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Historia 139126 — capítulo 68

Ginny se frotó los ojos. El sonido del timbre resonaba en la casa. Estaba sola en la cama. ¿Y Harry? Se estiró un poco en la cama, antes de levantarse, el timbre seguía sonando molestamente. No tenía ropa y no tenía tiempo de volverse a poner lo que se había sacado anoche. Fue al armario y se puso una remera de Harry, que le tapaba lo justo y necesario, y sus bragas.

Bajo las escaleras.

-¿Quién es?- pregunto antes de abrir la puerta. No tenía intenciones de abrirle medio desnuda a ningún vendedor ni vecino.

-Tu madre.

Rodó los ojos, la voz enfadada de Molly Weasley era inconfundible. Buscó una llave con la cual abrir y encontró una sobre la mesita cercana a la puerta.

-Hola mamá- tenía sueño y quería saber donde estaba Harry. -¿Sabías de este lugar?

-Pues no, pero como la directora McGonagall me informó de tu escape, me preocupe tanto que comencé a buscarte como loca por todos lados.

-No seas exagerada, sabes que estaba con Harry.

-Eso es lo que me dijo tu padre, pero no pegue un ojo en toda la noche y esta mañana cuando llego el profeta, me encuentro con una foto tuya en un club nocturno, entonces fui con Hermione, y ella me dijo que posiblemente estuvieran aquí.

-Espera un segundo, ¿salimos en el profeta?

-Sí, tú y tu corta falda en el regazo de Harry besándose inapropiadamente mientras él sostenía una copa con lo que supongo era whiskey. -Le tendió el periódico. Se notaba que la foto había sido tomada por alguien que estaba ahí, era de muy baja calidad como para ser de un paparazzi. La foto se movía, mostrando el apasionado beso y después como ella se acurrucaba en el pecho de Harry que la abrazaba.

-Mamá, para empezar, ¿puedo prepararme algo para desayunar? Estaba durmiendo- Molly asintió secamente.

-¿De quien es esta casa, a todo esto?- Ginny la miró confusa.

-¿Hermione no te lo dijo?- Molly negó con la cabeza- es mía, bueno mía y de Harry ¿te gusta? Harry la ha decorado él solito, estaba bastante preocupado de que no me guste, pero es preciosa. Por cierto ¿has visto a Harry?

-Creí que estaba durmiendo.

-Yo también, pero no lo está. Vamos a la cocina, necesito comer algo- Molly miraba todo a su alrededor, era una casa acogedora y bonita.

Sobre la mesada, había un bonito desayuno preparado. Ginny se mordió el labio y vio una nota.

Señora Potter, debo ir a buscar un trabajo de la Academia a lo de París, te hice el desayuno,  espero volver antes de que te despiertes.

Te amo. Posdata, pareces un ángel durmiendo. Tuyo, Harry.

  • Me hizo el desayuno- sonrió radiante.- ¡Mamá!- giró alegre por la cocina- No puede ser tan tierno.

-Se que lo quieres Ginevra.

-Lo amo.

-Lo sé, pero no es excusa para lo que hiciste ayer.

-Si lo es, ¿desayunaste?-Molly asintió- oh, bueno. Si lo es mamá, necesitaba estar con él. ¿Nunca has sentido por papá esa necesidad arrebatadora de estar con él?

-Claro que sí, pero tienes responsabilidades Ginny. Además, ir a un antro no es precisamente una cita romántica.

-No era un antro, era un simple bar. Dime qué clase de aventura salvaje es ir con tu novio y sus compañeros de academia, entre los que se encuentra tu hermano, a un bar. 

-¿Ron estaba ahí?

-Si mamá, y Harry me cuida, es casi tan sobreprotector como tú. Solo baile con unas compañeras suyas y lo pase bien con él. Ni siquiera bebí alcohol, Harry debe haber tomado como mucho tres copas.

-Confió en que sean responsables, pero aun así, no puedes andarte escapando del colegio cada vez que quieras ver a tu novio.

-¿Quieres regañarme? Hazlo. Nunca he estado más feliz y nada de lo que me digas va a estropearme el día.

