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Inmortalmente enamorada. — capítulo 7
[6] No soy lo que aparento.
Cuando llegamos a casa mis hermanos se fueron a su habitación muertos de cansancio, hoy había entablado conversación con mi futuro hermano, haciendo bromas de como terminaríamos siendo hermanos, también había hablado con Seth, era demasiado divertido y muy tierno e inocente para mi gusto, a pesar de que apenas tenía dos años de convertida me había metido hasta lo más profundo del estiércol, había descubierto cosas y otras aun no pero estaba a punto de descubrir.
-Mamá, ¿Podemos hablar?-
-Claro, dime- ella se sentó en el sofá dejándose caer, se notaba cansada, pero no podía aguantar más.
-Mamá, tengo un secreto que debo contarte, quiero que lo tomes con calma y principalmente, quiero que siempre recuerdes que los quiero y siempre los protegeré- hable yo poniéndome delante de ella, metiendo mis manos en mi chaqueta.
-Habla hija, me estas poniendo nerviosa-
Tome un respiro, ahora que era humana si podía respirar y me era necesario, también sentía sed a pesar de ser humana, creo que estaba abusado de este lado y mi lado vampírico pedía ser liberado.
-Mamá, recuerdas que hace dos años desaparecí por una semana, ¿No?-
-Sí, pero me dijiste que fuiste a hacer un trabajo que…-
-Bueno mamá, quiero decirte que esa semana no hice ningún trabajo, esa vez que desaparecí por una semana fue porque me estaba controlando, yo… fui convertida en un vampiro, el día que Salí de casa era de noche y tuve que atravesar un callejón, un vampiro me ataco pero solo me convirtió y no me mato, ahora soy un vampiro, ¿Por qué crees que solo salía cuando era de noche o cuando estaba nublando en donde vivíamos mamá? Es porque soy vampiro, pero puedo ser humana de nuevo, es un don, así como tengo otros dos, fui yo la que te rescate de esa vez en el callejón, el tipo que te quería asaltar yo lo aleje de ti, soy un vampiro, siempre los he cuidado, incluso cuando Max estaba perdido yo lo encontré, mamá, soy un vampiro pero soy tu hija-
Había sido tan directa que la respiración mía era tan fuerte, no había dejado que mi madre me interrumpiera por miedo a arrepentirme, había sacado todo y había confesado lo que era.
Mi madre se paró del sofá y camino hacia a mí, ahora que era humana ella podría darme una bofetada y así ella no se lastimaría y además, ahora si lo sentiría, pero en vez de que me diera la bofetada ella me abrazo, me abrazo con mucho cariño.
-Mi niña, debiste de haberlo pasado tan mal, ¿Verdad? Sola con este problema y con la carga de protegernos a nosotros-
-Mamá, no son una carga, yo les cuido porque quiero y son lo más importante en mi vida- solloce en su hombro.
-Tranquila mi niña, te dije que siempre serias mi hija y ahora sabiendo que me tienes confianza, te voy a querer mucho más de lo que ya te quería, siempre te voy a apoyar en lo que hagas cariño, eres mi hija-
-Gracias mamá- me separe de ella sonriéndole, serré los ojos un poco y después los abrí.
-Estas fría, y tus ojos…-
-Ahora soy un vampiro, así es como me veo- le sonreí avergonzada. - El estar mucho tiempo siendo humana me… bueno, me da mucha sed después- voltee a mirar a otro lado-
-¿Y matas humanos?- su mirada era de terror.
-No mamá, tranquila que jamás he matado nada humano, solo bebo la sangre de animales, es así como sobrevivo, ¿Porque crees que siempre teníamos carne en el refrigerador?- le sonreí.
-¿Has sido tú?- su mirada era de… la verdad ya no sabía ni de que era.
-Si mamá, no desperdiciaría la carne de un animal, ¿No? Es comida humana, igual, como quiera yo también la como-
-Eres rara cariño, pero aun así te quiero-
-Mamá, yo también te quiero, quiero decirte que saldré a…-
-¿A beber? Creo que es una buena forma de decirlo ¿No?-
-Si- reí un poco. - regresare temprano, creo que tienes muchas preguntas y también necesitas descansar, duerme tranquila que andaré cerca para por si pasa algo-
Ella solo asintió y se fue a su habitación.
Creo que lo acepto de mejor manera, no fue como yo lo esperaba. Salí de mi casa rumbo a cazar algo, tenía sed pero no era tanta como para quedarme uno o dos días fuera de casa, además, no podía darme el gusto de que alguien me vea, Seth había dicho que vendría a casa para salir a pasear a la playa, sería como una prueba a mi auto control, si estaba todo el día con el me sería más fácil acostumbrarme.