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12 Dioses del Olimpo — capítulo 2

Cap.2: Se ha peleado con chicos de la fiesta de Sam,

Cierro el libro de un tirón y me lo llevo prestado. Guardo mis cosas y salgo de prisa hacia el pasillo.

-Zeus-le llamo cuando estoy lo suficiente cerca. El se voltea y me encara. Estamos en medio del pasillo. Algunas alumnas se fijan en el con bastante baba en sus rostro. -¿Cómo lo hiciste?-pregunto. El se voltea y sigue caminando. "Vale no voy a rogar" yo jamás ruego. Me cruzo de brazos y recargo mi peso en una sola pierna. Mientras el espera a que lo siga. Mira por encima de su hombro y se detiene. Me hace seña de que lo siga y enarco una ceja. Me fulmina levemente y sé que está dispuesto a hacer un trato. Lo sigo y vamos a las gradas del campus.

El área esta vacía. Cuando nos sentamos:

-Tengo algunas habilidades-anuncia

-Eso es algo obvio-dije

-Tú también las tienes-dice

-Yo solo leo las expresiones. Has movido materia sin tener contacto con ella-digo con jovialidad. El enarca una ceja como si eso fuera nada. Pongo los ojos en blanco.

-Hagamos un trato. Tú me enseñas lo que sabes y yo te muestro lo que se-dice. Frunzo el seño.

-¿Qué mas sabes?-pregunto

-Así no es el trato-dice en negación.

-Vale. Hoy, cuando salgamos del colegio, nos vemos en el centro comercial-le digo. El asiente y se voltea hacia el campus. Extiende sus manos hacia al frente, con las palmas hacia arriba. El cielo se comenzó a tornar grisáceo. EL sol ocultarse. Un trueno me hizo saltar. Lo miro y veo que está concentrado.

Zeus, el nombre del dios de los cielos y del rayo.

-¿Cómo es posible? Es solo un mito-digo mirando el cielo. Ya no había tanta luz. Todo fue como falso

-No, de hecho, si es real y posible.-dice concentrado. Miro el cielo encantada.

-¿No te preocupa que la gente se dé cuenta?-pregunto viento como truena

-No-dice-todos ignoran esto. El clima es algo que pasa desapercibido-dice

-A menos que te arruinen el día de playa o algo parecido-digo. Entonces le miro. Me toma por sorpresa ver que no está ya centrado y me mira a mi.-Entonces... los  dioses son reales-supongo.

-Podemos intercambiar ideas después-dice y comenzó lloviznar.

-Aggg,-digo parándome y comenzando a bajar las gradas.

Cuando llegamos a refugiarnos de la lluvia en el tejado de la escuela, trono una vez mas y llovió mas fuerte. Mire a Zeus y este solo miraba el cielo.

-Entonces supongo que tu padre, no era realmente el hermano del jefe de mi padre-digo mientras caminamos hacia la siguiente clase

-No.-dice y un poco de amargura se escucho en su voz.-¿Que aprenderé hoy en el centro comercial?-pregunta.

-Me lo pensare un poco-le digo. Arrugo la frente, ¿qué le enseño? Es decir, él espera que le enseñe cuando tengo un millón de preguntas para él.

Cuando entramos al aula. Entrego mi trabajo al maestro de teatro. Me había pedido una buena obra, soy muy buena escribiendo. Bastante buena en la mayoría de mis clases. Detesto tener que consultar a los demás si en algún momento necesito algo lo busco entre los libros. Aunque son muy pocas las veces, suelo ser bastante eficaz en muchas cosas, bastante diría mi familia. Me siento en mi silla al lado de Edrra, tomamos la clase juntos, Zeus se sienta del otro lado.

-¿Vas a ir a la fiesta?-me pregunta Edrra

-No puedo, tengo compromiso-me ahorro la parte de con quién y donde tengo compromiso.-Pero no te preocupes, ahí estaré mañana para ayudarles a limpiar.-le aseguró con una sonrisa.

-Callaos-nos ordena el profesor.-Nuestra querida compañera anónima, trajo nuestra obra para el acto final de navidad-dice el profesor. Yo nunca dejaba que vocalizara que era yo la que hacia las obras, era más sencillo escuchar los criterios y saber que escribir después. De hecho, yo di la idea del anónimo para el año escolar.

-¿Actúan la obra realmente?-me pregunta Zeus

-Sí, participamos en algunos eventos al final de curso. Cada grupo tiene un estudiante anónimo que es la fuente de escritura de las obras. Si el maestro lo aprueba lo echamos al acto-le digo. El asiente un poco impresionado.