Escucharon la puerta y Harry entró con una sonrisa y unos cuantos papeles bajo el brazo.

Sonrió a Ginny, pero después miro cautelosamente a Molly.

-Creo que iré a dejar esto al escritorio.- fue hacía una puerta sin poder evitar darle una mirada a las piernas de Ginny.

-No lo regañes- pidió Ginny- Él no tenía idea, solo me aparecí en el ministerio y lo convencí de dejarme hacer esto. Sabes que Harry no sabe negarme nada, no es su culpa. 

Harry volvió y abrazó a la pelirroja.

-¿Te gusto el desayuno?

-Mucho, ¿no te estás olvidando de algo?- miró tímidamente a su suegra, antes de darle un beso a Ginny.

-Buen día princesa.  Lamento haberme ido, y también lamento lo que salió en el Profeta- miro con disculpa a Molly.

La señora Weasley los miro juntos. Se sintió abrumada por la felicidad que emanaba de Harry, quien siempre había sido un niño algo triste y alejado.

-Ginny  me decía que esta era su casa- Harry sonrió entusiasmado.

-Sí, es la primera vez que Gin viene, aún hay que comprar algunas cosas, pero es gran lugar para vivir.

-Una zona muy bonita para una familia.

-Hablando de familia ¿Cómo está Fleur?- preguntó la pelirroja.

-Bien, ya no viene a la madriguera porque no puede aparecerse ni usar red flu. Tiene fecha para finales de mes. Creo que tus hermanos están apostando por la fecha, lo que me parece muy mal. Pero será bonito tener un nuevo miembro en la familia.

-Quizás nosotros seamos los próximos- comentó Harry sin pensar.

-¿Estas embarazada?- Molly los miró alarmada.

-No, solo que Harry quiere tener un pequeño ejército de bebés de ojos verdes.

Harry se sonrojó levemente mientras Molly lo miraba con ternura.


Estaba en el departamento de Nina, pasaba la mayor parte de su tiempo libre ahí. Se había acostumbrado a que sus clases de música duraran una hora. A veces la veía irse o llegar cargada de partituras.

Cuando la vio entrar con la comida se acerco a ayudarla. Había ido a buscar dos porciones de comida española.

-Huele rico- le quito el abrigo y se sintió bien cuando ella le sonrió. Nina estaba más feliz y cómoda con él. No habían vuelto a mencionar nada relacionado con amor, pero algo había cambiado entre ellos.

-No tengo demasiado tiempo para comer- se sentó a la mesa junto a él.

-¿Clases?

-No, mi madre acaba de llamarme porque Mac a tenido no sé qué problema en el colegio y ella no quiere ir a la reunión.

-Siempre tan amable.

-Lo sé, es una perra. Igualmente, tengo que ir a ver qué problema tiene Mackenzie. No creo que ella se haya metido en líos.

-Tal vez solo estaba en el lugar equivocado y no tiene nada que ver con lo que sea que paso.

Estuvieron un rato comiendo en silencio.

-Mm, pelirrojo, sé que no es la gran fiesta ni nada, pero si quieres pasar a buscarnos después, a  Mac le gustaría verte. -Nina se mordió el labio, pensando realmente si decir aquello o no. -En realidad- suspiro-  Estas haciendo un jodido esfuerzo por incluirme en tus cosas, que conozca a tu familia y todo eso, yo solo quiero intentar hacer lo mismo.

-Iré por ustedes- la beso en la mejilla- primero pasaré por mi departamento, hace mucho que no voy por ahí.

Comieron y dejo a Nina en el colegio de Mac, antes de marcharse a su departamento.  Acomodo un poco las cosas y puso a lavar su ropa sucia.

Era la primera vez en su vida que le presentaría una novia a sus padres. Y Nina ni siquiera era su novia.  ¿Qué era lo peor que podría pasar? Fleur le había caído pésimo a su madre, y ahora andaban como madre e hija comprando cosas para la bebé. Lo peor que podría pasarle es que a Ginny no le agradara, la pequeña diabla si era de temer. Tomo una hoja y una se decidió a tomar algunas precauciones.

