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Historia 138078 — capítulo 8

  1. Complicado.

++ADVERTENCIA- Este capítulo contiene escenas sexuales muy explícitas.

La mirada de Simon se paseo por la habitación, en una esquina, observando por la ventana, cerca del frigorífico se encontraba la nerviosa mundana bebiendo agua mineral, de vez en vez sus ojos regresaban a la habitación; en un extremo del sofá se encontraba Isabelle enrollando un dedo en su cabello lacio y negro, del otro lado, en el otro extremo estaba Rebeca Lewis, la hermana de Simon, observando a detalle el departamento, quizás buscaba a Jace, creyendo que Jessie era Clary, y aun cuando se le había ocurrido a Simon decir que era una prima lejana de Clary, Isabelle se nego. Por fin la mirada de Becky se enfoco en Isabelle.

-- Entonces...-- comenzó Becky.-- ¿Cómo se conocieron?.-- pregunto ella cruzando los brazos, Simon quiso responder pero a pesar de haber abierto la boca nada salía.

-- Simon es amigo de la novia de mi hermano adoptivo, nos conocimos sin querer, pero cuando mi hermano murió Simon me apoyo mucho con ello, me ayudo a recuperarme.-- dijo Isabelle mientras miraba severamente a Jessie, esta asintió, creyendolo prudente.

-- Y eres una cazadora de Sombras, como Clary.-- dijo Becky, nuevamente Simon deseo responder pero no pudo.

-- Si. Me encanta serlo, es algo natural de generación en generación, como ustedes ser el pueblo escogido de Dios.-- Isabelle sonrió, Simon se tensó, ¿parecía una broma o solo era un comentario?.

-- Eso es agradable, pero me parece que ser vampiro judío es mas complidcado.-- dijo Becky tomandolo como una broma.-- ¿Amas a mi hermano, Isabelle?.-- ante la pregunta la mirada de Jessie se enfoco en la conversación mientras Simon se sonrojaba. Le parecía que se trataba de una conversación en la que se pedía la dote de Simon para una boda.

-- No lo sé, pero ahora mismo lo aprecio, lo quiero y lo necesito cerca de mi.-- dijo Isabelle extendiendo sus largas piernas.-- Yo nunca he sabido nada del amor, no tuve buenos maestros, ¿sabes?, pero en este momento no quiero estar con nadie más.-- añadió mientras sus castaños ojos se enfocaban en Becky.

-- Debo asumir que son pareja, ¿novios?.-- pregunto la hermana de Simon mirando a su hermano, este titubeo.

-- No lo sé, creo que si, pero la verdad es que es... complicado.-- dijo Isabelle nerviosa. Simon se sorprendió de lo frágil que podía lucir algunas veces.

-- No te ofendas Clary, pero...-- la mirada de Becky se enfoco en Jessie, aun cuando a ella no le gusto que la llamasen así, esta la miro.-- Pero siempre note que algo podía surgir entre ustedes, y lo creí por mucho. Solo hasta este día me doy cuenta de que no es así, creo que Simon necesita a una persona como Isabelle.-- añadió sin dirigirse hacia nadie en especial.-- Me agradas Isabelle Lightwood, aun cuando termine tu relación con mi hermano, espero que seamos buenas amigas.-- agregó. En un solo movimiento muy rápido incluso para Isabelle, Becky se encontraba ya abrazandola con dulzura. Isabelle al principio se extraño, pero después de unos segundos correspondió el abrazo amablemente.

Simon no estaba muy seguro si sentirse feliz o aterrado, miro a Jessie, como un instinto buscando a Clary, mas esta se mostraba conmovida, bajo la mirada y continuo mirando por la ventana.  


Un suspiro atrajo la mirada de Jace, Clary lo acariciaba temblando, sus labios se separaban por segundos para unirse nuevamente. Un momento después, se encontraba en la cama con el peso de él sobre su cuerpo y sus labios besándola con avidez. Había olvidado que aun estaban mojados y habían empapado las sabanas por completo... Aunque a Jace pareció importarle muy poco, mientras deslizaba sus manos entre sus piernas hasta alcanzar la unión de sus muslos. Hundió un dedo en su interior y la acaricio de manera experta, sensual. Ella gimió en cuanto el hundió un segundo dedo, se movió en la cama mientras gritaba a causa de las sensaciones que se apoderaban de su cuerpo. Sentía su piel más sensible y su cabeza estallaría de un momento a otro. Unos segundos después, su mente quedo en blanco a causa del orgasmo que la llevó a un profundo abismo de emociones. 