-Vale, hay buenos protagonistas en esta-comenta el profesor. Viendo el folleto-Podéis hablar un rato, yo leeré el primer acto-nos concede. Suspiro y saco el libro de la biblioteca.

-¿Sabes si Sky fue a gimnasia hoy?-pregunta Edrra

-Creo que ha conseguido escaparse, pero no estoy segura de ello.-le digo. El sonríe y se pone de pie. Pide permiso para salir y sale.

-¿No da clases?-dice Zeus mirando al maestro. Echo una ojeada al profesor. Este sentado en su silla de cuero, con las piernas encima de su escritorio, cruzadas. Leyendo el panfleto.

-Si, en cuanto termine de leer, pondrá los personajes y en la noche nos mandara los monólogos para aprender.-dije como si nada. Suspiro y abro el libro en la página correcta. Comienzo a sacar información del planeta mientras lo escribo en un papel de argolla.

-A nadie parece molestarle-dice mirando alrededor.

-Deberás, ¿dónde has estudiado? A nadie en las escuelas le gusta estudiar. Solo están dispuestos a venir para la chachara. No esperes muchas clases de parte de los maestros, estas en último año, eso significa que has estudiado lo suficiente básico como para aumentar. Este grado se utiliza mas como para que decidas que hacer de tu vida-informe mientras cerraba el libro. Me pongo de pie y Zeus mira alrededor del aula, está perdido.-Venga, perdido-le digo. Me sigue y vamos a fuera, yo no le pido permiso al profesor.

-Estudie en el Olimpo-dice. Me paró en seco y el ladea la cabeza.

-¿Existe?-pregunto

-Claro que existe-dice como si se lo dijese a un niño ingenuo

-Hey, no soy de tu área, así que ten más paciencia y la tendré contigo-mi tono es agradable. Me pongo frente a la puerta de la señora Ramirez. La maestra de historia. -mira como se saca un alumno de clases-le digo con tono burlón. Abro la puerta y me encuentro con un aula atendiendo la aburrida clase, esta maestra no da descansos.

-Se le ofrece algo señorita Efron-pregunta la mujer.

-El maestro de teatro manda a buscar a Samantha y Bler-digo. Estas dos se ponen de pie con sus mochilas.-Gracias maestra. Lamento la interrupción-termino. Cuando estamos en el patio de la escuela nos encontramos con Edrra y Sky.

-Eso es una poca vergüenza-dice Zeus. Pero en sus ojos hay diversión.

-Vale, esto no lo has captado. No hay nada que ningún maestro nos pueda ensenar ya. Son repetitivos. Lo único nuevo lo dan a final del año escolar.-dice Samantha,

-Sam, se un poco más amable-le dice Bler.

-Toma Sam-le digo dándole el libro-Hasta mañana a la hora de salida-le informo hasta cuando tiene para entregarlo. Ella me sonríe y después ignora a Bler caminando deprisa para adelantarle el paso a Bler.

-No le hagas caso a sus sarcasmos. Es así porque no te conoce, fue así con todos al principio-Bler se muestra bastante amable.

-No te preocupes, con peores eh lidiado.-dice Zeus, en sus ojos esta la pizca de comprensión y agradecimiento.

-Oye Bler, ven. Ensénale el video a Edrra de como el loro de mama repetía su nombre.-le pide Sky.

Bler se va con el grupo. Los pasillos están llenos de los estudiantes graduandos. Algunos en horas laborales, otros paseando y otro simplemente haciéndole favores a los maestros. Vamos a la cafetería y nos sentamos en una de las mesas pegadas a la pared de cristal que da al patio. Está lloviendo a cantaros. Los truenos resuenan. Es fascinante. Y pensar que fue en un momento que lo hizo. Esta mañana hacia bastante sol.

-¿Te molesta la lluvia?-pregunta Zeus. Le miro sorprendida de que me lo pregunte.

-No-digo-es mi clima preferido. Nada mejor que estar bajo la lluvia, fría. A nadie le gusta, eso es lo mejor de ello.-le digo

-Te has quejado en las gradas-me dice

-Me ha pillado desprevenida, pero estoy en hora de clases, no me gustaría ser sacada del aula por estar empapada-le digo y su rostro sigue inexpresivo, solo sus ojos muestran expresión.

-Eso tiene sentido-dice con un tono manejable, incluso agradable, tan solo una pizca de tristeza se encuentra en el fondo. Muero por preguntarle acerca de su tristeza.

-¿Que te tiene tan triste?-pregunto. Adiós al humor manejable. Detesta que le pregunten cosas personales. He tenido que comenzar de nuevo a sacar información. Bueno, tan solo su descendencia.