Cuñadito:

No es que hemos sido los más unidos del planeta, pero necesito un favor. Yo no te partí la mandíbula por acostarte con mi hermanita, así que si hacemos cuentas, me debes una. El asunto es que estoy en cierta cosa con cierta chica, te imaginaras de que hablo, y pienso llevarla para el nacimiento de la mini-Bill. La cosa es que calmes el genio de tu novia, no quiero otra Fleeergg en la familia.

¿Cómo esta todo por allá? Papá me contó que estas en la Academia con Ron. ¿Es tan complicada como dicen? En cualquier caso, aun te queda el Quidditch. Felicita a Ginny por lo de las Arpías.

Charlie.

Era pésimo escribiendo cartas, pero supuso que era suficiente. Se la ató en la pata a la lechuza y la dejo para que volara. Mejor prevenir que lamentar.


Draco tomó de un trago lo que quedaba en la copa de whiskey de fuego. Desde que habían vuelto de San Mungo, Astoria rara vez hablaba y un manto de tristeza había caído sobre Malfoy Manor. Como si la luz que había traido la pequeña Greengrass se hubiese extinguido por completo.

-¿Tory, como estas?- ella esbozó una pequeña sonrisa que no ilumino sus ojos.

-Ya lo sabes- estaba en la cama, mucho más delgada y pálida.

-No me gusta verte triste- se metió en la cama y la abrazo, pero ella se escapo de sus brazos.

-¿Cómo planeabas que este? Ha muerto nuestro bebé Draco, ¿Qué sientes tú?-unas finas lagrimas cayeron por las mejillas de la ojiverde.

-No lo sé, Astoria para ser sincero yo estaba bastante contrariado sobre ese hijo.

-¿Te alegras de que ya no este?- se oía tan herida y traicionada que le dio vergüenza mirarla a los ojos.

-Claro que no me alegro de eso, jamás podría alegrarme de que mi hijo muriese. Solo que todo fue tan rápido. ¡Por Merlín! Pase de mortífago a padre de familia en tan poco tiempo que la situación me agobio, pero yo te amo y mierda, detesto tanto verte así. Yo… si ese hijo hubiese nacido, lo habría querido tanto, solo me costaba creer que realmente tú, con lo pequeña que eres, tuvieses una vida dentro de ti.

-Siempre me han dicho pequeña e ingenua. Mi hermana, mis padres, mis compañeras, siempre solían burlarse de lo ingenua que era. Esa estúpida ingenuidad me quito a mi bebé y nunca podré perdonarme. Draco, ese bebé indefenso estaba ahí para que lo cuidemos, y yo no fui capaz de protegerlo.

-Yo tampoco fui capaz de cuidarlo, y tampoco a ti- esta vez Astoria se dejo abrazar y lloro en su pecho- hay tantas cosas que debí haber hecho mejor y si solo pudiera… -la apretó contra él, incapaz de decir algo más. Por primera vez, en toda su existencia, imagino un pequeño bebé de cabello platinado como el suyo y quizás también ojos grises, tan pequeño y delicado. Se sorprendió a si mismo, al sentir un arrasador dolor en el pecho, pensando en ese pequeño cuerpecito muerto. -Lo siento tanto- Astoria levanto la cabeza para mirarlo, al sentir el cuerpo de Draco estremecerse con un sollozo.

Nunca lo había visto realmente llorar. Sintió que se quitaba un peso de los hombros, el dolor seguía ahí, pero al menos no estaba sola. 

Nota de autora: Siendo sincera, no estoy conforme con este capitulo, pero prometí actualizar y no quería dejarlos olvidados. Es bastante corto y no aporta nada a la historia, porque no tenía nada de inspiración. Igualmente, EN EL PROXIMO CAPITULO, NACE VICTOIRE Y LOS WEASLEY CONOCEN A NINA.

ACLARACIÓN: Cuando llegue a los 100 capitulos, pienso poner esta historia como terminada y seguir subiendo capitulos en otra distinta, para que no se haga un fic interminable.