Tituladas 17.2% · 34,223 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,457 de 95,612 páginas identificadas · 89,852/90,212 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 142655 · de

Historia 142655 — capítulo 7

Jasper y su compañero Steven miraban por la ventana y conversaban acerca de cómo se había venido el invierno tan rápido ese año cuando otro guardia entró corriendo.

-Señor Withlock, la señorita de la iglesia está aquí…Vino a visitar a Bieber - dijo el último, jadeando por la carrera. Jasper enarcó las cejas y corrió a la sala de visitas para encontrarse a ___________ tirada en el suelo con el vestido rasgado y sucio. Corrió de nuevo a la celda de Justin.

-Hey, Justin, la señorita ________ está aquí, pero se ve en mal estado y no sé qué hacer por ella - explicó rápidamente. Justin parpadeó somnoliento y extrañamente curioso por la mujer, Jasper lo había despertado.

En efecto, _______________ estaba recostada contra la pared, mirando inexpresiva sus pies descalzos (en alguna parte del camino, los perdió). Él se sorprendió cuando ella comenzó a hablar, su voz se rompía por los sollozos:

-Estaba corriendo, huyendo, y me vi viniendo hasta aquí, porque no comprendía - ella lo miró a los ojos y él lucía realmente interesado. -No comprendía cómo una persona con deseos de matar como yo, estaba libre, mientras que personas como tú, que realmente se esfuerzan por obtener el perdón, permanecen encerradas en celdas aisladas.

La pausa que hizo fue para mirarlo a los ojos otra vez, esperando encontrar el ya típico desprecio, pero sólo vio comprensión.

-Poco antes de conocerte, había intentado suicidarme por tercera vez. Mi madre era una famosa pianista antes de darme a luz, pero lo tuvo que dejar por mí. Así que yo tocaba el piano para ella, en compensación. Pero yo…yo…- suspiró, como dándose fuerzas -Mi tutor de piano abusó de mí. En cuanto se lo dije a mi madre, me di cuenta que había sido un error. Ella no me creyó y me prohibió decir una palabra a alguien sobre algo tan vergonzoso como eso. Entonces, tuve que continuar como si nada. Luego, decidí dejar la casa y dejar el piano, nunca me había gustado demasiado y aunque pusiera todo mi empeño en ello, nunca era suficiente para mamá.

Miró a Jasper que acababa de entrar y lucía apenado.

-Sé que puedo ser cruel respecto a mi decisión, pero…

-Oh, no, fue mi culpa. No debí haber mencionado el piano - interrumpió el rubio.

-Mi tía no soportaba la idea de verme arruinarme cada día más, así que me pidió ayuda con el proyecto de convictos sin futuro alguno.

-No necesito tu ayuda, ya lo sabes - murmuró Justin.

-Mira, tú no me gustas, pero tampoco te odio. Tal vez es porque creo que lo que leí sobre ti fue escrito sólo para dar morbo, sin decir algo sobre ti por completo. Pues…quiero que las charlas me sirvan a mí también. Afuera sólo encuentras personas que tratan de tener la mejor imagen, ocultando quienes realmente son. Si vamos a hablar, espero que sea diciendo sólo la verdad, ni una sola mentira. No tengo tiempo para escuchar otra más.

-Cuando entré al orfanato, -Justin habló y ___________ se veía sorprendida. -el director me dijo que allí todo éramos iguales, que todos habíamos sufrido grandes desgracias. Pero nadie lo entendía. Cuando sufres cierto…tipo de desgracias, no hay espacio para igualar. - él la miró. -Eres muy rara, no es normal que la gente escoja un preso para hablar, sobre todo, uno condenado a muerte.

-Rara, extraña, intolerable…Así me llaman a mis espaldas - dijo ella.

-A mí también y ya estoy tan acostumbrado que…

-Lo siento, el horario de visitas ya terminó - dijo un guardia, que había irrumpido en la sala, con voz monótona, como si hubiera repetido eso muchas veces.

___________ se levantó y asintió para luego mirar a Justin y a Jasper hacer lo propio.

-Oh, ¿ya?...Vale. Lo siento, no debí haber venido a esta hora. Debería haber avisado antes…

Ella comenzó a salir, pero la voz de Justin la detuvo:

-El próximo jueves a las 10 de la mañana - ella se giró y Jasper miraba encantado la escena. -Ese día tal vez esté vivo aún, así que sería…bueno que vinieras. Ella asintió: -A mí también me gustaría poder hablar contigo.