-No me gusta hablar de ello-dice con un poco de frialdad y hostilidad. Miro mis manos con indiferencia y vuelvo hacia él.

-Lo sé, pero quizás te sientas mejor al sacarlo-le digo. La confusión destella en el. Enarco una ceja y vuelvo a ver la ventana.

-Hey, par de tontos-dice Sam. Nos volteamos y vemos a los demás caminando a los pasillos.-Va a sonar el timbre.-termina.

-Vamos-le digo

Cuando acaba el día. Me dirijo a la cancha de baloncesto de la escuela. Carter ha decidido hacer la reunión allí, ya que el campus esta mojado. La emoción vuelve a mí como cohete despegando.

La reunión es breve y nos explica que practicaremos todos los días de la semana. Una hora al día, después de clases. Somos 5, tres hijos del inventor, yo y una chica que pertenece al equipo de natación. Paula, la hija del inventor, en el campo de la gimnasia. Delantre, el hijo mayor del inventor, especialidad en fuerza. Zeus, en lanzamientos en el campo. Grace, la chica de natación. Yo en pista, corriendo. Estamos bastante a gusto entre todos.

-Bueno chicos. Empezamos el lunes. Buen fin de semana, descansen bien-se despide el entrenador. Caminamos a la salida, todos. Intercambiamos algunas palabras y nos dirigimos a salir. No me preocupo por mis amigas. Edrra las lleva, ya que yo siempre estoy ocupada en la tarde.

Zeus me sigue en coche hasta el centro comercial. Saco mi paraguas y mi bolso. Meto las llaves en mi bolsillo y salgo del auto. Zeus me espera con su paraguas al frente de mi auto. Cierro mi coche y nos adentramos al centro comercial. Vale, he decidido comenzar por enseñarle como las personas son, que carácter tienen, lo básico. Normalmente para saber exactamente como son, una pequeña charla con la persona, basta. Cuando entramos.

-¿Quieres un helado?-le ofrezco. Es mas fácil aprender cuando las personas son vulnerables, ósea al comer. El ladea la cabeza con curiosidad.-Vale, yo si lo quiero. Vamos-le digo. Vamos a la plazoleta y me compro un vaso de mantecado de chocolate con fresas. Nos sentamos en una mesa y me relajo un poco. El me mira exasperante.

-¿Por qué das tanto revuelo a las cosas?-pregunta. No tiene paciencia, malo para él.

-Escucha. No le doy revuelo. Hay que saber exactamente cuando una persona es más vulnerable para conocerla. Cuando quise saber de ti te ofrecí si querías algo, pediste agua. Las expresiones y movimientos de una persona al comer o ingerir algo comestible, revelan mucho-le explico.-Debes tener paciencia. Si la víctima no desea nada, pues probamos con la técnica de hablar. Es mas difícil tener que fijarse en una persona que no hace nada más que pensar. Una vez que tuviste una leve charla, es más sencillo. Mas o menos te haces una idea de cómo piensa. Todo te lo enseñare con el paso del tiempo. Pero debes tener paciencia-le digo.

El asiente sorprendido. Como algunas fresas con mantecado y disimuladamente me dirijo a la derecha.

Voy a la deriva- Una mujer, trabaja en un banco. El lazo del cuello me hace saber que lo es. Para saber todo esto hay que tener bastante sabiduría y aprendizaje de tus al rededores.-le digo Zeus mira a la mujer-Pasa de los 35, no tiene hijos, ni pareja-digo-Su forma de comer, con elegancia y delicadeza me hace saber que es tímida. Bastante lista al parecer. Es contadora. Los callos en sus dedos. Los mueve demasiado bajo la superficie, los números son de su atracción. Por lo cual tiene un tic nervioso de mover los dedos como si contase. No tiene pareja. De serlo hoy, viernes después de su trabajo, estaría con él o hablando por el teléfono. No tiene hijos, apostaría a que es muy reservada en cuanta al sexo se respecta. Jumm, familia humilde y honrada. Adora a su familia. No la abandonado. Se siente a gusto con el área. Por lo cual lleva más de un año trabajando en este centro comercial, en el mismo banco. El pañuelo de su cuello esta gastado. Por lo cual está usando el viejo.-digo me giro para comer de mi mantecado. Cuando veo a Zeus el me mira con los ojos sorprendidos.

