"Los mellizos Potter" — capítulo 52
Capítulo 19
"La verdadera identidad de Tom Riddle"
-*Todos los estudiantes, deben regresar a los dormitorios de sus casas ahora.-*anunció la voz de McGonagall, a través de un amplificador.-*Todos los maestros, presentarse en el corredor del segundo piso, inmediatamente.-*los tres se encontraban cerca se apresuraron a llegar, para poder escuchar algo. Todos los profesores atravesaban el pasillo hasta detenerse en un punto.
-Como pueden ver, el heredero de Slytherin, escribió otro mensaje.-los mellizos y Ron, se detuvieron antes de doblar la esquina.-Se ha cumplido nuestro peor temor. A una estudiante se la llevo el monstruo a la Cámara de los Secretos. Los chicos deben volver a sus hogares. Temó que esté es el fin de Hogwarts.-se lamentó Minerva.
-Lo siento, me dormí, ¿qué me perdí?-anunció Lockhart, llegando con su llamativo traje rosa.
-Una niña fue secuestrada por el monstruo, Lockhart. Tú momento por fin llego.-respondió Snape, con su típica voz.
-¿Mí… momento?- inquirió el profesor de DCAO.
-¿No decías anoche que sabías donde estaba la entrada a la Cámara de los Secretos?-el rostro de Lockhart, palideció en ese preciso momento.
-Está decidido, usted enfrentará al monstruo, Gilderoy. Sus conjuros, después de todo, son una leyenda.-continuó McGonagall.
-Muy bien. Estaré en mi oficina alistando… las cosas.-Lockhart, se dio media vuelta, un poco nervioso ante el pedido de la profesora de Transformaciones.
-¿A quién se ha llevado el monstruo, Minerva?-preguntó Madame Pomfrey, preocupada.
-Ginny Weasley.-el corazón de la pelirroja, se aceleró demasiado. Ron y Harry, también estaban sorprendidos. Los tres salieron de su escondite, cuando sintieron que los profesores, se había ido.
-Su esqueleto yacerá en la Cámara por siempre.-leyó Ron, con la voz un tanto temblorosa.-Ginny...-
-No podemos perder tiempo, debemos ir a ver a Lockhart. A ver si ese bueno para nada, logra hacer algo bueno en su vida.-ordenó Tabatha, tomando el camino que llevaba a la sala de DCAO.
-Lockhart, podrá ser un inútil pero al menos intentara ingresar a la Cámara. Al menos podremos decirle lo que sabemos.-murmuró Harry, cuando llegaron.-Profesor, tenemos información para usted.-anuncio el azabache, ingresando de sorpresa. Lockhart, cerró sus baúles rápidamente.
-¿Va a alguna parte?-preguntó la pelirroja, mirando el contenido de uno de ellos.
-Bueno sí. Es urgente, inevitable. Tengo que irme.-los nervios se habían apoderado del cuerpo del profesor.
-¿Qué pasará con Ginny?-cuestiono Ron.
-Bueno… eso es lo más lamentable. Nadie lo sentirá más, que yo.-Lockhart, comenzó a organizar sus papeles, apresuradamente.
-Es el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, no se puede ir.-recalcó, el pelirrojo.
-Deben saber que cuando tomé el empleo no decía nada en mi contrato sobre…-Tabatha, se interpuso, cortándole el paso.
-¿Está escapando? ¿Después de lo que hizo en sus libros?-
-Los libros, pueden mentir.-espetó el profesor.
-¡Usted los escribió!-gritó la pelirroja, desesperada.
-¡Usa el sentido común, Tabatha! Mis libros no se venderían si las personas no creyeran que hice esas cosas.-ella sonrió con cierta malicia.
-Es un fraude. Robo el crédito de otros magos y los puso en sus libros. ¡Es un cobarde!-
-¿Hay algo que si pueda hacer?-preguntó Ron.
-¡Sí! Y ya que lo mencionas, el embrujo desmemorizante es mi orgullo. De no haberlo usado, esos magos hubieran hablado. Hubiera sido el fin de mis libros.-la pelirroja, acarició su cintura, sintiendo el tacto de su varita, preparada por las dudas.-De echo… tendré que hacer lo mismo con ustedes.-tras una señal de la joven Potter, los tres, sacaron sus varitas apuntando a su profesor.
-Ni siquiera lo intente.-murmuró Harry, indicándole que bajara la suya.
-Muévase.-
...
Los mellizos y Ron, guiaban a Lockhart hacía el baño del segundo piso. En el interior, Myrtle, sollozaba como hacía siempre.
-¿Quién es?-preguntó volteando.-Hola, Harry.-sonrió tontamente.- ¿Qué quieres?-preguntó borrando su tono risueño.
-¿Qué nos digas como moriste?-Myrtle, hizo algunos ruidos melosos.
-Fue espantoso. Pasó justo aquí, en este mismo cubículo.-con uno de sus dedos, señaló el lugar en donde flotaba.-Me oculté porqué Olive Hornby, se reía de mis lentes. Estaba llorando y luego, escuché que alguien venía.-
-¿Quién era, Myrtle?-preguntó Tabatha, suavemente.