El nombre de Jace emergió de sus labios y lo sintió temblar, mientras lo observaba contemplar con maravilla como ella llegaba al éxtasis. <> fue lo único que pensó Jace al verla correrse, sus mejillas sonrojadas, sus orejas rojizas, su rostro pacífico, sus labios palpitaban por un beso, sus pechos se movían sensualmente mientras ella respiraba. Ella aun estaba intentando recuperar el ritmo normal de su respiración cuando con la rodilla, él separó sus piernas instalandose entre ellas. Beso con suavidad sus labios, mientras se conducía con lentitud a su interior.

-- Clary... Va a doler... Siempre duele la primera vez de una mujer.-- murmuró contra su estómago mientras la besaba rozando su piel con los labios.

-- Lo sé.-- respondió con suaves jadeos. Jace observo sus ojos verdes y una idea atraveso su mente, ¿cómo no amarla?, Sebastián seguramente la amo desde que la vio por primera vez.

-- Seré muy cuidadoso, lo vas a disfrutar mucho.-- dijo Jace mientras sus labios recorrían las curvas de sus pechos ocultando con un alarde su miedo. Se sentía aterrado por hacerle daño, no había estado nunca con una virgen, no quería hacerlo, debía tener cuidado y él no quería eso; pero Clary era suya, nada le impediría tomarla con delicadeza y lentitud, ni su deseo ni su instinto. Clary pareció leer su mente, sus dedos acariciaron su cabello dorado.

-- Estaré bien. Lo prometo.-- dijo Clary de una manera suave. 

Ella dio un suspiro permitiendole comenzar. Jace sabía que era relativamente grande, le preocupaba que pudiera hacerle daño. Avanzó con lentitud y cuidado hasta llegar a la barrera de su virginidad. Apretó la mano de Clary justo al mismo tiempo en la que se adentró en ella hasta lo más profundo. Ella soltó un chillido de dolor involuntario, sintió las uñas de sus femeninas manos enterrarse en la carne de su espalda, la ancha espalda bien esculpida de Jace. Clary cerró los ojos con fuerza, ante el dolor repentino y sintió las lagrimas aproximarse hasta que se deslizaron por sus mejillas. Jace estaba inmóvil, ella temblaba debajo de él, cuando abrió los ojos pudo ver su expresión agónica.

-- Perdóname.-- Susurró Jace mientras limpiaba sus lagrimas.

-- Estoy bien.-- respondió ella besando los dedos de Jace que se aferraban a sus mejillas.-- Sigue... por favor... Jace. Todo irá bien después.-- añadió. Las palabras reaccionaron en su mente, habría mas veces y serían menos dolorosas y más , mucho más placenteras, todo lo que deseaba hacer para llevar al extasis a Clary, todo lo que sabía hacer para enloquecerla en una caricia,  así era la vida, así sucedería.-- Te deseo...Realmente te deseo, Jace... Herondale...-- agregó. Jace casi enloquecía al escuchar su nombre provenir de los labios de Clary, jamás pensó que ese nombre, que nunca significo nada para él, fuera tan valioso ahora.

Y con esas palabras  comenzó a mover sus caderas, arremetiendo contra ella, deslizándose en su interior una y otra vez, lenta y profundamente. Con cada embestida, Clary sentía que se acercaba cada vez más a una especie de abismo, noto que gemía de una manera tan lasciva que se sonrojo, sin embargo, esos gemidos ponían al límite a Jace; sus caderas comenzaron a moverse al ritmo lento pero profundo que Jace había marcado, rogaba que aumentara el ritmo de sus embates. Para sorpresa de Jace comenzo a brillar, su piel se tornaba más y más dorada, se inclino, unió sus labios a los de Clary casi diluyendo en ella el fuego que lo quemaba, que quemo su garganta y que la hizo brillar pero que poco a poco se diluyo en ella.

El fuego divino ahora estaba en ella, mas la concentración del nephilim se rompió cuando ella elevo las caderas esperando más, suplicando más, Jace estuvo a punto de correrse al oírla rogar por más. Gruñó mientras aceleraba sus embestidas y apretaba sus manos en los muslos de Clary, que mantenía abiertos para un mejor acceso. Presionó sus caderas aprisionandola.

La oyó gritar su nombre, antes de que alcanzara la cima, ella se corrió mientras él aun no, pero estaba cerca, ella parecía satisfecha por lo que Jace saco su longitud de la humeda entrada de Clary, enterro el rostro en el cuello de Clary, entre su cabello y comenzo a frotarse desesperadamente contra la entrada de Clary sin penetrarla, el sencible cuerpo de Clary la dejaba sentir placer. Jace pensó que debía utilizar un condón la proxima vez. Jace llego al clímax cubriendo con su semen los muslos de Clary, se dejo caer acomodando su cabeza en el pecho de Clary.

