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Historia 139126 — capítulo 64
2 de Abril de 1999
-Buen día- Audrey le dedico una radiante sonrisa, era viernes y la primavera había comenzado.
-Hola- la morena hizo una mueca ante el tono frío.
-¿pasa algo?- Percy negó con molestia- Parece que si pasa algo.
-¿Te importa?- correcto. Eso la enfado.
-¿Quién te crees para hablarme así? ¡Puede que en el ministerio sea tu asistente, pero aquí no soy tu empleada Percival!- suspiró con molestia.
-Es el cumpleaños de George- dijo como si aquello explicara todo.
-¿Y por eso están tan quejumbroso? ¿Por qué es el cump…? Oh- el enojo se evaporo tan rápido como había venido- Percy, lo siento… si me hubieses dicho- negó con la cabeza.
-Creo que no iré a trabajar- revolvía el café, como si aquella cucharita fuera de lo más interesante.
-Claro que no irás, ¿puedo quedarme contigo?- vio, con el corazón roto, como una lagrima solitaria caía de los ojos azules del pelirrojo- tranquilo amor- se acercó a él para besarlo.
-¿Te quedarías?- esbozó una pequeña sonrisa de ánimo.
-Por supuesto que si, ¿por qué no vuelves a la cama? Es temprano y no iremos a trabajar.
-No se me antoja nada Dri- suspiró.
-Sé que es difícil, pero si Fred era igual a George, odiaría verte deprimido. Ve a descansar.
-¿Qué harás tú?- lo beso con ternura.
-Preparar un pastel de chocolate- alzó una ceja confundido- todas las penas con chocolate duelen menos- esbozó una triste sonrisa- Percy, te amo.
-¿Cómo estás?- pregunta estúpida, claro que estaba mal.
-Déjame en paz, Emmeline- como si fuera un niño, se tapo con la manta hasta la cabeza.
-No voy a dejarte-su voz sonó triste y desesperada, no podía dejarlo solo.
-¿No tienes que cuidar a Primrose o trabajar?- esta molesto, dolorosa y profundamente molesto.
-Deje a Prim con Fleur y hoy no abriré la tienda.
-No se quien te piensas que eres, pero no dejas de ser mi empleada y no recuerdo haberte dado el día libre.
Respiró para no enfadarse, no era George quien le decía eso, sino el dolor que sentía. Con decisión jalo la manta y se metió debajo, junto a él.
-¿Qué demonios haces?- tenía los ojos rojos por el llanto.
-No dejarte solo, George cuando yo llegue al callejón Diagon, sola con mi hermanita, sin dinero ni lugar donde vivir tu me ofreciste todo, hoy eres tu quien me necesita y voy a ofrecerte todo- antes de que pudiese comprender, Emmeline lo beso.
Sintió las lagrimas de George hacer aun más húmedo el beso, lo acarició con ternura y tiró de él para que se posicionara sobre ella.
-Lo único que puedo ofrecerte soy yo- lo miro fijamente- toda para ti- escondió su cara en el hueco del hombro, llenando sus pulmones del suave perfume de Emmy- hazme tuya, olvídate de todo por un rato.
-No quiero que lo hagas por jodida lastima- acarició su pelo pelirrojo.
- George, perdí todo en la guerra y nunca me tuviste lastima ¿Por qué tendría que tenértela yo? Se supone que tú eres el fuerte, yo no hubiese podido sola, te amo y te necesito…- la miró unos segundos antes de besarla con fiereza.
Metió la mano bajo el pijama de Emmeline para acariciarle la piel, suave y pálida. La necesitaba desesperadamente, sentirse unido a alguien. Terminar con esa sensación de vacío.
-repítelo- pidió. Le acarició los hombros pecosos y lo besó en el cuello.
-¿Qué parte? La que soy tuya, que me hagas el amor, que te amo, que te necesito… he dicho varias cosas últimamente- no pudo evitar que una sonrisa se le escapara, aquella rubia sabía cómo hacerlo sentir bien aun en el peor momento.
Volvió a besarla, mientras subía la remera suya que usaba para dormir, quitándosela y dejándola en bragas.
-Eres preciosa- le sonrió con ternura.
