"Los mellizos Potter" — capítulo 53
Capítulo 20:
"El veneno de Basilisco."
Las letras poco a poco se fueron desvaneciendo, los mellizos estaban atónitos.
-Eres... el heredero de Slytherin.-habló Harry, luego de unos segundos.
-Eres Voldemort.-continuo Tabatha.
-Claro, ¿acaso creen que usaría el molesto nombre Muggle de mi familia? No, yo mismo invente otro nombre. Un nombre que sabía que el mundo temblaría al pronunciarlo al convertirme en el más grande hechicero del mundo.-respondió Riddle, elevando el tono de voz.
-¡Albus Dumbledore es el más grande hechicero del mundo!-aclararon los mellizos, a coro.
-Dumbledore fue sacado de este castillo por mí simple recuerdo.-
-El jamás se irá, no mientras haya una persona que le sea fiel.-los mellizos tenían los ojos clavados en los de Tom. El silencio que se había formado entre ellos tres, fue disuelto con el graznido de un ave.
-Fawkes.-murmuró la pelirroja, mirando al Fénix. Él traía algo sobre su pico. Lo que traía fue depositado en las manos de Harry para luego marcharse. El azabache se apresuró a desenvolver las ataduras, dejando ver el Sombrero Seleccionador.
-¿Esto es lo que les da Dumbledore a sus grandes defensores?-cuestiono, Tom, con burla.- ¿Un sombrero y un ave cantora?-él se dio media vuelta quedando frente a la gran cara de Salazar Slytherin. Extendió su mano y pronuncio unas palabras en Pársel.-Enfrentemos los poderes de Lord Voldemort, Heredero de Salazar Slytherin contra los famosos mellizos Potter.- la boca del rostro se abrió y de ella salió un potente silbido, seguido de la cabeza de una enorme serpiente.
-Harry, corre.-el azabache dejó caer el sombrero y se echó a correr a la par de su hermana.
-Hablar Pársel no los salvara, Potter. Solo me obedece a mí.-el Basilisco soltó un rugido y comenzó a arrastrarse, persiguiéndolos. Faltaba poco para que llegaran a la entrada cuando, Harry, trastabilló cayendo de frente al suelo. Sus gafas también chocaron contra el húmedo piso.
-¡Harry!-la pelirroja, se detuvo para poder ayudar a su hermano. Ella soltó un grito y se tapó los ojos al ver que el reptil abría su boca. Nuevamente, un graznido, se escuchó en la caverna. Fawkes, salió volando de su escondite y comenzó a atacar al Basilisco directamente a los ojos.
-¡No!-gritó Tom.-Su ave cegó al Basilisco, pero aún, sigue escuchándolos.-Tabatha, se descubrió los ojos y ayudó a Harry a ponerse de pie. El reptil movía la cabeza del dolor que le producían los picotazos en sus ojos. Ambos mellizos, procuraron, no hacer ruido para atraer al Basilisco. Para mala suerte de ellos, el suelo, tenía pequeños charcos con el más mínimo rocé hacía ruido. El animal, dejó de moverse para centrar su cabeza hacía el frente. Los mellizos comenzaron a correr chapoteando en los costados de la caverna, atrayendo a la gran serpiente.
Ingresaron en una especie de túnel donde había ratas.
-Por aquí.-susurró el azabache girando hacía su derecha. Se encontraron con que la salida estaba cerrada con una reja. Él forcejeaba pero era en vano. Su hermana, lo zarandeo de la túnica, señalando una sombra. El Basilisco, había llegado a donde ellos estaban. Se pusieron contra la reja procurando no hacer ningún ruido que llamase su atención. El reptil, había abierto la boca, dejando ver sus enormes, afilados y venenosos colmillos. La pelirroja, se agachó apenas alcanzando una pequeña roca, la cual arrojó lejos causando sonido. El Basilisco se alejó con sus ojos ensangrentados. Lo vieron deslizarse por un túnel que estaba a la derecha.-Ven.-salieron de su escondite y corrieron por el túnel opuesto llegando al lado de Tom y Ginny. Ambos se arrodillaron junto a ella.
-Sí, Potter. El proceso casi termina. En minutos, Ginny Weasley, morirá y este recuerdo revivirá. Lord Voldemort, regresará vivo como nunca antes.-la pelirroja, lo miró con odio, para luego volver su vista hacia su amiga.
-Ginny.-susurró sacudiendo levemente su mano. El agua realizo un gran estallido. El Basilisco, volvía a aparecer. En el interior del Sombrero Seleccionador, algo aparecía. Una espada.-Harry.-él se puso de pie y la tomo.