-No puedo seguirte a esa velocidad.-me dice con cautela

-¿Por qué necesitas aprender esto?-pregunto

-Porque lo necesito... no me preguntes eso. Me pone en problemas-me dice

-Vale-digo con indiferencia, aunque en el fondo espero no estar ayudándole para nada malo. Termino mi mantecado y suspiro-Lo primero que tenemos que hacer es escoger una víctima. Los llamo así pues porque son presa de mi sabiduría-digo-Con el tiempo los llame así, cuando deje de equivocarme-digo-La intuición es lo último que debes acudir-digo el asiente.-Vale, escoge tu victima-digo. El se gira bruscamente-Ya empezaste mal-le aviso

-Te he dicho que quiero aprender, no ser evaluado desde el inicio-dice con un poco de molestia. Le sonrió levemente.

-No puedes girarte así. Debe parecer normal. Los humanos tenemos reflejos. Si giramos con severidad tu victima lo notara y pensara que hablas de él o de ella. Sabrá que le observas y no podrás sacar a flote la información. Porque comienzan sus nervios o enojo. Aunque a veces eso ayuda. Tenemos que pasar desapercibidos. Saber cómo hacer las cosas. No podemos mostrarles a los demás que somos observadores del mas allá. Que podemos descubrir secretos en su mirada, que podemos descifrar lo que sienten o lo hará en esos momentos. Los humanos son repetitivos. Las cosas son repetitivas. Si hacen algo que les gusta lo volverán hacer, si no, pues no lo harán-le explico.

-Vale-dice atendiendo. Mira detrás de mi con disimulo.

-Mucho mejor-digo-Si la victima te ve observándole mueves los labios para que crea que estás hablando conmigo. Si estas solo, utiliza audífonos. Para que crean que estas cantando mientras miras al vacio. Hay muchas maneras de pasar desapercibidos, pero esas son las maneras más comunes para mí.

-¿Como fingir que atiendes a tus amigas cuando acechas a tu presa?-dice refiriéndose a mí.

-Exacto-digo-¿Ahora dime es una chica o chico?-pregunto. El está mirando por encima de mi hombro. Su mirada no parece tan interesada.

-Es chica-digo

-¿Como lo sabes?-pregunta

-Normalmente se nos hace más fácil describir a los de nuestro sexo-digo. El asiente. -Vuelve a enfocarte. Lo veo, ladea la cabeza con cierta arborescencia-Es joven, una joven que parlotea y ríe de estupideces, ni siquiera ha comido por seguir charlando. Se parece a Sam, excepto por la comida-digo.

-Creí que lo haría yo-dice y yo sonrio.

-¿Tienes audífonos?-pregunto

-No, la música de aquí no es de mi agrado-dice. Le pongo mala cara.

-Perdone, su majestad, esto no es el Olimpo.-le digo con cierto humor molesto. Me pongo de pie-Vamos-digo. Tomo la pequeña bandeja y boto los restos del vaso del mantecado. Me dirijo a una tienda. Compro un Ipod y se lo doy a Zeus. El enarca una ceja, son pocas las expresiones que hace con su rasgos faciales, asique lo encuentro... atractivo, en el.

-¿Y esto?-pregunta con la caja en manos. Salimos de la tienda. Agarro mi paraguas bien en lo que coloco mi tarjeta de crédito en mi bolso.

-Es para ti. Para tu entrenamiento. Te tengo una tarea, ya que en la escuela no las dan tan a menudo. Quiero que Delantre te enseñe a utilizar el reproductor y el internet. Buscaras música de tu agrado. ¿Qué instrumento te gusta más?-pregunto mientras cierro mi bolso.

-El piano-dice con intriga

-Cuando aprendas a utilizar el reproductor baja canciones de Debussy.-le digo. El se detiene y yo lo hago igual. -Créeme es mas fácil empezar así. Vamos, tengo que llegar a casa dos horas antes de la cena.-le digo. Vamos al corazón del centro. Nos sentamos en un banquillo.

-Vale ya tengo mi victima-dice mirando a un hombre esta en eso de sus 40 a los 50.

-¿Que ves en él?-pregunto. El hombre está sentado en otro banquillo, cerca de la fuente central. Lo que le llamamos el corazón del centro comercial. El hombre utiliza su computador si despegar la mirada, esta vestido formal, traje de trabajo, aunque no de mucho costo. Aunque se ve relajado.

-Un hombre de empresa, es el dueño. Está casado. Tiene hijos. Pasa de los 45 años. Le gusta estar cerca del aire y agua. Se comunica bien con la tecnología.-se detiene para mirarme con la pregunta grabada en sus ojos " ¿cómo lo hago, voy bien o mal?"

