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Rise of the Guardians: Sara Frost — capítulo 2
El día fue pesado en el restaurante. Clientes hambrientos y con fío entraban y salían con frecuencia. El restaurante de Ema es bueno, pero en invierno se vuelve el más popular del pueblo. El frió y la nieve son atroces en esta época del año y la comida caliente y deliciosa, así como la calidez y el buena ambiente del lugar son una gran recompensa para los que se atreven a salir de sus hogares. Eso sin mencionar el delicioso chocolate caliente que se servía todo el día y del que ya se nos habían acabado cinco ollas ese día. A pesar de eso, mi día transcurrió sin novedades hasta mi descanso.Estaba sentada en una mesa disfrutando de una taza de chocolate cuando Vanesa- otra amiga de Tiana- entró en compañía de sus dos pequeños: Sophie y Jamie. Adoro a esos dos, los he cuidado un par de veces y siempre me hacen reír con sus historias y sus ocurrencias, en especial Jamie. Ese niño tiene un gran imaginación y cree en todo lo que le pongas enfrente, me recuerda mucho a mi cuando tenía su edad. -¡Sadah!-gritó Sophie. De inmediato, ambos corrieron hacia mi. -¡Hola princesa! ¡Hola Jamie! ¿Vienen a comer? -Hola Sarah, venimos por algo para llevar, papá está enfermo y comeremos en casa. -Sarah, cariño- me puse en pie para saludar a Vanesa- ¿Que tal te va? Venimos por algo para llevarle a mi esposo. ¿Te importaría cuidarlos mientras pido? La fila es enorme, se nota que es invierno. Sé que es tu descanso pero... -Los voy a cuidar, siempre hay tiempo para mis pequeños.-de inmediato Sophie se sentó en mi regazo y Jamie en la silla de enfrente. Vanesa se fue a hacer fila y yo pedí dos tazas más de chocolate. -¿Que te parece la nevada que está cayendo Jamie? Parece que el invierno se lo está tomando en serio, y eso que el solsticio fue hace tres días. -Es culpa de Jack Frost, le encanta traer nevadas siempre que puede y le emociona el inicio del invierno- Al escuchar ese nombre me sorprendí.Jack Frost. Me sonaba muy familiar. De seguro sería otro invento de Jamie, pero no recordaba haberlo escuchado mencionarlo. -¿Quién es Jack Frost Jamie?- de seguro un cuento. -Es el responsable de la nieve y el frío y las ventiscas y todo eso. Una vez me hizo volar en mi trineo por todo el pueblo y luego hizo nevar en mi cuarto. -¿Lo conoces?-en definitiva un cuento -¡Si! al principio no creía en el, pero luego me hizo continuar creyendo en los otros guardianes y lo pude ver. -¿Guardianes? -Ya sabes. Santa, Sandman, el Hada de los Dientes y el Conejo de pascua. Los que cuidan a los niños. -¡Conejo!-gritó Sophie. -Oh. Nunca escuché sobre Jack Frost, ¿Cómo es él Jamie? -Es delgado y alto. Su pelo es blanco y sus ojos azules. es muy gracioso y bueno, y sabe hacer que todo sea divertido. Creo que tiene tu edad, ¿qué edad tienes? -Quince- mi voz sonaba rara -Si, de seguro tiene quince. Aquí tengo un dibujo suyo- me extendió un hoja doblada. Jamie siempre ha dibujado muy bien para tener sólo once años. El dibujo mostraba a un chico muy apuesto vestido de forma curiosa con un bastón de madera en la mano. No se que, pero algo en el dibujo me sorprendió, pe quedé plasmada viendo su rostro, sus ojos tan bellos. ¿Por qué? -Sophie, Jamie, digan adiós, ya nos vamos.- Vanesa llamó a los niños sacándome de mis cavilaciones. Besé a mis pequeños consentidos y le extendí el dibujo a Jamie. -Puedes quedártelo- dijo Jamie. Vanesa se despidió de mi a distancia.Sin saber bien por qué, apreté el dibujo fuertemente contra mi pecho. Al terminar la jornada de ese día me dirigí directamente a casa. En todo el día no pude sacarme a Jack Frost de la cabeza. Al llegar a casa subí a mi habitación sin saludar a Tiana, al fin que nuestra relación nunca ha sido muy cercana. Corrí a encender la lap top y teclee Jack Frostencontré varias páginas que decían lo que Jamie, me había contado. Que era el responsable del frío y etc, pero al final encontré una que contaba su leyenda: *Hace trescientos años, un muchacho llamado Jack de origen Burgés y su pequeña hermana salieron a patinar a un lago, al alejarse mucho de la orilla llegaron a un punto donde el hielo era demasiado fino y se comenzó a romper. Con la ayuda de sus callado, Jack lanzó a su hermana a donde el hielo era más grueso, pero antes de poder salvarse a sí mismo, el hielo se rompió y él se hundió. Esa noche, la luna lo salvo pues supo que había algo bueno dentro de él que podría ayudar a proteger a los niños. Lo convirtió en inmortal y le dio el poder de la nieve el hielo que controla gracias al mismo callado con el que salvó a su hermana. Se cree popularmente que es él el responsable de la llegada del invierno y de la nieve.*La historia continuaba, pero ya había leído suficiente. Era una historia muy bonita, y definitivamente sonaba como un cuento para dormir, pero aun así, me causaba una sensación muy extraña, como de nostalgia, como mi sueño recurrente. Me fui a dormir temprano ese día -el trabajo me había dejado deshecha- y no hubo sueños recurrentes esa noche. Solo soñé con un alegre muchacho de pelo blanco que me sonreía y volaba lejos mientras yo intentaba, sin éxito, alcanzarlo.