"Los mellizos Potter" — capítulo 48
Capítulo 23:
"Los efectos de la Poción Multijugos"
La navidad había llegado al castillo, todo estaba perfectamente decorado para la ocasión. Los alumnos de trece años para arriba, disfrutaban de sus salidas al pueblo de Hogsmeade, mientras que los demás debían permanecer en el castillo.
Una hermosa mañana navideña, Ron y Harry, desayunaban en la mesa de Gryffindor. Hermione y Tabatha, se unían a ellos trayendo consigo los platos que contenían sus desayunos.
-Ya está todo listo. Solo falta algo de nuestras futuras identidades.-susurró la castaña mientras se sentaba.
-Crabbe y Goyle.-anunció el azabache en un susurro, también.
-También debemos asegurarnos de que Crabbe y Goyle, no interrumpan en el cuarto cuando estemos con Malfoy.-siguió la pelirroja.
-¿Cómo?-preguntó Ron.
-Tenemos todo planeado.-Hermione, saco dos panques y los puso sobre la mesa.
-Llenamos estos con una poción para dormir.-explicó Tabatha.-Simple pero poderosa.-
-Ya que estén dormidos, escóndalos en un armario y saquéenle algunos pelos y pónganse sus uniformes.-continuo la castaña.
-¿A quién se los arrancaran ustedes?-preguntó, nuevamente, Ron. Ambas niñas, se miraron y no pudieron evitar sonreír.
-Ya los tenemos.-respondieron a coro.
-Los míos son de Millicent Bulstrode. Slytherin.-Hermione, sacó un pequeño frasco.-Los saqué de su túnica.-
-Y yo obtuve los de Pansy Parkinson.-la pelirroja, también saco su frasquito.-Se los arranqué hace unos días.-
-Vamos a ver cómo va la poción Multijugos. Hagan que Crabbe y Goyle, encuentren estos.- ambas niñas dejaron los panques sobre la mesa y salieron del comedor.
Harry y Ron se las ingeniaron para que ambos Slytherins, encontrasen los bocadillos. Detrás de una estatua, se encontraban los dos. Ron tomo su varita y se aclaró la garganta.
-Quizás deba hacerlo yo.-intervino Harry, bajando la varita de su amigo.
-Sí, es cierto.-el azabache, preparó su varita y se colocó un paso más adelante.
-*Wingardium Leviosa.-*murmuró apuntando su varita hacia los bocadillos, que comenzaron a levitar en el aire. Un ruido proveniente del comedor hizo que, ambos, se escondiesen detrás de la estatua. Crabbe y Goyle, salieron con las manos llenas de comida que habían tomado de su mesa.
-¡Genial!-exclamó Crabbe, señalado los bocadillos flotantes. Ambos Slytherins, comenzaron a devorar con entusiasmo, pero lentamente sus rostros fueron cambiando de expresión, para luego terminar desmayados en el suelo.
-¿Qué tan estúpidos son?-comentó Ron, con cara de asco.
-Ven, vamos por ellos.-los dos salieron de su escondite y fueron por sus cabellos.
Una vez que lograron conseguirlos, corrieron escalera arriba hasta el baño del segundo piso. Hermione y Tabatha, ya tenían puesto los uniformes de Slytherin y llenaban cuatro vasos con la poción.
-Tenemos una hora antes de volver a convertirnos en nosotros.-explicó Hermione, llenado otro vaso.-Agreguen los cabellos.-
-Esencia de Crabbe.-exclamó Ron, con cara de asco.
-Salud.-los cuatro chocaron sus copas y se dispusieron a beber el contenido.
-¡Creo que voy a vomitar!-Ron fue el primero en salir corriendo a uno de los cubículos del baño.
-Yo también.-la castaña siguió al pelirrojo hasta otro baño. Harry y Tabatha, parecían ser los únicos que había tolerado el espantoso sabor de la poción.
El cabello de Tabatha, se acortó hasta llegar a la altura de sus hombros, su nariz se volvió respingada y sus facciones más redondas. Al mirarse al espejo, no pudo evitar soltar un grito de sorpresa.
-¡Soy horrible!-exclamó tocándose su rostro.
-Eres Parkinson.-hablo Harry, ya convertido en Goyle.
-Con más razón soy horrible.- de uno de los cubículos del baño, salió un pequeño y regordete, niño.
-¿Harry? ¿Tab?-preguntó Ron, un tanto asustado.
-¡Ron!-exclamaron ambos mellizos.
-¡Maldita sea!-
-Nuestras voces siguen iguales.-comentó Tabatha.-Necesitan sonar más como Crabbe y Goyle.-
-¡Maldita sea!-Ron, puso su voz un tanto más gruesa.
-Excelente.-lo felicitó la pelirroja.
-Pero, ¿Dónde está Hermione?-cuestiono Ron, al no verla.
-Creo que no voy a poder ir, váyanse sin mí.-gritó desde el baño.
-Hermione, ¿Estás bien?-preguntó Harry.
-¡Váyanse! Solo están perdiendo tiempo.-insistió la castaña.
-Vamos.-los tres "Slytherins", salieron del baño rumbo a la sala común de las serpientes.