-- Nos apresuramos, no tenía condón así que...-- murmuró Jace al notar la confusión de Clary.-- No tenemos ni 18 años, no seremos padres hasta mucho después.-- añadió besando con ternura los pechos de Clary. Ella sonrió, era verdad, el sexo sin protección solía llevar al embarazo, ella sonrió al pensar en lo cuidadoso que Jace era.

-- Te amo.-- murmuró Clary peinando con los dedos el cabello dorado de Jace.

-- Yo te amo mucho más.-- respondió Jace besandola dulcemente.


Magnus observaba el techo de la habitación, siempre se preguntaba como debía verse la habitación de su hermoso nephilim, y se sintió complacido al ver que aun en aquel restringido mundo Alec mantenía una fotografía suya, que él mismo le había regalado, pensó que solo sería un obsequio que el nephilim tiraría a la basura, mas no fue así, al igual que Magnus, Alec conservaba cada obsequio que se le había dado, un par de bufandas, obsequio de su madre, dos suéteres que seguramente no usaba, regalo de Clary, el estilo mundano se notaba, una fotografía del ángel Raziel hecha con envolturas de preservativos, obsequio de Jace seguramente, incluso objetos medio Hard como un bosal que seguramente fue obsequio de Isabelle. La verdad es que los dos últimos regalos parecían extraños para ser de Alec. 

Su hermoso Nephilim dormía abrazado a él, como de costumbre, ahora más calmado comenzó a pensar en la posibilidad de volver a buscar el hechizo, necesitaba ser mortal para permanecer toda su vida junto a Alec, deslizo los dedos por el cabello despeinado de su hermoso cazador y deposito un casto beso en su frente. Se puso en pie, extendió la mano dejando que una toalla junto a ropa limpia apareciese en su mano, se daría un muy merecido baño, necesitaba calmarse sino haría algo terrible, quizás abusaría del hermoso nephilim mientras este duerme, y eso no sería educado. Claro que todo lo que quería hacerle a Alec no se decía en voz alta.

Solo unos minutos transcurrieron cuando los azules ojos de Alec se abrieron, se ruborizo al recordar lo decidido y "valiente" que era, se paso una mano por el cabello mientras buscaba a Magnus, se escuchaba que el agua corría, se puso en pie y quiso entrar, pero no debía, cruzo los brazos pensando y pensando si debía entrar y seducirlo como las mujeres de las películas que Jace veía, pero también debía ser menos sincero y solo alejarse, dejar a Magnus en su privacidad. Alec se odio al ser tan débil, giro con mucho cuidado la perilla, sabía como era su baño, diferente del de Jace, no tenía una tina, solo un cristal con una cortina que separaba la regadera del resto de la habitación, algo práctico.

Alec se asomo poco a poco y pudo ver claramente a Magnus a través de la puerta de vidrio de la ducha. Con sus manos apoyadas en la pared, sosteniéndose, el brujo colgaba la cabeza y dejaba que el agua golpeara entre sus omóplatos; arroyuelos formaban translúcidas serpientes que bajaban por su espalda hacia su perfecto y redondo trasero. Alec trago con dificultad, jamás lo había observado bañarse, entonces Magnus gimió, se giró apoyando la parte de atrás de su cabeza en la pared, los ojos cerrados, dejando que el chorro de agua tocara el miembro, el pene del brujo de ojos verde dorado estaba hacia arriba, tomando las insignificantes caricias del agua en su rígido eje y brillando con el mismo reflejo de luz que su propietario. Alec se sintió confundido, deseaba apartarse, pero en su lugar se quedo mirando, la combinación de ese hombre tan ligero en sus maneras con ese duro cuerpo le robaba el aliento, ahogando sus pensamientos.

-- ¿Qué habrá significado para Magnus lo que ocurrió anoche?, ¿Lo habría utilizado para satisfacer su libido sabiendo que estaría dispuesto o abriría la puerta para algo más?.-- pensaba Alec, quiso borrar la idea de una reconciliación, le había suplicado en esa estación vacía, le había rogado por una segunda oportunidad, pero igual se había negado, y aun así allí estaban ellos. "Amigos con derechos", esa era la siguiente fase, lo habían mencionado todos, bueno, solo Isabelle y Jace, además no podía preguntarle a sus padres o a Clary, de pronto se sintió más confundido. 

