a contestar. Los tres subimos al cuarto de las chicas. Me tiré en mi cama y Allyson en la suya. Theo se sentó en la cama de Allyson.
-Confiesa.-Me dijo Allyson.
-¿Qué?-Pregunté confusa.
-¿Qué pasó anoche con Malfoy?
Mis mejillas se volvieron tan rojas como el pelo de Fred. Les conté TODO.
-Lo sabía. Sabía que ese rubio sentía algo por ti.-Dijo Allyson sonriendo triunfante.
-Cállate, anda.-Dije. No quería hablar del tema.-Theo, ¿Qué te dijo Malfoy sobre mí?
-Lo siento Herms, no puedo decírtelo. Eres mi amiga pero él también lo es y se lo prometí.
-Pues si no lo dices por las buenas, lo dirás por las malas.-Dijo Allyson sonriendo de oreja a oreja. La rubia me guiñó un ojo y yo entendí lo que me quería decir.-¡A POR ÉL!
Tras el grito, Allyson y yo nos abalanzamos sobre Theo. Él había intentado huir, pero no le dio tiempo. Le atacamos a cosquillas durante una hora sin tregua. El tío no nos decía nada.
-Me rindo.-Dije tirándome otra vez en mi cama.
-¡Yo nunca!-Gritó Allyson, que seguía haciéndole cosquillas.
Miré el reloj. Eran las once.
-Allyson, es tarde, déjale marchar y ya lo seguirás torturando mañana.-Dije.
-Esta bieeen…-Dijo Allyson como la niña regañada por su madre.
Theo se fue a su habitación al cabo de un par de minutos. Allyson y yo nos quedamos discutiendo sobre si era bueno o malo que el baile se aplazara. Pero, a las doce nos entró el sueño, así que decidimos acostarnos. El día se me había pasado volando. Igual que todos los demás meses hasta llegar al 23 de diciembre. Era extraño, había pasado mi cumpleaños y no había notado ningún cambio. Pero, eso no era importante. Habían pasado un par de cosas. Malfoy seguía en el mismo plan, pero Fred y yo empezamos a salir el día de mi cumpleaños. El hurón oxigenado estaba más celoso que nunca. Me acurruqué en la cama pensando en que mañana era la víspera de navidad, y mañana me iba a casa de mi madre. Poco a poco, me quedé dormi