-No lo sé ¡yo estaba destrozada!-el fantasma, soltó un reprimido sollozó y comenzó a levitar hacía adelante.-Pero dijo algo divertido en una lengua extraña, me di cuenta que era un niño hablando así que salí para decirle que ¡se alejara! Y… morí.-
-¿Solo así?-cuestiono Harry, entrecerrando los ojos.- ¿Pero cómo?-
-Solo recuerdo que vi un par de enormes ojos amarillos, sobre aquel lavabo.- terminó de narrar y se alejó sollozando. Ron y Tabatha, aún, mantenían sus varitas en alto mientras Harry examinaba el lavabo. Giró la canilla, pero ni una gota de agua, salió. La yema de su dedo recorrió la figura de una serpiente.
-Aquí es.-se apartó un poco, quedando al lado de su hermana y su amigo.-Creo que es la entrada a la Cámara de los Secretos.-
-Di algo, Harry habla en Pársel ahora.-expresó Ron. El azabache se concentró durante unos segundos y pequeños silbidos salieron de sus labios. La parte de arriba del lavabo se elevó en aire. La parte de las piletas fueron hacía adelante y la que tenía la serpiente tallada, fue hacía abajo ocultándose debajo de una trampilla. En el centro, se había formado un gran agujero.
-Excelente Harry, bien hecho.-felicitó Lockhart, tratando de disimular su miedo.-Ahora yo me voy, no hago falta aquí.-los dos chicos lo detuvieron antes de que pudiese escapar.
-No tan rápido.-lo empujaron hasta la entrada del agujero, Lockhart, logró sostenerse antes de caer del todo.
-Los cobardes primeros.-murmuró Tabatha, tomando con firmeza su varita.
-¿De que serviría?-
-Mejor usted que nosotros.-habló Ron.
-Pero… obviamente sí.-el profesor, dio media vuelta quedando frente al agujero.- ¿Seguro que no quieren ir primero?-Ron, lo empujó con la punta de su varita, haciendo que caiga.-Está realmente asqueroso, aquí.-
-Ahora nosotros.-los dos chicos dirigieron una mirada a la pelirroja. Ella guardó su varita y se colocó donde antes estaba Lockhart.
-Hombres.-murmuró, antes de saltar. Cayó en una especie de tobogán, el cual daba muchas vueltas y desembocaba en un gran círculo donde había pequeñas cosas blancas. Esqueletos. Detrás de ella, cayeron Ron y Harry.-A cualquier señal de movimiento, tiene que cerrar los ojos.-Tabatha, subió a un gran escalón circular, seguida de Harry, Ron y Lockhart. Llegaron a una especie de caverna, adornada con una extraña alfombra.
-¿Qué es eso?-preguntó Ron.
-Creo que es una serpiente.-respondió (bien) el profesor.
-Piel de serpiente.-los mellizos comenzaron a revisar los extensos metros de piel que había.
-Madre santa.-expresó el pelirrojo.- Parece que mide siete metros de largo o más.-Lockhart, se desmayó de la impresión.-Esté sí que es valiente.-comentó Ron. El profesor aprovechó y le robo la varita, poniéndose rápidamente de pie.
-Esto se acabó, muchachos. Pero alégrense, el mundo, conocerá nuestra historia. Como no pude salvar a la niña. Como ustedes trágicamente, se volvieron locos al ver su cuerpo desmembrado. Usted primero, señorita Potter.-Lockhart, la apuntó con la varita.-Despídase de su memoria ¡Obliviate!-un fuerte estruendo, produjo el mal estado de la varita de Ron. El profesor voló unos cuantos metros hacia arriba, chocando contra una columna de piedra. El techo de la caverna, se desmorono, tapando la única salida que había.
-¡Harry! ¡Tabatha!-gritaba el pelirrojo, desde el otro lado.- ¡Harry! ¡Tabatha!-los mellizos a travesaron las rocas que tenían en el camino para llegar hasta donde estaba la antigua salida.
-¡Ron! ¡Ron! ¿Estás bien?-preguntó Tabatha, preocupada por su amigo.
-¡Estoy bien!-respondió el pelirrojo. Ambos hermanos Potter, lograron hallar un pequeño hueco que daba hacía el otro lado.
-Hola.-saludó Gilderoy, muy tranquilo, luego de haberse despierto.- ¿Quién eres?-
-Ron Weasley.-
-¿Enserio? ¿Y quién soy yo?-
-¡Lockhart se embrujó a sí mismo! ¡No tiene idea de quién es!-los mellizos se miraron durante unos segundos.
-Es una extraña caverna, ¿no crees?-el desmemoriado, soltó una risita y tomó una roca.- ¿Viven aquí?-
-No.-Ron tomó la roca y la observó durante unos segundos.
-¿Enserio?- el profesor, cayó desmayado ante un golpe en la cabeza.