Viendo a Magnus expuesto y vulnerable en la ducha apoyado en el frió azulejo, el nephilim sentía su necesidad fuera de lugar, fuera de lugar y desechable; él estaba dispuesto a decir algo para que el brujo supiera que tenía compañía. Deseaba unírsele en la ducha, incluso totalmente vestido. Voluntad y deseo luchaban, manteniendo su voz en silencio y parando sus pies. Inevitablemente, Magnus  tomó en su mano su miembro rigido, frotando de arriba abajo su eje, apenas estrangulo la punta y dejó salir un gemido, aun con los ojos cerrados, acarició la piel y giró la palma una y otra vez contra la base de su eje. El pecho de Alec dolía y se dio cuenta que estaba sosteniendo la respiración. Casi podía sentir cada nervio hormiguear y empezar a doler. Su propio cuerpo se sentía igual. Alec llevó las manos entre los restrictivos pantalones cortos con los que durmió y siguió el ritmo de Magnus.

Magnus importunaba con feroces caricias en un lado del engrosado miembro, igual lo hacía Alec. Desde lo más oscuro y profundo de sus

entrañas un gemido salió de los labios de Alec, no parecía que le importara que Magnus lo notara, aun así se paralizo al levantar la mirada y ver al brujo, mojado y brillante mientras lo observaba, sus cabellos en puntas azules cubiertos por el agua de la regadera, las miradas de ambos se encontraron como un beso silencioso. Unos suaves y temblorosos jadeos escaparon de Magnus, Alec lo sabía, él se correría pronto; quiso evitar que su mirada bajara y siguiera el cuerpo de Magnus, pero no pudo, paro el bombeó y giró el puño alrededor de su miembro, su excitación aumento cuando el brujo tomó la base jalándola rápidamente.

Alec gruñó sin palabras, abriendo los labios, dándole a Magnus una imagen visual mientras discretamente bombeaba su propio miembro, lo que el brujo sintió una invitación, observo fijamente la boca de Alec, deslizando la mirada por sus labios, su cuello, sus mejillas, esos ojos azules cerca del clímax lo encendieron más. 

-- Córrete para mi, Alexander, maldición, pierde el control.-- rogó Magnus sintiendo su propio orgasmo llegar. Alec inclino la cara, sus ojos azules aun lo miraban, comenzo a mover las caderas en su puño gruñendo mientras jalaba duro y rápido.-- ¡Más!, mi hermoso nephilim, mi hermoso Alexander.-- ordenó.-- Porque te joderé más duro que eso.-- pensó lo último sin decirlo, pero quería gritarlo. Alec jadeo fuerte y grito el nombre de Magnus cuando disparó chorros de semen contra la pared. El Brujo se corrió cuando observo a su nephilim llegar al clímax.

Lentamente, renuentemente, Magnus se alejó de la pared, vio a Alec dirigiendole una sonrisa pura, Magnus se giro, dejo que el agua se llevase los restos de su pequeño placentero jugueteo, salio de la regadera y se paro tan cerca de Alec que casi podía cubrirlo, se sacudió enviando gotas de agua a todos lados, algunas cayeron sobre el rostro sonrojado de Alec. Toco la mejilla de Alexander con los dedos, sus labios descendieron cuidadosamente a su boca. Gotas golpearon la cara de Alec, pero no le importó

-- ¿Sabes lo que significa todo esto?.-- pregunto Magnus, besando el cuello de Alec, este aun estaba aturdido.

-- Que somos "amigos con derechos", ¿no?, es decir, solo hasta que encontremos a alguien más.-- respondió Alec, Magnus frunció el entrecejo aun inseguro de lo que había escuchado. Esa idea claramente no le pertenecía a su inocente Alec.

-- ¿No quieres estar conmigo?.-- pregunto Magnus, deslizo una mano sobre los hombros del nephilim y lo presionó suavemente, solo para que el joven lo mirara. 

-- Claro. Pero tu no me perdonarás, para ti soy un traidor, actue mal y te arrebate decisiones, para ti solo es... es momentaneo.-- respondió Alec evadiendo su mirada, empuño las manos y dio un suspiro.

-- Nunca serás trivial para mi, eres mi Alexander, mío y de nadie más y yo seré tuyo.-- dijo Magnus relajando su agarre sobre el cazador, deslizo una mano por su mejilla y lo obligo a mirarlo.-- La siguiente fase es la reconciliación.-- añadió besando sus labios de manera dulce, a penas si un roce.-- Eres tan... inocente que no sé si algún día te corromperé o solo me sorprenderás siempre con tu inocencia.-- agregó besando con delicadeza los labios de su pequeño cazador.

El corazón de Alec estaba cerca de estallar cuando Magnus había dicho aquello, en ese instante nada más importaba así que solo lo abrazo.