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Historia 139126 — capítulo 76

-No creí que quisieras verme, no tan pronto- Nina se encogió de hombros.

-Nunca estuvimos demasiado tiempo separados, no nos hagamos los idiotas- Charlie sonrió y se sentó a su lado.

-Estoy muy confundido, con todo, intento ser una buen hombre pero no estoy seguro que es lo correcto.

-¿Ha ido al doctor, verdad?- Charlie la miró confundido, pero Nina solo tomaba su trago distraídamente.

-Si, hace tres días- no sabía si aquello era mas raro que incomodo o viceversa.

-¿Y será niño o niña?- indagó.

-Nina, no sé por qué quieres saber eso.

-¿Niño o niña?- repitió.

-No lo sabemos aún, Melanie dijo que el bebé es muy pequeño para saberlo, falta un mes más o menos, eso me dijo.

-Charlie, estuvieron cuatro meses separados y ya hace medio mes que volvió, el sexo del bebé se sabe a los cuatro meses.

-Debes estar confundida, Nina.

-No lo estoy, yo era bastante mayor cuando mi madre tuvo a Mac, se de lo que hablo.

-¿Y el punto de todo sería?

-Que el bebé no puede tener menos de cuatro meses.

-¿Por qué no?- el alcohol estaba en el vaso, pero aun así su cerebro burbujeaba.

-Joder me equivoque en algo, el bebé si puede tener menos de cuatro meses, lo que no puede ser es hijo tuyo.

-¿Cómo es posible que cada vez que te veo mi cerebro termina hecho puré?- murmuró.

-Porque soy una complicación andante, pero esta vez tengo razón pelirrojo. No dijo lo que pienso de la zorra esa por respeto al niño, pero te está embaucando como si fueras un idiota. Bueno, eres un idiota por meterte con ella.

-Después de que me dejarás- recordó con molestia. Si empezaba a atar cabos sueltos algunas cosas tenían más sentido.

-Supéralo y asegúrate de que ese bebé sea tuyo. ¿Brindamos? Por tu simulacro de paternidad.

-Vete al infierno- Nina sonrió.

-Igualmente cariño- le dio un beso, introduciendo su lengua y jugueteando, antes de separarse y darse la vuelta- pagas la cuenta.

-¿Por qué yo?- preguntó atontado.

-Por dejarte atrapar por una zorra rebuscada, pelirrojo. Yo detesto a las zorras rebuscadas.

_

Harry bostezó. Era Lunes y no tenía ganas de ir a la academia. La cama se sentía especialmente cómoda y sus parpados se sentían especialmente pesados. Gruño al estirar el brazo y no encontrar el cuerpo de Ginny en la cama. Habían pasado tres maravillosos días desde que Ginny había terminado el colegio y se había mudado a tiempo completo (y sin consentimiento de su madre) a la casa que compartirían.

Se rascó la nuca, considerando sus opciones, salir de la cómoda cama a buscar a una bonita pelirroja o quedarse sin pelirroja bonita.  Se levantó , una pelirroja bonita era mejor que cualquier otra cosa.

Bajo las escaleras y sonrió al verla con un pijama floreado, comiendo el desayuno.

-Buenos días, pelirroja bonita- rió mentalmente, el mundo era un lugar mejor si tenías una pelirroja bonita.

-¿Buenos días azabache bonito?  Harry, no podemos ser una pareja tan malditamente cursi- se sentó frente a ella, y con un movimiento de varita acercó una tentadora taza de café.

-Es Lunes y es muy temprano, así que en mi cabeza tu eres pelirroja bonita. ¿Algo interesante?- preguntó, viendo el profeta doblado aún lado.

-Te halaban, hablan del futuro, de la boda, de un supuesto embarazo... Bueno, Bill me ha preguntado si estoy embarazada.

-Sabe que no hay que creerle al profeta- Ginny suspiró.

-No es por eso, Harry de aquí a la China si una chica planea su boda mientras esta en el colegio es porque esta embarazada. Era obvio que todos pensarían eso. Pero da igual, faltan seis días para la boda y gracias a Merlín tengo la regla.

-¿Y eso es bueno por qué...?- en el poco conocimiento que tenía de la mente femenina, no les alegraba tener la menstruación.

-Seis días...boda...vestido blanco... definitivamente no quiero casarme con la regla- Harry la observó terminarse una barra de chocolate- ¿pasa algo? siempre como chocolate en mis días, hace que no me ponga iracunda.

-No, solo me gusta esto.

-¿Hablar de la menstruación en el desayuno te gusta?

-No, me refiero a ser normales.

-Eres tan inocente, una mujer con la regla nunca es normal.

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-¡Eso no debe hacerse Prim, eso está mal!- regañó Emmeline.