-¿Y ahora qué hago?-
-¡Espera aquí! Trata de mover las rocas para poder escapar. Nosotros iremos a buscar a Ginny.-gritó Harry, mientras que bajaba de la montaña de rocas.
-¡De acuerdo!-ambos mellizos, iban con las varitas preparadas.
Ante ellos a apareció una entrada circular, la cual tenía varias serpientes en ella. Harry volvió a concentrarse y volvió a pronunciar esas palabras en Pársel. Una por una las serpientes, fueron bajando, al tiempo que otra atravesaba el círculo terminando de abrir la puerta. Para cuando atravesaron el túnel, tuvieron que bajar unas escaleras. Una gran pasarela de piedra, se extendía frente a ellos, a los costados había enormes cabezas de serpientes y al final el rostro de quien parecía ser Salazar Slytherin.
-¡Ginny!-gritó la pelirroja, corriendo hasta su amiga. Se arrodillo a su lado, aún con la varita en alto.-Ginny, por favor no te mueras. Despierta, despierta ¡despierta, por favor!- Harry llegó al lado de su hermana, para arrodillarse junto a ella, pero soltando su varita.
-No lo hará.-ambos voltearon para ver a un joven, vestido con túnica negra y la insignia de una de las casas de Hogwarts.
-Tom, Tom Riddle. ¿Cómo que no lo hará?-cuestiono la pelirroja, tomando la mano de Ginny.- ¿No está…?-
-Aún sigue viva.-se apresuró a decir Tom.-Pero morirá.-
-¿Eres un fantasma?-curioseo Harry.
-Un recuerdo, atrapado en un diario por cincuenta años.-el azabache tocó la piel de la pequeña Weasley para luego mirar a su hermana.
-Está fría. Ginny por favor, no mueras.-rogaba.-Despierta.-
-Ayúdanos, Tom.-pedía Tabatha, sacudiendo levemente el brazo de la pelirroja menor.-Aquí hay un Basilisco.-
-No vendrá si no lo llaman.-los mellizos levantaron la vista y vieron al joven Riddle, con la varita de Harry.
-Dame mi varita.-exigió.
-No la necesitaras.-replicó Tom.
-Oye debemos salir para salvarla.-habló la pelirroja, poniéndose de pie.
-No lo haré Tabatha. Mientras la pobre Ginny se debilita, yo me hago fuerte.-ninguno de los dos entendía.-Si Tabatha, Ginny Weasley, fue quien abrió la Cámara de los Secretos.-
-Eso es imposible, ella nunca lo haría.-reprochó Harry.
-Ella lanzó al Basilisco, a los Sangre Sucias, a la gata de Filch y escribió los aterradores mensajes en las paredes.-
-¿Por qué?-
-Por qué se lo ordené. Encontraran que puedo ser muy… persuasivo. Ella no sabía lo que estaba haciendo, estaba en digamos… un trancé. Pero el poder del diario comenzó a asustarla, trató de deshacerse de él en el baño y luego ¿quién lo descubrió? Fueron ustedes.-con la punta de la varita, señalo a los mellizos.-Las personas que más quería ver.-
-¿Y por qué querías vernos a nosotros?-cuestiono la pelirroja, interponiéndose entre Tom y su hermano.
-Tenía que hablarles, verlos si podía. Así que decidí mostrarte la captura de ese bruto de Hagrid, para ganar tú confianza.-una malvada sonrisa se dibujó en el rostro de Tom.
-¡Hagrid es nuestro amigo!-gritó Harry.- ¿Y tú lo culpaste, no es así?-
-Era mi palabra contra la de él, solo Dumbledore pensó que era inocente.-la pelirroja, soltó una leve sonrisa, mirando nuevamente a los ojos de Tom.
-Pero Dumbledore, vio tus intenciones.-
-Me vigiló días y noches, después de eso. Sabía que no podría abrir la Cámara mientras siguiera en el colegio, es por eso que decidí dejar un diario que me mantuviera de dieciséis años en sus páginas y así un día podría manejar a alguien que finalizara lo que Salazar Slytherin, había iniciado.-narró Tom. Tabatha en ningún momento, se dignó a cortar el contacto visual.
-Eso no va a ser posible esta vez.-murmuró el azabache.-En pocas horas, la poción de Mandrágoras, estará lista y las personas petrificadas volverán en sí.-
-¿No te lo he dicho? Asesinar impuros, no me importa en absoluto.-Tom, sonrió de lado.-Por varios meses a los que he estado buscando, fueron a ustedes. ¿Cómo es posible que dos bebes sin ningún talento mágico extraordinario vencieran al mago más grande de todos los tiempos? ¿Cómo pudiste escapar con solo una cicatriz, mientras todos sus poderes se anularon?-
-¿Por qué te interesa como escapamos?-cuestiono la pelirroja.-Voldemort, no vivía en tu época.-
-Voldemort, es mi pasado, presente y futuro.-Tom, dio media vuelta y comenzó a escribir con la varita de Harry el nombre Tom Marvolo Riddle, luego con un simple movimiento, las letras cambiaron de lugar formando la frase "Yo soy Lord Voldemort"