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Historia 142655 — capítulo 2

"Dicen que la realidad nos engaña y la fantasía nos confunde. Para mí la realidad se terminó y la fantasía se marchó" - Anónimo.

El día era soleado, como esos pocos en Forks. Por ende, el tráfico era un desastre. Prácticamente el pueblo entero quería salir de excursión o a cualquier lugar donde poder disfrutar del sol. Eso tenía a _______ de los nervios.

Sue había dicho que se encontraran a las 10 am en el centro. Eran las 10.30 am y _________ no estaba ni por las puntas cerca del centro. Su tía había llamado repetidas veces, pero ella no contestaba. Muy religiosa y todo, su tía era de temer cuando se enojaba. Optó por apagar el móvil. Las mañanas eran de lo peor para ella. Le daban arcadas. Quizás era porque en las mañanas recordaba nítidamente las pesadillas, los susurros y los gemidos que nunca nadie más que ella escucharía. El resto del día era más pasadero. Como si a Dios no le pareciera suficiente, estaba atascada en, tal vez, el trancón más grande de la historia de Forks.

-Maldito sol, ¿por qué tenía que salir hoy? - dijo al aire a la vez que presionaba el claxon de su camioneta con todas sus fuerzas.

Cuando por fin pudo salir del atasco y llegó al centro, vio a Sue sentada en un banco, esperando.

-Tía Sue…

-Te dije a las 10 - cortó su tía.

-Es que había mucho tráfico - se excusó ella, sacando la caja de cigarrillos. -He venido lo más pronto que pude.

Ni siquiera pudo levantar la mirada, cuando vio la cajetilla tirada en el suelo y una Sue implacable.

-¡Oye! ¿Por qué hiciste eso? - preguntó perpleja.

-Nada de oye, soy tu tía. No puedes fumar a esta hora, esa no es la forma en que las personas reciben el nuevo día. Y déjame decirte algo. Dices que tus horas de vida no son más que basura, pero cuando te pedí ayuda con esto, no era para que tuvieras algo más productivo que hacer con tus miserables horas de vida. Entonces, si no quieres tomarte esto en serio, lo mejor sería que volvieras al hospital.- ________ parpadeó. Por muy enojada que Tía Sue estuviera, nunca le había hablado así. Incluso sintió un destello de sarcasmo en su voz. Suspiró. Vio que su tía avanzaba, acercándose a la cárcel del pueblo.

-Vamos, tía. Anímate, sé que no debí decir eso. Por favor, espera - la alcanzó y su tía reprimió un suspiro de frustración. No podría estar mucho tiempo enojada con ella.

Entraron juntas al plantel.

-Por favor, por favor, por favor, por favor, por favor…-________ sabía que estaba actuando como una niña pequeña, pero su tía ni siquiera la miraba. Iba a continuar así hasta que le hablara, pero su tía la cortó con una mirada fría.

-Me rindo - dijo _______. -No me perdones.

Sue soltó una carcajada, podía oír el reproche en la voz de su sobrina. Iba a decir algo, pero unos pasos la detuvieron.

-Hermana Clearwater, ¿cómo se encuentra? - preguntó un sonriente rubio. - Lamento haberla hecho esperar.

-No importa, director Withlock - respondió Sue. Él fijó su vista en _______.

-¿Es usted de la asociación católica?

-Eh…um…sí - murmuró _______, sonrojándose. - Soy ______ ________, su sobrina. Señaló a Sue, para luego inspeccionar cuidadosamente al director de la cárcel. No era como los demás. Vestía ropas informales y sonreía mucho.

Tiene ojos bonitos, se dijo _______, viendo los diferentes tonos de azul del iris del hombre. Él extendió la mano.

-Jasper Withlock, mucho gusto.

Ella aceptó la mano y luego siguió sus pasos hasta la sala de visitas.

En el camino, Jasper no paró de hablar de Justin, refiriéndose al preso, de cuán feliz estaría de recibir visitas de dos mujeres tan bonitas. El hombre era puras sonrisas y gracias. Parecía que hubiese tomado litros de cafeína.

-Perdonen mi actitud, es que mi esposa, Alice, se enteró que vamos a ser padres y estoy eufórico. Además, hace mucho tiempo que nadie visita a Justin.