-Quédate aquí.-sin que su hermana diga nada, empezó a correr llamando la atención del enemigo. La pelirroja, cubrió con su cuerpo a su amiga, para que nada le pasara. Vio cómo su hermano trataba de derrotar al Basilisco, pero no llegaba.
-¡Harry!-gritó al verlo caer. La espada estaba al borde de la escultura, pero él se apresuró a ponerse de pie y tomarla. Con mucho impulso logró incrustarla en la boca del Basilisco. El reptil chillaba de dolor, yendo de un lado al otro, hasta que cayó muerto al fin. Tom no estaba muy feliz al ver que su mascota había sido asesinada, pero por otro lado se alegró al ver que el azabache tenía un colmillo de Basilisco, manchado con su propia sangre. Harry, había recibido una mortal dosis de venenos y estaba comenzando a hacer efecto. Llego al lado de su hermana arrastrándose.
-Sorprendente, ¿no crees, Tabatha? Lo rápido que el veneno del Basilisco penetra en el cuerpo. Creo que a tu hermano le queda menos de un minuto de vida. Al menos debe alegrarse, veras a tu madre impura, Harry Potter.-la pelirroja, reprimió un sollozo y tomo la mano de Ginny.-Curioso, miren el daño que un tonto libro puede hacer sobre todo si lo tiene una tonta niña ingenua.-Harry tomó el diario abriéndolo en una hoja al azar. Tomo el colmillo y miró a Tom.- ¿Qué haces? ¡Detente! ¡No!-el azabache clavó el colmillo, haciendo que una tinta negra comenzara a fluir. Tom gritaba a medida que una brillante luz crecía en su pecho y se iba expandiendo a medida que Harry apuñalaba el diario. En un abrir y cerrar de ojos, Tom, se convirtió en pequeñas luces que se desvanecieron. La pequeña Weasley, abrió los ojos.
-Ginny.-murmuró el joven Potter, sosteniendo su brazo.
-Harry, Tabatha.-la pelirroja mayor la estrechó contra su pecho.-Fui yo… se los juro, no quería…Riddle me obligó.-
-No te preocupes, ya paso lo peor.-
-Harry, ¿qué hacemos?-preguntó Tabatha, señalando su herida.
-Debes llevarte a Ginny…-
-¡No! No pienso dejarte solo. Eso jamás. Prometimos estar juntos, superando los obstáculos que se nos presentaran.-sollozó la pelirroja, abrazando a su hermano.
-Debes irte, debes poner a Ginny a salvo.-las lágrimas caían por la mejillas de Tabatha.-Lo lamentó Tabi, lamento tanto.-ella lloró con más fuerza, abrazándolo.-Deben irse.-la voz de Harry, era casi un susurró.
-No pienso dejarte.-la pelirroja se reusaba a aceptar la orden.
-¡Deben irse!-él empujó a su hermana, obligándola a caminar.
-Vamos Ginny.-con desdén tomo la mano de la pequeña Weasley y juntas comenzaron a caminar hacia la salida.-Te amo, James.-susurró girando para ver por última vez a su hermano.
...
Tabatha le había contado lo que ocurrió en la Cámara a Ron y los cuatro juntos (incluyendo a Lockhart, sin memoria) y con ayuda de Fawkes, salieron de la caverna.
Vieron por las ventanas de los pasillos el sol salía. Ron abrazaba a Ginny por los hombros mientras que la pelirroja mayor, iba a paso firme adelante. El viento hacía hondear su manchada túnica, los rayos se filtraban entre sus rojizos mechones, las lágrimas seguían cayendo cargando una gran pena. Juntos ingresaron al Gran Comedor. En vez de sentarse en la mesa de los leones, Tabatha, siguió de largo hasta llegar a la mesa de profesores.
-¿Se le ofrece algo, señorita Potter?-preguntó McGonagall, dejando de lado una copa.
-Profesores.-comenzó la niña con apenas un hilo de voz y los ojos aguados.-Encontramos la Cámara de los Secretos.-los docentes, estallaron en cuchicheos.- Rescatamos a Ginny y también descubrimos que había un Basilisco debajo del colegio, encargado de petrificar a los hijos de Muggle y a demás…-hizo una pausa y tomó aire.-Descubrimos cuan mortal puede ser el veneno de Basilisco.-
-¿A qué se refiere?-inquirió Snape.
-Mi hermano…-no pudo seguir, ya que la voz se le cortó y comenzó a llorar nuevamente atrayendo la atención de los que estaban desayunando.
-Por las barbas de Merlín.-Minerva se puso de pie y abrazó a la niña. La pequeña pelirroja, soltaba sollozos y lágrimas que expresaban que una vez más, se había quedado sola en el mundo. Las puertas del gran comedor, volvieron a abrirse pero ella ni se inmutó.
-¡Lily!-