"Los mellizos Potter" — capítulo 30
Capítulo 7:
"El nuevo profesor de DCAO y una pequeña rivalidad"
Estar con los Weasley, era sin duda demasiado diferente a estar con los Dursley. La Madriguera, era una caja de sorpresas y nunca se sabía con qué te podías encontrar.
Después de la llegada de los mellizos a la Madriguera, Ginny, no se despegaba ni un segundo de Tabatha. Esa mañana, tanto Tabatha como Harry, iría a comprar las cosas para un nuevo comienzo de clases. Mientras desayunaban, repasaban las cosas de la lista que les había enviado Dumbledore.
Se tomaron unos segundos para leer. Fred, puso cara de asco y comenzó a leer la de Tabatha.
-¡A ti también te han pedido todos los libros de Lockhart!- exclamo, asustando a la pelirroja.
-El nuevo profesor de Defensa Contra Las Artes Oscuras, debe ser un admirador suyo o tal vez sea una hechicera.- levanto la vista y se encontró con la severa mirada de su madre y regreso a su desayuno.
-Solo espero que este año, el nuevo profesor o profesora, no trate de matarme como el año pasado.- murmuro la pelirroja, causando la risa de Ginny y Ron.
-Estos libros nos serán bastante costosos.- comento George, mirando a sus padres.
-De eso ya nos ocuparemos, solo espero que las cosas de ustedes les puedan servir a Ginny.- contesto la señora Weasley.
-¿Así que empezaras primer año?- preguntó Harry, la pequeña Weasley, se puso tan roja que casi ni se distinguía cuál era su cara o su cabello para luego asentir.
Luego del desayuno, las dos pelirrojas, estaban en la habitación terminando de arreglarse.
-¿Quién es ?- pregunto Tabatha, al ver un libro que le giñaba el ojo.-Es el mago que realizo las más peligrosas hazañas de todos los tiempos, a mi mamá y a mí nos encanta.- respondió con aires de risueña, Ginny.Al bajar, todos los demás estaban parados enfrente a la chimenea. La señora Weasley, tomo una maceta que contenía algo parecido a cenizas.-Bueno, los huéspedes primero. Harry, después de ti, cariño.- Harry, alterno miradas con su hermana buscando alguna respuesta, pero solo consiguió la misma mirada.
-Mamá, ellos nunca viajaron en Polvos Flu.- salto a rescatarlos Ron.
-Bueno, acércate tú para que ellos observen como se hace.- el pequeño pelirrojo, camino hasta su mama, tomo un puñado de cenizas y se metió dentro de la chimenea.
-¡CALLEJÓN DIAGON!- grito antes de que una luz verde lo envolviera haciéndolo desaparecer.
-Muy bien, ¿Ahora quien va?- ambos mellizos, apuntaban al otro.
-Primero las damas.- dijo Harry.
-El primogénito, primero.-el azabache, miro a su hermana y se acercó a Molly.
-Recuerda hablar claro y fuerte.- Harry, se metió dentro de la chimenea y antes de tirar el polvo dijo:
-¡CALLEJÓN DIAGONAL!- y desapareció en una luz verde.
-¿Dijo diagonal?- pregunto Arthur, todos asintieron y viajaron por los Polvos Flu.
Cuando llegaron al callejón, mucha gente se agolpaba en los negocios tratando de comprar los útiles de sus hijos. Tabatha, buscaba con la mirada a su hermano, pero no lo encontraba por ningún lado.
-No te preocupes, cariño, lo encontraremos.- la alentó Molly, para luego tomarla de la mano y empezar a caminar.
Estuvieron caminando, las personas que pasaban a su alrededor, le sonreía y otras le estrechaban la mano en forma de saludo. De pronto le pareció ver una enredada melena castaña.
-¡Taba!- grito alguien, cerca de ella.
-¡Herms!- las dos amigas, se abrazaron por unos instantes.
-Hola Ron.- saludo la castaña al pelirrojo. Él le contesto con un gesto de cabeza.
-¿Y Harry?- pregunto al no ver al otro mellizo.
-Desapareció en los Polvos Flu.- contesto Ron.
-Entiendo, debo ir con mis padres a Gringotts, después nos vemos.- Hermione, se despidió de ellos y se fue con sus padres.
Luego de unos minutos, decidieron ellos también ir a Gringotts, por dinero para las cosas. Alcanzaron a la familia Granger, Tabatha y Hermione, iban hablando de lo que hicieron en las vacaciones, cuando la pelirroja quedo en silencio.
-¡Harry!- dijo antes de desaparecer del lado de su amiga. La castaña la imito.
-¿Se puede saber dónde estabas, Potter?- le pregunto soltándolo de golpe y poniéndose sería.
-Tabi, lo que importa es que ahora está bien.- contesto Hagrid, que acompañaba a Harry.
-Gracias, por traerlo.- le agradeció la pelirroja abrazándolo.
Luego de despedirse del guardabosque, los Potter hicieron una parada en Gringotts, para extraer algunos galeones. Les daba pena ver la pequeña montañita de monedas que poseía la familia Weasley, que no quisieron que vean en el interior de su bóveda.
