Into the Shadow Realm — capítulo 6
Hermione se sentó en la cama y tomó el frasquito de nuevo tras desvestirse, lo miró una última vez y decidió dejar de llorar y calmarse. Pero le daba tanta rabia…
Vertió algunas gotas de poción en sus muñecas, donde tenía las magulladuras y se dio un suave masaje, se quedó mirándoselas unos segundos, estaba segura de que Snape no había querido hacerle daño, si no, no le hubiese hecho aparecer el frasco. Quizá estaba siendo demasiado permisiva… o quizá no, sabía que él estaba mal… pero no conseguía comprender por qué.
La poción comenzó a hacer efecto a los pocos minutos y sintió como el dolor en sus muñecas se iba calmando. Solo deseaba dormirse y no pensar más, y a pesar de tardar un tiempo considerable al final lo consiguió.
A la mañana siguiente despertó con un dolor bastante fuerte en las muñecas, el efecto de la poción se había pasado y eso definitivamente no era una buena noticia, se vistió y subió a desayunar intentando olvidarse del dolor, se encontró con Albus por el camino.
-oh Hermione querida! Buenos días!
-buenos día profesor Dumbledore…- el anciano la miró con sospecha.
-te ocurre algo pequeña?- Hermione negó.
-no… iba a desayunar…
-oh te acompaño entonces- la joven sonrió y caminó hasta la mesa de profesores junto al director de Hogwarts. Desayunó lo más rápido que pudo dando respuestas cortas al director y se levantó despidiéndose a toda prisa y saliendo por la puerta trasera, lo que no sabía era que cierto profesor que acababa de llegar a la escuela se había fijado en ello y había salido detrás de ella.
-Hermione!- la joven se dio la vuelta sorprendida por la voz que reconoció a los pocos segundos.
-Remus! Por Merlín que haces en Hogwarts? Qué alegría verte!- abrazó al licántropo.
-Albus volvía anecesitar un profesor de defensa y aquí me tienes… me han dicho que ayudarás a Mcgonagall al mismo tiempo que tomas tus avanzadas no es así?
-Hermione asintió- pero el rostro de Lupin le decía que algo no iba bien.
-te has ido muy rápido del desayuno no crees?- la joven miró a los lados algo nerviosa- Hermioe… estás bien?
-oh… si claro, claro! Solo… estoy cansada
-como llevas lo de…-la luz desapareció de los ojos color miel.
-voy… acostumbrándome a ello, estar sin ellos es raro, pero debo seguir…- Lupin sonrió pero miró la muñeca que sujetaba el pomo de la puerta de los aposentos de la joven.
-santo Merlín que te ha pasado? Eso debe de dolerte!
-tuve… un accidente ayer en mi primera clase con una de las pociones…- Lupin volvió a mirar las magulladuras, no se creía ni una palabra… y ella lo sabía agitó la varita e hizo aparecer un pequeño frasco que Hermione ya sabía que era.
-cúrate eso… nos vemos en la comida- Hermione sonrió, pero le entró pánico al ver que Lupin no subía las escaleras, si no que se dirigía hacia la clase de pociones, y posiblemente al despacho de Snape. Mierda.
Se metió a sus aposentos, aquello no iba a traerle nada bueno, se sentó en la cama y decidió que leería hasta la comida.
La puerta del despacho de Snape hizo un ruido sordo al abrirse de golpe.
-que… demonios haces tú aquí, Lunático…- Lupin se acercó confiado a Snape.
-te veo desmejorado Severus…
-me da igual como me veas Lupin, que quieres…
-Hermione.- El rostro de Snape cambió por completo- que pasó ayer Severus….
-ella te ha…
-No. Pero las magulladuras de sus muñecas no dicen lo mismo, que demonios le hiciste…
-nada! Yo no… no quería hacerle daño siempre tiene que abrir su maldita bocaza de niña sabionda!
-Severus! Mira… se que…- Snape encaró a Lupin- … se por lo que has pasado, se que lo de estar herido de…
-Mira Lunático no quería hacer daño a vuestra niñita de oro, no voy a dejar que te apiades de mí, no le voy a dejar a ella y mucho menos a ti!
-todos hemos perdido algo Severus! No tienes por qué pagarlo con alguien tan débil ahora como Hermione! Teddy se ha quedado sin una madre, Molly sin un hijo todos! Todos! Hemos perdido a gente!
-débil? Oh vamos tiene a esos dos zopencos! Siempre le ha sido suficiente con eso! Porque no ahora? La traga libros tiene una crisis personal, por Merlín! Incluso tiene a sus…
-sus padres están muertos estúpido!
Severus se quedó en silencio, desvió la mirada de los ojos enfurecidos del licántropo.
-tiene a Weasley…
-Ron Weasley está prometido con la señorita Lavender Brown…
-A Potter…
-Ginevra Weasley y él se casan este verano…
-maldita sea! Tiene a sus libros!