Atravesaron pasillos hasta conseguir llegar a las escaleras que daban a las mazmorras.
-La sala de Slytherin, está por aquí.-señalo Harry, hacía la derecha.
-Disculpen.-llamó una voz.
-¿Qué estás haciendo aquí?-disimulo Ron, al ver a su hermano, Percy.
-Yo soy un prefecto de la escuela. Ustedes por otra parte, no deberían ir vagando por los corredores.- los regaño Percy.- ¿Cómo se llaman?-
-Yo soy…-comenzó diciendo Ron.
-¡Crabbe, Goyle, Pansy! ¿Dónde estaban?-gritó la voz de Malfoy.- ¿Atiborrándose en el gran salón hasta ahora? ¿Por qué llevas anteojos?-
-Son para leer.-mintió Harry, sacándose los anteojos.
-¿Leer?-cuestiono Draco.- ¿Tú sabes leer?- Malfoy, se encogió de hombros y se dirigió a Percy.
-¿Y qué haces tú aquí, Weasley?-
-No seas insolente, Malfoy.-murmuro entre dientes, Percy. Draco lo miro y levantó sus cejas, para luego indicarles que lo siguieran. Tabatha imitó las acciones de Pansy y se aferró al brazo de Draco.
Al llegar a la Sala Común de Slytherin, Malfoy, dijo la contraseña y los cuatro ingresaron. Él fue el primero en acomodarse en un esmeralda sillón.
-Bueno, siéntense.-ordenó al ver que los tres se quedaron parados.
-No se nota que los Weasley son de sangre limpia por su comportamiento.-comentó Draco con asco.-Son una vergüenza para los magos. Todos ellos. ¿Qué tienes, Crabbe?- Ron por impulso, comenzó a apretar los nudillos. Harry y Tabatha, lo golpearon con los codos.
-Dolor de estómago.- mintió rápidamente.
-Me sorprende que el "Profeta", no haya hecho un reportaje sobre estos ataques. Dumbledore ha de querer ocultarlo. Papá dice que es lo peor que le ha pasado a este lugar.- Harry, era ahora quien apretaba los nudillos.
-¡Te equivocas!-exclamó.
-¿Cómo?-Malfoy se puso de pie enfrentándolos.- ¿Crees que hay alguien peor que Dumbledore?-
-¡Potter!- se apresuró a decir Tabatha, encubriendo a su hermano.- Se creen mucho solo por ser los que vencieron Al-Innombrable.-Draco, la miro por unos segundos y le sonrió.
-Muy bien, Pansy.-en el interior de la pelirroja, un gran alivio, se desató.-Tienes razón, "San Potter". ¿Y la gente piensa que él es el verdadero heredero de Slytherin? Lástima que Tabatha, tenga que siempre defenderlo.-la pelirroja se sonrojo por un momento, pero no dejo que sea haga visible.
-¿Tienes idea de quién está detrás de esto?-preguntó Harry, tratando de evitar las ganas de golpear a Malfoy, por lo que dijo de su hermana.
-Tú sabes que no la tengo, Goyle. Te lo dije ayer. ¿Cuántas veces debo decírtelo?-Malfoy, se acercó a una mesa y tomo un pequeño paquete y lo sacudió.- ¿Es tuyo?-Harry negó con la cabeza.- Ya tengo el regalo para Potter.-exclamó y se lo guardo en el bolsillo.
-Pero mi padre sí me dijo esto. Hace 50 años que la Cámara fue abierta. No me dijo quien fue. Solo que lo expulsaron. La última vez que abrieron la Cámara, una sangre sucia, murió. Así que es cuestión de tiempo antes de que otro muera también. Yo mismo, espero que sea Granger.-Ron no toleró mucho y se puso de pie. Los mellizos, lo imitaron.
-¿Qué les pasa a ustedes tres?-preguntó algo exasperado, Malfoy.-Están muy raros.-
-Es su dolor de estómago.-se apresuró a decir Harry, sosteniendo a Ron.-Cálmate.-
-Cicatriz.-susurró Ron.
-Pelo.-ambos pelirrojos, vieron como sus cabellos, se tornaban rojos, nuevamente.
-¿A dónde van?-preguntó Draco, al ver que los tres salían corriendo de la sala común.
Los tres entraron al baño del segundo piso.
-¡Hermione! ¡Sal! Tenemos mucho que contarte.-gritó Harry apenas llegaron.
-¡Váyanse!-les gritó la castaña sin abrir la puerta.
-Esperen a que la vean. Es horrible.-comentó Myrtle, traspasando la puerta
-Hermi, ¿Estás bien?-preguntó la pelirroja, abriendo lentamente la puerta.
-¿Se acuerdan cuando les dije que la poción era solo para trasformaciones humanas? Los pelos que tenía, Millicent, en su túnica, eran de gato.-Ron y Tabatha, se quedaron con la boca abierta, ante la sorpresa, mientras que Harry, buscaba sus lentes.
-Miren como tengo la cara.-comentó mostrando su rostro peludo, adornado por dos enormes bolas doradas.
-Mira esa cola.-exclamó Ron, con felicidad. Myrtle por otro lado, soltaba carcajadas.