-¿Que ha hecho la pulga?- George la alzó, mientras la niña lo miraba con ojos de cachorro abandonado- Mira como esta, ¿porque la regañas?- La rubia rodó los ojos.

-George la niña te maneja como quiere. Puso polvo de picazón en los pantalones de un client... ¡no te rías!- George intentó mantenerse serio.

-Debió hacerlo bien para que no la viera, ¿cómo lo hiciste, pulga?- Prim sonrió pícaramente.

-Me escondí ahí- señaló el mostrador, mientras el pelirrojo sonreía conforme.

-Me llenas de orgullo.

-¡No se lo festejes! ¡No puede ir haciéndole bromas a la gente solo porque sí!

-¿Por qué?- George y Prim preguntaron a coro, con la misma expresión escéptica.

-Me olvido con quien estoy hablando- bufó Emmeline.

-Bueno bueno, seré un adulto responsable, Prim no puedes comer dulces hasta el mediodía- dijo en tono serio.

-Pero no tengo dulces- la pequeña lo miró confundida. George tomó un par de dulces de los que vendían.

-Ahora los tienes, pero no hasta después del mediodía, hiciste algo que tu hermana dice que está mal.

-¡No lo digo yo! ¡Está mal! ¡Y tu le das dulces!- el pelirrojo recibió el abrazo de la pequeña.

-Ve a jugar con los micropuff, pulga- Prim salió corriendo encantada.

-George... sé que te gustan las bromas y que son divertidas, pero es mi hermana y déjame educarla, quiero que sepa que es lo que no debe hacer.

-Em, yo nunca deje de hacer bromas y mira que bien me fue- miró a su alrededor, la tienda repleta de clientes.

-Ya, pero no todos son empresarios ni niños genios, diviértete con ella, pero no me quites autoridad.

-Está bien- se encogió de hombros confundido- no era para tanto.  

George sonrió para atender a los clientes, mientras Emmeline miraba a su hermana jugar con los micropuff.

_

Ron le sacó el pastelito de la mano a París y lo comió.

-Quítame la comida que pagué con el sudor de mi frente y el dolor de mi espalda, no hay problemas- ironizó. -¿Porque no tomas una foto? Durará más- Alexander dejó de mirar a Sam, que estaba doblada sobre la mesa de comidas intentando alcanzar las servilletas.

-Alguien se levanto muy sarcástica, me parece.

-El sarcasmo es de mis mejores cualidades, Principito- se burló.

-Metete el sarcasmo bien en el...

-Es una dama, colega, aunque no lo parezca- cortó Harry, sentándose en la mesa con ellos y abrazando a París por los hombros.

-Ustedes no son ningunos caballeros tampoco- Empujo a Harry que le devolvió el empujón.

-Maduren de una vez- bufó Nick.

-Nadie te invito a la mesa de los divertidos, Nicholas- interrumpió Alexander, sin siquiera mirarlo.

-¿Qué pasa, te molesta que la rubia vaya a salir con Matt?- el pelinegro apretó la mandíbula.

-¿Que ella qué?

-Salir con Matt, oí que van a comer juntos... Creí que no te gustaban los compromisos.

-No me gustan- aclaró rápidamente- ella puede hacer lo que quiera con quien quiera. -Se levanto de la mesa y se marchó después de tomar sus apuntes.

-No es que yo tenga demasiado tacto- comentó Ron- pero creo que eso ha sido idiota.

Nick se encogió de hombros distraídamente.

-Ni tan idiota, ya es tiempo de que Alexander se dé cuenta que Sam puede tener al hombre que quiera, él no es ningún trofeo que ganar.

-Hablando de trofeos, ¿cómo está tu conejita?- Harry frunció el ceño ante el termino.

-Entrenando, cazadora de las Arpías- explicó.

-Oye... ¿y lo hace tan bien como en la cancha? ¡Demonios, Ron!

-Deja de hablar así de mi hermana.

-Y de mi mujer- agregó Harry, dándole otro zape. Ron miro no muy feliz con ese comentario tampoco -¿Que? Maldita sea Ron, me caso en menos de una semana, es mi mujer.

-Pueden separarse cualquier día, pero siempre será mi hermana.

-Agradezco el apoyo en mi relación. -bufó.  -Tu hermana me adora, nunca me dejaría.

-Lamento interrumpir tu auto levantamiento de confianza, pero tenemos clases.  Mueve tu lindo trasero elegido.

-Estas obsesionada con mi trasero.

-Ya quisieras- rió París.

Se que es un capitulo medio tonto y de relleno, pero hay muchas cosas que tengo que anotar muy bien, especialmente en las fechas de embarazo y todo. Este capítulo es mas que nada para avisarles que MAÑANA TERMINO MI DESTINO ES ELLA Y VOY A DEDICARME MAS A ESTE FIC y a actualizar mucho mas seguido, por lo menos una vez a la semana.