-No lo miraste con mas detalla miento-le digo el se decepciona de sí mismo-Aunque acepto que par acertadas-digo.-No es el dueño, pero trabaja en una empresa, la ropa es de segunda mano, esta gastada y no es lo suficiente elegante, a demás, los empresarios no vienen al centro comercial, de no ser por inspeccionar, si son dueños de aquí.-digo corrigiendo su primera referencia hacia el-Está casado, pero engaña a su mujer. El anillo que lleva está bastante flojo, se lo quita a menudo, quizás en el trabajo tenga a su amante. Tiene hijos, si, está agotado de todo eso, por eso engaña a su mujer. Al parecer su mujer es bastante irritante, ya que parece agotado, por eso tiene una amante y se la pasa fuera de casa. Para no llegar a casa y encontrarse con los hijos no deseados y una mujer irritante. Si es bastante mayor, pero el sueldo le da bastante ventaja para tener pareja, dentro de casa y afuera de ella, mas sus hijos. Son más de uno. Quizás tres. Aire y Agua. Esta cerca de la fuente, es una buena observación, el choque del agua hace  bastantes vientos para refrescarle. Le agrada el agua por eso. A pesar de todo le gustaría estar en un lugar donde haya como comunicarse con la tecnología. Se ha acostumbrado a ella. Elige este lugar porque es discreto para él. No para nosotros pero si para él. Su familia jamás lo vería aquí. Lo más seguro aquí se encuentre con su amante, pero su familia jamás lo encontraría aquí. Puede que crean que está en la oficina.-termino

-Estuve muy lejos-dice

-Zeus, has acertado tres de ellas. Eso es un avance y no te he enseñado nada-digo para animarle. El mira la fuente enorme. El agua llega casi a la cuarta planta del centro comercial.

-Vale-acepta.-No tienes nada que preguntar que no sea aquella pregunta-dice. Sonrió de lado.

-Tu familia.-digo

-Crono y Rea. Los titanes. Son mis tátara, tátara abuelos-dice y atiendo-Me me nombraron como mi tátara abuelo. A los doces dioses los esparcieron por el mundo, excepto por 8 y yo. Yo nací en el Olimpo. Por lo cual llevo el nombre que me corresponde como dios. Me enviaron en busca de los demás 11.-Dice. "Por eso necesita saber identificar a las personas"-El inventor es muy amigo de mi padre, por lo cual me está haciendo pasar por su sobrino. Sus hijos saben de mí. Son muy amables, al igual que tu.-dice. Le sonrió con agradecimiento.

-Por eso me necesitas-le digo

-En parte... solo… no preguntes porque, solo eso te pido-pide. Asiento. Miro mi celular y veo la hora.

-Vale, hora de regresar-digo.

Cuando llego a casa veo a Vero con una bolsa enorme. Un traje. Lo sé por la marca que dice la bolsa. Me lo extiende.

-¿Qué pasa?-pregunto mientras tomo el traje con intriga.

-Cambio de planes. El jefe de Greg nos ha invitado a una fiesta, a la familia.-dice apurada. Suelto mis llaves en el mismo lugar y subo a mi habitación planificando mis movimientos.

 Valla, lo más seguro lo vea allí, a Zeus. A menos que se escape a la fiesta de los graduandos. Cuelgo la bolsa en el gran espejo y suelto mi mochila. Me suelto el cabello y desnudo mis pies. Me quito el chaleco y la falda de mi uniforme. Las hecho al cesto de ropa sucia. Pongo la canción de David Guetta "Titanium" en repetición.

Abro la bolsa y veo un largo traje de noche. Es bastante elegante. Color vino oscuro con una tela trasparente negra por encima. Encaja apretado hasta debajo de mis senos, luego de allí esta suelto. Es tubo, por lo cual necesitare un collar hermoso, como el que me regalo mi madre la navidad pasada.  Unos tacones negros estarán bien. Con accesorios de ambos. El collar es negro, quizás unos pendientes negros y jugar con el maquillaje. Escojo mi ropa interior y me dirijo a mi baño.

Después de bañarme y hacerme un elaborado peinado. Me toca el maquillaje y luego vestirme. Nadie ha irrumpido en la habitación, lo que quiere decir que están ocupados. Polvo, delineador, mascara, lápiz labial natural, sombra sobre los parpados. Un color opaco, como el negro rojizo encima del parpado y bajo la ceja y el límite del parpado un rojo liviano, difuminando los dos colores para que se vea bastante bien. Me pongo el collar negro con los pendientes. Rápido pero sin manchar, me pinto las uñas de un color vino oscuro, casi negro. Cuando se me secan me pongo el vestido y me perfumo. Al final calzo mis tacones negros. Tomo un pequeño bolso de mano, en el cual está mi celular y billetera. Es bastante pequeño. Apago la música y salgo de mi habitación.

