← Annabella Potter, la tía de Harry · de
Annabella Potter, la tía de Harry — capítulo 6
Capítulo 6:
Punto de vista de Remus:
Los meses fueron pasando, las amenazas de los mortifagos, seguía en pie. Se habían reportado casos de aurores, torturados hasta cierto punto por información. Bella, propuso que los Longbottom, se mantuvieran lejos de Londres, por un tiempo, para mantener al pequeño Neville a salvo.
Desde la muerte de James y Lily, note que Bella, no estaba demasiado presente en las reuniones de la Orden. Dumbledore, también lo noto y le ordeno que se alejase un poco para poder descasar, y encargarse un poco de ella.
Mientras que yo asistía a las reuniones, Molly Weasley, se ofreció a cuidar de mi Bella, para que no se sintiese sola en la Mansión. Es por eso que cada vez que llegaba, me encontraba con muchas cabecitas coloradas que corrían por toda la casa, haciendo sonreír a mi amada. Amaba verla feliz, daría lo que no poseo para mantenerla con una sonrisa todos los días.
A veces notaba como ella, miraba al pequeño Ron Weasley. Debí suponer, que le hacía acordar a Harry, ya que por las noches ella se quedaba mirando el cielo durante un tiempo largo. Siempre trataba de hacerla olvidar por un momento de su tristeza, y pasar más tiempo con ella.
Ya faltaba poco para que la boda se realice, Molly, estaba más presente en nuestra casa, ayudando a Bella con cualquier cosa que fuese necesaria. Arthur, me aconsejaba cosas básicas para un matrimonio.
Una tarde al volver de una de las tantas reuniones, encontré a Bella, en la cocina con un ejemplar del "Profeta". Estaba concentrada dándole la espalda a la puerta. Me acerque sin hacer ruido y la abracé por atrás. Se veía tan serena y tranquila, tan hermosa, tan joven. Tan mía desde hace unos meses.
-Ya llegue.-le susurre al oído, mientras la escuchaba reír por lo bajo.
-Te estaba esperando.-esta vez, fui yo quien sonrió.
-No hace falta que esperes más, aquí estoy y te tengo buenas noticias.-ella se paró de la silla y se quedó mirándome.
-Dumbledore, nos autorizó para ir hacerle una pequeña visita a Harry.-note que sus ojos se aguaron y dio vuelta, llevándose las manos a la boca.
-¿Ann? ¿Estás bien?-la tome de los hombros, girándola lentamente. Ella no me contestaba, solo me abrazo y lloraba sobre mi pecho.
-Rems, te amo. Gracias por estar conmigo.-rodee con mis brazos sobre su cintura y la abracé con fuerza.
-Jamás te dejaría sola, se lo prometí a James y voy a cumplirlo, aunque tenga que arriesgar mi vida.- ella, levantó la vista sonriéndome. Colocó sus brazos sobre mi cuello y poniéndose en puntillas, me beso. Mis manos viajaban desde su cadera hasta sus piernas, ella sonreía, había dejado de llorar.
-No entiendo cómo es que puedes ser tan hermosa con tus cambios de humor.-Bella, se juntó más a mí, mordiéndome el cuello.
-Lo mismo me preguntó.-contesto, hice un poco de fuerza y la levante del suelo. Ella, enredo sus piernas en mi cadera, mientras no se separaba de mí.
No llegamos muy lejos, mientras caminaba tropecé con el sillón, cayendo yo encima de ella. Bella, reía de mi torpeza. La callé, con un beso mientras buscaba los botones de su pantalón mientras no me despegaba de ella. Corrí los tirantes amarillentos, mientras le separaba las piernas para acomodarme mejor. Bella, tenía los ojos cerrados y una gran sonrisa. Comencé a bajar los besos, hacía su mentón y cuello. Ella acariciaba mi cabeza, mientras me miraba.
Su remera, solo llegaba a la mitad de su abdomen, donde deposite un largo camino de besos y algunas mordidas.
-Rems…-levante mi vista, note que estaba agitada y sus manos le temblaban. También note, que el sillón era demasiado pequeño para ambos, y con unos pases mágicos se convirtió en una cama matrimonial.
Esa noche sin duda, fue la mejor que había tenido en meses. Cada día que pasaba, mi Bella, se sentí mejor y de buen humor manteniendo esa hermosa sonrisa que me había enamorado desde que tenía 12. Después de haberla hecho mía por segunda vez, termine agotado. Me acosté a su lado e hice aparecer unas cuantas sabanas. Ella se recostó sobre mi pecho, jugando con sus dedos.
-Ann, me has hecho el hombre más feliz del mundo.-se colocó la parte de arriba y de debajo de su ropa (). Se subió sobre mí, con una rodilla a cada lado de la cama y se inclinó con intención de besarme, pero al quedar a cierta distancia, me susurro.
-Y tú, me haces sentir una mujer cada vez que te quedas a mi lado. Me das coraje y me siento bien, teniéndote cerca.-me eleve sobre mis codos y con una mano la tome por la cintura. Ella, enredo sus manos en mi cuello, la apreté para tenerla más y más cerca de mí.
Punto de vista de Bella:
Luego de unas horas, Remus, me abrazaba por la cintura mientras yo reposaba mi cabeza en su otro brazo estirado. Él ya se había dormido. Mire al reloj, 3:30 Am, no tenía sueño luego de haber pasado la mejor noche con Remus.
-¿Estás despierta?-me susurro, mientras corría despejaba mi cuello para ocuparlo con sus besos.
-Si, ¿Ocurre algo?-él sin despegarse de mi cuello, negó.
-Solo quería saber si estabas bien.-me di vuelta, quedando frente a frente.
-¿Cuándo podemos ir a ver a Harry?-bese su pecho, mientras me acurrucaba en él.
-Cuando tú quieras, pero ten en cuenta que solo es una sola vez que podremos hacerlo.-asentí sin separarme de él.
Luego de un rato más despiertos, hablamos de cómo sería nuestra vida de casados. A las 4:15 am, él se durmió abrazándome, mientras me frotaba los brazos.
Las ganas de poder ver a mi sobrino otra vez, me alegraron y es por eso que llore.
Punto de vista del narrador:
Bella, logro dormirse con la alegría floreciendo en su interior. En sus sueños, James y Lily, estaban vivos y Harry estaba con ellos. Ella y Remus, formaban ahora una pareja con un bebe en camino. Todos estaban felices. Sirius, había dejado la etapa de casanova y ahora era un hombre serio fiel a una sola mujer. Voldemort, jamás existió y nadie debía ser presa del miedo al ser Muggle en el mundo Mágico.
Bella, se sentía cada vez más liberada pero aún recordaba a su hermano, con tristeza sino con alegría. Ella sabía que él murió salvando a su familia.
"Mi hermano, era y será un héroe" decía la mente de Bella, una y otra vez…
Hola! Bueno les traigo un capítulo bastante picantito, jeje. Decidí subirlo hoy porque tenía ganas de hacerles un regalito a mis amadas lectoras. Mañana por el día del padre, pienso subir un capítulo de todas mis historias, dedicadas a los padres.
se borró el comentario del último capítulo de TWD, ósea lo vi pero cuando iba a contestarte, desapareció, no sé qué paso, pero te digo que fue muy raro o.O
Bueno espero que les haya gustado el capítulo, y espero sus comentarios****J
PD: NUEVAS HISTORIAS!!
Les dejo una fotito!