-como eres tan idiota Severus, eres tan penoso que te ahogas en ese maldito vaso de Whisky de fuego por que ni siquiera eres capaz de hacerte sentir mejor a ti mismo! Al menos no lo pagues con una de las pocas personas en la orden que confiaban de verdad en ti y bien lo sabes Severus Snape!
Se volvió a quedar mudo y Lupin salió de allí dando un fuerte portazo. Sí, había sido un auténtico cabrón con Granger, pero él no sabía solucionar esas cosas.
Salió por la puerta de su despacho atravesando el aula de pociones sin saber ni siquiera que iba a hacer de paró frente a la puerta de los aposentos de Granger y tras respirar hondo tocó la puerta.
Hermione se sorprendió desde la cama de que llamasen a la puerta, si era Mcgonagall y tardaba pensaría que no estaba y eso sería perfecto, por lo que se quedó donde estaba, ya se inventaría algo a la hora de la comida.
*Oh vamos Granger…*volvió a tocar, pero la puerta no se abrió y volvió al aula de pociones, si que había metido la pata hasta el fondo.
Hermione cerró su libro de pociones cinco minutos antes de la hora de comer, se puso los zapatos y comenzó a caminar hacia la puerta trasera del comedor, se sorprendió al ver a Snape sentado en su sitio, se sentó sin decir nada pero pudo notar que Snape había parado de comer y la miraba. Albus comenzó una conversación por suerte y la joven parecía querer comer e irse, Snape lo notó.
-Hermione querida tienes prisa?- Miró a Albus.
-oh… no, tengo que ordenar unos papeles…
-no deberías estresarte de esa forma joven, no te preocupes… seguro que Severus no tiene problemas con la hora a la que sean las avanzadas… verdad?
-Snape subió la vista cruzándose de pleno con los ojos marrón miel de Hermione, se quedó mirándola unos segundos.
-con su permiso… director…- se levantó y desapareció por aquella puerta trasera.
Hermione miró de nuevo al director intentando continuar la conversación hasta que terminó de comer y se dirigió a las mazmorras.
No hizo nada nuevo en sus aposentos, ni siquiera sabía se le apetecía enfrentarse a lo del día anterior en clase de pociones, aun así, se vistió y salió por la puerta, se encontró con el aula de pociones abierta y caminó a paso lento hasta la misma mesa en la que había trabajado la noche anterior, pero para su sorpresa vio a Snape preparando algunos ingredientes, aminoró aun más el paso hasta que el hombre la vio y levantó la vista, no dijo nada y con un gesto hizo que se acercase a leer el título y a preparar el caldero.
-Poción… multijugos…- lo que le faltaba... Snape asintió como si nada- sabe perfectamente que sé hacer esta poción…
-entonces no le harán falta explicaciones Granger… la quiero perfecta en una hora…- Hermione asintió, seguía sintiendo la mirada de Snape clavada en ella-… Granger…
-si?- el hombre pareció pensar algo pero después volvió a mirar al libro.
-…nada. Comience.- ella se encogió de hombros y comenzó a medir y cortar, se sabía aquella poción de memoria.
Mientras pasaban los minutos se empezaba a dar cuenta de que cada vez le costaba más seguir cortando, le dolían las muñecas se remangó un poco agarrándose una de ellas, la que más le dolía. Podía intuir a Snape por detrás de ella de nuevo, no sabía dónde.
Lo escuchó murmurar algo para sí mismo y sus pasos se alejaron hasta una de las estanterías del fondo del aula escuchó el sonido de algunos cristales y los pasos de nuevo, el hombre paralizó el fuego, ella lo miró confundida.
-que…
-no pensará trabajar así- se miró las muñecas.
-que le importará Snape…
-esa boca Granger…- tomó una de las muñecas de la joven y vertió algunas gotas extendiéndolas con cuidado, hizo lo mismo en la otra aprovechando que la joven parecía haberse quedado petrificada. Le quitó el cuchillo y las raíces que estaba cortando y volvió a hacer que el fuego se moviera. Le dio los ingredientes cortados a los pocos minutos, ella seguía mirándolo incrédula.
-le recuerdo que sigue teniendo una hora…- ella bajó de su nube y terminó la poción sintiéndose menos dolorida. Snape se acercó para mirar la poción.
-bien… mañana antes de la comida algunos de los alumnos del curso de recuperación, tendrán una pequeña clase de pociones para recuperar las últimas pociones que se dejaron sin dar dadas las circunstancias… dígale a la profesora Mcgonagall que se busque la vida porque va a encargarse usted de varias cosas, estaré en la clase, pero he de corregir y preparar algunas cosas, después de esta las clases oficiales no comenzarán hasta dentro de un tiempo como sabe…
-yo? Dar clase?
-si lo quiere llamar así… es una idea idiota de Albus, solo para que vean el castillo después de la guerra… llenar esto de imbéciles por puro placer… increíble.
-de… de acuerdo… y gracias…
-mañana no me las dará Granger… adiós.
-hasta mañana…
-sí…