 Cuando estoy en el segundo piso veo a Zac peleando con el moño de su traje elegante. Entro y le sonrió.

-Permíteme-le digo. El se resigna y me deja hacerle el lazo perfecto. Aliso sus hombros cuando termino.

-Gracias-me dice. Le sonrió-Te ves muy bien-me alaga

-No estás de bromas hoy-le miro ceñuda

-Quiero proponerle matrimonio a Natalie hoy en la cena.-Me explica. Me quedo estupefacta pero reacciono casi al instante.

-¿Hace cuanto lo decidiste?-le pregunto con alegría, intriga y sorpresa

-Anoche. Ya había comprado el anillo, pero le pedí el consejo a papa y mama hoy. Han dicho que estaba bien, mientras la amara-dice con el nerviosismo en su voz. Le sonrió y me da un abraso.

-Voy a extrañarte-le digo. El suspira y nos separamos

-También te echare de menos, pero extrañare a la chiquilla inteligente. Tu eres toda una mujer que se queda aquí-dice y pone su índice en su pecho, donde se supone que este el corazón.

-Serás un maravilloso esposo-le animo.-te dejare solo, para no distraerte. No toques el lazo, está bien puesto-le aseguro saliendo de su habitación.

 Sonrió y pienso que no será mal día para decir mi noticia sobre mi oportunidad para ser reclutada en buenas universidades. Aunque mis padres me lo puedan pagar, quisiera hacer algo por mí misma. Una beca me sonreiría ese deseo. Voy a la habitación de Austin y veo que este ya casi está listo. Solo que no encuentra algo.

-Austin-digo con tono de pregunta

-No encuentro el reloj que me dio Kate-dice. Miro al lado de la coqueta y ahí esta. El amor pone de nervios a mis hermanos. Tomo el rolex de varios quilates y me acerco a él. Este se detiene cuando estoy frente a él. Tomo su brazo izquierdo y le pongo el reloj. Arreglo su corbata y le doy dos palmadas en el hombro derecho.

-Respira. A mí me gusto Kate. Greg también les gustara-le aseguro. El se destensa cuando le digo eso y ve el reloj.

-Te ves impresionante-dice

-Se que desentono en la familia, pero no te quitare a Kate-bromeo un poco. Comienzo a salir cuando me giro y le digo-Tienes que peinarte-él se gira y se ve en su espejo.

 Salgo y comienzo a bajar las escaleras, alzando la parte delantera de mi traje. Cuando llego abajo veo a mi madre con un traje esmeralda. Se ve estupenda en el. Su cabello lacio está recogido en un elaborado peinado de torbellinos rojos. Mi cabello en cambio es una trenza bastante complicada, del lado derecho, tiene accesorios vinos claros encajados entre la misma, mi pollina me tapa el ojo derecho. Ella trae unos guantes de una hermosa tela perlada, hasta los codos. Me ve y sonríe con ternura. Me extiende unos guantes hasta los codos, color negro. Ella sabe cuánto adoro el negro. Por esa razón, mis ojos resaltan mas, kunzita, si, mis ojos parecen piedras preciosas. Los obtuve de mi abuela, que en paz descanse. A demás mi cabello es marrón oscuro ondulado.

-Wow-mi padre se ahoga con sus palabras cuando nos ve.-De veras. Me he perdido de mucho, la última vez que te vi en un vestido así, bailabas conmigo el vals-me dice, recordando mi cumpleaños numero 15. Ya tengo 17, hay un gran cambio entre esas dos. Se sitúa al lado de mi madre y los dos enamorados bajan haciéndose chistes con sonrisas deslumbrantes.

-Mama, podríamos ir a buscar las chicas en tu camioneta. Papa estará buscando al señor Coleman en la limosina-dice Zac refiriéndose al jefe de papa.

-Claro-dice Veronica.-Taylor ira con Gregorio-dice. Asiento. Me pongo los guantes y decidimos partir.

En la limosina. Me monto de copiloto y Greg de piloto. Solo tres calles y estamos en la casa del jefe. La casa está iluminada. Afuera veo a Delantre. Al parecer el va a la fiesta de los graduandos, en casa de Sam. Me gustaría bajarme a saludarlo, pero las palabras de mi padre desechan el deseo.

-Quédate aquí. Así no arruinaras tu vestido de tanto bajar y subir del auto-ofrece una sonrisa amable y se baja. Cuando la familia del inventor se asoma en el portal. Delantre se despide y se va en su auto. Papa abre la puerta para la familia. Paula y Zeus, montan primero. Creo que Maribel, se llama la esposa del inventor. Nadie se percata de mi presencia en el auto. Zeus no habla pero veo por el retrovisor que atiende a las damas.