-Recuérdalo la próxima vez que se me caigan las bombas fétidas en la tienda- sonrió, antes de bajar, besando cada milímetro de piel que encontraba. La escuchaba suspirar su nombre. Terminó de desnudarla y la observó, admirando el bonito y menudo cuerpo bajo él.
-¿y… que tal?- preguntó un poco sonrojada.
-He visto mejores- rió cuando ella le dio un zape en el brazo.
-¡George!
-Es broma- la beso y jugueteo con sus manos, acariciándola- que susceptible resultaste ser- se dejó quitar el bóxer, quedando en igualdad de condiciones- eres mi sexy, torpe y encantadora rubia- rozó su nariz con la de ella.
-Hazme el amor- se acomodó y la besó con ansias.
-¿Segura?- ella asintió. Suspiró antes de entrar en ella y sentir la estrechez rodearlo. Sentía su sangre arder al ver a Emmeline arquear su espalda mientras gemía su nombre.
-Lo extraño demasiado- hacía unos segundos que su respiración se había relajado. Emmeline lo abrazo con fuerza contra su pequeño cuerpo.
-Se que lo haces, pero no estas solo- le acarició el cabello de la nuca con ternura, mientras sentía las lagrimas del pelirrojo mojar su piel.
-Te amo.
-También te amo.
_
Nina se despertó y se sintió levemente vacía sin los fuertes brazos de Charlie rodeándola. Él estaba junto a ella en la cama, mirando el techo.
-¿pasa algo?- busco su calor, acurrucándose a su costado.
-Extraño a Fred, tú debes saberlo con lo de tu hermano- Nina suspiró.
-Mi familia nunca fue muy unida, Gabriel fue a un internado…ya sabes, para futuros empresarios y todo eso, al mismo que fue mi padre- Charlie la miro curioso.
-Mis padres nunca habrían querido que nos separemos de esa forma, todos fuimos a Hogwarts, ninguno estuvo solo en el colegio- la apretó un poco- lamento no haber compartido mas con Fred, solo cuando estuve frente a su tumba me di cuenta de navidades a las que debí ir y cumpleaños en los que tendría que haber estado presente- una lagrima se deslizo por su mejilla- incluso me han molestado ¿sabes? Cuando era más joven, Fred y George me molestaban, con sus bromas todo el tiempo, sus bombas fétidas, sus burlas… Y hoy que Fred no está y George ya no es el mismo, siento que el mundo es un lugar más triste.
-Charlie, es parte de nuestra naturaleza destructiva, no cuidamos lo que tenemos porque damos por hecho que no vamos a perderlo. Y duele, duele como los mil demonios y cuando las cosas no tienen vuelta atrás, la vida entera parece una jodida mierda.
-Nina…¿tu que sentiste cuando nosotros…estuvimos separados?- suspiró.
-Senti que la vida entera era una jodida mierda- el pelirrojo sonrió levemente.
-¿Por qué no estamos juntos?- Nina alzó una ceja- juntos de verdad. Ser pareja.
-Porque no creo en el amor- la miro fijamente a los ojos.
-¿No sientes nada? Porque yo si siento algo cuando te veo, no se si sea amor, pero se que me siento distinto contigo que con el resto del mundo. ¿tu no?
-Claro que me siento diferente, pero no se si recuerdas que soy la segundona.
-No lo eres, si tu quieres ser mi pareja… Voy a dejar a Melanie tan pronto como la vea- se mordió el labio nerviosa.
-¿Cómo se que no me estas mintiendo? He conocido demasiados hombres infieles en la vida- La abrazó mas.
-Ven conmigo a Londres, falta poco para que nazca mi sobrino, solo si aceptas- lo miró sorprendida.-Evangelina- le dio un suave beso- te quiero.
Se sintió rara, algo cálido en su sangre. Se dejo besar, un beso tan tierno como nunca antes le habían dado.
-También te quiero Charlie.
Nota de autora: Se que muchos muchos muchos esperaban esto y espero no haberlos decepcionado. Sobre los padres de hermione, en el proximo capitulo, voy a contar lo que paso en Australia como flashback, para que no se pierdan de nada:3 Abrazos^^