Luego de pasar por el banco, fueron a su primera parada. .
-¿Por qué habrá tanta gente?- preguntó Tabatha, tratando de entrar al negocio.
-Habrá algo o alguien importante.- respondió Harry.
Se abrieron paso entre todos los brujos y hechiceras que había en el lugar, hasta quedar a lado de Molly. Cuando miraron al frente encontraron a un hombre alto, rubio y de hermosos ojos celeste, que hacían que la mayoría de la brujas, empezaran a babear.
-Ese es Lockhart.- comento George, al ver la cara de descontento de la pequeña pelirroja.
De pronto los ojos celestes de Lockhart, se concentraron en los avellanas y esmeraldas de los mellizos.
-Por las barbas de Merlín, Tabatha y Harry Potter.- todos los presentes comenzaron a murmurar cosas acerca de ellos. Ambos se miraron sin saber qué hacer. El hombre, los tomo a ambos y los puso uno a cada lado.
-Ahora sonrían, niños.- exhibió la mejor de sus sonrisas, cuando un fotógrafo salió de la nada y saco una foto que casi deja ciego a los mellizos Esta foto debe ir en primera plana.- luego de la foto, ambos trataron de volver con los Weasley, pero Lockhart, los retuvo, tomándolos de los hombros.
-¡Damas y caballeros!- dijo con una voz fuerte y clara.- ¡Qué momento tan extraordinario! ¡Es ideal para que anuncie algo, que he mantenido oculto por un largo tiempo! Cuando estos dos jóvenes, entraron hoy a , solo pensaban en comprar mi autobiografía, que con gusto estaré encantado de autografiar.- la gente empezó a aplaudir.
-Pero lo que ellos no sabían es que en breve iban a recibir mucho más que mi libro "El Encantado".- le guiño el ojo a las brujas que tenía en frente, entre ellas incluyendo a Ginny, Hermione y la señora Weasley.
-¡Si damas y caballeros! Tendré el placer y el honor de anunciarles que desde el mes de septiembre asumiré el puesto de profesor en Defensa Contra las Artes Oscuras en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.- los ojos avellanas de la pelirroja se abrieron de par en par.
-Y también quiero aclarar que, no tengo intensiones de matarte, pequeña.- le dijo apretando una de la mejilla de Tabatha, ella sonrió forzadamente.
La multitud entera, comenzó a aplaudir las idioteces de Lockhart, y ambos mellizos recibieron una gran caja con todos los libros de Lockhart.
-No te preocupes, Tabi, yo hago que te los firme.- comento entusiasmada Molly, tomando los libros de la pelirroja.
Mientras los Weasley, los Potter y Hermione, trataban de alejarse de la multitud. Cuando llegaron a la entrada algo los detuvo.
-Debes estar fascinado, ¿Verdad, Potter?- esa voz pertenecía sin duda a Draco Malfoy.
-El famoso Harry Potter.- comento con burla.
-¡Déjalo en paz, Malfoy!- dijo con valentía Ginny.
-Miren todos, Potter tiene novia.- se burló haciendo que Ginny se pusiera roja.
-¡Cállate, Malfoy!-expreso enojada Tabatha, mientras escondía detrás de sí a la menor de los Weasley.
-Ya me estaba donde estaba la única Potter que vale la pena.- Harry, trato de golpearlo, pero Fred y George, lo detuvieron.
Alguien puso un bastón en el hombro de Malfoy.
-Draco, ¿por qué no me presentas a tus amigos?- aquel hombre, era igual a Draco. Se dedicó a observar cada uno de los presentes, deteniéndose en los mellizos.
-No somos amigos suyos —saltó uno de los gemelos.
-Ya veo… pelirrojos, túnicas de segunda mano, libros usados. Ustedes deben de ser los Weasley -dijo mientras cogía y miraba el libro que Ginny llevaba en un caldero
-Sí… tu padre amigo de muggles…- decía mientras miraba al señor Weasley hablando con los padres de Hermione.
Arthur, vio la presencia de Malfoy y se acercó.
-Lucius.- lo saludo.
-Weasley. Demasiado trabajo en el ministerio, muchos allanamientos, espero que cobres horas extras.- se acercó al caldero de Ginny y tomo un libro.- Veo que no.-
-¿De qué sirve deshonrar a los magos si ni siquiera te pagan bien por ello?- pregunto con una mueca.
-Tenemos una idea muy diferente sobre lo que deshonra el nombre de un mago, Malfoy.- se defendió el señor Weasley.
-Se nota.- su mirada se fijó en los padres de Hermione.- Las compañías que frecuentas, Weasley… no creía que podrías caer más bajo.-devolvió los libros de Ginny, para luego mirar a su hijo.
Vámonos, despídete de tus "amigos".-Draco, se posiciono frente a Harry.
-No vemos en el colegió, Potter, Tabatha.- a la joven pelirroja, le dedico una sonrisa y se marchó.