Cuando Greg está llegando hace unas llamadas y nos permiten entrar a un área restringida, un lugar bello y hermoso. Un terreno bastante amplio. Decorado con luces de color amarillo plateado. Iluminando todo el lugar. Al final de un camino una tremenda mansión. Es aquí donde celebran los más adinerados. No recuerdo a quien pertenece. Solo sé que es una casa hermosa. Greg da la vuelta en una fuente tamaño mediano pero elegante. Prefiero entrar con el, después. Papa deja a la familia y vuelve a montarse.

Cuando deja la limosina en el aparcamiento nos bajamos. Por mera coincidencia nos encontramos con Veronica y los chicos. Ellas vestían realmente elegantes. Al igual que todos en la fiesta. El tipo de fiesta en los que sales en las revistas si haces algo realmente bien o algo vergonzoso. Yo iba con las chicas detrás de Zac y Austin y al frente de Veronica y Gregorio. En línea horizontal con la chicas. Mi celular sonó y me disculpe. Me detuve antes de entrar. Tome mi celular. Es Sam.

-Hola-contesto mientras miro hacia el patio con luces colgando de los arboles. Es realmente precioso.

-No te aburras allí. Aun puedes rajarte y llegarle a la fiesta-grita. Está hablando por encima de la música electro que allí se escucha.

-No, me estoy divirtiendo. Te llamo después-le prometo.

-Vale, pero la puerta está abierta por si te arrepientes-dice rio un poco y le cuelgo. Sam no tiene nada más que hacer. He ido a sus fiestas muchas veces. Son las mejores fiestas. Pero hoy quiero pasarla con mi familia. Zac, le propondrá matrimonio a su chica y yo les diré sobre mi nuevo reto. Todo estará bien hoy. Con un poco de suerte mañana me levantare para salir a correr un poco. Sábado, normalmente salgo con las chicas de compras, pero Sam tiene que limpiar y yo la ayudare.

Regreso y entro al gran salón. Músicos clásicos. Personas hablando. Algunas en la pista de baile, danzando. Gente afuera charlando de diferentes cosas. La mayoría es gente importante. Busco a mi padre con la mirada y lo encuentro en la pista. Esta bailando con Vero. Mis hermanos y sus parejas igual. Identifico nuestra mesa por el perlado bolso de mi madre. Paso entre las personas y me siento a admirar a mis padres.

-¿Me permite esta pieza?-Zeus. Es obvio que es el. Volteo la mirada con disimulo y le veo. Se ve bien en traje, incluso más relajado, sexy. Acepto cuando pongo mi mano en la suya. Su rostro sereno, sin expresiones, es algo frustrante pero mirar sus ojos no es incomodo-Se ve increíblemente diferente esta noche, señorita Efron-dice y veo la diversión es sus ojos. Enarco una ceja.

-Gracias. Usted igual, señor Coleman-digo siguiendo el royo de las cultas palabras. Cuando estamos en la pista. Coloco mi mano en su hombro y él toma mi otra mano. Comenzamos a danzar. Valla, si que sabe danzar.

-Me agrada esa música-dice aun divertido, contento "oculta algo" hay algo que no me ha dicho. Aunque su rostro permanece sin mostrarlo, sus ojos lo delatan.

-Te diría quienes son, pero me temo que no estoy familiarizada con ellos-digo. Ignorando mí deseo de pedirle explicaciones. No me gusta acudir a las preguntas.

-Lo sé. La música esta familiarizada con el Olimpo.-Dice y ladeo la cabeza con curiosidad.-No preguntes-advierte.-¿Sabes cómo es la danza trenzada?-pregunta

-La eh visto. Mi familia la sabe-explico

-¿La sabes tú?-pregunta

-Algo así-digo. El enarca una ceja con diversión.

-Espero que pueda terminar la danza-dice. Entonces un paro repentino y me hace cambiar de pareja. Un hombre de mayor edad me toma de la cintura y me da una vuelta y me pasa a los brazos de un chico. Este danza un poco conmigo, sonriéndome amablemente y me pasa a manos de mi padre.

-¿Que tal Zeus?-pregunta

-Bastante gracioso-le aseguro. Greg sonríe y me pasa a las manos de Zac.

-Estoy velando de cerca a ese chico-me advierte

-Deberías preocuparte por tus nervios que por algo que no tiene sentido preocuparse-le digo. El mira al otro lado del círculo creado. Allí esta su pareja.-Suerte-le deseo cuando me pasa a las manos del inventor.

-No sabía que usted supiese la danza tranzada-dice el jefe de mi padre, el señor Carlos Coleman.

-Lo acabo de descubrir-le aseguro con una sonrisa divertida. El me da una vuelta y me pasa a manos de Austin.

-¿Quien es el tal Zeus?-pregunta.

-El hijo del inventor. Es el nuevo compañero de mi clase graduanda-lo digo con indiferencia "Y es un dios del Olimpo"

-Dile que mantenga sus manos en tu espalda no en tu trasero-dice mirando al chico

-Grosero-le acuso. Este me pasa a otro hombre. Dos o tres caballeros más antes de concluir con mi pareja regular.

-He conocido a tu madre-dice. Asiento-Parece muy joven-dice con intriga en los ojos.

-¿Qué edad le pones?-le pregunto

-No pasa de los 30-dice

-Le caerías de maravilla a mi madre. Tiene 43-le digo. La sorpresa se asoma en sus ojos.

-¿Qué edad tienes tu?-pregunta

-¿Cuánto me pones?-pregunto. El me hace girar una vez en mi mismo lugar, todos lo han acho con sus parejas.

-Tu sabiduría es de una mujer bastante adulta, pero tus facciones y reacciones a algunas cosas son de una joven. Por lo que deduzco a que estas entre los 16 hasta los 19-dice. Enarco una ceja.

-Bien hecho, tengo 17-digo y me vuelve a girar.-Tu tendrías unos... 18 o 19-digo. Sus ojos se notaban la diversión.

-Cuando pare de crecer tenía 19-dice yo frunzo el seño, levemente.-Tengo un siglo de edad, un siglo y media década.-corrige. Valla, no sé porque me pilla por sorpresa. Quizás por eso es tan amargado, no, tan misterioso.

-Eso explica la cara seria. Tantos años deben aburrirte-digo para enojarlo.

-Estar aquí es como volver a empezar. Aprendí todo lo del Olimpo. Ahora debo aprender acá. No me quejo-dice como si nada.-Fui congelado 8 décadas-me dice con un tono menos divertido.

-Congelarte-dije. Entonces entendí. Quiere decir que 80 años de su vida han sido helados. Eso me proporciono seriedad. No debí sacar a flote la conversación, es incomodo saber esas cosas.-¿Pero, si eres un dios...

-No lo soy, aun. Soy el aprendiz de uno. Cuando estemos los 20 lo seremos.-dice. No pregunto nada más. Me quedo en silencio cuando termina la canción.-¿Quieres bailar otra?-pregunta. Asiento extrañada por su actitud positiva. "Le gusta bailar"-Bailaba mucho en el Olimpo. Con mi madre, ella es una hermosa mujer de cabellos dorados, con ojos celestes. Baila de una manera sensacional.-dice fundiéndose en sus recuerdos, rápidamente regresa de ellos al escuchar la canción. De pronto reconozco la canción que sigue. Es el ritmo del tango, a mi padre ni a mis hermanos les gustaría que bailara esto, pero Zeus se encuentra hablador. Bust the windows de Jazmine Sullivan. Amo ese cansino.

Voy a la deriva y dejo que la música sensual y adicta me deje llevar. Con tan buen bailarín, quien se resistiría. Después lidiaría con mi familia.

-Te va bien el ritmo-me dice Zeus.

-Ya... Bler es bailarina, ella me ha mostrado algunos bailes-digo.

A mitad de canción Zeus:

-¿Quién es él?-pregunta. Miro discretamente hacia Austin, el cual fulmina a Zeus.

-Unos de mis hermanos mayores. No te preocupes-le aseguro.

Cuando la canción acaba decido ir a tomar algo. Vamos juntos. Tomo un poco de agua. No me arriesgare a tomar alguna de esas bebidas raras que dan. Es lo más probable que alguna tenga alcohol. De pronto Zeus saca su celular y contesta.

-¡Que!...-dice-Claro-asegura. Cuelga y me mira.

-¿Qué ocurre?-pregunto

-¿Donde vive Samntha?-pregunta- Delantre ha peleado con otros chicos de la fiesta-explica. Asiento y nos apresuramos a mi mesa. Austin esta ahí con Kate.

-Hey, tu-le dice Austin a Zeus. Pongo una mano en el aire, frente a él. Tomo mi bolso. Las llaves de la camioneta de mama.

-Vuelvo antes de que acabe la fiesta-prometo. Tomo por el brazo a Zeus y salimos. 

I hope you like this cap. 2

xoxo Orion.

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